Obtener un reconocimiento
no fue fácil para muchos pueblos africanos. Pese a tener una riqueza cultural y
una tradición inconmensurable, la indiferencia de occidente era emblemática. Achebe, quien nació en Nigeria es uno de los escritores más
importantes del siglo pasado. Obtuvo un reconocimiento
mundial con la publicación de su novela “Todo se desmorona”. Esta se editó en 1958, su
aparición se da en pleno auge cultural del país y en medio del renacimiento cultural de África. A este
pertenecieron Ben Orki, John Pepper-Clark, Cole Omotoso y el premio nobel Wole Soyinka. Todos escriben en la lengua inglesa, que es la lengua de sus opresores, como un acto de exorcismo que pretende liberar a su pueblo contando su propia tragedia. Donato Indongo-Bydyogo escribe en “El país” de España al
respecto “De ahí que no desdeñen construir su literatura en el inglés sencillo
propio del común de su gente, en el idioma de los suburbios y de los
estibadores de los puertos de Lagos o Port-Harcourt. Esa apuesta, además de
remarcar su grandeza, permite soslayar polémicas un tanto artificiales que
desde hace tiempo planean sobre las literaturas africanas: el papel de las
llamadas “lenguas importadas” en la construcción de las culturas
postcoloniales, o la presunta inutilidad de la literatura en sociedades
mayoritariamente analfabetas”. Ayer murió este gran escritor.
El argumento de esta novela en apariencia
es simple: “konkwo es un gran guerrero, cuya fama se extiende por toda el
África Occidental, pero cuando mata accidentalmente a un prohombre de su clan
es obligado a expiar su culpa con el sacrificio de su hijastro y el exilio.
Cuando por fin puede regresar a su aldea, la encuentra repleta de misioneros y
gobernadores británicos, su mundo se desintegra, y él no puede más que
precipitarse hacia la tragedia”. El
mensaje subyacente es más profundo. Se denuncia como Europa acabó con la cultura
gracias a su ambición desmesurada. El precursor
de esta literatura fue Olaudah Equiano, un esclavo liberado, se convirtió en
uno de los primeros africanos en producir un trabajo literario en inglés.
Publicado en 1789 y titulado The Interesting Narrative of the Life of
Olaudah Equiano, or Gustava, the African, se trata de una autobiografía
donde cuenta cómo fue secuestrado a la edad de doce años de su pueblo, Essaka,
próximo a Benín, vendido a un comerciante de esclavos blanco y posteriormente
liberado. El libro fue el primeo en mostrar a Europa la realidad del continente
y la perversión de la esclavitud. Se convirtió automáticamente en un
bestseller, llegando a la novena edición en el año de la muerte del autor, 1797.
En términos
políticos, M.J.C. Echeruo señala: "En Achebe y su generación, la agitación
política y las especulaciones filosóficas de los años cuarenta dieron sus
frutos, mucho antes de lograr la independencia dos décadas más tarde". El
propio Achebe lo confirmó cuando declaró: "Tengo que decir a Europa que
África posee pasado, historia, religión, civilización... Hemos reconstruido
esta historia para afrontar los estereotipos". Posteriormente, explicó la
posición comprometida y combativa de estos escritores: "Europa nos
concedió la independencia y acto seguido empezamos a menoscabarla.
Su muerte le servirá de
nuevo para recordarle al mundo el papel que cumple la literatura para
resguardar la memoria de los pueblos y el papel de ciertos escritores, pese a
la historiade sangre y saqueo del pueblo Africano.
Los escritores de la talla de Sergio, humanistas a carta cabal, enciclopedias ambulantes, se están extinguiendo lentamente, son remplazados por una clase intelectual focalizada, especializada en temas muy puntuales,
informada más no profunda, la
revolución de las comunicaciones constituye la plataforma desde donde se desarrollan y se imponen implacablemente. Hoy se ha perdido el talante universal de la
cultura occidental. Sergio cumplió 80 años. Su trayectoria en materia literaria es rica en
aportes y constituye un icono para las letras hispanoamericanas y para el mundo.
Es uno de los traductores más importantes de Latinoamérica con más de cuarenta libros de autores como Jane
Austen, Joseph Conrad, Antón Chéjov, Tibor Déry, Witold Gombrowicz, Robert
Graves, Henry James, Malcolm Lowry, Bruno Schulz, Lu Hsun, entre otros. n abril
de 2006, recibió el Premio Miguel de Cervantes de Literatura en Lengua
Castellana 2005 (España), máximo reconocimiento a la labor creadora de escritores
españoles e hispanoamericanos cuya obra ha contribuido a enriquecer el
patrimonio literario en lengua española. El también ganador del Premio de
Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo 1999, es miembro de la
Academia Mexicana de la Lengua desde 1997.
