jueves, 29 de enero de 2009

CARLOS MONSIVÁIS



Este un escritor absolutamente diferente a todos. Tiene un carisma especial y sus textos están hechos con la misma dulzura. Estará hoy en el “hay festival” de Cartagena Colombia. El evento realizó esta presentación que es muy acertada:”Es periodista, cronista, ensayista y narrador, nacido en México. Gran parte de su obra se ha publicado en periódicos o transmitido oralmente. Sus crónicas, género que ha desempeñado con absoluta pasión, se han recopilado en numerosos libros, entre los que destacan Principios y potestades (1969); Días de guardar (1971), sobre los sucesos de Tlatelolco; De qué se ríe el licenciado (1984); o Los rituales del caos (1995), ceremonias de la debacle ciudadana y política. También ha escrito un texto narrativo, Nuevo catecismo para indios remisos (1982) además de biografías y ensayos”. Se presentará en la Casa Mapfre el jueves 29 de enero y allí conversará con Mario Jursich.
Es un escritor muy contemporáneo, vigía lúcido de los problemas más algidos de latinoamerica, tuvo un interés, en el movimiento estudiantil de 1968, los ídolos populares (El santo, Cantinflas,), el movimiento feminista, las figuras contestatarias de izquierda y los personajes o acontecimientos que en algún sentido implicaban un avance de las ideas progresistas y un rechazo a toda posición intolerante y retrógrada. Siempre ha estado atento “a la promoción de los derechos de las minorías sociales, la educación pública y la lectura”. Esta descontado que es un gran conversador y esperamos corresponda como tal.

