sábado, 24 de mayo de 2025

QUERIDAS LECTORAS QUERIDOS LECTORES (ANAGRAMA MAYO 2025)

 


En El acontecimiento, Annie Ernaux afirma que el hecho de haber vivido algo te otorga el derecho de poder escribir sobre ello. Sin embargo, hay cosas de las que parece imposible hacerlo, ya sea porque la mirada social las califica como irrelevantes y secundarias o porque uno no se ve capaz de dejar por escrito lo que ocurrió. A veces escribir es un gesto de valentía, a veces es un gesto de memoria, otras veces es un gesto de redención.


Cuando uno escribe sobre su propia vida se despierta entonces el fantasma de la «literatura terapéutica», como si la llegada al texto fuera solamente una excusa para curarse. Muchos escritores justifican sus obras de corte autobiográfico con explicaciones estéticas, probando de huir de cualquier palabra que asimile la escritura a un proceso de sanación: eso, dice el saber común, no sería arte. ¿Desde dónde escribe quien convierte su vida en narrativa? ¿Qué deja fuera? ¿Qué deforma? ¿Piensa en la dimensión estética o en cómo la escritura le permite ordenar y entender una experiencia límite?


Marcos Giralt Torrente escribió un breve texto en el que dilucidaba una posibilidad a este dilema. En el artículo de Cuadernos Hispanoamericanos, «De lo que no se puede escribir» (recogido en Algún día seré recuerdo), el autor rememoraba la publicación de Tiempo de vida, el libro en el que reconstruyó la relación con su padre fallecido, y que se alzó, entre otros premios, con el Nacional de Narrativa:


«Ahora no utilizaría peyorativamente el adjetivo terapéutico. Cuando es buena, la literatura explora zonas problemáticas de la realidad frente a las cuales no caben las respuestas unívocas y por eso no busca tranquilizar ni consolar. Se convierte en vida, igual de incontestable y de cruel. Sin embargo, no por eso deja de ser terapéutica, en cierto modo, al menos para quien la escribe. Nadie pasaría tantas horas sentado, apartado del mundo, si no encontra­ra alguna recompensa», afirmaba Giralt Torrente.





Las historias que parten de la propia vida exigen «un pacto con el lector distinto del de la ficción». No se trata solo, pues, de si la literatura cura o no cura a quien escribe; se trata, en cambio, de preguntarse de qué forma la literatura transforma alquímicamente una verdad personal e íntima en algo que está presente en tantos lectores que llegan al libro.

Giralt Torrente se pregunta, hacia al final del artículo: «¿Para qué esforzarse en inventar mundos paralelos, o imaginarlos en las palabras de otros, si tenemos tan a mano la arcilla del nuestro?».

Quince años después del ya mítico Tiempo de vida, el autor regresa a la novela de memoria personal con Los ilusionistas, un libro que se enfrenta al misterio de las vidas de sus tíos y su propia madre, y que empieza afirmando el reto: «Escribir de la familia a menudo es visto con recelo», pero pasa que «dejarla totalmente de lado no es posible». Así pues, hay veces que la escritura no es una opción, sino una pulsión necesaria y vigorosa.

NOVEDADES
DE LA SEMANA




Esta semana publicamos Los cuchillos largos, de Irvine Welsh, un salvaje thriller policial protagonizado por un viejo conocido: el inspector Ray Lennox. En esta ocasión, se embarca en la turbulenta investigación del asesinato de un político cuyo cadáver aparece desnudo y castrado en un almacén del puerto de Edimburgo. Se encuentra en «Panorama de narrativas» con traducción de Francisco González, Arturo Peral y Laura Salas.

«Narrativas hispánicas» trae Tres novelas analógicas, de Sergi Pàmies, un volumen que reúne sus novelas escritas entre 1991 y 1995: La primera piedra, El instinto y Sentimental, y que son tres joyas distintivas del autor, dotadas de una mirada peculiar, sagaz y tierna.

En «Nuevos cuadernos Anagrama» publicamos Reconocer al extraño de Isabella Hammad, autora que ya nos había sorprendido con su novela El parisino. En esta ocasión, hace una erudita reflexión sobre la lucha palestina y el poder de la narrativa en homenaje al activista estadounidense-palestino Edward W. Said.



