viernes, 26 de junio de 2026

QUERIDAS LECTORAS QUERIDOS LECTORES (ANAGRAMA 19 JUNIO 2026)

 HOY 

ESCRIBE

MARGARITA GARCÍA ROBAYO

               Margarita García Robayo © Johanna Marghella.

Con motivo de la recuperación de Primera persona, de Margarita García Robayo, invitamos a la autora a participar en nuestra newsletter para que nos cuente las circunstancias en las que escribió sus relatos, así como algunas de las referencias que le sirvieron de inspiración en su proceso creativo.

Sin más preámbulos, os dejamos con ella:

Este libro nació como una búsqueda ciega. Es el resultado de una narradora que se ha pasado mucho tiempo rumiando asuntos cuya comprensión le rehúye. Ese rumiar ha dejado surcos que recorren y profundizan preguntas esenciales que, por suerte, no aspiran a ser resueltas. Pero, al cabo de los años, el conjunto parece revelar un mapa emocional, o, como una vez me dijo un lector, «una colección de malestares colectivos».

Leí que las arañas tienen un saber que consiste en poder anticiparse a la totalidad a partir de un pequeñísimo primer movimiento. Desde la primera puntada, la araña ya sabe qué forma y qué alcance tendrá su red cuando la termine. Me dio envidia ese don. También me dio alivio. Saber a dónde se apunta quizá te ayude a ganar control sobre el resultado, pero también te quita el vértigo y el asombro que traen las búsquedas.


Algunos de estos textos fueron encargos de revistas literarias. Para mí un encargo es un anzuelo que muerdo todas y cada una de las veces. Te dan un marco –como decir una bolsa– y tú pones tus pertenencias adentro. Sospecho que, también, me resultaba conveniente desligarme de la génesis de aquello que escribía y, ante cualquier planteo posterior, sacudirme las manos: esto no se me ocurrió a mí, esto me lo pidieron y además me lo pagaron (el dinero, en este oficio magro, es un argumento difícil de impugnar).

Lo que quiero decir es que los textos de Primera persona son de fechas y latitudes tan distintas que nunca hubo un criterio unificador que me llevara a concluir: acá hay una serpentina de hermanitos, vamos a buscarles un hogar. Y, sin embargo, la sensación que tuve al leerlos en conjunto fue que, más allá de la premisa de turno, eran partes de un ecosistema que juntaba todo aquello capaz de generar la más grandiosa ambivalencia (madre, padre, hijos, patria y otras pequeñeces existenciales).

                                        En el acuario Mundo Marino © Margarita García Robayo.


Pero como mis puntadas no son de araña, me cuesta mucho pensar en estos textos como «autobiográficos». Si bien parten de una experiencia cercana, fueron escritos casi en el momento mismo en el que la estaba transitando. ¿Pero son reales? Prefiero pensar que son vitales. Por eso carecen de esa dimensión tan propia de la autobiografía, que es la del aprendizaje que deviene tras un camino recorrido. 

Los textos de Primera persona no dicen «esto me pasó y ahora miro hacia atrás y lo cuento con el glaseado de condescendencia que se ejerce desde el futuro». Los textos de Primera persona podrían decir: «Esto me está pasando ahora mismo a mí, pero en la medida que te lo cuento también te está pasando a ti». Porque su mayor aspiración es que esa voz gramatical que los impulsa, la primera persona del singular (yo), se convierta en una primera persona del plural (nosotros). Lo que más me gusta de haberlos vivido/escrito es no haber acuñado moralejas. Porque una moraleja no se puede acompañar, pero una búsqueda sí. Llevo tiempo cosiendo estos retazos, he recibido mucho de vuelta. No solo me siento cada vez más acompañada, sino que hay días en que me olvido quién dio la primera puntada. Y me ilusiona adivinar quién dará las siguientes.

UN ATISBO

DE SUS INFLUENCIAS


Milo, el perro invitado

Este es Milo, un perro invitado que mis hijos y yo cuidamos en ausencia de su dueño que se fue de viaje y nos dejó una suerte de manual de instrucciones, tipo Montessori, sobre cómo cuidarlo. Es mimoso como un niño mimoso. Hay algo de esa responsabilidad impostergable (cuidar algo vivo) que me resulta esencial para sobrellevar la vida, grata o ingrata, como venga. Cuando lo trajo, el dueño me dijo: «Con el agua tiene un trauma». Mientras lo decía le acarició el lomo y lo supe: es un perro needy, me dará trabajo. Me quedé pensando en las lecturas filosóficas sobre el concepto de la identidad que me he clavado en la vida. Muchas. Dispersas. Fútiles. Todo para concluir que somos todo lo malo que nos pasó de chicos.



