Crecí viendo series familiares. Desde la vieja serie de la NBC "La familia Ingalls" hasta "Bonanza" en el viejo oeste. Después Dinastía y Dallas. En las primeras era caracteristico en cada capitulo como obras dramáticas, ventilar los problemas tipicos de toda familia en plena formación y educación de sus hijos. Las segundas, familias ricas a todas horas en disputa por sus intereses, llenas de trampas y envidias. Nunca se me olvidará la pelicula "La fuerza del cariño". En la literatura " Los hermanos Kartamasov" de Fiodor Dostoievski. Su trama gira en torno al asesinato del patriarca Fiódor, un hombre cruel y libertino, y al juicio posterior de su hijo mayor, Dmitri, con quien rivalizaba por dinero y por el amor de una mujer. La obra explora la culpa, la fe y la moral. Einstein una vez manifestó “Aprendí más de Dostoievski que de cualquier otro pensador científico, estoy encantado con 'Los hermanos Karamazov'. Es el libro más maravilloso. ¡Qué lástima que pronto terminaré de leerlo!". En el barrio "Fatima" de Medellín, exactamente en la panadería de Cristobal conocí una familia especial y bella. Paso todos los domingos por allí a verme con Fernando Zapata y siempre a eso de las 10 Am llega un grupo familiar compuesto por unos miembros muy particulares. El padre se llama Douglas, sus hijos Cristian, Junior y Juan David, la esposa de este último Marien y su hija recien nacida, Alaya. No dejo de traer esa formidable frase del comienzo de Ana Karenina de León Tostoi: «Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada». La familia de Douglas me impresionó por su armonia en medio de la diferencia especial de cada uno de sus miembros. El llevarse bien muy a pesar de formas de ser absolutamente diferentes. En el hoy, Douglas y sus hijos están muy felices con la niña, los tiene embelesados y orgullosos. A ellos definitivamente los mantiene unidos el amor por el juego del futbol. Todos los domingos tienen lo que en Colombia se llama un picado, un partido por fuera de la liga, se juega por puro divertimiento y a ellos se les convirtió en buen pretexto para verse, jugar y después alrededor de unas polas hacer los comentarios pertinentes en medio de risas e interpretaciones multiples. La literatura tiene historias sobre la familia. La más bella que he leido es "Cien años de soledad" de Gabriel García Márquez: Cuenta la historia de la familia Buendía en el pueblo de Macondo. Muestra la vida, la magia, el poder y la culpa que pasan de padres a hijos. Este es un pequeño homenaje a esta familia, por lo que significa solialmente como valor unos hijos bien formados. Me suscita incluso el recuerdo del legendario libro "El origen de la familia, la propiedad privada y el estado" de Federico Engels. su importancia radica no solo en su contribución al análisis materialista de la historia, sino también en su crítica profunda a las estructuras sociales y la injusticia inherente a ellas. Engels, al igual que Marx, señala que el capitalismo no es un fenómeno eterno, sino una fase en la evolución histórica de la humanidad que podría ser superada. El texto se presenta como una crítica feroz a las desigualdades sociales, económicas y de género, proponiendo una visión transformadora de la sociedad en la que las relaciones humanas no estén determinadas por la propiedad privada ni por las estructuras opresivas del Estado. A pesar de haber sido escrito hace más de un siglo, las reflexiones de Engels siguen siendo pertinentes en la actualidad. Espero que la felicidad sea eterna para Douglas y su parentela.