jueves, 26 de marzo de 2026

LA CABAÑA DE LOS SUEÑOS ROTOS MARIA LOPEZ

 


El 27 de este mes hay una presentación de esta novela en la biblioteca EPM de Medellín, Exactamente en el club de prensa dirigido por Fredy Ochoa, escrita por una mujer muy joven y que nos alienta a pensar que se viene una pléyade de escritores jóvenes que enriquecerán el universo creativo de este país. Comienzo este prolegómeno con una controversia de muchos años, aún vigente.

Aun pervive la controversia generado por Borges en el prologo en que presenta "La Invención de Morel" de Adolfo Byo Casares. El escritor quiere contradecir un presupuesto concreto sobre un tipo de novela que parece no tiene sentido. Escribe el autor: "Stevenson, hacia 1882, anotó que los lectores británicos desdeñaban un poco las peripecias y opinaban que era muy hábil redactar una novela sin argumento, o de argumento infinitesimal, atrofiado. José Ortega y Gasset —La deshumanización del arte, 1925— trata de razonar el desdén anotado por Stevenson y estatuye en la página 96, que «es muy difícil que hoy quepa inventar una aventura capaz de interesar a nuestra sensibilidad superior», y en la 97, que esa invención «es prácticamente imposible». En otras páginas, en casi todas las otras páginas, aboga por la novela «psicológica» y opina que el placer de las aventuras es inexistente o pueril. Tal es, sin duda, el común parecer de 1882, de 1925 y aun de 1940. Algunos escritores (entre los que me place contar a Adolfo Bioy Casares) creen razonablemente disentir. Resumiré, aquí, los motivos de ese disentimiento".
Está claro que la crítica de los géneros literarios, incluyendo la novela de terror, policiaca y psicológica, se centra en la dificultad de definición y categorización. No es menos cierto que  la búsqueda del subgénero temático «terror» es frecuente en los estudios académicos debido a su impacto en la cultura, la literatura y la sociedad. Desde los primeros relatos de corte fantástico en las noches de la prehistoria hasta la consolidación de la novela gótica y las expresiones contemporáneas en cine y videojuegos, el terror ha acompañado la evolución de la imaginación humana, poniendo en palabras los miedos colectivos e individuales de cada época. Otra cosa es la novela psicológica, se centra en el análisis profundo de la mente, emociones y motivaciones de los personajes, más que en la acción externa de la trama. Ahora, esta excelente novela de María López, se podrá reseñar como psicológica y de terror a la vez?. 
Empecemos por el argumento que siendo en apariencia sencillo es complejo desde una mirada psicológica, psicoanalítica, pues demuestra     que siendo un solo ser y una existencia. el hombre, cada individuo, se multiplica en significantes y seres diversos. En este caso la protagonista vive intensamente la ausencia de su madre, padece ese vacío, no lo entiende y parece traspolarse a la búsqueda de respuesta que convierte en fantasmas.
En Colombia este genero no es el más común. Me atrevería a afirmar que las primeras novelas colombianas de exploración psicológica surgen a finales del siglo XIX y comienzos del XX, destacando obras de José Asunción Silva y Tomás Carrasquilla, mientras que el terror se manifiesta de manera incipiente en relatos de atmósfera gótica y costumbrista. El primero con la novela "Sobremesa" y el segundo con "Frutos de mi tierra".
Creo que la novela de María tiene más de psicológica, en todo caso, el terror deviene de los fantasmas que produce una mente angustiada. Ahora, sí miramos una aproximación al genero puedo sentirme más cómodo con esta afirmación. La novela psicológica, se centra en los personajes, quienes cobran vida propia en la novela, donde podemos descubrir su personalidad, sus miedos, inquietudes, dilemas y características personales, que como en la vida real, los hacen únicos; es por eso también que a este género literario se le llama realismo psicológico. La mente además de entender la existencia desde un entorno especifico, en su interior tiene un complejo universo siempre en búsqueda de sentido. En este caso la ausencia de la madre es el eje que produce todo este entramado que nos atrapa desde que empezamos a leer la novela.
Termino cono la primera respuesta que da Borges al interrogante planteado: "El primero (cuyo aire de paradoja no quiero destacar ni atenuar) es el intrínseco rigor de la novela de peripecias. La novela característica, «psicológica», propende a ser informe. Los rusos y los discípulos de los rusos han demostrado hasta el hastío que nadie es imposible: suicidas por felicidad, asesinos por benevolencia, personas que se adoran hasta el punto de separarse para siempre, delatores por fervor o por humildad… Esa libertad plena acaba por equivaler al pleno desorden. Por otra parte, la novela «psicológica» quiere ser también novela «realista»: prefiere que olvidemos su carácter de artificio verbal y hace de toda vana precisión (o de toda lánguida vaguedad) un nuevo toque verosímil. Hay páginas, hay capítulos de Marcel Proust que son inaceptables como invenciones: a los que, sin saberlo, nos resignamos como a lo insípido y ocioso de cada día. La novela de aventuras, en cambio, no se propone como una transcripción de la realidad: es un objeto artificial que no sufre ninguna parte injustificada. El temor de incurrir en la mera variedad sucesiva del Asno de Oro, de los siete viajes de Simbad o del Quijote, le impone un riguroso argumento".
Quisiera hacer una análisis más profundo pero dejo a mis lectores este abrebocas como una incitación a su lectura.
Ojala mis lectores compren y lean esta excelente novela. 




