miércoles, 21 de noviembre de 2012

LOS ENSAYOS DE JONATHAN FRANZEN


El periódico “El país” de España acaba de publicar una  entrevista hecha en Nueva York, con este excelente escritor a propósito de su libro de ensayos publicado en español por "Salamandra" que amerita ser reproducida en este blog:

El autor Jonathan Franzen (Chicago, 1959) mantuvo una larga conversación con EL PAÍS esta semana en su apartamento de Nueva York con motivo de la publicación en España de la recopilación de ensayos Más afuera (Salamandra). Trató asuntos como el suicidio en 2008 de su amigo, el también escritor David Foster Wallace, las servidumbres de la tecnología o las series de televisión. Lo que siguen son extractos de esa charla.

DAVID FOSTER WALLACE, AMIGO Y RIVAL. “Me enteré de su suicidio cuando me llamó su mujer, Karen [Green], al día siguiente de encontrarlo muerto. Me sentí un poco traicionado por el hecho y las circunstancias [se ahorcó]. Creo que es una respuesta bastante común al suicidio de un ser querido. Sentí que la parte mala de David había vencido a la buena. Hay cierto sabor a traición que tiene que ver con lo singular que era nuestra relación. Tenía en él al mayor competidor y al mayor amigo. Había cierta intimidad y al mismo tiempo cierta pelea que me condujo a sentir que me había dejado solo en la pista. ¿Con quién compito ahora? Todas las respuestas que se me ocurren a esa pregunta son demasiado personales”.

“Me molestó que se tomase su muerte como la de Kurt Cobain. Todos hablaron de que era un ser humano dulce. Y de pronto su peor texto, un discurso hecho para sus alumnos en el Kenyon College se convirtió en algo que todos conocían [Be water]. No es un completo desastre, era profesor y se preocupaba por los estudiantes, pero no es el verdadero Dave, que era mucho más oscuro y menos simplista, siempre enfrentado con sus demonios. Si te interesa su trabajo eso debería afectarte”.

LA REVOLUCIÓN DE LAS SERIES. “Proporcionan placeres pasados de moda asociados tradicionalmente con la novela social. ¿Cómo se hicieron tan importantes y revolucionarias? Sucedió de un modo inesperado. Tiene que ver con liberarnos de la forma en la que se consumían, con anuncios, uno por semana… El cable y la posibilidad de verlas a tu antojo han permitido que tomen formas de realismo similares a las de la novela. Durante un tiempo me preocupó que el talento de los grandes narradores acabase en la televisión, pero no creo que sea así, los manuscritos sin publicar que me llegan son cada vez mejores. Creo que las series se han convertido en un subgénero de la novela. La amenaza no es la televisión sino la explosión de la basura animada. Los vídeos de tres minutos sobre nada. Es perfectamente posible pasar una tarde entera viendo un montón de esas piezas”.

¿Y LOS VIDEOJUEGOS? “Veo los anuncios por televisión sobre la última secuela de los juegos más conocidos y son terribles, por muy buen aspecto que tengan. Resultan estúpidos”.

TWITTER E INTERNET. “Los apóstoles de la tecnología me han hecho sentir que o estas con ellos o estás contra ellos. Los adictos a Twitter me la tienen jurada porque opino que es una herramienta sobrevalorada. No la uso, pero de vez en cuando me suplantan. Siempre que alguien viene y me dice: ‘Me encantan tus tuits’, sé que tengo que llamar a mi agente para que haga algo al respecto. Twitter además no facilita el trabajo de eliminar a los impostores. Teniendo en cuenta ese universo de links que apuntan a textos que nadie ha leído ni piensa leer, de fotos de gente desayunando y comunicándolo en 140 caracteres; teniendo en cuenta el océano de información defectuosa y la dificultad creciente de diferenciar la buena de la mala; considerando están plagados de errores que los artículos de la Wikipedia (que uso, pero solo para asuntos sencillitos como la fecha de nacimiento de Heinrich Heine); y que la crítica de los productos culturales ha muerto a manos de las reseñas de los consumidores, de las cuales un tercio o más son inventadas, me resulta imposible no colocarme en el coro de los críticos de Internet y de las redes sociales. Son triviales e inexactas. Y me molesta su estúpida retórica del progreso que acabará por hacer de este mundo un lugar maravilloso. Vengo de la tradición de la imprenta en la que los hechos deben ser importantes y en la que hay una preocupación por crear un producto permanente. Me enorgullezco de ser blanco de las críticas de esa tribu, incluso aunque paso horas en la Red”.

EL FIASCO DE LA ADAPTACIÓN DE ‘LAS CORRECIONES’ POR HBO. “Nunca atendí a las razones públicas de HBO [adujeron dificultad en la traslación de la trama al medio televisivo], solo sé que había un elefante en la habitación y es que el piloto era realmente malo. Escribí un montón antes de que eso sucediera. Creo que fui el único de los involucrados en el proyecto que se sintió completamente aliviado cuando la cosa no prosperó. Quizá el director, aunque nunca lo dijera”.

FIEL AL WORDPERFECT. “Aún lo uso ese procesador [su gran momento fue a principios de los noventa, antes de sucumbir ante el pensamiento único de Word], lo cual me causa enormes trastornos. Acabo de terminar un libro que son sobre todo notas al pie de página y ha resultado una pesadilla. Se trata de la traducción del alemán de los escritos de Karl Kraus. Es tremendamente complicado. Es curioso porque él fue el primero que habló de los problemas de la suma de tecnología y medios de comunicación de masas. Fue irónico tener problemas técnicos con esos textos…”

EL LIBRO ELECTRÓNICO. “Me preocupa que acabe con el modelo del libro como las descargas digitales acabaron con la industria del disco. No he conseguido interesarme lo suficiente en esos cacharros. El otro día escuché mi primer audiolibro, eso sí”.