                       Milo © Margarita García Robayo.


  • El mar

Me he pasado la vida tratando de asignarle al mar algún rol fundante en mi constante ir y volver. Me he pasado horas mirando olas que se abocan a la orilla, voraces, para luego alejarse, dejando como único rastro su baba furiosa. Cuánta necedad, como si la geografía fuera algo más que una marca imaginaria en la tierra, una línea que se cierra y nos contiene bajo la premisa falsa de pertenecer. Quizá sea eso: que cualquier trazo en la tierra, aunque sea imaginario, se borra cuando toca el agua. La proximidad del mar es garantía de márgenes inconclusos, abiertos frente a la inmensidad, y de elementos expectantes ante un horizonte lleno de promesas.

                 La escritora con sus hijos © Margarita García Robayo.


NOVEDADES


DE LA SEMANA





Vuelve Graham Swift con Doce cuentos de posguerra, traducido por Antonio-Prometeo Moya. Historias breves y cinceladas con la exactitud y delicadeza de un orfebre de la gran literatura, en las que los personajes se confrontan con el pasado y lo evocan con emoción o con dolor.


Recuperamos Un mundo para Julius, de Alfredo Bryce Echenique, la mejor novela peruana de todos los tiempos según la revista Debate. Julius, el personaje central, ejerce como punto de confluencia de un sistema de costumbres e ideas teñido de buen gusto, pero amenazado por la fragilidad y una injusticia terrible.


Publicamos Bioy, de Diego Trelles Paz, una asombrosa novela policial que transgrede su propio género y completa la trilogía formada por La procesión infinita y La lealtad de los caníbales. Ambientada en Lima, en los años ochenta, un agente secreto se infiltra en una de las bandas criminales más violentas con la intención de llegar hasta un narcotraficante nacional.


Y cerramos con Odisea, de Stephen Fry, que regresa a la antigua Grecia para revisitar la epopeya más famosa de todos los tiempos: el viaje que, tras la caída de Troya, llevó a Odiseo de vuelta a Ítaca. De la mano de Homero, Fry nos deleita de nuevo con su entusiasmo y capacidad divulgativa. La traducción es de Rubén Martín Giráldez.


FUERA

DE PAGINA



Años luz, Premio Anagrama de Crónica / Fundación Giangiacomo Feltrinelli

El jurado formado por Martín Caparrós, Carlo Feltrinelli, Leila Guerriero, Juan Villoro y Silvia Sesé seleccionó como ganadora  en la séptima edición del Premio Anagrama de Crónica / Fundación Giangiacomo Feltrinelli Años luz, de Jacobo García.


Años luz recoge más de dos décadas del autor como corresponsal en México, Centroamérica, Venezuela, Colombia o Haití; y se publicará el 9 de septiembre en España y a comienzos de 2027 en Argentina.


https://www.anagrama-ed.es/premios/cronica-fundacion-giangiacomo-feltrinelli




Relíquia llegará a los escenarios en 2027

Hay quien dice que, a veces, es difícil olvidar. Pol Guasch nos muestra que lo más difícil es recordar. Relíquia es un ejercicio, íntimo y profundo, de reconstrucción de la memoria a través de las palabras, de la literatura. 


Dirigida por Pablo Messiez, Relíquia es la adaptación al teatro del libro de Pol Guasch, una producción que se estrenará el 18 de febrero de 2027 en el Lliure de Gràcia.


https://www.teatrelliure.com/es/reliquia





El Sha, de Ryszard Kapuściński: otra forma de acercarse al Irán moderno

«Kapuściński construyó su libro basándose en los testimonios de aquellos a los que conoció en Irán, en informaciones de periódicos locales o en fotografías que fue encontrando a su paso.»

