Un día, Anna recibe la llamada de Maria Manzoni, una conocidísima coleccionista de arte contemporáneo que le ofrece una oportunidad única en ese mundo: una exposición individual de quince cuadros, con la promesa de recorrer un largo camino juntas. Entonces aparece, implacable, la duda: ¿pintar esos cuadros es un deseo genuino o responde a la necesidad de cumplir? ¿Crea para ella misma o para complacer a esa galerista reconocida? ¿Se ha convertido la creación en un intento de satisfacer las expectativas de los demás? Después de esa llamada, parece que algo está a punto de pasar, «pero imposible saber si ese algo era bueno o era malo». Crece la duda en Anna, que trasciende el síndrome de la impostora y acaba preguntándose algo todavía más profundo: por qué se crea y para qué. ¿Cuál es la intención final del arte? ¿Con qué pretensiones nace, qué objetivos quiere cumplir? Es por eso por lo que Anna regresa a su infancia y al recuerdo de unos años atravesados por el rechazo y la culpa. También piensa en el presente: en una amistad que se resquebraja cuando el éxito inesperado llama a la puerta. Puede que todo lo que rodea el arte vaya mucho más allá del arte, y que la pregunta por la creación no la responda la creación misma, sino algo más hondo, más humano y esencial: ¿creamos para sentirnos queridos? |
En esa conversación con Noelia Ramírez y Begoña Gómez Urzaiz, Mayte Gómez Molina afirma que es muy difícil mirarse a una misma y descubrir las verdaderas intenciones que nos mueven. ¿Y si no somos tan humildes como nos pensamos, cuando estamos creando? ¿Y si, en el fondo, deseamos el éxito, la aprobación social, el reconocimiento? Otra forma de amor: el amor del público, el aplauso global, la celebración colectiva. La historia de Anna retrata todo lo que ocurre cuando la creación deja de ser algo que se hace en el espacio íntimo, sin pretensiones (durante esos intensos años de universidad, por ejemplo, cuando la ingenuidad lo baña todo), y se convierte en una actividad en la que se instala la mirada de los otros: la recepción. ¿Es posible mantener entonces una idea pura del arte? ¿O mantener una idea pura del amor? La historia de Anna nos enternece porque, de algún modo, habla también del lector: cuando alguien proyecta expectativas sobre nosotros, cuando nos hacen la promesa de llevarnos muy lejos, incluso nuestros deseos más sólidos, eso a lo que llamamos «esencia», pueden cambiar. Puede que entonces crear ya no vuelva a ser jamás lo mismo. NOVEDADES De La Semana Arrancamos con Las pruebas de mi inocencia, de Jonathan Coe, traducida por Javier Lacruz, una novela detectivesca y satírica, que va saltando entre géneros, sobre las miserias políticas de la Gran Bretaña actual. Seguimos con Septiembre negro, de Sandro Veronesi, una narración del agridulce tránsito hacia la edad adulta y un retrato de la generación que creció en la Italia de la transición. La traducción es de Juan Manuel Salmerón Arjona. Publicamos ¡Adelante, Cronófobos!, la segunda novela de Diego Garrido, una obra fragmentaria, híbrida y confesional que orbita en torno a la obsesión con el tiempo, la pérdida y la imposibilidad de fijar lo vivido. «Nuevos cuadernos Anagrama» trae Bobi, de Roberto Calasso, un bellísimo homenaje al misterioso Roberto Bazlen, enigma de las letras italianas y una de las almas fundacionales de la exquisita editorial Adelphi. Llega Nunca cruces ese umbral, tres relatos de Mariana Enriquez ilustrados por Santiago Caruso que nos llevan al horror y al dolor que habita dentro de todos nosotros de una manera perturbadora. «La Bella Varsovia» suma a su catálogo Vengo de ver, de Andrés Neuman, un viaje visionario y colectivo que canta nuestros impulsos de extinción y de amor como un mito de origen contemporáneo. Arriba Els erms, de Carlota Gurt, l’obra guanyadora de l’11è Premi Llibres Anagrama, una novel·la que celebra el poder de la fabulació per impulsar no només un relat, sinó també la nostra alegria salvatge. «Compactos» recupera La biblioteca de la piscina, la primera novela de Alan Hollinghurst, una vasta, compleja, gozosa y a veces amarga crónica de la vida y la cultura gay en Inglaterra. | |||||||||
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