LA MUERTE DE LA NOVELA (OTRA VEZ). “La novela nació junto al concepto de la individualidad liberal, puede llamarlo individualidad burguesa si quiere ser tendencioso. Y la novela sobrevivirá mientras haya individuos. Parte de la obsesión con la pregunta sobre la muerte de la novela tiene que ver con la cuestión de si la individualidad se ha quedado obsoleta. El sentido de la novela es el mismo del sentido de la vida. Creo que la gente lee novelas contra la falta de sentido. Habrá novelas mientras haya individuos”.

ESCRITORAS Y OTROS AUTORES DE CULTO. “Hay un olvido sistemático de algunas escritoras mujeres por el imaginario colectivo, la academia y la crítica. Tengo tiempo limitado para escribir sobre otros, así que me concentro en los más subvalorados. Ya hay suficiente gente que escribe sobre Tolstoi o Faulkner. No necesitan mi ayuda. Y luego está una tercera razón: los escritores raros son como los pájaros: necesitan ayuda. Así siento que estoy haciendo algo por alguien a quien nadie echará una mano”.

LA INTIMIDAD DEL NOVELISTA. “Empecé a contar partes de mi vida con La zona fría y creo que no es una casualidad que lo sucediera tras Las correcciones, libro que me hizo relativamente conocido para ser un escritor y la experiencia de la comprobar que la gente tenía opiniones acerca de mí, que creía que me conocían sin conocerme, lo cual me resultó exasperante y desorientador. Dado que eso iba a suceder de cualquier manera, preferí influir directamente en esa conversación. Eso paradójicamente crea un espacio privado. Hay tanto que podría haber dicho sobre mi primer y muy juvenil matrimonio y solo he escrito unas doce páginas sobre 14 años de mi vida. Al ponerlo negro sobre blanco, ha quedado a salvo todo lo que no está dicho. Todas estas sobreexposiciones son proyectos para reclamar mi libertad. Es cierto que en La zona fría, por ejemplo, hablé sobre mis padres y tuve cierta oposición de mis hermanos, creyeron que a lo mejor escandalizaría a los vecinos saber esas cosas sobre ellos, que ya estaban muertos”.

DE LA FICCIÓN… O NO. “No practico el periodismo tan a menudo, pero disfruto mucho de ese estilo de vida. Mi padre, que era ingeniero para una compañía de ferrocarriles, viajó mucho cuando yo era pequeño y creo que obtenía una gran satisfacción de ir por ahí con una maleta. Eso es lo que el periodismo representa para mí. Ir por ahí con una maleta. Alguien paga mi hotel y yo solo tengo que reunir el coraje suficiente para hacer las llamadas de teléfono. Hay ciertas habilidades que tienes que dominar. En cierto modo es como tocar un instrumento. Resulta placentero dominar el arte y practicarlo. Lo más terrible de ser novelista en un mundo de veloces cambios es que no se puede reaccionar a todo lo que sucede. Incluso si lo meto en una novela va a transcurrir un montón de tiempo antes de que se publique y probablemente se quede anticuado. El periodismo te permite reflexionar sobre algo y tenerlo publicado en menos de un mes… En fin, es una profesión que me encanta, pero no podría hacerlo todo el tiempo… No es tan complicado como escribir una novela”.

“La no ficción presenta para mí retos narrativos también. Me costó un montón de tiempo encontrar mi voz. Creo que soy capaz de hacer cosas con esa voz que no me son posibles en la novela. Puedo mostrarme mucho más, en un modo más divertido. En las novelas estoy mejor defendido. En el ensayo toco temas que nunca me atrevería a tratar en una novela. No soy de los que creen que el lector de ficción se merezca tragarse un montón de material vergonzoso sobre mí. En la ficción nunca invento cosas. Creo que es injusto. El periodismo se parece al avistamiento de pájaros, tienes que esperar lo suficiente y entonces aparece la historia”.

“Aún creo que la novela como forma artística es insuperable en explicar lo que nos sucede, en lo que atañe a nuestro fuero interno. Si hablamos de asuntos sociales, la novela ha sido completamente superada. Pero yo sigo siendo el rarito que se entretiene escribiendo sobre cosas que no sucedieron a gente que no existe, pero que se inquieta por lo que pasa en el mundo y está feliz de poder escribir en reacción a ello”.

LA FAMA. “La gente proyecta, proyecta y proyecta sus frustraciones y anhelos sobre uno sobre uno. Menos mal que no tenía treinta o veintitantos cuando el éxito de Libertad. Me habría vuelto adicto, como las estrellas de rock. Cuando te das cuenta de que es solo que la gente proyecta no me afecta. A eso ayuda que nunca leo sobre mí mismo. Nunca. Claro que me paran por la calle o en un aeropuerto pero eso no es desagradable”.

NUEVA YORK. “Se la puede llamar mi ciudad [nació en Chicago y se crió a las afueras de Saint Louis]. Me mudé por primera vez en 1987 y luego he vivido aquí intermitentemente desde principios de los 90. Desde 1994 la considero mi residencia. Lo de pasar tiempo en california, bueno, hace tiempo me lié con una californiana. [A la también escritora Kathryn Chetkovich] empecé a llamarla “la chica californiana” en La zona fría y así se quedó. Le gusta su privacidad, y prefiere pasar inadvertida. Siempre la coloco en la lista de los agradecimientos, pero no menciono su nombre en los textos. Es extraño lo distinto que resulta, al menos en mi cabeza, incluir el nombre de alguien en la página inicial o en el cuerpo del texto. El texto es un espacio público”.

EL HURACÁN SANDY. “Lo cierto es que este barrio [el Upper East Side] quedó prácticamente intocado, salvo porque tiró un árbol, que era el favorito de los pájaros que veo desde mi ventana. He distinguido hasta 41 especies. No son muy exóticas, pero es que yo me entretengo con un simple estornino. Aquella noche del Sandy estuvimos en casa, viendo fútbol. Hubo un momento en el que la imagen de la alta definición tintineó un poco. Eso fue todo. Probablemente tenía que ver con la explosión de la central de la calle 14. Es de lo más raro… me recordó al Katrina, cuando la mayor parte del país no fue afectado. Resultaba irreal pensar que una ciudad estadounidense había sido esencialmente destruida… Esta vez no fue muy distinto, porque la mayor parte de la ciudad no lo experimentó en absoluto, y otras partes acabaron en ruinas. Tengo un montón de amigos que viven en la parte baja y ellos sí que lo sufrieron. Mi sobrino vino a pasar cinco días con nosotros. Y luego todos los que residen más debajo de la calle 14 subían a cargar sus cacharros aquí para después volver y tirarse un montón de horas a oscuras en sus casas. Vivimos en el piso décimo, hasta aquí no llegaría la subida de ningún agua”.

“No creo que tenga un efecto en la ficción como sí lo tuvieron otros acontecimientos dramáticos de la ciudad como el apagón del 78. Los 70 eran distintos en esta ciudad. Eran tiempos más apocalípticos, la ciudad en su conjunto se sentía fuera de control. Casi en la bancarrota, con grafitis en todas partes, basura sin recoger en las calles. Daba la sensación de que Nueva York sucumbiría. El apagón tuvo en consecuencia un enorme efecto en la imaginación de la gente. El Sandy es más una historia sobre las enormes desigualdades entre unos y otros barrios”.

LA GESTACIÓN DE ‘LIBERTAD’. “Había estado peleando con esa novela durante años. Y entonces sucedieron dos cosas: se suicidó mi amigo [el escritor] David [Foster Wallace] y Obama ganó. Cuando murió fui a pasar un par de semanas con su viuda en California. Y al volver a Nueva York resultaba imposible pensar en otra cosa que en las elecciones, que resultaron terapéuticas. Si hubiera perdido todo habría sido más difícil. Se abrió ante mí un mundo en el que la ansiedad quedaba como una cosa del pasado. La ansiedad sobre la marcha del mundo es un asunto extraño porque te induce a pensar que si estás encima de los problemas, informativamente hablando, contribuirás a arreglar algo. Con la llegada de Obama, me dio la impresión de que al menos durante un tiempo alguien se encargaría de ese trabajo”.

LA REELECCIÓN DE OBAMA. “Me tomó seis horas al día siguiente darme cuenta de lo que estaba sintiendo. Era una sensación tan inusual… Al final di con ella: volvió el optimismo por Estados Unidos. En cierto modo era la última vez que los republicanos podían acceder a la Casa Banca, los enormes cambios demográficos juegan en su contra. Podría haber sido tan dañino para el país… Fue curioso, todos estábamos hartos, no sentíamos el mismo entusiasmo por Obama. Y sin embargo era sin duda mucho más importante que hace cuatro años”.

“Creo en una enorme energía creativa que emana del hecho de saber que el país está en buenas manos. Saber que en principio las cosas no van a ponerse feas mientras Obama está en el poder es un estado mental muy útil para producir la clase de intensidad que las novelas requieren…”.


 

lunes, 12 de noviembre de 2012

CESARE PAVESE Y LA LITERATURA AMERICANA





Estoy releyendo el libro “la literatura norteamericana y otros ensayos” de este excelente autor italiano, quien tradujo a los grandes escritores americanos a su idioma: Lewis, Ernest Hemingway, Sherwood Anderson, Gertrudis Stein, Jhon Steimbeck, Theodoro Dreiser, entre otros, para no citar algunos poetas emblemáticos, como Lee Masters. Estos ensayos no solamente constituyen un estudio riguroso sobre un largo periodo de creación entre los años veinte y cuarenta y cinco del siglo pasado, de la mejor literatura del mundo, sino son un aporte interpretativo, cada uno está estructurado desde ejes absolutamente novedosos.
El ensayo sobre Sinclair Lewis, que titula: “Sin provincianos, una literatura no tiene nervios” empieza con una sentencia deliciosa: “Los norteamericanos han inventado una nueva manera de beber. Desde luego me refiero, a una nueva manera literaria”.  Cuando leí esta sentencia, recordé de inmediato la película “Adiós en las vegas”. Como dice Pavese: “En determinado momento el personaje de la novela da al traste con todo” Este ensayo devela la intrincada relación entre alcohol y literatura: “Norteamérica ha sido un país de extraordinarios bebedores”. Con inteligencia cita Poe, O Henry, Jack London, saga de escritores que no solamente beben, sino que escriben sobre la cotidianidad etílica de ciudadanos corrientes, sin rumbo, exceptivos por naturaleza, impotentes diría.
De Pavese es preciso recordar la actitud trágica con que concibió la vida. Realmente vivió siempre proclive al suicidio, al que sucumbió finalmente. Hay hechos que marcaron su vida, que constituyeron un especie de sino: La muerte de su padre: “Cuando el padre yace en el lecho de muerte, moribundo, le pide a su mujer que le permita ser visitado por una vecina, mujer a la que había amado. La visita le fue negada y la imagen del suceso trascendería la memoria de niño de Cesare”; la muerte de sus hermanos; la experiencia nefasta con algunas mujeres que hizo que  viviera siempre en  auto-flagelamiento permanente. La cita viene a colación, pues la literatura americana le cae como anillo al dedo, por su carácter pesimista, por sus personajes sin destino y abocados al fracaso, por la tragedia inexorable de cada historia.
Sobre Sinclair Lewis agrega: “En sus primeras novelas hay rastros de la literatura ampliamente panfletaria de Upton Sinclair y Frank Norris. Cierto deseo de echar a luz sobre problemas sociales resurge, con menos crudeza y convertido en arte, en las páginas de dichas novelas-The Job, Calle mayor.”, después enfatiza: Todos los personajes de Lewis son melancólicos rebeldes que de mil maneras-enamorándose, viviendo al aire libre, cambiando de ocupación, estudiando, interesándose por el arte, hablando un dialecto abigarrado o también, alguna vez emborrachándose- intentan huir del envilecedora monotonía cotidiana, de la fatigosa vacuidad de las fabricas, de las oficinas, de las casas. Los personajes de Lewis son emblemáticos: Estos personajes no son super-hombres, son seres insignificantes, incluso cuando tienen un genio”. La obra que catapultó a este autor americano fue “calle mayor”. Pocas veces vemos en Latinoamérica y me atrevería a decir, en el mundo, ensayos que realmente se constituyan no solamente en una incitación a la lectura, sino que sean verdaderos aportes interpretativos, tan importantes como el autor que descifran, son verdaderas creaciones. Borges es el maestro en esta materia.
El ensayo sobre Sherwood Anderson empieza haciendo un esbozo sociológico sobre el carácter de estos autores: Theodore Dreiser, Sinclar Lewis, además de Anderson. Cuál es la necesidad histórica común que afrontan, se pregunta. Por eso es indispensable hacer un paralelismo histórico y lógico lo encuentra en su amada Italia. Las novelas de estos tres autores, donde el lector se encuentra con paisaje de “Ohio, Michigan, Illinois, Minnesota, Iowa, Indiana, Dakota, Nebraska, dice: Grandes llanuras entristecidas por la miseria y el trabajo, pequeñas comunidades de comadreo y mezquindad.”  Sus relatos reflejan la tensión entre el pasado rural y la modernidad galopante jalonada por la industrialización. Según Pavese, “Para Anderson, todo el mundo moderno es un contraste entre ciudad y campo, entre sencillez y vacías apariencias, entre naturaleza y hombres mezquinos. En adelante, el  ensayo de Pavese sobre este escritor, resulta absolutamente enriquecedor. No solo realiza una genealogía de sus textos, apoyada en los sustratos sociológicos que rodean al autor y sus incidencias sobre su obra, sino los paralelos necesarios con la literatura local y universal. Esta es una incitación a la lectura sin duda alguna.
De Edgar Lee Master, uno de los poetas preferidos del autor, su  análisis se centra en la “Antología de Spoon River”. Se titula “El ardor puritano de una polémica antipuritana”. Realmente es una defensa de la poesía de este grande que supervive hoy y que demuestra la claridad de Pavese.
A renglón seguido, aparece uno de los ensayos más hermosos. Sobre Herman Melville, que abordare en  el próximo artículo, junto con otros autores.