martes, 24 de marzo de 2026

QUERIDAS LECTORAS QUERIDOS LECTORES (MARZO 13 2026)

 

«En este álbum, Gaga se muestra en su versión más auténtica de principio a fin» (Brittany Spanos sobre Mayhem, de Lady Gaga, Rolling Stone, 2025).

Gilles Lipovetsky, el sociólogo de la hipermodernidad, escribió en La consagración de la autenticidad que si algo caracteriza el mundo contemporáneo es la búsqueda compulsiva de lo auténtico. Inmersos en este fetichismo, solo queremos consumir cosas genuinas y aspiramos a ser originales, visitar lugares únicos y vestir con prendas exclusivas.

Los demás son nuestro espejo, en el que nos miramos y nos construimos, aterrorizados por la posibilidad de salir reflejados como seres anodinos que se funden con la masa. Creemos que todo lo que nos gusta es singular e irrepetible. Por esa misma regla, percibimos lo artificioso como nocivo: hoy en día, el capitalismo ya no solo nos vende productos, sino experiencias, estilo y emoción. En la cultura todo debe ser creativo, original y estéticamente atractivo.


Lipovetsky detecta el origen de esa tendencia en el filósofo ilustrado Jean-Jacques Rousseau, quien inauguró la idea moderna de autenticidad al establecer el binomio entre la verdad interior –el «yo natural»– frente a la corrupción social. Lo que en Rousseau se planteaba a modo de resistencia, hoy se ha convertido en norma cultural. 

El sociólogo y músico Hans Laguna, en su nuevo ensayo Yo siendo yo. El teatro de la autenticidad en las estrellas del pop, dictamina otra tendencia contemporánea: hacer diagnósticos del presente, casi siempre catastrofistas, a partir de un denominador común capaz de explicarlo todo. Lipovetsky lo hizo con la idea de «lo auténtico», ya que el término le servía para hablar de sistema socioeconómico, cultura, arte, consumo, identidad, moral… como Bauman lo formuló a través de los «tiempos líquidos» y Byung-Chul Han con «la sociedad del cansancio».

Leyendo a Lipovetsky, también volviendo a Rousseau, Hans Laguna se propone hacer algo similar en su libro: demostrar que el ideal de la autenticidad es un pilar de nuestra sociedad, precisamente, fijándose en las estrellas pop: ¿de qué modo la autenticidad se ha convertido hoy en el atributo central que deben cultivar?.


Pero la autenticidad es un mito, Laguna lo sabe bien, y se ha ido creando a lo largo de los años en una extensa genealogía de referencias y movimientos. Rousseau contó sus trifulcas personales en las Confesiones sin necesidad de haber participado en grandes acontecimientos de la historia: «se consideró merecedor de nuestra atención simplemente por ser como era», escribe Laguna. También evoca al filósofo Charles Taylor, quien llamó «expresivismo» a la obsesión por definirnos en base a aquello que supuestamente nos hace especiales. Así lo creyeron también los románticos, esos genios que hicieron bandera de su compromiso inquebrantable con la expresión de su subjetividad, que Isaiah Berlin apuntó como «el mayor cambio ocurrido en la conciencia de Occidente».

Así se gesta la fidelidad a uno mismo y llega hasta nuestros días, adaptando los ideales de autenticidad a los requerimientos del capitalismo digital.

Pero si algo demuestra este viaje es que la autenticidad no tiene nada de auténtico. Que se trata, más bien, de un mito que posee su historia, sus momentos estelares, sus textos fundacionales y su evolución, como cualquier otra tendencia cultural. Y las estrellas del pop, nos dice Laguna, han sabido convertir esa mentira en el mejor reclamo para triunfar, en la excusa necesaria para conquistar el mundo.

NOVEDADES

De la semana


Vuelve Benjamín Labatut, autor de Un verdor terrible y MANIAC, con La Antártica empieza aquí, una colección de cuentos publicados originalmente en 2010 y revisados por el autor para esta nueva edición. No os perdáis, tampoco, su audiolibro, narrado por Santiago Ramírez.