PILDORAS PARA ESTE DÍA
Documentar con otros la propia vida

En «De lo que no se puede escribir», Giralt Torrente enumera todos los libros que leyó mientras escribía el libro sobre su padre: Patrick Modiano, Joan Didion, Richard Ford, Albert Cohen, Paul Auster, Hanif Kureishi, Roland Barthes, Francisco Goldman… y cuenta cómo, cada uno de ellos, le sirvió para comprender una cosa distinta de la escritura. De Modiano, tomó el modo de comprimir el tiempo narrativo, las enumeraciones cronológicas. De Didion, se inspiró en la estructura circular entreverada de reflexiones. Escribir de la propia vida, o de la historia familiar, no significa que uno no se documente literaria y estéticamente, que uno no tome de la literatura todo lo que necesita para hacer de su relato una gran historia.



Cómo escribir una novela autobiográfica

Alexander Chee se convirtió en un autor aclamado internacionalmente con su libro de ensayos How to Write an Autobiographical Novel, donde reflexiona sobre sus experiencias personales, políticas y profesionales a la hora de convertirse en escritor. En el breve ensayo que da título al volumen, Chee evoca la Poética de Aristóteles para subrayar la diferencia entre la historia y la poesía. La diferencia entre ambas disciplinas no es que una se escriba en prosa y la otra en verso: la diferencia es que la historia relata lo que realmente pasó mientras que la poesía narra lo que podría haber pasado. La poesía enuncia verdades universales mientras que, la historia, sentencias particulares. Esta afirmación de Aristóteles le sirve a Chee para entender que, aunque lo que escribe se centre en su vida y experiencia, hay algo que está por encima: la literatura, eso a lo que Aristóteles se refiere con «poesía». Es por eso que la voz, convertida en texto, será siempre una «voz prostética» del mismo autor.


Delphine de Vigan y Bernhard Schlink ganan el Premio Novela Europea

Los escritores Bernhard Schlink y Delphine de Vigan han ganado ex aequo el Premio Novela Europea por sus obras La nieta y Los reyes de la casa respectivamente. El jurado de este galardón, organizado anualmente por el Casino de Santiago, ha resaltado de La nieta que es una novela que aporta una visión de la historia de Alemania «con rostros humanos», y de Los reyes de la casa que «es un documento demoledor sobre la sobreexposición de la intimidad en las redes sociales y la explotación infantil». ¡Enhorabuena a ambos!


Dignificar las memoirs

Cuando Annie Ernaux ganó el Nobel en 2022, la literatura basada en la propia vida, en la experiencia personal y familiar, se dignificó. En su discurso de aceptación del premio, afirmó que sesenta años antes había escrito en su diario: «Escribiré para vengar mi raza». Y lo hizo de manera que el desgarramiento social se unía a la repugnante situación a la que el Estado francés seguía condenando a las mujeres: la venganza por su raza y por su sexo se convertían en una sola. La pregunta que late en el discurso de Ernaux y que está presente de nuevo también en Los ilusionistas es: «¿Cómo no cuestionarse la vida sin cuestionarse también la escritura? ¿Sin preguntarse si confirma o perturba las representaciones aceptadas e interiorizadas de los seres y las cosas?».

Anni Ernaux en la entrega del nobel










jueves, 22 de mayo de 2025

ENCUENTROS FORTUITOS ALREDEDOR DE MUCHOS LIBROS (Primer relato de una novela corta)

 "La ventaja de tener mala memoria es que se goza muchas veces de las mismas cosas."

"El pasado y el futuro no importan; solo el presente es importante."

"Lo peor de los hombres es que se creen buenos."

Federico Nietrzsche.


Cuando llegué a la biblioteca EPM de Medellín me quedé abrumado por su arquitectura, sus espacios estaban perfectamente diseñados para agradar a sus visitantes y tienen el propósito de servir a los fines de la misma, perfectamente prefigurados por su diseñador para: Leer cómodamente, el conocimiento dentro del marco de las tecnologías de la información y el conocimiento y pensar en medio de los silencios excepcionales de una sociedad inmersa en muchas urgencias, afanes y sobre todo ruidos. Conocía muchas bibliotecas, desde la  niñez, por una coincidencia de la vida, vivíamos cercanos a la biblioteca Gabriel Turbay de Bucaramanga, la que visite a muy temprana edad. Siempre he tenido estos espacios públicos como parte ineludible de mi vida. Realmente he tenido una obsesión con estos lugares. En Barranquilla cuando llegué por circunstancias de la vida que no cabe recordar, lo primero que hice fue visitar la biblioteca departamental. Por esas casualidades que se dan, conocí a la poetiza Amira De La Rosa, con la que tuve muchas conversaciones agradables y puedo decir que fue la mentora al mundo poético que tanto me alucina y gusta.  

