El capitulo se llama: "La vida camina en una sola dirección. PW lo comienza haciendo una inflexión sobre cómo se produjo y brotó el capitalismo y la industrialización en el siglo XIX en los Estados Unidos después de la independencia el punto de inflexión fue la guerra secesión y "la misión de asimilar las ideas europeas, adaptándolas al contexto del nuevo país, fue llevada a cabo por un puñado de individuos. Todos ellos residían en Nueva Inglaterra: Ralph Waldo Emerson, Oliver Wendel Holmes, William James, Benjamín y Charles Peirce, y John Dewey". Sus ideas habrían de cambiar los hábitos reflexivos de su país y el resto del mundo, conceptos que serán empleados para entender la educación, la democracia, la libertad, la justicia, la tolerancia y evidentemente, la divinidad.
LOS LIMITES DE LA FELICIDAD
Todos coincidían que las ideas son herramientas para lidiar el mundo en que les ha tocado vivir. Estas son un "conjunto de respuestas provisionales a unas circunstancias particulares como imposibles de reproducir, su supervivencia que no podía depender de su carácter inmutable, sino de su capacidad de adaptación". El primer vislumbre, que conoceríamos como pragmatismo filosófico. vinculado de alguna manera con la guerra de cesión se lo debemos Oliver Wendel Holmes. Fue gran admirador de Ralph Wildo Emersón. Abandona por circunstancias muy particulares el sentido colectivo de la fe e inicia una atada ha circunstancias más personales. Su gran obra siendo juez fue "The Common Law ", que nació de unas conferencias Lowel de Harvard, doce en total. "La brillantes de la obra residía en comprender que el derecho no se deja guiar por ninguna idea ni objetivo rector de carácter imperiosamente primordial .(Esa había sido precisamente la sensibilidad que había extraído de la guerra civil Estadunidense). Sostenía que la evolución de las leyes obedecía a realidades de carácter pragmático. Decía el placer de la vida se encuentra en las ideas de orden general, pero el sentido plenamente en las soluciones especificas. Estas se obtienen de la perspicacia, el tacto y el saber concreto. Este es el punto de unión entre el pensamiento europeo y el estadounidense. Ha servido por igual a quienes han querido vivir sin Dios y a quienes se oponen a la visión cientificista. CONTINUA.