miércoles, 28 de enero de 2009

FALLECE A LOS 76 AÑOS EL ESCRITOR JOHN UPDIKE

el perfil de John Updike como escritor reúne todas las características desaconsejadas por la Biblia del multiculturalismo: Es blanco, varón, heterosexual, anglosajón y protestante. EDUARDO LAGO
Se ha ido otro de los grandes de la literatura Americana, la cronica del periodico el mundo de España reseñó con absoluta lucidez: “conocido sobre todo por sus crónicas de los suburbios, ha fallecido a los 76 años, según ha confirmado su editor al diario 'The New York Times'.”
Nacido en Shilligton, Pennsylvania (EEUU), el 18 de marzo de 1932, estudió en la Escuela Superior de Shillington y en el Harvard College, y desde 1955 a 1957 fue reportero de la revista 'New Yorker'. Allí desarrolló un estilo punzante y sarcástico con el que describía los vicios y virtudes de la vida cotidiana americana.
Desde 1957 vivió en Ipswich, Massachusetts, y se dedicó a escribir. En 1960 publica la primera novela 'Corre Conejo', que más tarde se convertiría en la primera de una serie. En ella aborda la problemática del 'hombre medio', Harold Angstrom, apodado 'Conejo', un ex jugador de baloncesto que pretende adaptarse a la vida diaria, más doméstica.
Los otros títulos son: 'El regreso de Conejo', 'Conejo es rico' y 'Conejo en paz'. En 'El Centauro' (1963), explica a través de un adolescente las sensaciones y sentimientos provocados por una enfermedad como la psoriasis.
En 1967 fue galardonado con el premio O'Herry Story, y en 1982 con el del Círculo Nacional de Críticos Literarios, pero uno de los más importantes fue el Premio Pulitzer, que consiguió ese mismo año, con 'Conejo es rico'. Y por segunda vez, en 1991, con 'Rabbit at rest'.
En febrero de 1991 recibió el premio 1990 del Círculo de la Crítica Literaria de EEUU, en la categoría de ficción, por 'Rabbit at Rest' (Conejo en paz), la última novela de la serie 'Rabbit' (Conejo) donde la enfermedad y muerte del personaje central, Harry Angstrom, ilustra el declive de EEUU.
Parejas de los 60
En 1996, se reeditó en España 'Parejas' que en los años 60 permaneció bastante tiempo entre las listas de los libros más vendidos. En esta novela analiza el comportamiento de algunas parejas de los 60, pioneras en la frontera del sexo y la promiscuidad.
En 1997 terminó la novela 'Toward the end of time' ('Hacia el final de los tiempos'). Poco después, escribió las primeras líneas de un libro en Internet, bajo el título 'Murder makes the magazine', que continuaron escritores anónimos durante 43 días.
En 1998, edita 'La belleza de los lirios', donde una vez mas muestra a la clase media norteamericana, a lo largo de cuatro generaciones de una misma familia y con el mundo del cine como telón de fondo. A lo largo de varios años ha figurado su nombre entre los candidatos al Premio Nobel.
Entre sus obras destacan: 'La feria del asilo' (1959), 'Corre conejo' (1960), 'El Centauro' (1963), 'En torno a la granja' (1965), 'Parejas' (1968), 'El regreso del conejo' (1971), 'Cásate conmigo' (1976), 'Golpe de Estado' (1980), 'Conejo es rico' (1981), 'Las brujas de Eastwick' (1984) (que fue llevada al cine), 'S' (1988), 'La versión de Roger' (1989), 'El libro de Bech', 'Rabbit at Rest' (1990), 'Brasil' (1994), 'Hacia el final de los tiempos' (1997), 'La belleza de los lirios' (1998); 'Hacia el final del tiempo' (1999), 'Gertrudis y Claudio' (2000), 'Conejo en el recuerdo y otras historias' (2003), y 'Busca mi rostro' (2004).
Estaba casado en segundas nupcias con Martha Ruggles, desde 1977. Su primera mujer fue Mary Pennington, con la que contrajo matrimonio en 1955. Tenía dos hijas y dos hijos."
José Maria Guelbenzu, en diario el país escribió: Este wasp era un narrador por antonomasia, un escritor que poseía una extraña dulzura surgida de las manos de alguien con una mirada aguda y transparente sobre la sociedad americana de posguerra. Dulce y hasta tierno en la observación de sus personajes, seres humanos atrapados en conflictos desoladores, pero a los que exigía de manera implacable, fue construyendo una lucidísima visión de América que, sin la menor duda, se convertirá en el futuro en un documento de extraordinario valor. Era esa extraña mezcla de humanidad y lucidez lo que daba a sus libros un aire inconfundible. Vista en su conjunto, la obra de Updike puede decirse que es una hermosa y apabullante letanía que desgrana el sentido de la moral (y de las costumbres) de la sociedad americana de su tiempo. Porque Updike era ante todo un moralista dotado de un enorme talento para la narración. A diferencia de los novelistas posmodernos, Updike optó por la claridad expositiva y prefirió traer a primer término el fondo de los vicios y virtudes de sus protagonistas. En un articulo especial hablaremos de una de sus obras y de ciertos aspectos muy particulares del universo literario creado por este grande.