Durante 20 años visite asiduamente la biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, hasta el punto de hacerme amigo del director, un poeta Antioqueño de mucho reconocimiento, quien un día nos dejó dormir junto con Enrique Cortes, amigo entrañable, en sus extensos túneles llena de anaqueles de libros en una temperatura acorde con su conservación, como si estuviéramos acompañados de los grandes escritores de la historia. De vez en cuando visitaba la biblioteca de la universidad del Rosario y de la Javeriana, ricas en libros antiguos y cargadas de mucha historia. Viaje a conocer la biblioteca nacional de Argentina, tomé allí los libros que había solicitado Borges como director, ritual que me enaltecía, realice la caminata desde este lugar hasta la casa que hacía el escritor, como si estuviera a su lado, lleno de miedo y expectativa, orgulloso al final. Lo mismo hice con algunas bibliotecas públicas muy emblemáticas de Europa.

Llevo más de un año visitando todos los días la biblioteca EPM. Como un relojero. Llego muy a las 8.20 de la mañana, pareciera que tuviera que marcar tarjeta. Camino por sus largas filas de estantes, voy conociendo el orden de los mismos, por país, por autor, asimilando el vasto universo implicado en su predeterminada configuración. Sus empleados y empleadas de una amabilidad infinita, igualmente me van conociendo y en poco tiempo somos muy familiares en el trato y podría decir que nos hacemos falta.  

Estoy viejo, con mucha soledad y en ocasiones me parece que soy un mueble antiguo que nadie sabe donde poner. Mis hijos están ya graduados y andan en la búsqueda de su destino y espacio en la vida que no les dan tiempo para su padre como quisieran. Al poco tiempo de estas rutinas fui conociendo amigos en la biblioteca EPM, en condiciones parecidas a la mía o por lo menos con la puntualidad que acostumbro y sin alguna compañía, lo que me permitía sentirme menos solo en lo que creía era una tragedia.

Cada uno de ellos es un universo con historias muy variadas, silencios misteriosos, vidas entrañables asoladas por soledad y en busca de sentido. Caminan muy lento, nunca llegan acompañados y les caracteriza una nobleza que encubre muchas realidades que nadie sabe cómo los ronda.  Jorge, José María, Don Carlos, Carlos, Juan Carlos, el maestro Orlando, Don Eduardo, Milton, Albeiro, Jairo, Luis Fernando, Don Oscar......en fin….Me imagino que tienen cosas y anécdotas que contar, muchas, cargadas tal vez, de momentos virtuosos, otros, tristes y por supuesto con triunfos y fracasos que pesan de sobremanera, como suele pasarme a mí. 

Fredy uno de los bibliotecarios, algún día creó un grupo que llamó "El club de prensa" de la Biblioteca, se reúne puntualmente todos los viernes a las 10.30. Desde su fundación me ha traído una trasformación especial, que con el tiempo, generó un mundo de lealtades y en lo personal, catarsis que me ayudarían a traer felicidad y curiosamente a sentirme útil, pese a que he mantenido siempre ocupaciones intelectuales y nunca he dejado de estudiar y escribir.

Empecé a conocer mucho más a cada uno de los amigos de este club. Sabia que aunque estar a solas en momentos puntuales puede ser positivo, sentirse solo es una de las peores sensaciones que puede experimentar el ser humano. En realidad, las personas somos seres sociales y a nadie le gusta estar aislado o marginado.

Para comprender mejor esta experiencia, hice un repaso a varias de mis experiencias al respecto. Detecte que algunas de las mentes más brillantes de la Historia han descubierto ideas originales dentro del concepto de la solitud y el aislamiento social. Si las aplicas a tu filosofía de vida, serás una persona más sabia. En este lugar tal vez las encontraré, pero es un hecho que estos amigos me han enseñado más que muchos libros. 

Desde una perspectiva psicológica, la soledad prolongada puede llevar a trastornos como la depresión y la ansiedad social. Las personas que se sienten solas tienden a experimentar niveles elevados de estrés y una menor autoestima. Además, la soledad puede afectar la capacidad de enfrentar problemas cotidianos y aumentar el riesgo de enfermedades mentales.

En términos de salud física, estudios han demostrado que la soledad puede ser tan perjudicial como fumar o la obesidad. Las personas solitarias tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, problemas inmunológicos y un mayor índice de mortalidad. Por ello, la soledad no debe ser vista simplemente como una condición emocional, sino como un factor de riesgo importante para la salud. Cómo resistir a todos estos embates. Cómo volver a dale fuerza a la vida. Estas preguntas me rondan a cada rato.

