miércoles, 8 de abril de 2026

QUERIDAS LECTORES QUERIDOS LECTORES (ANAGRAMA 27 MARZO 2026)

 

«Escribo para que me quieran», dijo el escritor Antonio Pereira. Pronunció esta frase en una conferencia en la Universidad de Navarra, donde celebraba una de las mayores satisfacciones que le había dado la literatura: la creación de un buen número de amistades. Hace apenas unas semanas, Mayte Gómez Molina, poeta y narradora, confesaba en una conversación con Noelia Ramírez y Begoña Gómez Urzaiz que la inteligencia había sido, a lo largo de su infancia, una estrategia para demostrar a los demás que merecía ser querida. Que era digna de ser amada.

Esto es algo que también siente Anna, la protagonista de La boca llena de trigo, la primera novela de Gómez Molina, que recupera su universo poético declinado ahora en una historia sobre los entresijos del mundo del arte, entre galeristas famosas y artistas ricos. 




Un día, Anna recibe la llamada de Maria Manzoni, una conocidísima coleccionista de arte contemporáneo que le ofrece una oportunidad única en ese mundo: una exposición individual de quince cuadros, con la promesa de recorrer un largo camino juntas. Entonces aparece, implacable, la duda: ¿pintar esos cuadros es un deseo genuino o responde a la necesidad de cumplir? ¿Crea para ella misma o para complacer a esa galerista reconocida? ¿Se ha convertido la creación en un intento de satisfacer las expectativas de los demás?

Después de esa llamada, parece que algo está a punto de pasar, «pero imposible saber si ese algo era bueno o era malo». Crece la duda en Anna, que trasciende el síndrome de la impostora y acaba preguntándose algo todavía más profundo: por qué se crea y para qué. ¿Cuál es la intención final del arte? ¿Con qué pretensiones nace, qué objetivos quiere cumplir? Es por eso por lo que Anna regresa a su infancia y al recuerdo de unos años atravesados por el rechazo y la culpa. También piensa en el presente: en una amistad que se resquebraja cuando el éxito inesperado llama a la puerta. Puede que todo lo que rodea el arte vaya mucho más allá del arte, y que la pregunta por la creación no la responda la creación misma, sino algo más hondo, más humano y esencial: ¿creamos para sentirnos queridos?




En esa conversación con Noelia Ramírez y Begoña Gómez Urzaiz, Mayte Gómez Molina afirma que es muy difícil mirarse a una misma y descubrir las verdaderas intenciones que nos mueven. ¿Y si no somos tan humildes como nos pensamos, cuando estamos creando? ¿Y si, en el fondo, deseamos el éxito, la aprobación social, el reconocimiento? Otra forma de amor: el amor del público, el aplauso global, la celebración colectiva.

La historia de Anna retrata todo lo que ocurre cuando la creación deja de ser algo que se hace en el espacio íntimo, sin pretensiones (durante esos intensos años de universidad, por ejemplo, cuando la ingenuidad lo baña todo), y se convierte en una actividad en la que se instala la mirada de los otros: la recepción. ¿Es posible mantener entonces una idea pura del arte? ¿O mantener una idea pura del amor? La historia de Anna nos enternece porque, de algún modo, habla también del lector: cuando alguien proyecta expectativas sobre nosotros, cuando nos hacen la promesa de llevarnos muy lejos, incluso nuestros deseos más sólidos, eso a lo que llamamos «esencia», pueden cambiar. Puede que entonces crear ya no vuelva a ser jamás lo mismo.


NOVEDADES

De La Semana


Arrancamos con Las pruebas de mi inocencia, de Jonathan Coe, traducida por Javier Lacruz, una novela detectivesca y satírica, que va saltando entre géneros, sobre las miserias políticas de la Gran Bretaña actual.

Seguimos con Septiembre negro, de Sandro Veronesi, una narración del agridulce tránsito hacia la edad adulta y un retrato de la generación que creció en la Italia de la transición. La traducción es de Juan Manuel Salmerón Arjona.

Publicamos ¡Adelante, Cronófobos!, la segunda novela de Diego Garrido, una obra fragmentaria, híbrida y confesional que orbita en torno a la obsesión con el tiempo, la pérdida y la imposibilidad de fijar lo vivido.

«Nuevos cuadernos Anagrama» trae Bobi, de Roberto Calasso, un bellísimo homenaje al misterioso Roberto Bazlen, enigma de las letras italianas y una de las almas fundacionales de la exquisita editorial Adelphi.

Llega Nunca cruces ese umbral, tres relatos de Mariana Enriquez ilustrados por Santiago Caruso que nos llevan al horror y al dolor que habita dentro de todos nosotros de una manera perturbadora.

«La Bella Varsovia» suma a su catálogo Vengo de ver, de Andrés Neuman, un viaje visionario y colectivo que canta nuestros impulsos de extinción y de amor como un mito de origen contemporáneo.