martes, 27 de enero de 2009

SALMAN RUSHDIE

Es un gran acierto la invitación de este excelente escritor al “hay festival” de Cartagena. Con el deceso de Samuel Huntington, recordé como la sentencia de muerte proferida por el Ayatola contra este escritor, reflejaba en su contexto los efectos de su famosa teoría del complot islámico y del choque de civilizaciones que se promovió deliberadamente, desde 1990, para proporcionar una ideología de repuesto al complejo militar e industrial estadounidense después del derrumbe de la URSS, de tanto cuestionamiento. Salman, es un nómada, gracias a la amenaza frontal y una persecución irracional del fundamentalismo islámico, que nunca asimilará la grandeza de la creación literaria, que nos da tan gratas sorpresas. Ahmed Salman Rushdie nació en Bombay el 19 de junio de 1947, solo dos meses antes de que la India se independizase del dominio colonial británico, en una acomodada familia musulmana. Anis Ahmed Rushdie, su padre, era un hombre de negocios que había estudiado en Cambridge, y su madre, Negin Butt, era maestra. En su hogar se hablaba tanto inglés, la principal lengua de cultura de la joven nación india, como urdu. "El problema de la religión", artículo escrito por Rushdie y publicado en el diario “El país”, escribió que "nunca me consideré un escritor preocupado por la religión, hasta que una religión empezó a perseguirme" y mencionó no sólo al integrismo islámico como problema sino también al fanatismo cristiano encarnado en la figura de Tony Blair, y en el gobierno norteamericano de Bush. Además, se ha mostrado en contra de la ley que prohíba "la incitación al odio religioso". En ocasiones se habla más de este karma que de su obra, que es muy importante. Algunos críticos, aducen que sus textos son una expresión de lo real maravilloso, con un estilo muy diferente a todo lo producido en Inglaterra hasta la fecha, por fuera del canon y sin apego a las estructuras clásicas. Los “versos satánicos “, son una muestra cabal de esta marca. Escucharlo será muy grato y ojala no se repita el tema de Perogrullo de su persecución y se hable más de su obra y sus fantasmas.

sábado, 24 de enero de 2009

EDGAR ALLAN POE

El diario el mundo de España, abre el artículo de celebración de su aniversario, con un epígrafe que define perfectamente la personalidad literaria de este gran escritor Americano: “Supo plasmar en su obra los miedos atávicos que, generación tras generación, sacuden a los hombres. Atormentado por la pobreza y los mismos terrores que recreaba, murió entre alucinaciones y delirios alcohólicos. Fue el pionero de la ciencia ficción, el padre del cuento fantástico y la novela policiaca.”. Borges es más certero: “Detrás de Poe, (como detrás de Swift, de Carlyle, de Almafuerte) hay una neurosis. Interpretar su obra en función de esa anomalía puede ser abusivo o legítimo. Es abusivo cuando se alega la neurosis para invalidar o negar la obra; es legítimo cuando se busca en la neurosis un medio para entender su génesis. Arthur Schopenhauer ha escrito que no hay circunstancia de nuestra vida que no sea voluntaria; en la neurosis, como en otras desdichas, podemos ver un artificio del individuo para lograr un fin. La neurosis de Poe le habría servido para renovar el cuento fantástico, para multiplicar las formas literarias del horror. También cabría decir que Poe sacrificó la vida a la obra, el destino mortal al destino póstumo.” Es el creador del género policiaco, del cuento de terror y los relatos de ciencia ficción. Su vida, ahora, descrita en varias novelas, es un inferno, que solo tiene como bálsamo la creación literaria. Es poeta, periodista, crítico literario, renovador de la novela gótica. Fue bautizado como Edgar Poe en Boston, Massachusetts, y sus padres murieron cuando era niño. Fue recogido por un matrimonio adinerado de Richmond, Virginia, Francés y John Allan, aunque nunca fue adoptado oficialmente. Carmen Machado, apunta que su genio no fue reconocido en su momento, pero tras su muerte, se convirtió en maestro e inspirador de escritores posteriores y despertó la admiración de figuras de la talla de Baudelaire, Victor Hugo, Herman Melville, Oscar Wilde, Dostoievsky, Nabokov, Thomas Mann, Marcel Proust o Borges. El Sherlock Holmes de Conan Doyle está inspirado en el personaje de Auguste Dupin, creado por Poe, y su influencia es evidente en magos del terror como Lovecraft o Stephen King. Su vida, es una tragedia total, esclavo de los fantasmas infernales de una paranoia incontrolable, sucumbe al alcohol del cual nunca podrá salir. Borges escribió por ello: “Shakespeare ha escrito que son dulces los empleos de la adversidad; sin la neurosis, el alcohol, la pobreza, la soledad irreparable, no existiría la obra de Poe. Esto creó un mundo imaginario para eludir un mundo real; el mundo que soñó perdurará, el otro es casi un sueño”. Este autor, es un maestro del cuento, Cortázar, nunca dejó de reconocer esta deuda y es su mejor traductor al español. Savater, nos dice, que sus cuentos de terror están armados con una receta muy personal, que le permitió responder a sus críticos: "Si el terror ha sido el tema de buena parte de mis obras, este terror no proviene de Alemania sino de mi alma”. Por ello remata el filósofo Español, para ratificar los artificios creativos absolutamente propios:” En sus narraciones lo sobrenatural siempre es la prolongación de lo natural por otros medios: lo que desafía a las leyes de la naturaleza es la subjetividad que las interpreta y quisiera transgredirlas hasta sacudirse su yugo fatal. En la mayor parte de los casos los cuentos están narrados en primera persona para que el lector tenga menos escapatoria cuando llegue lo irremediable”. Pocos autores, se leen con tanta asiduidad, son tan contemporáneos e irradian esa influencia positiva, siempre a la mano, en todo aquel que quiera escribir seriamente.