Recordé a la soltera por antonomasia de la literatura, Jo March, una de las hermanas protagonistas de Mujercitas, de Louisa May Alcott, siempre se negó a ajustarse a las expectativas sociales de su época que dictaban que el matrimonio es el destino inevitable de toda mujer. Desde pequeña, Jo muestra un espíritu independiente e inclinación por la escritura, un camino solitario en una época en la que se esperaba que las mujeres se dedicaran al hogar.

Aunque Jo está rodeada de una amorosa familia, su lucha por mantener su independencia y su temor a perder su identidad a través del matrimonio la llevan a experimentar una forma de soledad autoimpuesta. Es en esta soledad donde encuentra la fuerza para seguir su camino como escritora y nos demuestra que a veces, estar sola es la mejor manera de ser fiel a una misma.

Igual me pasó con el protagonista de "El extranjero" de albert Camus, es un hombre indiferente que vive al margen de la sociedad, con un desapego emocional que lo convierte en un extraño tanto para los demás, como para sí mismo. Su incapacidad para conectar con quienes lo rodean lo aísla profundamente. Desde su falta de reacción ante la muerte de su madre, evento con el que da inicio la novela, y su indiferencia hacia las normas sociales, Meursault se enfrenta a un mundo absurdo que parece no tener sentido.

La soledad de Meursault representa la desconexión humana y la imposibilidad de encontrar un propósito en un universo indiferente. Esta obra reflexiona sobre el absurdo de la vida y cómo la soledad puede llegar a ser la única respuesta auténtica ante la falta de sentido.

Tengo muy claro que nadie está realmente solo en este mundo: todo el mundo tiene su propio Dios, su dolor o su propio orgullo para hacerle compañía.

Cualquier día llegó a la biblioteca un poliglota cuya profesión era la de psicólogo. Venía desgreñado, sus ropas denotaban muchas afugias, sin estar sucias, estaban muy arrugadas y constituían de alguna manera la radiografía de combates aflorados entre el abandono y la lucha diaria en las calles. Es un hombre inteligente, con Don de Gente. Parecía callar muchas cosas y hablaba siempre en tercera persona. La relación desde el principio fue marcada por sorpresas inexplicables pero comprensibles.

Alan como se llama el nuevo amigo,  en cambio me trajo a colación la novela  "la señora Dalloway" de Virginia Wolf, a Septimus Warren Smith, un veterano de guerra que lucha con el trauma y la locura de la primera guerra mundial. Su aislamiento es tanto físico como emocional; a pesar de estar casado, su esposa Rezia no logra entender la profundidad de su sufrimiento.

Septimus es incapaz de reintegrarse a la sociedad después de la guerra. Su soledad es, en muchos sentidos, una consecuencia de las cicatrices invisibles de la guerra, una tragedia compartida por tantos que, aunque rodeados de personas, se sienten solos en su dolor. Virginia Woolf utiliza la figura de Septimus para subrayar la incomprensión social hacia la salud mental y el sufrimiento interior.

sábado, 17 de mayo de 2025

EXPOSICION DE ARTE ENSAYOS VISUALES DE LOS ESTUDIANTES DE LA TECNOLOGICA DE ARTE DEL TECNOLOGICO DEBORA ARANGO DE ENVIGADO ANTIOQUIA (BIBLIOTECA EPM)

Los usuarios de la biblioteca EPM, el publico general de Medellín, reciben la exposición de estudiantes del tecnológico Débora Arango, con mucho beneplácito, convencidos que este tipo de esfuerzos y muestras, son producto de la labor juiciosa, realizada por está institución y sus estudiantes, quienes desde el arte interpretan una realidad, que los ronda, los formó y los forma aún, los avasalla, los maltrata, en la cual se desenvuelven inexorablemente, entre sentimientos de amor y odio. Es una radiografía muy valiosa, desde una perspectiva subjetiva y personal  de parte de jóvenes artistas en plena formación.
A partir de una "dimensión visual y plástica, cuatro estudiantes, exponen en una muestra colectiva su obra, con técnicas muy diferentes, cuya finalidad ultima, es entregarnos en estos ensayos una visión crítica, analítica de sus inquietudes, en el marco de disertaciones múltiples donde el espectador queda inmerso indefectiblemente en un dialogo que le impide ser pasivo.
Diana Castro ha reflexionado sobre el tiempo, de alguna manera interpreta las vicisitudes de una vida acosada por mil obligaciones, cargada de urgencias, el ser de hoy vive, siempre sin tiempo para sí, avasallado en últimas. Lo expresa claramente la artista: "La velocidad vertiginosa de la modernidad, esa prisa constante que nos arrebata la contemplación". Con técnicas como la "Cianotipia", se permite desacelerar el tiempo creativo.
El joven David Guerrero, tomando todos los elementos que le brinda la naturaleza, en sus elementos compositivos, desde una perspectiva histórica y acudiendo a las culturas nuestras más ancestrales, articular arte y naturaleza. En su obra interactúan pasado y presente, nos habla de paleoarte contemporáneo, reinterpretando las cosmovisiones ancestrales de suma importancia para entender desde las genealogías nuestro presente.   
El espíritu animal (Hycabai) es un proyecto de investigación-creación que releva y revitaliza la visión de las comunidades ancestrales al respecto. 

Nicole Serna explora las complejidades emocionales y psicológicas de ser mujer joven hoy. Otea, busca, descifra, los ideales que le impone una sociedad de consumo a  la mujer: Belleza, comportamiento, perfiles que se traducen en infinitas ansiedades por parecer lo que una sociedad le impone desde múltiples plataformas y presiones sociales. Utiliza la pintura y la fotografía como herramientas de reflexión alrededor del tema, la obra no solo busca reflexión, sino conmover frente al estado de aparente flacidez en que vive la mujer. Siempre el resultado de querer ser se traduce en heridas y maltratos, en depresiones y des-ubicuidad.
Utiliza los espejos, el color negro con todo lo que traduce desde lo emocional......La melancolía constituye el eje de su muestra.
Antonio Tamayo, con instalaciones donde la luz, los objetos y la arquitectura como expresión del espacio y el habitad dentro de la modernidad, que nos limita y acontece, explora sus cualidades intrínsecas y la capacidad que tiene no sólo para transformarnos sino para configurar nuestro inconsciente, sino la forma como nos movemos. Inspirado en Dan Flavin y  James Turrel. Son siete ensambles modulares, que el artista llama a esta búsqueda de lo material, una estética brutalista, donde la luz, la forma y la sombra constituyen los mecanismo de expresión impuestos por su mano creadora. Sin luz y sombra no tendría sentido esta muestra.
Solo me queda felicitar a la fundación EPM por estos esfuerzos, al tecnológico Débora Arango y al curador Néstor Pérez sin cuya ayuda sería imposible esta muestra y por supuesto a los estudiantes.    

miércoles, 14 de mayo de 2025

TRECE FORMAS DE ENTENDER LA NOVELA NEGRA (GUSTAVO FORERO QUINTERO)

La biblioteca EPM de Medellín me ha entregado autores desconocidos para mí, no para el público especializado, muy importantes, dentro del amplio espectro de libros y autores expuestos en sus anaqueles. Es una biblioteca técnica, ambiental y muy a pesar de ello, la sección de literatura y humanidades es muy valiosa y creo que, de las bibliotecas de Medellín, es la que más nos mantiene actualizados en lo que respecta a publicaciones y autores nuevos, su esfuerzo es encomiable. De la mano de Fredy, Lina Melissa y Aidy, funcionarios muy amables, voy informándome sobre textos que en su parecer son de mi gusto.   

Gustavo Forero Quintero es un profesor de literatura, estudió, se graduó y tiene maestría en la materia, además es abogado. Es experto en la obra del gran escritor colombiano German Espinosa, se especializó en la novela negra y tiene sendas publicaciones sobre el tema. Publicó tres tomos que reúnen varios trabajos al respecto, fruto de algunos seminarios. Hoy hablaré del primero que tome de los anaqueles de la biblioteca EPM, sin fijarme ni siquiera en el orden de los mismos, además, sin ninguna pretensión, solo como lector anodino que soy. 

Primero abordaré algunos apuntes sobre la novela policiaca. El nacimiento del género constituye uno de los hitos más significativos en la historia del relato de misterio y suspenso. Este género, que combina elementos de investigación, lógica, deducción y justicia, tiene sus raíces en el siglo XIX y se consolidó como una forma literaria independiente gracias a la contribución de autores pioneros como Edgar Allan Poe. En particular, la publicación del relato "Los asesinatos de la calle Morgue" en 1841 marca un momento crucial en la evolución del género policiaco, ya que presenta por primera vez un detective racional, que utiliza la lógica y la deducción para resolver un crimen, estableciendo así, las bases de la narrativa policial moderna. Antes del surgimiento del género policial la literatura de misterio y crimen ya existía algo alfin en formas más rudimentarias. Las historias de delitos, venganzas, y enredos criminales se encontraban dispersas en cuentos populares, relatos fronterizos y novelas de aventura. Sin embargo, estas obras no tenían una estructura formal ni un personaje central dedicado a la resolución del crimen, sino que más bien servían como entretenimiento o morbo.

El siglo XIX fue un período de cambios sociales, políticos y tecnológicos que influyeron en la percepción del crimen y la justicia. La Revolución Industrial, los avances en las ciencias forenses y la expansión de las ciudades, con sus problemas y peligros, crearon un ambiente propicio para la exploración literaria del delito. La necesidad de entender y explicar el crimen llevó a la creación de personajes y narrativas que abordaran estos temas con mayor profundidad y racionalidad.

Es en este contexto surge Edgar Allan Poe (1809-1849), considerado por muchos como el padre del género policial y del relato de misterio en general. Poe no solo influyó en la narrativa de su tiempo sino sentó las bases para la estructura y los elementos del relato policial.

Su obra "Los asesinatos de la calle Morgue", publicada en 1841 en la revista "Graham's Magazine", es considerada la primera historia que introduce un detective que resuelve un crimen mediante la lógica y la deducción, en contraste con los métodos tradicionales de persecución o violencia. En esta historia, Poe presenta a Auguste Dupin, un personaje brillante, introspectivo y analítico, que junto a su amigo la narradora, investiga un brutal asesinato en París. La historia se caracteriza por su enfoque racional, dejando atrás las explicaciones sobrenaturales o emocionales, en favor de una explicación lógica basada en la observación y el razonamiento.

Recuerdo que, en mi casa, uno se encontraban las novelas de Bolsillo de Agatha Christie en todas partes y los detectives Hércules Poirot y Miss Marple eran personajes muy citados en nuestras conversaciones coloquiales. Esta magistral autora inglesa nos mantenía en vilo, mi padre gozaba con sus relatos, de vez en cuando nos ponía el reto de resolver los misterios del asesinato, antes que la autora lo hiciera, como de costumbre en sus últimas páginas. Después leí a Arthur Conan Doyle y Sherlock Holmes, G.K. Chesterton y el Padre Brown y por último Dashiell Hammett y Raymond Chandler, autores que aportaron un tono más realista y oscuro a estos relatos, con personajes como Sam Spade y Philip Marlowe, quienes introdujeron el género noir y el crimen psicológico en la narrativa policial.

Gustavo Forero Quintero en la introducción de su texto: "Trece formas de entender la novela negra" empieza elucidando con absoluta claridad que, esta novela "se desarrolla en torno al campo presuntamente oscuro del crimen que se le ha querido caracterizar de las más distintas maneras dentro de los estudios literarios". Cita después al crítico Siegfried Kracauer, quien releva la función desacralizadora de la novela detectivesca. Según él, "el nuevo género, derivado del desarrollo científico-industrial, pone en entredicho una manera intelectual y omnicomprensiva de entender el mundo, la del pensamiento que oscila libremente en el vacío, que solo se refiere al vacío profano". 

El autor hace referencias muy puntuales a la evolución del género policiaco desde su nacimiento en siglo XIX, los cambios en el XX y las nuevas connotaciones. El punto más importante que alude a mi entender es el de la novela policiaca como desciframiento de la sociedad en todas sus rupturas y quiebres. Critica el enfoque de estas novelas, el énfasis que prestan al victimario y como poco hablan de la víctima. El asesinato despiadado, el crimen acucioso, cómo dice Mario Mendoza, están más cercano de nosotros de lo que imaginamos, los asesinos no son gente especial, hacen parte muy común de nuestras sociedades.

Cita a muchos autores que tratan de establecer la relación de la novela policiaca con la realidad escabrosa de nuestras sociedades: Mendoza, Gamboa, el antropólogo James George Frazer, Carlo G Jung como punto de apoyo desde la antropología y el psicoanálisis, la visión de grandes ensayistas de Francia y España. 

Este texto reúne trabajos de Sergio Alvarez, Mario Mendoza, Javier Chiabrando, Santiago Gamboa, Gonzalo España, Allen Josephs, David Knutson, Javier Sanchez, Zapatero, Osvaldo Di Paolo...entre muchos.



Para terminar, les traigo esta perla tomada de una tesis, en el proceso de búsqueda de material para este artículo:

"Hasta fecha reciente los especialistas consideraban que "la novela policial en castellano, titulada Una mancha de sangre, había sido publicada en España, en 1915, por Joaquín Belda. En cambio, la paternidad» de los primeros cuentos del género le correspondía al Río de la Plata, gracias a un francés de Toulouse radicado en la capital argentina y que escribía en español, Paul Groussac (1848-1929). Groussac había publicado en 1884 una primera versión de su cuento, titulado El candado de oro, en la revista Sud América, y una versión definitiva en La Biblioteca en 1897, con un nuevo título, La pesquisa. En lo que hace al primer volumen de cuentos en castellano, Casos policiales, fue publicado en 1912 en Argentina por el uruguayo Vicente Rossi, con el seudónimo de William Wilson". Realmente el primer autor de una obra policiaca es Raúl Waleis con "la huella del crimen"





lunes, 28 de abril de 2025

LA FILBO 2025 EN EL CENTRO DE EXPOSICIONES DE BOGOTA

El sábado se inauguró la feria del libro de Bogotá. España es de nuevo el país invitado. Dice la secretaria de cultura del país al respecto: Una cultura para la paz, con los otros y con el planeta", quiere responder al honor de la invitación con otra invitación: a generar un espacio de encuentro que tenga en su centro a los libros, un lugar de conocimiento e imaginación, un ágora para el diálogo acerca de los temas que hoy en día nos conciernen como ciudadanos.


No es una conversación sólo entre Colombia y España sino entre todos los países que compartimos lenguas comunes, tradiciones literarias, espacios culturales e historia. Como en cualquier conversación, cada uno aporta sus experiencias, sus imaginarios, su memoria, desde miradas distintas en cada país. En este diálogo los libros son nuestros aliados y amigos, pero además son instrumentos indispensables de cambio.


Nos ayudan a enfrentarnos a los problemas del mundo, a entender lo que ocurre, a acercarnos a la experiencia ajena, a aprender empatía, a imaginar soluciones. Los libros son además los repositorios de la memoria: nos invitan a mirar atrás para mirar al futuro. La paz no se reduce a la ausencia de guerra, a una tregua entre violencias. La paz es también un deseo de entendimiento, una voluntad de negociación de diferencias y desacuerdos, un horizonte de aspiración a la convivencia y un compromiso de cuidado del entorno natural que compartimos.

Hay toda una pléyade de invitados. Esta es la página dónde se puede acceder:

 Invitados | FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO

Igual la agenda es rica y variada:

Agenda | FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO

Está es la más grande feria del libro de Colombia. muchas charlas estarán en línea. 

domingo, 20 de abril de 2025

LA RUTINA DEL BARRIO LOS ALCAZARES DE MEDELLÍN HA SIDO ROTA POR UN SITIO ENCANTADOR

 Los barrios se van sumiendo en un sopor y rutinas aburridas, como si la vida se nos fuera sin el sentido de trascendencia y pensamiento necesarios que, nos obligan a ser más que mortales preocupados por sobrevivir. Inventamos puntos de encuentro, buscamos amigos con afinidades intelectuales y existenciales. Le ponemos trampas a la locura de vivir en una sociedad de consumo donde sólo el dinero cuenta. Algunos puntos son muy famosos en el mundo. Recuerdo que en Londres se usa la frase, «es como Piccadilly Circus,» cuando se quiere referir a un lugar o situación donde mucha gente se encuentra. Este sitio es el punto de encuentro más famoso de Inglaterra. Otro es la "Piazza De Popolo" en Roma: En época del Imperio, en este lugar estaba la Puerta Flaminia que era la entrada a la ciudad. En la actualidad, es una de las plazas más importantes de Roma y en ella confluyen tres importantes calles: la elegante Vía del Babuino, la Via di Ripetta y la famosa Vía del Corso. Esta plaza no sólo es famosa por el obelisco egipcio que tiene en su centro y las iglesias que la rodean, sino por ser el centro de reunión de los romanos. Recuerdo la "Puerta del Sol" en Madrid, el punto cero de la hermosa capital de España; la "Place de la concorde" en París; "La Recoleta" de Buenos Aires. Así hay también muchos sitios emblemáticos en Colombia: El café "Automático" de Bogotá, el Versalles de Medellín, la 45 de Castilla en la misma ciudad; dónde Fidel en Cartagena; La cueva en Barranquilla...en fin. 