Publicamos Una filosofía de la risa, de Bernat Castany Prado, que parte de los estudios ya clásicos de Berger, Freud, Minois o Pirandello para preguntarse de qué modo la comicidad puede ayudarnos a llevar una «buena vida buena».

«La Bella Varsovia» suma a su catálogo Las ganas de comer Oreo, de David Refoyo, una melancólica reflexión sobre de la paternidad y un intento de comprender cómo se heredan y proyectan los lenguajes.

«Compactos» recupera La estrella de la guarda, de Alan Hollinghurst, «una de las más importantes novelas inglesas que se han publicado» según The Guardian, y obra finalista y, para muchos críticos, «vencedora moral» del Premio Booker de 1994.

PILDORAS

Para estar al día


Charli xcx se interpreta a sí misma

El pasado 30 de enero se estrenó The Moment, un falso documental sobre Charli xcx dirigido por Aidan Zamiri, en el que la cantante de «Guess» afronta su súbita fama y se prepara para la gira de su último disco, brat. En este ejercicio metaficcional, Charli xcx destripa la cultura pop desde la propia cultura pop y pone en tela de juicio lo genuino de la superficialidad que lleva por bandera. Esa espontaneidad que caracterizó el desarrollo de brat y que duró más de dos veranos derivó, como escribe Hans Laguna, en que la cantante lograra «ser percibida como el summum de la personalidad auténtica. Una artista tan auténtica que se permite performar abiertamente su propia autenticidad». Sin embargo, ¿qué hacemos cuando queremos alargar algo hasta el final, cuando somos los últimos en irnos a casa?-

 Tráiler de The Moment, dirigida por Aidan Zamiri y distribuida por A24.


Los artistas que diseñan

En ese imperio de la autenticidad en el que se ha convertido la industria musical, Laguna repasa las colaboraciones de algunas estrellas del pop con marcas comerciales para insistir en lo genuino de sus propuestas. Kanye West, por ejemplo, diseñó para Adidas y GAP una serie de artículos futuristas con su «imaginación visionaria». Un artículo en The New York Times de 2023 exploraba cómo el éxito de la colaboración con Adidas tuvo un precio enorme: tolerar durante casi una década la mala conducta del cantante. El final: la ruptura del acuerdo después de semanas de comentarios incendiarios sobre los judíos y el movimiento Black Lives Matter. La autenticidad se había pasado de la línea, Kanye West era demasiado auténtico. O puede que solo fuera un fascista.

La obsesión por lo original

En esa estela de artistas diseñadores, Laguna habla de Rosalía y su colaboración con Coca-Cola. Para presentar su nueva bebida Movement, Rosalía diseñó el envase garabateándolo espontáneamente mientras probaba la bebida por primera vez. El resultado: tachones, dibujos de mariposas, corazones y estrellas. Ese automatismo y acceso al trazo manual del artista nos revelaba un secreto: que esos dibujos a mano alzada eran el acceso directo a la autenticidad más auténtica, la que no tiene mediación. La estrategia era similar al deseo del fan por tener un autógrafo: como si en lo que escribimos rápidamente, sin pensarlo, se guardara lo más genuino y preciado de uno mismo.

                  Coca-Cola Movement, con Rosalía © Coca-Cola.
FUERA
Se pagina

https://mail.google.com/mail/u/0/?ogbl#search/Editorial+anagrama/FMfcgzQfCMvFFzVNWKshjSfGhznjLqKh?projector=1

Conversaciones entre Peter Hujar y Linda Rosenkrantz

En 1974, la escritora Linda Rosenkrantz (autora de La charla) y el fotógrafo Peter Hujar grabaron una conversación en el apartamento de ella en Nueva York. A partir de ese encuentro, Ira Sachs (Passages) dirige una delicada recreación protagonizada por Ben Whishaw y Rebecca Hall, que encarnan a Hujar y Rosenkrantz. El film, íntimo y crepuscular, que ya está disponible en Filmin, nos sumerge en el vibrante Nueva York de los setenta y recupera la figura trágica de Hujar, en una tarde que avanza entre confidencias y una constelación de nombres propios, de Susan Sontag a Allen Ginsberg o William S. Burroughs.


https://www.filmin.es/pelicula/un-dia-con-peter-hujar


El Mito Bohemio y los Falsos Freaks
«La impostura bohemia, la ficción de indigencia buhardillera por parte del estamento rentista, me parece un gravísimo insulto de clase, equiparable a tener dos piernas perfectamente funcionales pero correr una maratón paralímpica en silla de ruedas.»

Ya está disponible el tercer artículo de la columna de Kiko Amat en Fuera de página, en el que reflexiona sobre la bohemia performativa.

Lealo Aquí
https://www.anagrama-ed.es/noticias/general/mito-bohemio-y-falsos-freaks-1611