sábado, 3 de noviembre de 2012

GEROGE ORWELL

 
Hace dos día la IBM lanzó el BIG DATA, que tendrá a disposición el perfil de las personas de acuerdo al manejo de la información que haya hecho en las redes, a sus gustos, en una especie de datacredito de la personalidad, lo que se traduce en más control del hombre basado en la información. Con este hecho se vuelve ha demostrar que la literatura y la ciencia ficción siempre se han adelantado a todos los tiempos y acontecimientosOrwell describió este mundo de  control. Este periodista y novelista Ingles fue uno de los escritores más comprometidos con una conciencia social crítica y contra los poderes. Público una novela emblemática para estos tiempos:"1984",editada en 1934. El gran hermano, que nunca llegamos a conocer realmente,  tiene un control absoluto sobre todo lo que hacemos, decimos y pensamos  son dueños de la información y por ende del hombre como tal. El gran hermano nos controla.

Eric Arthur Blair nació en Motihari una colonia británica de la India, el 25 de junio de 1903. Era hijo de Ida Mabel Limouzin Blair, de ascendencia birmana y de Richard Walmsley, administrador del ministerio del opio del gobierno indio.

Juan Manuel Santiago en la red expresa: “1984 es la antiutopía o distopía más célebre de todas cuantas fueron escritas durante la primera mitad del siglo XX. En ella, Orwell presenta un futuro en el que una dictadura totalitaria interfiere hasta tal punto en la vida privada de los ciudadanos que resulta imposible escapar a su control. La odisea de Winston Smith en un Londres dominado por el Gran Hermano y el partido único se puede interpretar como una crítica de toda dictadura, aunque en las analogías con el comunismo estalinista resultan evidentes, dada la trayectoria vital del autor. La novela cobra nueva vigencia en la sociedad actual, en la que el control a los ciudadanos, coercitivo o no, se halla más perfeccionado que en ningún otro momento de la historia de la Humanidad. Por último, veremos la influencia de la obra en la cultura del siglo XX, tanto en su vertiente literaria como en la cinematográfica.”

Hoy el control sobre el individuo es absoluto y la información es vendida como mercancía. La IBM, lanzó el BIGDATA. De acuerdo a la información que usted recoja, procese, envié, manipule, baje de la red o realice, se irá armando el perfil total sobre sus gustos, pensamientos e inclinaciones comerciales. Estos datos que doy adelante son de un portal llamado acal[1] :

La Humanidad ha generado tanta información entre su origen y 2003 como de 2003 a esta parte, según la estimación de Eric Schmidt, ex consejero delegado de Google. Hace ocho años, había en línea unos cinco exabytes de información (equivalente a 10 bytes a la 18 potencia). Hoy, el mundo produce esa misma cantidad cada dos días. Los cálculos más recientes apuntan, incluso, a menos de 48 horas. El planeta se ha convertido en un gigantesco contenedor de datos. Y la literatura tecnológica y económica ha abrazado un mantra: el «Big Data», la expresión en inglés para referirse a esta explosión de información disponible que supera por su volumen, su velocidad y su variedad (las tres «v» del fenómeno) cualquier idea anterior de base de datos.” Estos son algunos datos hasta el 2009:

“«Para finales de 2012, más del 90% de las empresas del [ranking] Fortune 500 tendrán en marcha alguna iniciativa de Big Data, y los ingresos de la industria rondarán los 1000-1500 millones de dólares», frente a 100 en 2009, según la última edición del influyente informe sobre tendencias digitales que elabora Deloitte cada año. Vivimos en la llamada era de la economía de la información personal.”

“El gran reto del Big Data es que las compañías de agregación de datos piensen, además de en monetizar la información que obtienen de Twitter y cualquier otra fuente, en cómo se puede devolver a los usuarios parte del valor generado», cree. La protección de la privacidad en un terreno prácticamente virgen para nuestros ordenamientos jurídicos es, junto a la mercantilización, la otra gran preocupación que despierta esta eclosión de las bases de datos. Porway y Lundberg participaron el martes en Londres en el lanzamiento por todo lo alto del proyecto «The Human Face of Big Data», la última aventura de Rick Smolan, el genial fotógrafo estadounidense detrás de las célebres series de «Un día en la vida de...». Más de cien mil personas se han descargado desde este fin de semana una aplicación, disponible en Android y en breve en el Apple Store, que permite recopilar información personal (distancia recorrida, lugares visitados etc.) y respuestas en tiempo real a interrogantes como ¿crees que hay vida después de la muerte?» para recopilar en unos días la instantánea de algo así como «un día en la vida de la Humanidad»”. “El objetivo? Un tanto difuso, más allá de la promoción de una realidad tan llena de capacidad transformadora como de posibilidades comerciales. «Los datos transforman cómo vivimos y cómo trabajamos y necesitamos una nueva forma de entenderlos», asegura Menninger, de EMC. «Una sociedad en la que los individuos pueden tomar decisiones más informadas es una sociedad más inteligente», nos dice, reproduciendo el entusiasmo digital de Smolan, emprendedor además de fotógrafo como presidente de Against All Odds (contra todo pronóstico), un proyecto empresarial calificado por la revista Fortune como «uno de los 25 negocios más "cool" de EE.UU”.


Orwell escribió contra el Stalinismo, pero veía el futuro en ciernes de la humanidad, desde los instrumentos de control. Foucault, alcanzó a estudiar el tema desde la perspectiva socio-lógica y filosófica, del poder y el saber. De hecho existen imnumerables obras de ciencia ficción sobre el tema. En la novela "1984", existe un ministerio, que es el de la verdad. Esta también se controla, esta se manipula de acuerdo a las circunstancias, se maquilla. Nada tan cierto en día de hoy. Importante releer este texto, tarea que asumire este fin de semana. 



sábado, 20 de octubre de 2012

CORTAZAR II


Cuando Cortázar emigra a Paris, lo hace para no volver nunca. Allí produce lo mejor de su obra. Es un exilio voluntario que le permitió formarse y consolidarse como escritor. En un  escrito para la revista “Viva” de Argentina Juan Cruz trae una frase de “Rayuela absolutamente hermosa: “En pleno contento precario, en plena tregua, tendí la mano y toque el ovillo París, su materia infinita arrollándose a sí misma, el margen del aire y de lo que se dibujaba en la ventana, nubes y buhardillas”. 

En 1951 se alejó de Argentina y desde entonces trabajó como traductor independiente de la Unesco, en París, viajando constantemente dentro y fuera de Europa. Este año publica “Bestiario”, su primer libro de cuentos, y en 1953 se casa con Aurora Bernárdez, con quién hace un amplio viaje por Italia. Durante su breve estancia en Roma traduce las obras en prosa de Edgar Allan Poe. En 1954 empieza a trabajar como traductor para la UNESCO y se instala definitivamente en París. En 1956 publica “Final del juego” y la traducción de los cuentos completos de Edgar Allan Poe. En 1959, se edita “Las armas secretas”, que incluye el relato “El perseguidor”. El año siguiente viaja a Argentina y publica una novela escrita durante ese viaje en barco: “Los premios”. “Durante años, el modo de sustento de Julio Cortázar provino de sus traducciones. Primero, en la prensa argentina, y posteriormente en la UNESCO, Cortázar se entregó a la labor con la misma intensidad que a la literatura. Tradujo a Gide, Chesterton, Daniel Defoe y Henry Bremond, pero el golpe de gracia vendría con las traducciones –míticas ya- de la obra en prosa de Edgar Allan Poe y “Memorias de Adriano”, de Marguerite Yourcenar. “Pienso también que lo que me ayudó fue el aprendizaje, muy temprano, de lenguas extranjeras y el hecho de que la traducción, desde un comienzo, me fascinó. Si yo no fuera un escritor, sería un traductor”.

Julio Cortázar viaja a Cuba, donde se fraguará su compromiso político con la Revolución Cubana. También en 1961 aparece la primera traducción de una obra de Cortázar: la editorial francesa Fayard publica “Los premios”. El año siguiente ve la luz “Historias de cronopios y famas”, en la editorial Minotauro de Buenos Aires, y en 1963 lo hará “Rayuela”. Ese mismo año participa como Jurado en el Premio Casa de las Américas, en La Habana. Las traducciones de sus obras y sus colaboraciones en prensa se suceden. En 1966 publica “Todos los fuegos el fuego” y asume –con la publicación de su artículo “Para llegar a Lezama Lima” su compromiso con la izquierda latinoamericana y su lucha de liberación. Al año siguiente aparece “La vuelta al día en ochenta mundos”, y en 1968 “62, modelo para armar” y “Buenos Aires, Buenos Aires”. 1969 será el año del volumen de miscelánea “Último round”. En 1970, viaja a Chile para asistir a la investidura como Presidente de la República de Salvador Allende, y la editorial Sudamericana reúne en el libro “Relatos” una selección de cuentos de “Todos los fuegos el fuego”, “Las armas secretas”, “Final del juego” y “Bestiario”.

Algunos de los poemas escritos por Julio Cortázar entre 1948 y 1958 se publican en 1971 bajo el título de “Pameos y meopas”. En 1972, es el turno de Prosa del observatorio, que incluye fotografías suyas, y en 1973 el de su obra más política, “El libro de Manuel”. La obra será galardonada con el Premio Médicis. En 1974, viaja a Roma como miembro del Tribunal Russell -una institución dedicada al estudio de la situación política y de los derechos humanos en Latinoamérica- y aparece “Octaedro”. Al año siguiente, participa en la Comisión Internacional de Investigación de los crímenes del régimen pinochetista, que tiene lugar en México, y pronuncia una serie de conferencias sobre la literatura latinoamericana en la Universidad de Oklahoma, recogidas –junto a otros dos textos- en “The final island: The fiction of Julio Cortazar”. También en 1975, publica “Fantomás contra los vampiros multinacionales” y “Silvalandia”. En 1976 aparece “Estrictamente no profesional. Humanario”, e inicia sus viajes a Nicaragua con una estancia en Solentiname que recogerá un año más tarde en el texto “Apocalipsis en Solentiname”, aparecido en el libro de relatos “Alguien aparece por ahí”. En 1978 se separa de Ugné Karvelis y da a la imprenta un libro sobre pintura, “Territorios”. En 1979 publica “Un tal Lucas”. En 1980 se casa con Carol Dunlop, y desde una nueva visita a Nicaragua se compromete con la Revolución Sandinista, además de conocer en Panamá a Omar Torrijos. Ese mismo año dicta unas conferencias en la universidad californiana de Berkeley, y publica el libro de cuentos “Queremos tanto a Glenda”. François Miterrand le otorga la nacionalidad francesa el 24 de agosto de 1981; ese año le es diagnosticada una leucemia. En 1982, publica el volumen de relatos “Deshoras” y muere su esposa, Carol Dunlop, con quién coescribió “Los autonautas de la cosmopista”, que aparecerá al año siguiente, al igual que “Nicaragua tan violentamente dulce”. Ese año viaja durante unos días a Argentina, y a La Habana. En 1984, recibe la Orden de la Independencia Cultural Ruben Darío nicaragüense. El 12 de febrero, muere de leucemia y es enterrado junto a Carol Dunlop en el cementerio parisino de Montparnasse.

En esencia este es el itinerario de Cortázar en París. Pero esta ciudad fue mucho más para él.  La relación es entrañable. El itinerario y los lugares que recorrieron la Maga y Olivera en esta ciudad han sido recorridos por sus lectores más apasionados con una exactitud apabullante. José Guillermo Ángel escribió en un blog dedicado al escritor Argentino:

“De Cortázar se ha dicho mucho. Incluso su nombre, Julio, ha desaparecido para que el apellido Cortázar lo llene todo. Con el nombre de este autor, ha sucedido lo de su cuento Casa tomada. Pero hay más: su obra, que se ha mantenido vigente debido a los jóvenes lectores, sigue seduciendo: seduce el lenguaje con tonos lunfardos, seducen las formas disparatadas en que se propone la lectura de Rayuela, seduce la historia de Johnny, saxofonista drogadicto (homenaje a Charlie Parker, Birdie), seduce el mundo de los cronopios y las famas, el de los ochenta mundos que giran alrededor de un día, el ring de El último round. Quizá, en el mundo de la literatura latinoamericana (en el que los escritores se pegan a otros más viejos como los usuarios de las putas de Otto Dix), nadie ha seducido a la juventud como Julio Cortázar. Y es que en él se cumple aquello de los franceses: no hay que llegar a los estudiosos ni a los mayores, hay que llegar a la pléyade, compuesta por quienes se inician en el mundo de la imaginación. Cortázar (Julio) lo hace: piensa del amor como los jóvenes, esculca los laberintos de la juventud solitaria, expresa el miedo de los que ven cómo su futuro es robado.”


En el caso particular, me sorprende el manejo del idioma, la perfeccion de sus textos, su factura,  la precisión de relojero y el entrucruzamiento entre realidad y ficcion. "Casa tomada" es un ejemplo típico.

Como siempre el mejor homenaje es leerlo.


La gran mayoría de la información ha sido tomada de un portal que se llama cronopios y famas.

miércoles, 17 de octubre de 2012

LA REEDICION DE LA NOVELA DE BERNARDO ARIAS TRUJILLO




“Risaralda” la novela publicada por este autor en los años 30 del siglo pasado en Colombia es sin duda una de las más importantes de la literatura nacional.  Se acaba de reeditar. Comentare dos reseñas y en consecuencia el mismo texto. La primera  de Silvio Villegas, quien prologó una edición  hace más de cincuenta años y la otra de Pablo Arango aparecida en la última publicacion de la revista “malpensante”. El primero desde el dejo de una generación muy letrada de la ciudad de Manizales que se  hizo famosa en el país por sus connotaciones especiales, con un manejo del idioma muy barroco que iba muy bien con su forma de ser,  y el segundo, uno de los mejores críticos de estos tiempos, un lector serio, nacido en la misma ciudad, pero  por fuera de toda ortodoxia.   Me referiré a estos dos autores que asumen el tema con el rigor que la novela amerita.

 Silvio Villegas es el reflejo más emblemático de la sociedad Manizaleña, curiosamente en el prologo la define con absoluta claridad: “Manizales no es un meridiano de la cultura en Colombia, pero es un hecho que la potente sinfonía de sus colonias y de sus montes está formada para sus almas elegidas. Una fuerza misteriosa liga a sus habitantes con aquel desmesurado paisaje. Lo cierto es que desde sus orígenes, se han venido renovando allí generaciones de políticos, oradores, profesionales que son clarísimo ornamento de la patria. La facultad dominante de todos ellos es el vigor atlético del estilo. Los Manizaleños piensan en voz alta y escriben en prosa vertebrada como sus montañas”.  Esta sociedad goza de una autoestima por encima de la dosis natural. Ha existido siempre en esta comarca una elite que se siente superior a sus nacionales, con una ascendencia especial: Los más educados, los mejor hablados y, con un sentido de lo moral y ético como la máxima expresión  de sus  virtudes, ellos no admiten  actitudes por fuera de este código tacito, pese a transgredirlo continuamente. Así lo pensaba Silvio y así lo siguen pensando sus más connotados personajes hoy. Esta realidad le hizo díficil la vida al excentrico escritor, Silvio lo destaca: “Amarga fue la vida de BAT. Cruel y amarga.” Adelante agrega:”Orgullosamente desdeño todas las normas y con idéntica inquietud voluptuosa se paseaba por las cumbres o se hundía en los abismos. En su cerebro se enroscaba la ponzoñosa serpiente del deseo”.  Para Silvio, Bernardo Arias fue todo lo que la sociedad Manizaleña  rechaza. Nunca hizo nada para cambiar esta situación y sí en cambio tuvo actitudes que convirtieron su vida en un viacrucis. Pese a toda su novela después de publicada tuvo un reconocimiento unánime.  El prologuista, ósea el Doctor Villegas es un conservador radical, una insignia de la ciudad, un pro-hombre, representaba todo lo que atacaba   el escritor.  Pese a este contradicción de clase el prologuista conoce muy bien la obra de Bernardo Arias Trujillo y la admira. Señala esquemáticamente  sus virtudes literarias, habla del cuidado del idioma español en el texto, que no negó su herencia de la península y en esta parte del continente de la mano de Capdeviilla, Alfonso Reyes, Guillermo Valencia, Cuervo, Bello, Marco Fidel Suarez, quienes escriben tan bien como sus maestros peninsulares.  Villegas dice de  Arias en este aspecto: “BAT empleaba, sin escrúpulos, innumerables vocablos barbaros, extraídos de la jerga cosmopolita, pero conservaba la sintaxis clásica. Su novela “Risaralda” Es un abundante manantial del idioma. Sabia encontrar el termino exacto y adecuado para cada cosa, y cuando no existía lo creaba”. Ratifica adelante: BAT dominaba el idioma con aquel absoluto señorío con el que el legendario Juan Manuel Vallejo”. “Su sintaxis es variada y desenvuelta”. Al referirse al argumento señala “Es la titánica epopeya de la colonización de este  valle, realizado hace cuarenta años, realizada hace cuarenta años por don Francisco Jaramillo Ochoa. La primera parte de la novela sería inverosímil si no fuera exacta. Antes que un relato criollo es la descripción caníbal de un “Paching Hause” humano”.  El autor destaca la exuberancia del lenguaje y la pureza,  la primera parte, absolutamente descriptiva: “Tablado, decoración, danzas, acuarelas, los personajes están incrustados en el paisaje, o mejor este es el principal protagonista”, abundan descripciones majestuosas donde el estilo juega limpio como la pura gracia del día”.  También es la historia de los amores contrariados entre un negra y un blanco con todas las vicisitudes de una sociedad excluyente y racista, de la violencia en el proceso de colonización y el de las grandes haciendas.  Quiero destacar de este prologo, el reconocimiento vehemente de la obra realizado por  el Docotr Silvio Villegas, personaje exuberante, culto,  en una sociedad que treinta años después seguía condenado al escritor, pero admirando su novela.

Pablo Arango, releva las calidades implícitas del texto y el manejo perfecto de su estructura, señala algunas paradojas típicas de nuestra cultura descritas en el mismo: “De manera parecido, el nombre BAT aparece en la historias de la literatura Colombiana y Latinoamericana y en unos cuantos comentarios críticos. Y casi siempre como el autor de esa única novela  y, como una suerte de escritor maldito. También sugiere que su vida como escritor le quedó inconclusa, que hay que leerlo no como autor sino como un proyecto de algo que no se sabe bien que iba a ser finalmente. De todo lo que escribió   solo perdura Risaralda, recordemos que se mató a los 34 años”. Al igual que Villegas establece que el tema central es la colonización del “anchuroso de Risaralda y Cauca de sopinga”. Señala el hecho que se presentan las costumbres de los negros y sus relaciones con los blancos y termina ratificando: “En medio de todo eso cuenta una historia de amor o, mejor, de eso que a falta de mejores palabras llamamos amor, pues el narrador advierte desde el comienzo que, por lo que respecta a las negras, “era un misterio saber si en realidad amaban a los hombres”. El amor entre un blanco, un Manizaleño andariego y vaquero, y la negra Canchelo,”un trozo de mucha pintona, de carnes próceres y provocativas”, el crítico hace enfasís en todas las condiciones especiales que rodearón a esta excelente novela que se impuso por encima del  galimatías que vivió el escritor con su entorno.

Quiero destacar el reconocimiento de dos autores desde orillas opuestas. La calidad de la novela se sobrepuso a la mojigatería de una sociedad excluyente. Lo especial de la vida del novelista, como para una biografía de Fernando Vallejo y la calidad de una novela, que no ha tenido la divulgacion que amerita.  Espero no haberlos cansado y esta sea una incitación a su lectura.

 

    

 

lunes, 8 de octubre de 2012

ALFREDO BRYCE ECHENIQUE


Este año el premio FIL de literatura lenguas Romances 2012 le fue otorgado a este excelente escritor Peruano. Más que meritorio.  Sus novelas están estructuradas con  fino humor, ironía  desbordada, son una burla  a la burguesía rancia limeña, con personajes muy extraños los cuales uno termina indefectiblemente queriendo. Su estilo es muy particular, directo, me recuerda los cuenteros del Caribe, alguna vez al respecto expresó: “Sí mi estilo es oral, que lo es, la oralidad me cuesta mucho, porque no es grabación, es sensación de oralidad, de libertad de expresión, pero en el fondo es fruto de mucho trabajo, de mucha corrección. Y cada vez más”. La deuda con Cortázar es absoluta y el propio escritor releva lo que significó en la consolidación de su proceso creativo, fue como el ábrete sésamo, en un momento crítico de su formación.

Echenique  pertenece a una de las familias más emblemáticas de la burguesía Limeña. Fueron prominentes banqueros y tuvo un bisabuelo  presidente de la república. Como corresponde a su abolengo se educó en los mejores colegios de la capital. Estos aspectos se reflejan en su obra, que está plagada de personajes extraños, encopetados, un poco perdidos entre  gustos exóticos, siempre  añorando el poder de mejores épocas o evitando desaparecer como clase.

Al diario el “El país “de España  cuando lo entrevistó a propósito del premio, contestó: "Mi literatura está marcada por la vida. Cuando yo escribí Un mundo para Julius fue una novela de adiós al mundo que yo había vivido, que se pensaba que no iba ni a caer ni a desaparecer, un reflejo de algo que ya no existe, de algo que fue. En cambio, libros como La vida exagerada de Martín Romaña o Reo de nocturnidad o La amigdalitis de Tarzán se debieron a una curiosidad artística.”

Este escritor tiene la virtud de mantener al lector en vela, pegado al texto, su escritura directa tiene efectos alucinantes y pareciera que uno está escuchándolo y no leyéndolo. Echenique como Puig, constituye una ínsula gracias a una narrativa por fuera del canon, extraña, pegajosa, de una factura perfecta, parecemos asistir a una descarga de acontecimientos contados de primera mano, como cuando un naufrago llega a contarnos su tragedia y no para, pero con una virtud en el torno de la escritura: la musicalidad interna que se percibe en el texto, el ritmo de un prosa hilvanada de para ser escuchada.

“Entre los galardones que ha obtenido en los últimos diez años están: en 1993, el título de Comendador de la Orden de Isabel la Católica; nombrado en 1995 Oficial de las Artes y las Letras de Francia por el gobierno galo; Premio Internacional de la Paz Dag Hammarskjold (1997); Premio Nacional de Narrativa de España en 1998; Premio Grinzane Cavour (narrativa extranjera/ Italia) por La amigdalitis de Tarzán (2002) y también en ese año fue Premio Planeta de Novela por El huerto de mi amada. Recientemente ha publicado Dándole pena a la tristeza.

El jurado del premio FIL 2012 estuvo compuesto por Cälin-Andrei Mihäilescu, profesor y escritor rumano-canadiense; el novelista y ensayista mexicano Jorge Volpi; Julio Ortega Ortega, crítico y escritor peruano; la periodista argentina Leila Guerriero; la crítica literaria, traductora y editora colombiana Margarita Valencia; Mark Millington, doctor en literatura latinoamericana por la Universidad de Cambridge, y la escritora puertorriqueña Mayra Santos-Febres.

Volver a leerlo será un placer.

 

 

lunes, 1 de octubre de 2012

MURIO ERIC HOBSBAWM


Se nos fue el  historiador más importante del Marximo de los último años. Sus textos son imprescindibles para interpretar el mundo moderno. La calidad de los mismos le permitía Tener lectores a granel, fue un faro frente a las difíciles coyunturas que dominan al mundo en los actuales momentos. Hobsbawm falleció a primera hora de la mañana en el hospital Royal Free de Londres, donde era tratado de una neumonía.  El último libro que publicó se tituló “Como cambiar el mundo”. Dos años después de haber publicado su autobiografía. Este libro es una mirada esperanzadora sobre el futuro de la humanidad, muy a pesar que es una recopilación de artículos escritos entre 1956 y el 2009.

Su muerte deja un vacío muy grande, tanto para la academia, como para los amantes de la historia quienes veíamos  en él un interprete lucido del mundo moderno. El Marxismo, que también está en grave crisis por falta de teóricos pierde  un escritor y defensor de sus tesis de mucha talla.. Todos los libros de este escritor Británico responden a una meticulosidad excesiva, erudición y profundidad.  Hasta último momento Hobsbawm reivindicó a “Marx como pensador para el siglo XXI”.

Este hombre que se retiró del partido comunista hace mucho tiempo, no dejó de escribir en su larga vida. Publicó una obra extensa y coherente, nunca perdió vigencia y sus libros responden a un propósito único, interpretar lo que sucede en el mundo como un todo, su análisis  nos permitió comprender a través del determinismo las claves de un cumulo de intereses superpuestos y entrecruzados que dominan la geopolítica mundial. Por ello hablaba refiriéndose a la primera y segunda guerra mundial, como la guerra. Estos textos son de mi predilección: LA ERA DE LA REVOLUCIÓN (1789-1848), LA ERA DEL CAPITAL (1848-1875) y LA ERA DEL IMPERIO (1875-1914).

Demostró que el siglo XX, realmente empezó en el año 1914. “El fundamento teórico sobre el que se apoya esta tesis en la consideración del tiempo histórico, diferente al tiempo cronológico. En este caso el siglo histórico no es lo mismo que el siglo calendario, es decir, no se ajusta exactamente a lo que es la centuria. La idea no es patrimonio exclusivo de Hobsbawm. Antes que él la habían desarrollado ya otros historiadores, por ejemplo Immanuel Wallerstein (El moderno sistema mundial, Siglo XXI, México, 1984). Éste, al referirse al siglo XV, el siglo de la conquista del Nuevo Mundo y de la fundación de los primeros imperios coloniales, defiende que aquél comenzó en 1492, el año del descubrimiento, terminando asimismo antes, hacia 1590, cuando España ha perdido ya la hegemonía mundial. Es decir, lo que constituye un siglo histórico tiene más que ver con el significado del mismo, con su interpretación global, que con las fechas calendario”.

Solo queda leerlo de nuevo y reeditar su obra valiosa, que en todo caso,  gracias a las bondades de la red se encuentra casi en su totalidad a disposición del público.