¿Os habéis preguntado por qué las personas más ricas del mundo pagan proporcionalmente menos impuestos que todas las demás? Gabriel Zucman se adentra en esta cuestión en su libro Por qué los multimillonarios no pagan impuestos sobre la renta y cómo vamos a ponerle fin. La respuesta, según el economista, es tan sencilla como incómoda: los sistemas tributarios modernos fueron diseñados para gravar los ingresos, pero las grandes fortunas ya no viven principalmente de ingresos salariales o dividendos visibles, sino del aumento del valor de sus activos.
Un multimillonario normalmente posee acciones de empresas, inmuebles y participaciones financieras que se revalorizan año tras año sin necesidad de ser vendidas. Mientras no son vendidas, esas ganancias permanecen en gran medida fuera del alcance de los impuestos sobre la renta. Y todavía más: los multimillonarios pueden financiar su nivel de vida recurriendo a préstamos respaldados por esos activos, y de esta forma evitan generar ingresos imponibles. El resultado es una paradoja que Zucman documenta con datos: cuanto más rica es una persona, menor suele ser el porcentaje efectivo de impuestos que paga sobre su riqueza real.
¿Cómo afecta esto a la sociedad? Zucman señala que «Mientras no se exija a los ultrarricos que contribuyan todos los años con una cantidad mínima de impuestos, su riqueza seguirá incrementándose más deprisa que la de los demás, al igual que su poder, incluido el de influir en los mercados, en la ideología dominante y en la configuración de las políticas.»
¿Se puede corregir? El economista propone un modelo de gravamen que establece un impuesto mínimo calculado en base al patrimonio total. De esta manera, si una fortuna de miles de millones de euros genera una contribución fiscal inferior a un determinado porcentaje de su riqueza, el Estado podría recaudar la diferencia. El objetivo no es castigar el éxito económico, sostiene Zucman: se trata de garantizar que quienes concentran una mayor parte de la riqueza contribuyan proporcionalmente a sostener los servicios públicos.
Esta idea ha dejado de ser, en los últimos años, una abstracción, y ha ocupado un lugar central en los debates internacionales sobre fiscalidad y desigualdad.
Francia constituye un escenario especialmente relevante para entender la recepción de estas propuestas, pues cuenta con una larga tradición de debate sobre la tributación de las grandes fortunas. Durante décadas existió allí el llamado impuesto de solidaridad sobre la fortuna, que gravaba el patrimonio de los contribuyentes más ricos. Sin embargo, sus detractores argumentaban que favorecía la deslocalización de capitales y de contribuyentes de altos ingresos. En 2018, el gobierno de Emmanuel Macron reformó el sistema y limitó el impuesto a los activos inmobiliarios, reduciendo así su alcance. Esta reforma, no obstante, intensificó la discusión y el crecimiento de las fortunas de grandes empresarios ha alimentado la percepción de que el sistema fiscal grava con más intensidad el trabajo que el patrimonio.
Los economistas Joseph Stiglitz y Gabriel Zucman, el 1 de octubre de 2025 en la Asamblea Nacional francesa. © Stéphane de Sakutin, AFP.
Ángeles de Desolación, de Jack Kerouac, ya está disponible en audiolibro, con traducción de Antonio-Prometeo Moya y narración de Ignasi Burniol. En esta novela, Kerouac describe esa errancia llena de borracheras y vacío, que ya se ha convertido en legendaria, por lugares como México, Nueva York, Tánger, París o Londres, en los que se va encontrando a Allen Ginsberg, Gregory Corso, William Burroughs, Neal Cassady… Con este lanzamiento despedimos el curso editorial de las novedades hasta septiembre, cuando arrancará la rentrée literaria. Muy pronto os iremos contando más sobre los títulos que están por llegar. |
- El legado de Piketty
Las ideas de Zucman se sitúan dentro de una tradición intelectual más amplia, en la que aparece la figura imprescindible de Thomas Piketty, quien popularizó una tesis que marcó el debate económico contemporáneo: cuando la rentabilidad del capital supera de forma persistente el crecimiento de la economía, la riqueza tiende a concentrarse cada vez más en manos de una minoría. Piketty documentó históricamente ese proceso de concentración, mientras que Zucman ha orientado gran parte de su trabajo hacia las soluciones institucionales y fiscales: si Piketty formuló el diagnóstico, Zucman ha trabajado en el tratamiento.
- El 1% de Bernie Sanders
Bernie Sanders propuso un impuesto anual sobre el patrimonio neto dirigido al pequeño grupo más rico de Estados Unidos: empieza con aproximadamente un 1% de impuesto anual y se aplica a patrimonios por encima de un umbral alto. A partir de ahí, el porcentaje sube progresivamente cuanto mayor es la riqueza. Como Zucman, Sanders también quiere que los multimillonarios contribuyan más al sistema. Pero como ocurre a menudo, el problema es saber cuánto vale su riqueza: muchas acciones privadas, como las empresas emergentes, no tienen un precio claro, y hay objetos, como las obras de arte, que son difíciles de valorar. De allí que algunos economistas vieran con recelo la propuesta ya que se podía percibir como una auditoría permanente al patrimonio.
Bernie Sanders: «No podemos aceptar que, en el país más rico del mundo, el gobierno trabaje únicamente para el 1%»
FUERA
DE PAGINA
«Ex Libris», con Marta Sanz y Raquel CongostoLlegamos al final de temporada de «Bestiario». En este episodio de cierre Beñat Azurmendi trae como invitada al estudio a Raquel Congosto para conversar sobre la función de la literatura, si es que acaso debe tener alguna. La sección de la entrevista la protagoniza Marta Sanz y junto a Beñat se van al icónico Bar Múñiz, de Madrid, para abordar la dimensión política de la literatura desde la perspectiva de una autora tan singular y extraordinaria de las letras contemporáneas. https://www.youtube.com/watch?v=06_v1ZAQnSk
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