Estos lugares se van consolidando y nacen de la forma más espontanea y rara. La esposa de Juan David (Leche), una psicóloga de Armas tomar, la de Papo, el propio Papo, cuatro personajes profesionales, típicos muchachos del Barrio, criados entre los estertores de los parques de los Alcazares, entre quebradas y las tensiones propias de un espacio conflictivo y con una historia muy fuerte; cualquier día se reunieron con la idea de montar un sitio de encuentro para sus amigos y que a la vez le diera algún respiro a sus economías. Compraron una pequeña tienda.......Pequeña no es palabra. Realmente era un cuarto con un baño y una pequeña ventana con salida a la calle, diagonal a la cancha de Futbol, lo menos comercial del mundo. Esto no fue óbice para meterle todo el ánimo. Allí arrancaron y de hecho su comienzo fue pródigo de encuentros, amigos, lo que auguraba buen futuro. Así fue. Hasta que la divina providencia en sus decisiones en apariencia contra natura les jugó una mala pasada: Les pidieron el maldito cuarto con ventana. Pues no fue ni el final, ni menos salieron corriendo. Encontraron diagonal a la acción comunal del Barrio, un local relativamente nuevo, donde cabían perfectamente cuatro mesas, cómodo a morir, en una especie de montículo que le permite a sus clientes cierta mirada prepotente y arrogante, frente a los pares que pasan de largo. Dios mío: Qué éxito este lugar: El barrio volvió a regurgitar, se lleno de vida, proclamó de nuevo los encuentros, como salida al sopor, ellos constituyen ahora, un oxigeno a una vida cargada de obligaciones y la gente ya dice con absoluta seguridad: Nos vemos esta noche dónde Leche. Espero les continue yendo muy bien, siempre he querido anotar estas pequeñas crónicas del Barrio, son fácilmente olvidadas. Allí es fácil encontrar a Omar, Simon, Wey, Alina, Ana, Sebastián, Diego, David y muchos jóvenes que se sientan a escuchar las historias que no dejan de tener un toque literario. Buena mar y buena marcha amigos.

lunes, 14 de abril de 2025

SE NOS FUE MARIO VARGAS LLOSA

 Fui y soy un lector asiduo de este gran escritor peruano, un admirador convencido de la calidad de su obra, de su lucidez cuando opinó sobre lo divino y humano siempre con una sindéresis absoluta. Fue un intelectual a carta cabal y un hombre preocupado por la suerte de Latinoamérica. Ayer murió en su adorable Lima, rodeado de sus familiares y amigos más cercanos. 


Nos queda una vasta obra. Teatro, novela, cuento,  ensayo, crítica literaria, columnas de opinión,  que son un verdadero faro para  el mundo. Disciplinado, estudioso de sobremanera, como consta en sus ensayos sobre Víctor Hugo, Flaubert, Rubén Darío, Gabriel García Márquez entre muchos. Los dos tomos de sus artículos llamados "Contra viento y marea"; muestran a un joven inquieto por lo que pasaba en Europa y Latinoamérica, comprometido con nuestra realidad y estudioso de la misma, pendiente de lo que sucedía en el mundo y como nos afectaba. 


Ganó el premio novela breve de la editorial "Seix Barral" siendo muy joven, con solo 26 años, por su novela "La ciudad y los perros". Ya había publicado sus relatos: "Los jefes" y "los cachorros" y una obra de teatro, además de muchas colaboraciones en periódicos y revistas. A este premio se sumaron una veintena incluyendo el nobel de literatura en el 2010.


Su primera novela fue una ruptura con gran parte de la novela costumbrista e indigenista, pese a que Borges, Casares, Onetti, Cabrera Infante, Roa Bastos, Jorge Amado, Rulfo, Gabriel García Márquez, entre otros, ya vislumbraban lo que se denominaría el Boom latinoamericano de tanta resonancia e importancia para el mundo de la letras. 

El lenguaje de estas novelas, y en especial de "La ciudad y los perros" es "en gran medida una forma de expresar la fragmentación del mundo, el rechazo del individuo sobre sí mismo en un reducto de aislamiento y soledad, de su aspiración por alcanzar la madurez. Así, la “experiencia trivial adolescente” pasa a convertirse en un tema serio, desmintiendo con ello el hecho de que la adolescencia es un periodo de la vida del ser humano exento de sobresaltos y frustraciones, sino que, muy por el contrario, nuestra novela afirma que aquel momento puede ser crucial en la formación del sujeto, siendo en ocasiones un camino sin salida". Esta  novela sorprende por su lenguaje directo,   su estructura y los niveles de violencia descarnada en un colegio militar.


Piedra de Toque, su columna por muchos años en "El país" de España, creo que más de 30, fue de obligatoria lectura. Hace un año y medio comunicó que ya no escribiría ficción. Los años ya no me dan para generar toda la estructura que exige una nueva novela, expresó. Me dolió mucho su deceso. Ahí está su obra, que es muy vasta y bella, siempre podemos volver a ella. Buen viaje maestro. En pocos días escribiré en este blog sobre algunas de sus obras.