Poco tiempo después, los amigos se animaron a fabricar su primera moto. No tenía mucha potencia y sólo alcanzaba 56 kilómetros por hora, pero pudieron venderla por 200 dólares a un amigo de la familia que con ella se destacó después en las competencias.
Cuando una de sus primeras motos Harley Davidson ganó una carrera, los amigos comenzaron a vender la idea de que sus vehículos de dos ruedas tenían el motor más poderoso disponible en el mercado.
Pero el Harlismo es mucho más complejo, está por fuera de los formalismo en que lo ha clasificado él común de los mortales. Es amistad, cofradía, complicidades alrededor de una actitud frente a la vida, es pundonor y sobre todo solidaridad. Todo alrededor de una maquina poderosa que es sinónimo de libertad. En el barrio conquistadores de Medellín, en una casa de la vieja burguesía empresarial de esta ciudad, se reúnen un grupo de Harlistas que relevan su condición que supera definitivamente las rutinas de una sociedad de consumo completamente arribista. Ellos son otra cosa, diferentes, de alguna manera, contestatarios y con un acuerdo que es como una huella indeleble, respetar el desacuerdo, la diferencia y el libre albedrio.
Para Nietzsche, la libertad no se reduce a la simple capacidad de hacer lo que uno quiere. Más bien, implica un proceso continuo de autoafirmación y superación. La libertad es vista como la capacidad de crear y dar forma a la propia vida, superando las limitaciones impuestas por la cultura y la moralidad convencional. Ellos parecen haber leído con sus actitudes que los convoca, alrededor de un buen Habano, una cerveza, los presupuestos de este excelente filósofo.
Siempre están acompañados por bellas e inteligentes mujeres, me recuerdan la actitud rebelde que asumen desde las grandes novelas. La compañía femenina en la literatura ha sido un tema de gran relevancia a lo largo de la historia. Las mujeres han luchado por encontrar su voz y su lugar en la literatura, desafiando los estereotipos de género y explorando temas relacionados con la identidad, el amor, la sexualidad y la lucha por la igualdad de género. Las escritoras han utilizado la literatura como una forma de expresión y resistencia, creando personajes femeninos complejos y realistas que desafían los roles tradicionales asignados a las mujeres. Las mujeres de mis amigos, son esto y algo más. Denotan mucha personalidad y son diferente a todo lo que conozco.
Estos amigos me recuerdan las aves migratorias, cuando se posesionan de sus maquinas, como posesos enloquecidos, lo que los definen es la ansiedad por la libertad y el vuelo poético que no mide distancias y menos limites. Es un encuentro con el viento, es mirar pasar el mundo en su sentido más efímero. Creo que es pensar desde otros ámbitos, por fuera de lo común y lo evidente.
He charlado casualmente con Yordi mi amigo Español, Andrés el anestesiólogo, Santiago 7, Jairo, Guanín, Mónica, la mona, Toño y Míster potato. Claro que son muchos más. El sábado pasado se reunieron alrededor de una exquisita paella, me recuerdan esas películas americanas de los años cincuenta del siglo pasado, sobre todo "rebelde sin causa". Al verlos, con esas complicidades y afinidades sin ninguna jerarquía ni condición, siendo un escéptico de miedo, me lleno de esperanzas frente a esta puta vida sin sentido.
Como las aves migratorias que siguen típicamente cadenas montañosas y líneas costeras, y pueden tomar ventaja de brisas y otros patrones de viento o evitar barreras geográficas como amplias masas de agua abierta, ellos se inventan rutas específicas, pueden estar programadas o aprendidas en grados variados, sus rutas son a menudo diferentes, las escogen desde esas improvisaciones que alteran las cotidianidades que empobrecen la vida y en cambio la enaltecen en medio del rugido de esos potentes motores.
Son la una de la mañana, me tomaré el ultimo aguardiente en honor a mis amigos: Salud y larga vida. Espero continúen engrandeciendo la vida de esa manera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario