miércoles, 21 de enero de 2026

QUERIDAS LECTORAS QUERIDOS LECTORES (ANAGRAMA 9 DE ENERO 2026)

 

                        Fotograma de La vida secreta de Walter Mitty (2013) dirigida por Ben Stiller, cuyo protagonista 

                        se embarca en una aventura que lo lleva a comenzar de nuevo su vida.



Uno de los poemas más conocidos de Mary Oliver, «The Journey» [«El viaje»], narra un despertar personal que podría ser tanto el de la autora como el del lector que se encuentra con sus versos por primera vez. El despertar llega como un destello, como un nuevo nacimiento: «y se oyó una voz nueva / que lentamente / reconociste como tuya, / que te hacía compañía / mientras a zancadas / penetrabas cada vez más en el mundo».

Hay pocos poemas que capturen la emoción y la transcendencia de un comienzo como lo hace este de Mary Oliver, pese a que se ha escrito muchísimo, sin parar, sobre los comienzos. Ya lo dijo Heráclito: «El sol es nuevo todos los días». Cada mañana marca el inicio de otra vida.

                                El inicio como estado interior. Sin título, Mark Rothko, 1952-53 © Museo Guggenheim 

                                Bilbao.


Ante la repetición de los días, que son siempre iguales, y de la rutina, que convierte el tiempo en espesor, el psicoanalista Jean-Bertrand Pontalis consideraba fundamental saber cómo emocionarse con aquello que hace las cosas distintas. Cada primer día de regreso al trabajo después de las vacaciones, el profesor lo dedicaba a ocupaciones que podían parecer fútiles: ordenar el escritorio y renovar el vestuario. Era su forma de no sentirse un espíritu indiferente y de acentuar la sensación de existir con la alegría que rebuscaba en los detalles. Es así, pues, recurriendo al poder de las cosas para renovarse, que el psicoanalista, año tras año, repetía el ritual que le hacía sentir que se encontraba, de nuevo, al comienzo de la vida. La clave está en borrar las huellas de la cotidianidad, decía, en hacer que la repetición parezca distinta.

Entre su extensa obra, Pontalis firmó "El amor a los comienzos", donde narra una breve aventura amorosa con estas palabras: «Estos dos jóvenes, que no pueden ser sino extraños el uno para el otro, se confunden por una noche». El milagro de su amor es haberse encontrado y haber borrado los límites entre los dos, aunque sea solo por una noche, pero también es el rastro que ese evento imprimirá en ellos. Pontalis retrata una relación «sin mañana» que nace para ser solo un comienzo.

Los comienzos no tienen por qué ser triunfales, grandilocuentes y excesivos, con sabor de posteridad. Los comienzos pueden tener forma de voz que de repente se reconoce como propia, de ritual que convierte la repetición en un hito o de noche que no va a perdurar. Qué más da. Lo importante es empezar.

Es Claire Marin, la autora que conocimos con el balsámico ensayo Estar en su lugar, quien indaga en las varias formas y sentidos de las primeras veces, partiendo de textos como los de Jean-Bertrand Pontalis, en su nuevo ensayo Los comienzos. «Se dice a veces que las historias se escriben para saber cómo acaban. Tal vez se escriban también para descubrir cómo empiezan», propone la pensadora. El objetivo: crear una filosofía de las primeras veces. La forma: un ensayo que recopila textos breves, destellos fugaces.

¿Cómo reconocer el amago de un comienzo y aprovechar la ocasión? ¿Por qué los comienzos son a veces tan laboriosos? ¿Y esa nostalgia que nos producen, de dónde viene? ¿Qué es lo que esperamos tan febrilmente al comenzar? ¿Vivir un comienzo es empezar de cero? Marin escribe respuestas para todas estas preguntas, pero puede que hoy, justo al inicio de un nuevo año y con él otro ciclo, podamos darles respuesta nosotros mismos. 

PILDORAS

Para este día

Los años nuevos

«Mira que nos han pasado cosas, ¿eh?», le dice Ana a Óscar mientras le coge de la mano. Los protagonistas de Los años nuevos son dos jóvenes que se enamoran al cumplir los treinta. Lo que viene después son diez capítulos que recorren una década y la transformación de su historia: cada episodio representa una Nochevieja distinta, y la última noche se transforma en un nuevo comienzo. Es así como Rodrigo Sorogoyen, el director de la serie, encontró la forma de mostrar el paso del tiempo, el crecimiento personal, el fracaso de las expectativas y la transformación del amor: haciendo de cada capítulo el retrato de un punto de partida. ¿Y si los comienzos sirven también para mostrar todo lo que dejamos atrás?.

                Tráiler de Los años nuevos, dirigida por Rodrigo Sorogoyen, Sandra Romero y David                          Martín de los Santos. 