Con el aniversario se han editado sus traducciones más importantes y novelas: Un drama de caza, de Antón Chéjov (Rusia); Madre
de reyes, de Kazimierz Brandys (Polonia); Las puertas del paraíso,
de Jerzy Andrzejewsky (Polonia); y Washington Square, de Henry
James, además de la autobiografía Adiós a todo eso, de Robert
Graves (Inglaterra). Las obras se unen a cinco más publicadas previamente como
parte de esa colección: las novelas La vuelta de tuerca, de Henry
James (Estados Unidos); Diario de un loco, de Lu Hsun
(China); Emma, de Jane Austen (Inglaterra); y El corazón de
las tinieblas, de Joseph Conrad (Polonia-Inglaterra), así como el libro de
cuentos El ajuste de cuentas, de Tibor Déry (Hungría)”.
Entre sus títulos más conocidos destacan: Tiempo cercado (1959), No
hay tal lugar (1967), Infierno de todos (1971), Los
climas (1972), El tañido de una flauta (1973), Asimetría (1980).
También Nocturno de Bujara (1982), cuento por el que recibió
el premio Xavier Villaurrutia; El desfile del amor (1984),
novela con la que obtuvo el premio Herralde; La casa de la tribu (1989); De
la realidad a la literatura (2002), y El mago de Viena (2006).
“Nació en Puebla el 18 de marzo de 1933. Se licenció en derecho en la Universidad
Nacional Autónoma de México, y ha sido titular de esa carrera en su alma
máter, en la Universidad Veracruzana de Xalapa y en la Universidad
de Bristol. Fue miembro del Servicio Exterior mexicano desde 1960, para el
que ha trabajado como agregado cultural en París, Varsovia, Budapest, Moscú y Praga.
Su paso por Moscú afianzó en él su afición por la literatura rusa en
general y por Antón Chéjov en particular. Además residió en Roma, Pekín y Barcelona por
motivos de estudio y trabajo. En esta última ciudad vivió entre 1969 y 1972
traduciendo para varias editoriales, entre ellas Seix Barral, Tusquets
y Anagrama (la cual publica sus obras en España). Actualmente vive en Xalapa,
capital del estado mexicano de Veracruz. Siempre ha estado vinculado a la
cátedra. Con Octavio Paz y Alfonso Reyes es una reserva literaria de más hondo
calado, son verdaderos ejes, por donde indagar la cultura de este país hermoso
y variopinto. Su obra, a propósito de este aniversario necesariamente debe ser estudiada, ha sido re-editada en su totalidad y esta a la mano.”
Sergio es un férreo defensor de los derechos humanos. El estado nunca
podrá estar por encima del ser humano, afirma. No acepta que se aduzcan razones de estado
para violar derechos humanos. Su lucha en este sentido es un ejemplo para la
juventud actual, que ha resultado enorgullecerse de ser apolítica y distante de
los procesos sociales, en una región llena de inequidades.
Jorge Pitol, escribió un ensayo hermoso sobre aspectos muy particulares
de su obra. Se llama el “Arte de la
memoria de Sergio Pitol”:
Tal como fue entendida desde la Antigüedad clásica hasta bien avanzado
el siglo XVIII, el Arte de la Memoria no era ni un simple divertimento ni una
herramienta para tratar de petrificar el pasado —una de las obsesiones
permanentes de los seres humanos—ni una técnica usada por comediantes o embaucadores,
sino un vehículo indispensable de conocimiento, una disciplina propia de sabios
y filósofos. Como dice Cicerón en De Ora tore, “quienes deseen educar esta facultad
han de seleccionar lugares y han de formar imágenes mentales de las cosas que desean
recordar, y almacenar esas imágenes en los lugares, de modo que el orden de los
lugares asegure el orden de las cosas, de modo que las imágenes de las cosas
remitan a las cosas mismas”. Aunque la técnica pareciese sencilla, dominarla
requería años de entrenamiento: la imaginación se convertía, así, en un
instrumento privilegiado a la hora de asomarse al mundo y sus misterios, capaz
por tanto de representarlo ordenadamente. En los textos de -Una autobiografía
soterrada, Ampliaciones, rectificaciones y desacralizaciones-, Sergio Pitol
parece evocar conscientemente este arte ancestral, aplicado en este caso a
revelar —siempre de manera sutil o, como él sugiere, soterrada— las conexiones
secretas entre su vida y su obra. Sabemos
perfectamente, gracias a su segunda trilogía, conformada por El arte de la
fuga, El viaje y El mago de Viena, que Pitol es un memorialista exquisito,
capaz de enhebrar autobiografía, ensayo y ficción en un solo flujo narrativo,
pero en esta especie de apéndice acentúa el lazo entre su poética y su experiencia
o, yendo un poco más lejos, de hecho asienta los vínculos indisolubles entre su
forma de entender la literatura y el papel que ésta ha desempeñado a lo largo
de su vida. Ya desde el primer texto de este volumen, el exquisito y
desconcertante “Diario de La Pedrera”, Pitol no duda a la hora de señalar la
poderosa correspondencia entre los lugares entendidos aquí no sólo como sitios
físicos, sino como lugares mentales— y los recuerdos: ingresado en la Clínica
de La Pedrera, en La Habana, Cuba, para un tratamiento de ozonificación de la sangre
—un procedimiento que suena casi alquímico—, Pitol sufre una anamnesis y, con
una “energía física y mental desde hace tiempo desconocida”, regresa al momento
de su primer viaje a Cuba, a su juventud y, de manera aun más significativa, al
momento en que se convirtió en escritor”.
