New Brighton, Inglaterra, 1983-85 © Martin Parr / Magnum Photos
En una actualidad en la que el verano se presenta casi como una condena, la literatura nos permite recuperar su naturaleza más compleja: tiempo suspendido, tiempo de deseo, tiempo perdido, tiempo de iniciación, tiempo de familia, de sensualidad y de dolor; tiempo de amores imposibles, de urbanizaciones, piscinas y calor. No hay verano sin todo eso. Y no hay verano sin libro. Ese libro que marca las vacaciones, que acompaña durante días larguísimos y semanas muy cortas.
El verano todo lo puede. Y por mencionar algunos inolvidables podríamos decir que no hay verano sin la mirada irónica y noir de Esther García Llovet en Spanish Beauty, donde urbanizaciones, carreteras, piscinas y calor se convierten en el escenario de una extraña comedia criminal. En Las chicas, Emma Cline hace del verano un territorio de iniciación, fascinación y peligro, donde la promesa de libertad se mezcla con la manipulación. En Leche caliente, Deborah Levy retrata una madre y una hija en la costa de Almería, donde el verano se abre como el tiempo para buscar una cura alternativa para la enfermedad de la madre. Perturbación y sensualidad: así se despliega allí esa temporada calurosa e inexplicable. También está el día más caluroso del verano de 1935, en la gran casa de campo de la familia Tallis, que Ian McEwan retrata en Expiación: amores imposibles, guerra y novela de novelas.
Para quienes no tienen vacaciones Novelas para los que siguen su rutina diaria con más calor que playa: Mil cosas, de Juan Tallón; Hombres enamorados, de Irvine Welsh; y La boca llena de trigo, de Mayte Gómez Molina. |
Para quienes se ponen en modo avión sin volar
¡Adiós, WhatsApp! Cierra el correo electrónico, olvida las redes sociales. Abre estos libros y silencia las notificaciones: Pan, de Michael Clune; El colibrí, de Sandro Veronesi; y El emperador de Alegría, de Ocean Vuong.
Para quienes desayunan a las doce
...y quieren aferrarse a la desaceleración, a las mañanas lentas y a no mirar el reloj: El volumen del tiempo III, de Solvej Balle; JOMO, de Juan Evaristo Valls Boix; y La Antártica empieza aquí, de Benjamín Labatut.
Para quienes se levantan a las siete
...y quieren aprovechar desde muy temprano los días del verano cuando el calor aún da tregua y el mundo parece ir más lento: La trilogía nova, de William S. Burroughs; Odisea, de Stephen Fry; y Un deseo desmesurado de amistad, de Hélène Giannecchini.
Para los que quieren cambiar las cosas
Libros que permiten seguir entendiendo el mundo y desafiando las certezas: La nación de los extraños, de Ece Temelkuran; Dame veneno que quiero vivir, de Leticia Sala; e Indignidad, de Lea Ypi.
Para estar al día del panorama internacional contemporáneo
...y leer con un café con leche y el periódico a un lado: Despedidas, de Julian Barnes; Psicopompo, de Amélie Nothomb; y Koljós, de Emmanuel Carrère.
Para descubrir nuevas miradas
...que dan acceso a imaginarios únicos: Atomizado Berlín, de Julia Kornberg; Desperdigados por el mundo, de Yoko Tawada; y Catálogo de aves muertas, de Ernesto Carrión.
No queríamos despedirnos sin hablar de las novedades que van a marcar el inicio de la rentrée literaria. Andrea Abreu firma con Pajaritos preñados su esperado regreso a la narrativa después del éxito fulgurante de Panza de burro: una infancia rota en un barrio de cuestas empinadas, un entorno que no da tregua y la relación de Cathaysa y El Tizando, hija y padre, una adolescente que crece demasiado deprisa y un hombre que oscila entra la ausencia y la culpa.
Damos la bienvenida al catálogo de Anagrama a Tash Aw, finalista del Premio Booker con El sur, una novela de iniciación y memoria que es, a la vez, el retrato de una Malasia en transición. ¿Cómo se hace cargo uno mismo de sus propias transformaciones en un lugar que no da tregua?
También regresa el mejor Ian McEwan con un ingenioso juego literario, Lo que podemos saber, que nos sitúa en el año 2119: un académico investiga una cena literaria celebrada en 2014 buscando un poema de amor del que no ha quedado ni rastro. Thriller intelectual, brillante juego metaliterario y sátira académica.
Finalmente, destacamos El año de la serpiente, la nueva novela de Camila Fabbri, autora finalista del Premio Herralde de Novela. En Buenos Aires, el departamento de Celeste Blum desprende un olor insoportable. ¿Qué ocultará? Una perturbadora novela sobre el horror doméstico y el instante en que lo salvaje reclama su territorio.
Y estos son solo algunos títulos. Daniel Saldaña París, Juanpe Sánchez López, Polly Barton, Sergio Pitol, Louis-Ferdinand Céline, María José Vera-Gallo y muchos más completan una rentrée explosiva.