domingo, 18 de enero de 2009

HISTORIA SECRETA DE COSTAGUANA




Después de “Los informantes “, el escritor colombiano, Juan Gabriel Vásquez, publicó en alfaguara (2007), esta excelente obra, que ratifica el buen momento de la novela en el país. Alguna vez escribi al respecto, recomendándola, pero ahora su relectura, me obliga a extenderme un poco más. En una entrevista entregada a la revista “ Semana” de Colombia el autor expresa la génesis textual: “La posibilidad de que Conrad haya pisado tierra colombiana, y de que haya usado la historia colombiana para escribir una de sus novelas, me tenía que interesar, pero no tenía por qué volverse novela. Pero hay un momento que siempre es misteriosísimo en que una idea interesante se convierte en una novela, y eso me pasó mientras escribía la biografía. El resto fue encontrar la respuesta para la pregunta más importante que se hace un escritor: ¿quién cuenta la historia? Y así llegué a José Altamirano, este hombre sarcástico que dice haber sido traicionado por Conrad y que escribe este libro para vengarse y confesarse: vengarse de Conrad y confesar las traiciones que cometió contra su país y su familia. Luego me di cuenta de que uno de los grandes temas de la novela era la manera en que la historia y la política contaminan la vida privada de la gente común y corriente. Entonces escribí la palabra contaminación en un papel y lo pegué al escritorio, para que me sirviera de brújula, y empecé a escribir.” Escrita en primera persona, lineal, con una excelente factura creativa, evoca muchos de los aspectos de la historia Colombiana del siglo XIX con las libertades que solo la novela permite, la historia se estructura en una hipótesis biográfica que desde hace mucho tiempo ronda: La posibilidad que Conrad haya estado en nuestra patria. También está novela revela la intrincada violencia que nos agobia históricamente:
“Quiero olvidarme de toda esa retórica aburridísima de América Latina como continente mágico o maravilloso. En mi novela hay una realidad desmesurada, pero lo que es desmesurado en ella es la violencia y la crueldad de nuestra historia y de nuestra política. “ratifica el autor con vehemencia, que no implica desconocimiento a las influencias del Boon en su obra, pero sí la absoluta independencia de su influencia perversa.
Esta es una obra de ficción, una novela histórica, con las libertades que el género permite, deliciosa, deja entrever además la admiración y la deuda que el autor tiene por Conrad, ese monumento de la literatura universal.

DATOS BIOGRAFICOS

Juan Gabriel Vásquez Es el autor de Historia secreta de Costaguana. Nació en Bogotá, realizó estudios de literatura latinoamericana en la Universidad Sorbona. Actualmente vive en Barcelona. Ha publicado tres libros con Alfaguara: “Historia secreto de todos los santos” (2001), “Los informantes” (2004), 'Historia secreta de Costaguana' (2007). Escribe continuamente en publicaciones latinoamericanas y españolas. Vásquez mantiene una relación ambigua con Colombia, confiesa “a veces se me ocurre que escribo novelas para tratar de entenderla (…) Colombia es lo único que me interesa como novela. Sí, se puede decir que en este momento Colombia es una obsesión”. (Revista Arcadia, Bogotá, núm. 19).

