Cuando leí este excelente libro, de inmediato comprendí que era mucho más que una novela. Este texto que nació de un sueño del autor, sorprendido por el mismo como si contuviese un mensaje encriptado y una misión divina, lo contó a su hermana Beatriz, quien, abrumada, le aconsejó en el acto, escribirlo. Me imagino, la impulsó el hecho de escuchar el orden con que lo narraba, el misterio que llevaba implícito y su carácter pedagógico. Era más que una simple visión, prefiguraba muchas cosas que tenían sustrato histórico y teosófico para darle algún sentido académico si era el caso.
Hablar
del “Más Allá”, obliga primero a abordar la muerte como suceso y concepto.
Sócrates la consideraba como una posibilidad de reencontrarse con aquellos que
ya habían muerto o con quienes morirían en el futuro cercano; eso implica verla
como una transición. Pierre Teilhard de Chardin consideraba la muerte como un
acontecimiento esencial en la aventura humana y un resumen de las disminuciones
de la vida. Para él, la muerte no era un problema ya que Cristo la había
vencido.
La
filosofía constituye una reflexión acerca de los principios de la realidad,
pero también se ha ocupado de reflexionar acerca de los últimos momentos de la
naturaleza humana. De acuerdo con Montiel, desde que el hombre es tal, la
muerte ha sido objeto de temor y de ritualidad. Reflexionar sobre nuestra
muerte, es reflexionar sobre nuestra propia vida ya que aquella es una
dimensión de ésta. La muerte es nuestra compañera más fiel, la única que no nos
abandona nunca puesto que nos alcanza en cualquier momento. Rechazarla hasta el
extremo es negarse a vivir y para vivir plenamente hay que tener el coraje de
integrar a la muerte en la vida (Montiel PP 59.64.72).
Las
culturas antiguas siempre le dieron una importancia inusitada a la muerte. La
novela de Guillermo abreva en toda la teoría expuesta en los sustratos
teológicos de Zaratustra, quien nos habló del “Mundus Imaginalis”. Traigo a
colación el Na-Koja-abad, que se refiere al “País del no dónde”. Relatos escritos
por Sohravaerdi, el joven Shaykn, quien fue el resurrector de la teosofía
persa, nos explican toda la cosmogonía alrededor de la muerte.
La
novela toma como punto de partida la historia de una familia, residente en
Serenal, en un puerto de Hurqalya, al norte de Malakut, en la quinta dimensión,
compuesta por los hermanos Juvernón y Auxibio, junto con sus padres. A este
lugar se llega como premio, lo que configura para el lector el reconocimiento
de la trasmutación del alma, lo cual conocemos como “reencarnación”.
Existen
muchas dimensiones y básicamente tres universos; las dimensiones se entienden a
partir de la circunferencia que contiene a otras en una sobre posición
dependiente y con mucho sentido. Los universos, en cambio, son tres:
1 – El
Molk o mundo de los sentidos
2 – El
Malakut o mundo de las almas
3 – El
Intangible o mundo arcangélico, donde moran Dios y los espíritus puros.
Juvernón,
quien vive en Malakut, donde no existen la tristeza, ni el dolor, ni mucho
menos la ansiedad, como en todas las mitologías, gracias a su curiosidad rompe
las reglas y emprende, de la mano de sus superiores, una regresión al mundo de
los sentidos con miras a iniciar un nuevo camino a la iluminación. El escrito
no solo nos enseña la teosofía sobre el más allá, sino que está detallado con
todas las variables que tiene una excelente narración de suspenso, pero con el
ítem que es un verdadero tratado sobre la concepción del “Más Allá” concebido
desde la doctrina de Zaratustra.
Recordemos
que el zoroastrismo sostiene que hay una deidad suprema, Ahura Mazda (Señor de
la sabiduría), creador y cuidador de todo lo habido y anima a sus adeptos a
expresar su fe a través del principio de Buenos Pensamientos, Buenas Palabras y
Buenas Obras. La religión es también conocida como Mazdayasna (“Devoción a
Mazda”) o mazdeísmo, la cual puede ser la primera religión monoteísta del
mundo. La creencia en un ser supremo puede tener su origen en el zoroastrismo e
influir en religiones monoteístas posteriores, como el judaísmo, el cristianismo
y el islam. Sugiero a mis lectores adquirir y leer esta excelente novela, la
cual espero llene sus expectativas.