En nuestra sección Fuera de página, el periodista Edu Bravo revisita El Sha, el clásico de Ryszard Kapuściński sobre cómo y por qué triunfó la revolución islámica en Irán, una lectura imprescindible para comprender algunas de las claves del Irán contemporáneo.


https://www.anagrama-ed.es/noticias/general/-el-sha-de-ryszard-kapuscinski-otra-forma-de-acercarse-al-iran-moderno-1668




lunes, 22 de junio de 2026

AQUELLOS ENCUENTROS QUE NO SE OLVIDAN NUNCA

 


Valoro mucho los encuentros casuales, las reuniones  espontaneas que se salen de toda planificación. En estas me he encontrado con personas inolvidables, me han dado los mejores regalos de la vida. Los viernes son como un oasis en medio de esas rutinas agotadoras que nos impone la vida en los días corrientes de la semana. La vida por unas horas deja de ser en blanco y negro. El cuerpo parece saber que ese día romperemos las reglas. El peso de las obligaciones, de esos compromisos necesarios nos hacen buscar parentisis que nos de un segundo aire, para poder resistir el peso que nos impone cada vez con más intensidad la sociedad moderna. 

Estaba con mi amigo Juan Carlos el último viernes en una pequeña tienda del barrio conquistadores de Medellín, tomando cervezas como lo hacemos corrientemente para poder sobrevvir. La tienda es el punto de encuentro del barrio. Está muy cerca del parque del rio. Es atendida por David un joven empresario y su esposa Ingrid, igualmente joven. Queda muy cerca de la alcaldía de la ciudad, por lo que es común que lleguen muchos funcionarios de la misma y servidores publicos. Ese día nos dominaba cierto importaculismo, el deseo loco de mandar todo a la mierda. A pocos pasos de nosotros dos hermosas mujeres disertaban con la complicidad que tienen las amigas entrañables, dueñas de secretos mutuos, de confesiones y de verdades que nunca develaran a un tercero. Recordé de inmediato que en la literatura, las casualidades actúan como el motor del cambio. Un evento fortuito saca a los personajes de su cotidianidad, obligándolos a emprender viajes físicos o psicológicos que redefinen su destino y provocan una transformación radical en su forma de percibir el mundo. Traigo a colación ese famoso cuento de Borges "En el sur". El protagonista, Juan Dahlmann, sufre un accidente aparentemente menor al golpearse la frente con el borde de una ventana. Esta eventualidad lo lleva a una clínica casi fatal y, posteriormente, a un viaje al sur donde el azar se transforma en un destino inevitable y trágico. El viernes por esos avatares del destino, terminamos hablando con Maria Constanza y Sandra dos abogadas de la alcaldía, con una familiaridad que no es casual y como sí evitaramos caer en el sopor, llevamos  una conversación muy extensa, no excenta de malabarismos, de citas, de reconocimientos que solo aparecen en estos momentos especiales. Pareciamos saltimbanquis, persuadiendo pero no intentando convencer a nadie.

Ellas me recordarón la novela "Amigas" de Elena Ferrante. Lila Cerullo y Lenù Greco, son sus protagonistas. Esta tetralogía narra una compleja relación que comienza en un barrio pobre de Nápoles en los años 50 y se extiende por décadas. Su amistad es tan intensa como contradictoria, marcada por la admiración mutua, la rivalidad y el apoyo incondicional en un entorno difícil. Tambien la novela "Ana de las Tejas Verdes" de L.M. Montgomery: Anne Shirley y Diana Barry, son como María Constanza y Sandra. Este texto es uno de los clásicos más entrañables de la literatura juvenil. Su vínculo se sella con un juramento de "amigas del alma" y perdura a través de los años, sirviendo como refugio ante las adversidades de la vida adulta.

En la Ética a Nicómaco, Aristóteles divide la amistad en tres tipos: por utilidad, por placer y por virtud (la amistad perfecta). Esta última se basa en el deseo mutuo del bien para el otro y en compartir la excelencia moral. Para Aristóteles, un amigo es "otro yo" y es tan fundamental que "sin amigos nadie querría vivir". En cambio Epicuro consideraba que la amistad era la fuente más segura y estable de placer y tranquilidad (ataraxia). En su filosofía, la comunidad de amigos es el refugio ideal frente a las ansiedades del mundo, las presiones sociales y el temor a los dioses, convirtiendo el espacio compartido en el antídoto contra el sufrimiento. Creo que no se necesita tiempo para hacer amigos, estos  llegan en el momento adecuado, nos dan en pocos minutos lo que nadie nos ha entregado hasta el momento, quedan como huellas indelebles. 

Yo creo que pese a nunca dejar el sentido de trascendentalidad tan necesario, el instante, el momento, nos da encuentros que son  un  elixir, los mismos nos permite olvidar lo trágico y reir como si fueramos eternos. Gracias a mis amigas y espero este encuentro se repita.