La crítica ha dicho
«Historia, imaginación y aventuras en una espléndida novela que narra el desgarro y el expolio de un ambicioso sueño. Una lúcida y divertida reflexión sobre la Historia y su relación con la gran literatura.»JUAN MARSÉ
«Una odisea de la infelicidad, el encuentro de dos peculiares viajeros, y una fascinante reflexión, en clave colombiana, sobre la historia del dolor que no tiene historia.»
ENRIQUE VILA-MATAS
«Uno de esos placeres que sólo tienen lugar de muy tanto en tanto.» MARCELO FIGUERAS, El Boomeran
«Gran novela. Titánica y Conradiana.»
RAFAEL CONTE, Babelia.
«Novelas como ésta hacen que uno se sienta orgulloso de este oficio.»EUSEBI LAHOZ, El Periódico

sábado, 17 de enero de 2009

ANDREW WYETH

He tomado este articulo de AFP, por considerarlo muy exacto frente a la muerte de este grande de la pintura.

Washington. AP y AFP. El artista Andrew Wyeth, quien representó la melancolía oculta del pueblo y los paisajes del Valle Brandywine de Pensilvania y la costa de Maine en obras como Christinas World, murió ayer a los 91 años.
Wyeth, quien ha sido calificado como uno de los más grandes artistas estadounidenses del siglo XX, sufría una “breve enfermedad” y murió mientras dormía en su casa en Chadd Ford, cerca de Filadelfia, dijo a la AFP la relacionista pública del museo, Laura Englehart.
Andrew Newell Wyeth, nacido el 12 de julio de 1917 en Pensilvania, es conocido por la atmósfera melancólica de sus escenas y por la precisión fotográfica de sus pinturas, generalmente en tonos grises y sepias.
El hijo del afamado pintor e ilustrador de libros N. C. Wyeth, alcanzó la riqueza, la aclamación y una tremenda popularidad.
Sin embargo, también fue criticado por algunos expertos que se refirieron a él como un realista superficial, no como un artista sino como un simple ilustrador.
Su cuadro más célebre es Christina’s World ( El mundo de Cristina , 1948), en el que se ve a una mujer, vestida de rosa, que parece minusválida e intenta subir una colina hacia una casa estilo victoriana.
Costumbrista. Wyeth es considerado uno de los mejores pintores costumbristas de Estados Unidos y fue uno de los primeros artistas contemporáneos que consiguió colgar una obra en la Casa Blanca, en 1970.
Su inspiración son sus lugares de residencia: Pensilvania y Maine (noreste).
Wyeth fue un hombre reservado que pasaba horas caminando solo por el campo. Pintó muchos retratos, pero dijo que no le gustaba que otros lo vieran trabajando.
Gran parte de su obra transmite una sensación de melancolía _ personas envejecidas y plantas secas, muertas _ pero él describía su obra como meditabunda.
Paso mucho tiempo pensando y soñando sobre cosas del pasado y el futuro, la eternidad de las rocas y las colinas, toda la gente que ha existido allí, dijo una vez.
Sus cuadros están sobre todo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), en el de Arte Metropolitano de Nueva York, en el Museo Brandywine River (Chadds Ford, Pensilvania) y en el Museo de Arte de Portland (en Maine).
Wyeth recibió el premio Einstein en 1967 y fue elegido a la Academia de Bellas Artes de París en 1976. Recibió en 1988 la medalla de oro del Congreso, mayor distinción del poder legislativo de EE. UU.
El saliente presidente George W. Bush le otorgó la Medalla Nacional de las Artes en 2007.