La cita no resulta extensa por la calidad del texto. Sergio amerita ser
evocado y de hecho su obra perdurará y resulta ser clave para entender no solo
a México sino a la propia Latinoamérica desde una perspectiva estética. Como
siempre leerlo es el menor homenaje.
No se debería hablar sobre la poesía, simplemente tendríamos que leerla
y disfrutarla. Pero es un hecho que este ejercicio muchas veces explicitan
aspectos de la obra y el autor poco conocidos por el lector. Elkin es un escritor laborioso, sus poemas
corresponden a un trabajo meticuloso, artesanal en esencia. Estos atienden al
ritmo, la rima, el verso clásico heredado del romancero. Sin temor a equivocarme, diría que su trabajo
es el de un artesano, desarrolla temas puntuales con un corte muy
existencialista, que evocan momentos especiales de su vida. Sus poemas han sido forjados con rigor. Cuáles son las influencias y quien es en esencia este escritor
Colombiano. Citaré lo más relevante de su biografía literaría y excluiré
aquellos aspectos banales.
Elkin es un poeta natural, autodidacta, que atendió el llamado de una
pasión: La poesía. En Antioquia aun se acostumbra en los pueblos a dar recitales y poesía. En estos festivales
y en las reuniones donde escuchaba a espontáneos recitar, sintió la vena, el
llamado, ese cosquilleo que producen
ciertas cosas cuando nos gustan y que nos parece conocemos de antemano. Desde
joven en su tierra natal, comenzó a descubrir la poesía y aquellos poetas que con el tiempo
marcaran sus versos.
Pese a que muchos de sus poemas corresponden al verso libre, la mayoría
están hechos atendiendo las reglas del verso endecasílabo, del soneto en el
sentido más clásico, al poema impuesto por el modernismo en su estructura,
movimiento que más ha influido en su poesía. Rubén Darío, José María Peman,
Porfirio, Silva, Flórez, Ramón Jiménez son algunos de los poetas que más han marcado su obra. El verso endecasílabo posee un ritmo particular articulado
en torno a tres ejes rítmicos o acentos; de ellos, dos al menos son
obligatorios, en la sexta y décima sílaba (endecasílabo propio), aunque
también son correctos los endecasílabos con acentos en cuarta, octava y décima
sílaba (endecasílabos sáficos). Elkin no trabaja con excesiva
rigurosidad estas reglas, pero atiende a sus aspectos esenciales del ritmo y la
rima: Sentado cabizbajo sobre la almena/ inundada la mente de melancolía, / se
traslapa la alegría con la pena; / ¡Oh angustia!: matas al alma mía.
Octavio Paz refiriéndose a Porfirio Barba Jacob escribió: Por su acento
elocuente y la musicalidad de su prosodia, una y otra carentes de noble
intensidad, Porfirio es un modernista rezagado”. Cobo Borda señala a renglón
seguido a través de las palabras de otro ensayista, Jorge Cuesta, fechada en
1928: Barba Jacob es un poeta que emplea los logros del modernismo, lleva a un
punto de plenitud tales instrumentos, sin innovar en él”. Hago la cita puntual,
para decir que Elkin es un modernista, estudia
y juega constantemente con estas formas y sus versos son una búsqueda de la perfección, sin caer en
aquellos versos forzados, empalagosos, corrientes en nuestra geografía.
En Colombia son muchos los poetas, más bien poca la poesía. Cobo Borda, por ello enfatiza: Nuestro poeta más actual
sigue siendo José Asunción Silva. En su
texto la tradición de la pobreza es tajante: “La lectura de la poesía
Colombiana, aunque solo sea la de un siglo, resulta incomoda, es una poesía
poco importante”. Agrega a renglón
seguido: “Colombia bien puede ser llamado el país americano del término medio,
de las auras mediocraticas. Estas palabras de Jaime Jaramillo Uribe, bien pueden
aplicarse a nuestra poesía: “Una línea gris jalona su historia, y entre el
bosque de sonetistas ingeniosos y cantores rotundos, unos pocos árboles vuelven
aún más desolado el panorama, no tanto por lo que ellos encierran de plenitud,
sino por la sombra que arrojan sobre el resto”.
El trabajo, la inspiración y su meticulosidad, le han evitado caer en
estas aguas. En este caso sería preciso a propósito de la actitud de Elkin,
traer a colación lo expresado por Borges: “Buscamos la poesía; buscamos la
vida. Y la vida está, estoy seguro, hecha de poesía. La poesía no es algo
extraño: está acechando, como veremos, a la vuelta de la esquina. Puede surgir
ante nosotros en cualquier momento”.
En los últimos años ha recatado poetas olvidados del país y del mundo.
Ha vuelto a poner en contexto aspectos biográficos y a recordar sus mejores
versos. Esta tarea el hecho en silencio y de algún día compilará y publicará
esta antología.
La biografía de Elkin Uribe se sintetiza en una búsqueda constante de
la palabra precisa que le de punto final a sus versos, es la única arma con
la que intenta comprender y soslayar la vida.
Mejor que hablar de su vida con datos que no dicen nada, es más
inteligente conocerlo a través de su obra.
He querido que mis lectores tomen en cuenta este trabajo. Pronto por
medio digitales se editará su antología. Estaremos atentos a la misma.
Piedad Bonnet la poeta
y novelista Colombiana, lanzará su último
libro: “Lo que no tiene nombre” el próximo 13 de Marzo. Este texto es un
testimonio sobre el suicidio de su hijo, el artista plástico Daniel Segura Bonnett, el
14 de mayo de 2011, en Nueva York (EE. UU.), mientras adelantaba una maestría
en la Universidad de Columbia. Es una
catarsis de la mano de una de las poetas más connotadas del país, el
enfrentamiento a un suceso desgarrador. En una entrevista, dio algunas claves
del origen del libro: “Buscando entender, empecé consignando en una libreta mis
recuerdos, mis reflexiones y mis preguntas, sin ningún fin. Lo hacía a medida
que leía testimonios de pérdidas, libros sobre el suicidio, sobre el duelo. Y
estos libros me dieron la idea de contar la historia de Daniel, que es la
historia de muchos. Porque está llena de hechos dramáticos, de dolor y de
lucha, porque plantea infinidad de preguntas y porque nos hace repensar en esa
noción de destino que manejaban los griegos”. Esperamos leerlo, para poder
hacer un comentario más amplio, de hecho será una buena experiencia viniendo de
quien viene.
Philip Roth cumple
ochenta años. Quien por alguna razón, siendo amante de la buena literatura, no
lo ha leído hasta ahora, el consejo es que lo haga, este es uno de los
escritores más grandes de todos los tiempos, sus libros tienen una fuerza
impresionante y una prosa excelsa y directa sin parangón. Este hombre que sufre de paranoias sucesivas, proclive al
suicidio y solitario insigne, nunca ha dejado de trabajar y menos de publicar. La
cadena PBS presentará este mes el documental: “Philip Roth, Unmasked”. El mismo
ha generado una gran expectativa, pues el autor abrió las puertas de su casa
durante diez días, algo impensable dados sus antecedentes de ermitaño. Quienes
lo han visto dicen que la producción, de 90 minutos, es reveladora y que Roth
habla por primera vez de su vida privada y de su obra. Leerlo constituye casi
una obligación. No he leído “Némesis”, publicada que el autor en 1910, la cual señala como su última
novela, esperamos no sea así. Recuerdo la afirmación hecha por Harold Boom: “En
términos generales, Roth es probablemente el mayor novelista estadounidense
tras Faulkner”.
Leí el texto “ En_ línea,
leer y escribir en la red” de Daniel Cassany, que es un documento completo
sobre la red y sus ventajas, didáctico por excelencia, comienza con lo elemental
y termina entregándonos las herramientas más idóneas sobre este instrumento
revolucionario. Este ensayo de quien es un experto en la comunicación escrita y
que se ha especializado y comprometido con la revolución de las TIC, resulta
importante frente al momento estelar que vive el mundo digital y al cual
pertenecemos inevitablemente.
El libro “Gabo cartas y
recuerdos” de Plinio Apuleyo Mendoza resulta ser un plato exquisito y es un
retrato del Gabo más entrañable, del hombre de carne y hueso, en su época de consolidación
como escritor. Fueron los tiempos difíciles de su vida, pero emblemáticos y entrañables.
Las cartas publicadas dejan ver los aspectos más humanos de quien es el
novelista más importante de la lengua castellana. Se podrá estar de acuerdo ideológicamente
con Plinio o no, pero tiene una prosa excelsa y es un cronista de mil quilates.
Empecé a leer de Herta
Muller, la “piel del zorro”. Es un cuadro desgarrador y sórdido sobre la Rumania
después de Ceaucescu. Ampliare el comentario después de su lectura final.
Mario es un escritor riguroso, un excelso poeta y un filósofo de muchos
quilates pese a su juventud. Nacido en Manizales, es licenciado en filosofía y
letras, magíster en literatura, y candidato al doctorado en Estudios Culturales
Latinoamericanos. Es poeta, ensayista y crítico de arte, así como docente de
Estética del Departamento de Filosofía de la Universidad del Cauca y de la
maestría en Estética y Creación de la Universidad Tecnológica (UTP) de Pereira.
Es autor de los libros Cascabeles para el gato: filosofía para poetas y
poesía parafilósofos y Beatriz: lo femenino como categoría estética,
entre otros. Es miembro del grupo de Investigación en Cultura y Política de la
Universidad del Cauca y del Grupo de Arte y Cultura de la UTP. Nunca ha sido
aceptado por la clase intelectual encopetada y acartonada de Manizales, pero la
calidad de sus textos se ha impuesto por encima de estas intrigas típicas de
provincia e inevitables en todo caso, son parte de la fauna social.