Los comienzos 

Dorados





Fuera

De Pagina



Leila Guerriero gana el Premio Cálamo Extraordinario 2025.  Empezamos el año celebrando esta gran noticia: la librería Cálamo ha otorgado a Leila Guerriero el Premio Cálamo Extraordinario 2025 al conjunto de su obra.


En palabras del jurado, la autora «sabe ver la vida y sabe contarla. Puede ser una columna, también una exhaustiva crónica (...). Cada una de sus obras, perfectos artilugios literarios, está construida con pasión, sapiencia y curiosidad. Leila Guerriero es una periodista y escritora extraordinaria». 


¡Enhorabuena, Leila!



Raymond Carver,
padre del realismo sucio

En 2026 se cumplen cincuenta años de la publicación original de ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?, de Raymond Carver, el primer libro de relatos del autor. Este mes volverá a las librerías con un nuevo diseño, dentro de la colección Biblioteca Raymond Carver. Para acompañar su publicación, recuperamos esta reseña de Mariano Antolín Rato –autor y traductor de la casa–, que gira tanto en torno a la figura del escritor como a esta colección de cuentos tan especial.




martes, 20 de enero de 2026

LOS ESPACIOS UN BALSAMO ENTRE SOLEDADES Y NOSTALGIAS HERNÁN

 


Conocí a  Hernán entre aquellas rutinas  de la vida llenas de cierta displicencia. La vida en ocasiones  está sometida a vacíos inexplicables que nos conmueven y llenamos con la vuelta a los espacios que de alguna manera tienen un valor existencial para nosotros. Siempre recurrimos a las nostalgias como un recurso. Por gracia de cierto irracionalismo, nunca nos llenan del todo, pero son un consuelo en algunos momentos. Viviendo en Envigado un municipio del área metropolitana de Medellín, Hernán, casi todos los días llega al Barrio conquistadores, muy lejos de donde vive. La soledad es un concepto que puede abordarse desde distintas áreas del conocimiento, a decir: psicología, sociología, antropología, biología, el derecho. Sin embargo mi interés es comenzar por demarcarla específicamente en el terreno filosófico, observando a un hombre recostado en un muro, cerca del parque del rio de la ciudad, mientras fuma en una actitud que me recuerda a muchos pensadores.

Hernán parece un personaje cinematográfico. Carmen Posadas escribió con mucha lucidez: " “A fumar –como a besar– todos hemos aprendido con las películas, porque, mucho antes de estrenarse con un verdadero Lucky Strike a lo James Dean o una Sobrani a lo Audrey Hepburn, ya practicábamos a escondidas y ante el espejo: ‘¿Quieres fuego muñeca?’…”. Y seguía: “Me llamo John Wayne, me llamo James Dean, me llamo Cary Grant o, mejor aún –mi héroe fumador favorito–, me llamo Clint Eastwood y muerdo Mecarillos con las mandíbulas apretadas y los ojos achinados para que no me deslumbre el resplandor del desierto de Arizona… Me llamo Marlene Dietrich, me llamo Ingrid Bergman o, más probablemente, me llamo Lauren Bacall porque nadie ha sabido fumar como ella “the look that smokes” y así quería ser yo de mayor…. Hernán llega a la tienda de David, con tres paquetes de cigarrillos, saluda, compra un lata de gaseosa, se aleja a un garaje y prende el cigarrillo en una actitud meditativa, que me recuerda la  emblemática película Casablanca.

He hablado tres o cuatro veces con mi amigo. Me encontré con un ser pragmático, tranquilo, de conceptos cortos pero certeros. El venir al barrio parece una terapia que lo recarga y le permite sobrevivir a una ciudad, como casi todas ellas,  caótica, pero que al final es nuestra casa.  Hannah Arendt, considera la soledad como un espacio para la reflexión y el dialogo interno, lo que es posibilitante de la construcción de una relación intelectiva pero a su vez intima; Foucault concibe que la soledad puede ser usada como practica disciplinaria, advierte que es posible hacer uso de ella como herramienta de control(como en el aislamiento a una persona), pero a su vez la considera también como un espacio de resistencia a los dispositivos de poder y de posibilidad autodefinición del individuo; por ultimo para Simone Weil la soledad es un espacio vital para la oración y relacionarse con lo divino, es por medio de ella que se logra una pureza de pensamiento y una comunión con lo absoluto. No se, si es un oxímoron, pero la soledad no tiene nada que ver con sentirse sólo. Es un acto meditativo por naturaleza, una búsqueda de sentido en el peor de los casos, una forma de afirmar la existencia. 

Hernán me despertó con su actitud estas reflexiones que no pretenden otra cosa que hacer un reconocimiento. No solo a través  de las palabras aprendemos, también con la contemplación, así sea la de ver un hombre fumando en un muro mientras piensa en silencio, esta figura, me llevo a realizar este escrito. Ya lo dijo Heráclito: «El sol es nuevo todos los días». Cada mañana marca el inicio de otra vida.