Arriba Els erms, de Carlota Gurt, l’obra guanyadora de l’11è Premi Llibres Anagrama, una novel·la que celebra el poder de la fabulació per impulsar no només un relat, sinó també la nostra alegria salvatge.

«Compactos» recupera La biblioteca de la piscina, la primera novela de Alan Hollinghurst, una vasta, compleja, gozosa y a veces amarga crónica de la vida y la cultura gay en Inglaterra.


  • Habitar el umbral

En Nadie me esperaba aquí, Noelia Ramírez crea una poética del umbral. En una newsletter anterior, hablamos de esta cuestión: de lo que significa quedarse en el limbo, de quienes habitan el umbral. Los diseños del arquitecto Aldo van Eyck permiten a Ramírez ilustrar ese no-lugar, habitado también por Anna en el mundo artístico que retrata Mayte Gómez Molina. Con sus respectivos ejercicios de escritura, Ramírez y Gómez Molina demuestran que el limbo no es tierra de nadie, sino tierra de todas, una experiencia mucho más común y colectiva de lo que creemos.



  • El desclasamiento en el mundo del arte

BasquiatCourbetAbramovićAi Weiwei. Todos ellos comparten el relato, ya romantizado, del artista pobre que el mercado del arte convierte en una estrella mundial. Basquiat dormía en casas de conocidos mientras vendía postales dibujadas a mano en las calles de Nueva York. Courbet pintaba entierros de pueblo y trabajadores comunes a escala monumental, cosa que escandalizaba a la crítica. Abramović creció en la Yugoslavia socialista con una educación estricta y su desclasamiento no fue solo económico, sino también de origen: el circuito artístico occidental y de tradición capitalista la celebró con entusiasmo. Ai Weiwei pasó de vivir en pésimas condiciones a convertirse en uno de los artistas más cotizados del mundo. Son todas historias de éxito, de desclasamiento, de final feliz. Son, a la vez, historias creadas por el mismo mercado del arte para generar relatos de superación, de transformación, que legitimen su funcionamiento. ¿Qué ocurriría si supiéramos que todas las historias no terminaron así? ¿Qué pensaríamos del arte, del éxito y de la creación? ¿Ensancharíamos ese umbral, en vez de achicarlo?.


El 21 de octubre, el Ayuntamiento de Nueva York y el Basquiat Estate supervisaron la co-denominación de un tramo de la Great Jones Street en honor a Jean-Michel Basquiat © Gerardo Romo/Unidad de Medios del Ayuntamiento de Nueva York.


  • Variaciones de Maria Manzoni

En los agradecimientos del libro, Mayte Gómez Molina da las gracias a Chus Martínez: «Lo que más le agradezco a Chus es que no sea Maria Manzoni, sino alguien que hace que no puedas resistirte a creer en el arte y dejar que te cambie, una y otra vez». Chus Martínez es una de las curadoras de arte contemporáneo más influyentes del mundo. Historiadora del arte, filósofa y escritora, es considerada una figura clave a nivel internacional, y ha participado en las bienales de Venecia y São Paulo y en la Documenta de Kassel. En una entrevista, Martínez afirmaba que no hay nada más hábil para la intuición que el arte, esa cosa inexplicable que es capaz de predecir lo que todavía no sabemos. Eso es lo que hace el arte. «¿Quién aguanta el hecho de que somos lentos pero no lo queremos confesar? El arte» (Chus Martínez).




FUERA

De Pagina

Resaca creativa – Con Mayte Gómez Molina y Pere Joan Fullana

¿El futuro del arte está atravesado por la tecnología? En este tercer episodio de «Bestiario» hablamos de trabajo y creación. Beñat Azurmendi invita a Pere Joan Fullana (más conocido como @perejfm) para charlar sobre la imposibilidad de desligar el arte de su fin material y comentar la influencia de la inteligencia artificial en las imágenes.

En la segunda parte del programa, Azurmendi se traslada a la bodega Casas, en Barcelona, para conversar con Mayte Gómez Molina sobre su debut en la novela con La boca llena de trigo. Ambos reflexionan sobre el síndrome del impostor, el papel del arte en el capitalismo y la intromisión del trabajo en todos los aspectos de la vida.






Marta Morros, traductora de Yoko Tawada

Con la comunicación como eje central de su obra y una narrativa de tintes surrealistas y fantásticos, Yoko Tawada, en Desperdigados por el mundo, nos sumerge en una extraordinaria odisea lingüística y existencial para indagar en la relación intrínseca entre lenguaje y pertenencia.

En este vídeo, su traductora al castellano, Marta Morros Serret, traza un perfil de la autora japonesa y explica los retos que ha enfrentado trabajando con sus textos.





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