Quiero hablar de un libro suyo:” La dimensión crítica de la novela
urbana contemporánea en Colombia”. En un
artículo publicado en una revista de investigación el autor expresa con
absoluta claridad el propósito de su trabajo: “Este corpus teórico
pretende dar cuenta de las posibilidades estéticas de la novela urbana crítica
contemporánea como un nuevo género de arte urbano, y para ello presenta como horizonte
de referencia una serie de novelas, a las que hacemos alusiones directas e
indirectas, escritas y publicadas en Colombia en los últimos treinta años, en
diálogo con el desarrollo de las artes visuales en el mismo periodo en el país”.
Hay dos variables que convergen sobre un mismo punto en el texto: Lo
urbano y la novela urbana como tal. La novela así denominada resulta ser el vehículo
inteligible en un tiempo y espacio determinado que desarrolla una visión estética
a través de historias, idealizaciones y personajes concretos.
Empecemos por lo urbano como tal. El autor parte de un a priori especifico:
“La tipificación, o, si se nos permite, la esencia semántica del
calificativo urbano, se ha transformado radicalmente en el espacio-tiempo
de la novela sobre la ciudad, en los últimos
doscientos años, por tres vectores fundamentales: el político, el social y el
tecnológico, que a su vez constituyen los vectores que convergieron para
permitir la aparición de la ciudad”. Imposible abordar esta investigación sin
conceptualizar y definir cuál ha sido el desarrollo de las ciudades y de lo que
denominas urbano en los dos últimos siglos, que resulta ser el espacio sobre
las cuales se desarrollan las temática expuestas en la novelas que el autor
toma como modelo . Myriam Duque en un trabajo sobre literatura urbana
especificaba y citaba a José Luis Romero, al respecto: “ plantea cómo las
ciudades fueron la pantalla en la que los cambios sociales se advirtieron
mejor. La sociedad urbana que comenzaba a ser multitudinaria provocaba la
quiebra del viejo sistema social de normas de normas y valores sin que ningún
otro la reemplazara. Lo único claro era que había pasado el apogeo de la
mentalidad burguesa y como la crisis de 1930 había desarticulado todo el
sistema había que buscar soluciones. Uno de los pasos más importantes que se dio
tuvo que ver con el cambio de relaciones que se establecían en cada país con
las ciudades de la periferia a las que vendían productos manufacturados y
compraban materias primas, Sin embargo, aunque se había acrecentado el
desarrollo urbano también había desempleo y miseria. Entonces, lo que se
produce después de 1930 es una ofensiva del campo sobre la ciudad que va a
llevar a una explosión urbana que transformará las perspectivas de Latinoamérica
pues las ventas disminuyeron y los precios se hundieron”. Mario lo sintetiza magistralmente: “El logro,
construcción, y algunas veces, diseño de este sofisticado artefacto, exigió
como condiciones básicas, en la movilización de los factores social, político y
tecnológico, el desarrollo a saltos gigantescos de los medios de transporte
—buque-ferrocarril-automóvilmetro- avión—, así como una revolución espeluznante
en el terreno de las comunicaciones —telégrafo-teléfonoimagen satelital-ciberespacio.
Sólo comprendiendo ese complejo universo de tripulación, comprensión,
transformación y vivencia del mundo, en sus distintos momentos y en sus
distintas fases, podremos comprender el carácter y la semántica de lo urbano,
en sus especificidades temporales, espaciales, socioculturales e históricas”.
Esto en carta blanca quiere decir que las ciudades y los espacios urbanos
sufrieron una metamorfosis que las trasformó sustancialmente y que son el caldo
de cultivo para el desarrollo de una categoría de novela desde la perspectiva crítica.
A partir de estas definiciones y precisiones sobre lo urbano, la
investigación se centra en la novela urbana como objeto estético especifico.” La
representación narrativa” de estos espacios: “En ella encontramos los
indicios que nos permiten comprender lo que implica un viraje drástico en el
tema de la representación narrativa literaria, de la producida en y desde la
base de una ciudad moderna hasta una postmoderna, esto es, desde las formas
figurativas de representación hacia unas abstractas, y, más recientemente,
conceptuales y mediáticamente virtuales”. A propósito del tema me encontré con
un artículo de Arturo Almandoz en la red que no sirve de remate en este acápite
y cae como anillo al dedo: “Las utopías y los mitos urbanos, así como la
literatura, con frecuencia han anticipado la evolución conceptual de los
procesos urbanísticos con mayor agudeza que las aproximaciones supuestamente
"técnicas" o "especializadas", tal como lo advirtió Henri
Lefebvre en La révolution urbaine. [12] En este sentido, también
Paolo Sica insistió sobre la relevancia de la literatura como "reserva
importante de meditación", afirmando que la ciudad recreada en la obra
literaria se vuelve en sí misma "una de las dimensiones de la ciudad
real (en su célebre Crónica de Berlín Walter Benjamin) ".