LA MARIA DE JORGE ISAAC

Esta novela de Jorge Isaac, es la primera de las cuatro escogidas por este Blog, para su análisis y divulgación, de las que a mi parecer, constituyen lo más representativo del género en Colombia, sin quitarle valor a un innumerable número de obras excluidas, las que ire abordando con el tiempo. De igual manera seguiré entregando novedades y títulos de interés, que por su importancia valgan la pena comentar a nuestros lectores. La María, es por excelencia una novela romántica. A pesar de haber sido publicada en el siglo 19, se deja leer en estos tiempos. Borges al respecto expresó en un artículo magistral sobre el tema: “Oigo innumerablemente decir: "Ya nadie puede tolerar la María de Jorge Isaac; ya nadie es tan romántico, tan ingenuo”. Esa vaga opinión (o serie de vagas opiniones) puede subdividirse en dos partes: la primera declara que esa novela es ahora ilegible segunda -audazmente especulativa- propone una razón, una explicación. Primero el hecho; después, la razón verosímil. Nada más convincente, más probo. Sólo dos objeciones puedo hacer a ese fuerte cargo: a) la María no es ilegible; b) Jorge Isaac no era más romántico que nosotros. Espero demostrar lo segundo. En cuanto a lo primero, sólo puedo dar mi palabra de haber leído ayer sin dolor las trescientas setenta páginas que la integran, aligeradas por "grabados al cinc". Ayer, el día 24 de abril de 1937 de dos y cuarto de la tarde a nueve menos diez de la noche, la novela María era muy legible. Si al lector no le basta mi palabra, o quiere comprobar si esa virtud no ha sido agotada por mi, puede hacer él mismo la prueba, nada voluptuosa por cierto, pero tampoco ingrata.” Su lectura esencialmente es agradable, entretenida, cargada de descripciones exuberantes sobre el paisaje Colombiano. “Jorge Isaac logra crear un clímax romántico, dominado por la exaltación de la naturaleza, la categorización sentimental, el tono larmoyant, el convencionalismo social, la presencia del «infierno verde» de la selva, la estructuración del mundo rural, el convencionalismo paternalista frente a los grupos étnicos indios y negros.”[1] No existe ninguna sorpresa sobre el final de esta historia, lo inevitable no se oculta y esta sentencia matizada a través de un lenguaje barroco, siempre suscita sentimientos contradictorios para el lector, como si quisiéramos torcerle el cuello al fatídico desenlace, muy pesar de esto, nunca se pierde el interés, su lectura es fluida. Borges dilucido este efecto con exactitud: “El novelista, ahora, suele manejar la sorpresa. Jorge Isaac, en María, prefirió trabajar con la anticipación y el presentimiento. En ningún instante se oculta que María va a morir. Sin la seguridad de que va a morir, apenas si tendría sentido la obra. Yo recuerdo una línea memorable que está casi al principio: "Una tarde, tarde como las de mi país, bella como María, bella y transitoria corno fue ésta para mí. .. "[2] La crítica ha sido prolífica en cuanto a la ubicación de la novela en el marco del romanticismo del siglo 19. Elzbieta Sklodowoska, citando dos de los estudios críticos más importantes (Anderson y Macgrady) establece: “Ambos estudiosos enumeran el predominio del yo, la melancolía, el paisaje vernáculo armonizado con el estado del alma, el tópico de la mujer-ángel y la fatalidad-signo de lo absoluto, como elementos esenciales del romanticismo de la novela de Isaac.” Benito Varela Jácome sintetiza todo el glosario crítico sobre el tema, que sería imposible de citar, de forma muy clara: "La génesis de la novela María tiene tres bases: los modelos de la Weltanschauung romántica, la geografía del Cauca y las experiencias autobiográficas. La residencia familiar de «El Paraíso», orientada hacia el valle y las verdes colinas, le proporciona los elementos topográficos y ambientales. El autobiografismo se proyecta sobre Efraín. Este agente-narrador, lo mismo que