El primer tema puntual que aborda, “son los principios estéticos de la
novela urbana, crítica y contemporánea”: La tipificación, o, si se nos permite,
la esencia semántica del calificativo urbano, se encuentra en el
espacio-temporalidad radicalmente transformado al interior de la novela sobre
ciudad, en los últimos doscientos años, por tres vectores fundamentales: El
político, el social y el tecnológico, que a su vez constituyen los vectores que
convergen para hacer aparecer la ciudad”. En esta parte desarrolla dos
conceptos de suma importancia “Del plano y el mapa”. Aunque el tema es desarrollado desde un corpus
muy académico realmente se centra en la definición de los espacios reales y las
idealizaciones que la novela genera desde el mismo, a renglón seguido habla de
los lugares como interpretación, de lo público y lo privado, del tiempo de la
memoria, en fin de aquellas variables especificas necesarias para el desarrollo
de su investigación literaria concreta.
La segunda variable “la autonomía crítica de la novela urbana contemporánea
colombiana” constituye la puerta que nos lleva de la mano a lo estrictamente
literario, a la especificidad del tema. Esta la analizaremos la segunda
parte de este artículo.
Es difícil escribir sobre
un autor tan exitoso en materia de ventas y quien ha publicado más de treinta
novelas, que se venden como salchichas en los últimos veinte años, algunas
llevadas al cine con igual suerte. La controversia, sí se puede
considerar a estas producciones como obras de la literatura y sí tienen algún
valor desde esta perspectiva, aún es valida, con menor
intensidad que hace algún tiempo. Siempre he dicho que es difícil asumir la
discusión por los dogmatismos que la alimentan y arriesgarse a dar alguna
conclusión tajante al respecto es irresponsable, cada libro tiene su propio peso especifico,
pese a que la estructura de estos textos por lo general, son
calcadas, lo que los convierte en un producto comercial de primera línea, con
un mercado cautivo, creado con absoluto rigor para entretener, con un solo
presupuesto, mantener al lector pegado al texto hasta la última palabra. Es un
hecho, que muchas de ellas han logrado tener un valor literario incuestionable, es el caso de Stephen King, sus libros contienes todos estos
elementos, pero hay ingredientes especiales relevantes. “El padrino”, pertenece a
este tipo de libros y se vende, pese a tener más de treinta años desde su
primera edición. Su estructura es perfecta, abordó un tema proclive al gran
público, fue llevada al cine con una factura envidiable y hoy es
considerada una de las mejores películas de todos los tiempos. Creo que el reto
de descifrar algunos puntos relevantes de la obra de Stephen King es un ejercicio alentador.
Este autor como sus personajes
ha tenido una vida cargada de afujías y presiones que muchas veces lo han desestabilizado.
Su biografía en blanco y negro preceptúa su obra, la retrata en esencia. Antes
de ser un escritor profesional, vivió dificultades múltiples, sucumbió al alcoholismo
en alguna época, tuvo una situación económica cercana a la indigencia, fue
víctima de un desempleo recurrente, en fin, mantuvo por largos periodos una
absoluta ausencia de norte. En todo caso perseveró en la escritura, trabajó en
diferentes empleos que fueron la sumatoria de experiencias que le sirvieron para esos extraños y fantásticos
argumentos. Su vida es diferente a todo lo que conozco, en un país que nos ha
entregado verdaderos locos en esta materia, pero que han escrito obras de
incuestionable valor para la literatura universal.
“Stephen King
nació el 21-9-1947 en Portland, Maine. Tenía un hermano mayor, adoptado pues su madre creía ser estéril. Su
padre les abandonó a temprana edad y su madre los llevó de un lado a otro del
país, allá donde conseguía un trabajo (New York, Chicago, Wiscosin,
Indiana...), hasta que acabaron por establecerse en Durham (Maine) donde su
madre empezó a cuidar de su propios padres, ya mayores. Allí estudió, sufriendo
las constantes burlas de sus compañeros (como le ocurría a Carrie) debido a su
torpeza, continuas enfermedades y deficiencia visual”. Este en principio es el tono permanente de su
vida, de su atribulada biografía literaria, pero curiosamente cada
circunstancia adversa, le sirve de pretexto para crear una novela, que desde la
tensión más intensa, en situaciones límite, de terror en la mayoría de las
veces, pero con una profunda carga psicológica, que el autor resuelve y estructura
con una habilidad sin parangón.