el novelista, abandona el valle del Cauca para estudiar en un colegio bogotano. Intenta cursar Medicina, escribe poesías, trabaja en la hacienda. Se repite, además, la coincidencia de que su padre procede también de Jamaica; se convierte al catolicismo al contraer matrimonio; es creador de nuevas formas de riqueza; sufre reveses económicos; quizá pueda identificarse con el irlandés que explota minas de oro en el Chocó. Considero clave para establecer este autobiografismo el capítulo VIII: el agente cuenta cómo su padre vino muy joven a Sudamérica y se casó con la hija de un capitán de un navío español, después de adjurar del judaísmo, y establece el parentesco con María, hija del primo Salomón, nacida en Jamaica y traída al Cauca después de su orfandad. Las fuentes literarias están en el metagénero de las autobiografías sentimentales europeas. Los modelos más influyentes proceden de Paul et Virginie, a pesar de la opinión contraria del profesor Warshaw. Donald McGrady basa la influencia de la novela de Saint-Pierre, además de en la estructuración general de la narración, el sentimentalismo y una serie de rasgos secundario." Jorge Isaac es un personaje típico de la historia política del siglo 19 colombiano, en plena formación institucional del estado, luchas intestinas por el poder y debates ideológicos infinitos. El éxito impresionante de su novela en el país y en el extranjero, en una época donde era muy difícil que esto sucediera, es ya un icono. “nació en Cali, Colombia el primero de Abril de 1837 (Algunos estudiosos afirman que el novelista nació en Choco y no en Cali, discusión que no tiene mayor importancia), hijo de un comerciante Inglés radicado en Jamaica, Henry Isaac, de origen Judío quien se convirtió al Cristianismo para casarse con Manuela Ferrer Scarpetta. Después de cursar sus estudios primarios en Cali y Popayán viaja a Bogotá e ingresa al colegio del espíritu santo, mas adelante estudia en los Colegios San Buenaventura y San Bartolomé, pero no llega a graduarse. A los 5 años regresa al Valle del Cauca para residir en la Hacienda El Paraíso, donde se desarrolla gran parte de las escenas de su novela. A los dieciséis año es obligado a tomar parte en la primera de las guerras en que participó, 2 años después contrae matrimonio Felisa González Umaña de solo catorce años. Jorge Isaacs vuelve a tomar las armas entre 1860 y 1861 para combatir al lado del gobierno Liberal contra las fuerzas insurrectas del General Tomás Cipriano de Mosquera; pero siempre estaba el refugio de la literatura, aunque en realidad nunca dejó de escribir o de concebir planes literarios, tal como lo demuestran entre muchos ejemplos, la publicación del primer canto del Poema “Saulo” dedicado al presidente Roca de Argentina “La tierra de Córdoba” o la redacción de una sentida elegía con motivo de la muerte de Elvira, hermana de su amigo, el poeta José Asunción Silva. En 1880 publica La Revolución Radical de Antioquia, donde explica su participación en la invasión de se estado, es además cónsul entre 1871 y 1873 en Santiago de Chile, pero siempre se refugió en la literatura. Jorge Isaac muere en Ibagué en Abril de 1895, pobre y absolutamente desilusionado, victima de sus fracasos políticos y sin conseguir ninguna retribución económica por habernos legado una de las obras más famosas de la literatura Latinoamericana. ”[3] Mucho se ha escrito sobre la condición de judío, sobre algunos hechos relevantes descritos en la novela, que en cierta forma son autobiográficos y esta claro que es un factor de suma importancia, no solo para el estudio crítico de la obra, sino como referencia biográfica. Para William Ospina, Isaac, es un escritor que, junto a Rubén Darío y Silva, contribuyó a renovar la lengua Española. Dice el autor refiriéndose a Silva y al autor de la “María”: “Es extraño que estos dos autores estén unidos por la vida y la desdicha, que, cada uno a su modo, amaron y perdieron a una misma mujer, y que sus obras fundamentales son tan afines que podrían publicarse juntas, casi como una sola. Pues ¿ Que son los nocturnos de Silva, sino una suerte e epílogos de la María”.