Donde
está el valor de sus textos. En la trama, la estructura y el estilo. Es
directo, con una economía gramatical que no le quita ninguna riqueza literaría,
aborda el centro de sus tramas desde la primera palabra, pero va abriendo el
naipe en elubrucaciones y hechos que crean una sumatoria de interrogantes, que
solo se resolverán en sus últimas páginas, pero que mantienen al lector, en
vilo. Ningún tema es común, ni trata problemas de geopolítica, menos
contemporanizando impunemente con los hechos del momento, crea sus historias desde una perspectiva única, casi siempre
psicológica, con argumentos y personajes excepcionales, siempre en situaciones
límite. El segundo merito en sus obras es la estructura del texto propiamente
dicha. Cada novela está armada a partir del tema especial, puntal, sobre el
cual gravitará y es este el que prefigura su composición, desde donde arma su
obra, que es un verdadero entramado. En este aspecto, parece un verdadero
ingeniero, es impecable y el lector vibra con su lectura.
Alguna vez contó que estaba escribiendo y su
hijo empezó a molestarlo de tal manera, que él tuvo el sentimiento de querer
eliminarlo, este pensamiento súbito, macabro, le hizo reflexionar y de esta experiencia, más la vivida en un
hotel solitario en época terrible en lo
económico, le dio el tema de su novela resplandor, que lo catapultó a la fama.
No
se puede clasificar de manera
irresponsable como un autor solo de novelas de terror, como se le ha querido
tildar. Basta mirar su extensa bibliografía para refutar esta sentencia. Es un escritor de culto, pese a lo popular.
Tiene seguidores apasionados. “1973 fue un año importante en la vida de Stephen
King, pues otro sol alumbrará su horizonte desde este momento. Nace su primer
hijo varón, Joseph Hill, lo que le llena de alegría pero pone su estado
económico al borde del desastre. Logra un adelanto de 2500 $ por la publicación
de Carrie y espera llegar a obtener unos 16000, pues sabe que la novela es
buena. Contando que cobraba unos 6400 anuales, esto era para él una auténtica
fortuna. Sus expectativas se quedaron cortas, pues se realiza una edición de
bolsillo del libro y recibe unos US
200.000 . La alegría se ve empañada por que a su madre le diagnostican ese
mismo año un cáncer de útero que acaba por llevársela en febrero del año
siguiente a la edad de 59 años”.
Hablaré
de su obra, como lo dije su estilo es directo. Ejemplo, su cuento “Popsy”
empieza: “Sheridan conducía con lentitud
frente a la larga fachada lisa del centro comercial cuando vio al chiquillo
salir por las puertas principales, situadas bajo el cartel iluminado. Era un
niño, de tal vez algo más de tres años, aunque, sin duda, no pasaba de los
cinco. En su rostro se leía una expresión a la que Sheridan se había tornado
muy perceptivo. Estaba intentando contener las lágrimas, pero no tardaría en
echarse a llorar”. Sobre el evento más cotidiano, crea un situación por fuera
de lo normal, mete a todos en el entramado. Resplandor su novela es típica para
explicarlo: El escritor o el proyecto de escritor, está solo en hotel con su
familia, la edificación de por sí es un personaje más, con su genealogía propia,
sus historia y personajes fantasmagóricos, como espectros recorren los largos pasillos buscando resolver algo, que nosotros nunca
descubrimos que es, el hijo en un triciclo, los recorre con una paranoia
intimidante, tiene una inteligencia superior a la normal, los ve, puede
compartir algunas escenas de los años veinte, elegantes. El escrito teclea y
teclea todo el día, el sonido de la máquina de escribir de igual manera
contribuye a la situación límite que sabemos va a llegar en cualquier momento.
Al lado del hotel, hay un laberinto, que jugará un papel vital al final de la
historia, la esposa tiene una resignación cargada de impotencia y con una
desconfianza que le trasmite al lector ansiedad, como sí premonizara la tragedia.
Sus
novelas corresponden a este tipo de estructuras, pero no solo ha escrito
novelas de terror. Es un hombre disciplinado. “Escribo todos los días, si
fueran tan solo 6 hojas, muy fácil, necesitaría solamente 4 meses para escribir
una novela de 700 páginas, luego no me hace falta contratar a nadie. Como
escribo bastante más que 6 hojas al día (unas 20 o así como poco), puede
permitirme publicar sin problemas dos libros al año, algún artículo y hasta
guiones”. Asegura también leer mucho, todos los día e incluso oír libros
grabados, algo que considera un gran invento.Tiene una
sencilla fórmula para poder escribir bien: "Lee cuatro horas al día y
escribe cuatro horas al día
Es
noticia estos últimos días gracias a un ensayo que ha publicado a
favor del control de armas en su país natal. Titulado simplemente “Guns”,
el escrito puede conseguirse en la red a sólo 99 centavos de dólares, a través
de la tienda Kindle de Amazon dentro de los llamados Kindle
Singles. Las armas de fuego son, lamentablemente, unos de los grandes
protagonistas de la historia reciente de los Estados Unidos y a pesar de que
muchos están a favor de disponer de una o más armas en sus casas como
protección, hay también muchos otros en contra, que apelan por un uso más
razonable de ellas. Como todos los escritores de este género es cuidadoso con
los detalles, cada época la estudia minuciosamente, con alusiones a épocas concretas
de la historia de los Estados Unidos, sobre todos aquellos hechos oscuros que
un no se resuelven. En todo caso realiza críticas y asume posiciones a lo largo
de estos argumentos de alguna manera históricos, ricos en referencias.