[4] Sobre el lenguaje dice el autor: “Lo primero que nos asombra de María es que una novela escrita hace más de un siglo sea por su lenguaje tan completamente actual. No hay un solo párrafo diría yo, sobre el cual el trabajo del tiempo haya acumulado su herrumbre. Y es este uno de los secretos que mientras tantos libros se esparcen y se olvidan, María siga mereciendo el favor y la fidelidad de los lectores y sus ediciones extrañamente se multipliquen.” Refiriendo al tema central de la novela remata William. “María es una novela sobre la adolescencia, sobre sus ingenuidades y sus esperanzas, sobre las grandes pasiones que la cultura disfraza de efectos, sobre esas insensatas postergaciones que suelen ser la vida, sobre el modo como el amor nos revela el aspecto más esplendido de la naturaleza, sobre como el amor nos hace generosos, sutiles y valientes. Es también una novela sobre la enfermedad, esa asechanza de la muerte, sobre el ardua acumularse de las ilusiones y el modo brusco e implacable como la muerte puede derrumbarlas”. Paradójicamente para este autor, la novela de Isaac, no se puede alinear con el romanticismo Europeo, tema que da para discusiones muy edificantes, que no corresponden a la tarea que nos impusimos en este blog. En muchos de los estudios, se encuentra esta cita, que debió ser escrita por alguno de los numerosos críticos de esta novela, pero que ratifica la visión general que de ella tienen los especialistas: “ha sido comparado con Pablo y Virginia de J. H. Bernardin de Saint Fierre (obra donde el autor francés trabaja el exotismo paisajístico y el sentimentalismo), y con Átala de Chateaubriand, serie también de relatos exóticos, como también hubiera podido serlo, en cierto modo, la novela pastoril Dafnis y Cloe del sofista griego Longo". Releí esta extraordinaria novela y es definitivo que estamos ante una excelente obra, contemporánea si se quiere, el texto no se suelta, la historia supera sus propias anticipaciones (2).
[1]Introducción a María, de Jorge Isaac Benito Varela Jácome. Biblioteca virtual cervantes 2 Vindicación sobre la maria. Jorge Luis Borges. Tomo tres obras completas Emece. [3] http://html.rincondelvago.com/maria_jorge-isaac.html [4] De lo breve y lo eterno. William Ospina. “Estudio critico ” de la colección Cara y Cruz de editorial Norma. Pagina 63.
(2) La novela de Jorge Isaacs ha sido considerada por la historia literaria colombiana, en general, como la obra de mayor importancia en el contexto nacional (Rincón, 2007; Toro y Vallejo, 2007). En términos historiográficos ella es el momento cúspide de lo literario, de allí que el resto de obras sean siempre comparadas, dadas sus afinidades o diferencias, con María. En la historia literaria continental, la novela de Isaacs es considerada como una obra de valor canónico, emparentada con el romanticismo español, incluso, en muchos casos se ha argumentado que ella es el culmen de dicho movimiento literario en América hispánica (Henríquez, 1994, pp. 152-153).1 Es así como Seymour Menton establece la existencia de cuatro "planetas" narrativos, es decir, cuatro novelas en la historia literaria colombiana, a las cuales les orbitan una serie de novelas "satélites". La primera novela relevante es, justamente, la obra de Isaacs: Si María ha sobrevivido más de un siglo tanto entre los lectores adolescentes como entre los críticos más eruditos, no es por casualidad. La novela de Isaacs, aclamada como obra maestra del romanticismo americano y progenitora de novelas sentimentales en casi todas las naciones hispanoamericanas, se mantiene hoy día por la clara conciencia artística con que Isaacs la concibió y la elaboró (Menton, 1978, p. 15)