“En
1999, Stephen King fue atropellado por un conductor borracho y consigue salvar
la vida de manera milagrosa. Este grave accidente que le mantuvo durante años
con graves secuelas, fue el embrión de novelas como “Buick 8: Un coche
perverso”. En ella uno de los protagonistas muere en un accidente de coche.
Más tarde sería en “Misery”, donde volvería a contarnos cómo un escritor
es atropellado por un coche, sufriendo graves heridas. En el séptimo tomo de “La
torre oscura” vuelve a utilizar el accidente en la trama”.
Abordar
este autor constituye un reto para quien a literatura es su razón de ser. Estoy
leyendo las novelas más emblemáticas por un ejercicio de ir desatornillándolas,
para ver como las ha venido armando. Es una labor de relojero que espero
terminar, para volver a escribir sobre sus libros y escritura.
El sabio no se sienta para
lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho. William Shekespeare
José A Sánchez en la red expresa que Bourdieu en su texto sobre “la
educación sentimental” de Flaubert describe como opera la literatura en
el descubrimiento de las estructuras de la realidad”. Agregaría que no solo las descubre y las
interpreta sino que a través de la transpoción poética construye mundos e historias y hay tantos como obras
de ficción. Sólo en este momento el hombre se convierte en Dios. Desde la obra se
tiene la capacidad de reinterpretar el entorno y además desde la misma se construyen realidades por encima de la propia, tangibles en todo caso, autónomas ( Quien se atrevería a negar la existencia de Macondo).
La autoficcion ha permitido a la novela
realizar propuestas inimaginables, con una libertad infinita. El
autor crea historias, pero dentro de la
misma escribe ensayos, toma la palabra como espectador, como autor, al igual que Wody Allen, quien como director de cine, en mucho roles sale y entra de la película cuando quiere, le habla al espectador, se hace a un lado, se burla de los protagonista, libertades que hoy son de uso común en la novela.
El libro de Michel Gruber es una novela que aborda a Shakespeare desde una historia de ficción, con rigor excepcional, no solo en los aspectos biográficos sino sobre su obra y las vicisitudes del proceso creativo. Desde el encuentro
fortuito de un manuscrito de la época se narra una historia con la estructura propia
de la novela policíca.
Un experto en propiedad intelectual se encuentra con un manuscrito que termina siendo un legado
oculto de Shakespeare, este evento le obliga a investigar e indagar uno de los interrogantes más viejos de la literatura universal y son el soporte para sacar a flote toda la erudición literaria
del autor en el tema desde una ficción. Alrededor de la trama se aborda el mundo creativo de Shakespeare, su obra. Estas dos variables se entrecruzan a lo largo del texto en favor del lector.
William Ospina en un excelente artículo para el periódico "El espectador" se pregunta sobre Shakespeare: “Lo que tenemos de él como hombre histórico es demasiado
poco, comparado con la magnitud de su obra. Una casa que se supone suya, en la
que no queda un solo mueble que se pueda afirmar que le perteneció; una tumba
en la iglesia de Strafford, junto a un río de cisnes, donde no se puede
averiguar si reposan sus huesos, porque lo prohíbe una agria maldición; un
pueblo donde supuestamente nació, pero donde sólo viviría antes y después de
ser el gran poeta que asombra al mundo; un teatro que es sólo la réplica de
aquel donde ofreció sus espectáculos; una obra de la que no quedaron
manuscritos y que no fue publicada en vida suya; y una serie de retratos que
fueron exhibidos hace tres años en la Nacional Portrait Gallery de Londres,
todos pintados después de su muerte”. El autor aborda muchos de estos interrogantes. William que es uno de sus mejores traductores, remata su artículo diciendo“ Tal vez supere aquello que el escritor agrega como paradoja por los
sentimientos que suscita este autor emblemático: Inglaterra tiene con su poeta
mayor una relación cambiante: hoy niega que haya existido, mañana lo endiosa;
hoy le rinde grandes homenajes, mañana opina que no tiene los papeles en regla,
que un hombre con la dudosa formación de Shakespeare jamás habría podido
escribir una obra como la que firma Shakespeare; hoy lo convierte en un
fantasma, mañana lo exhibe con el aspecto de un príncipe exquisito”. La historia en principio parece ser más de lo mismo. Su estructura corresponde a las novelas de este genero, pero el autor de la mano del manuscrito, explora una época y un autor y va armando una compleja información literaria, enriquecida con teorías bastante atrevidas pero bien respaldadas alrededor del escritor inglés. Recordé a Mankell, que es muy lento para llegar al centro de sus tramas, pero va absorbiendo al lector poco a poco, este texto nos brinda un plato exquisito. Shakespeare de por sí suscita muchos interrogantes. Se duda de la existencia de Dios, pero no de Hamlet.
Aprendí a querer e idolatrar a Shakespeare de la mano de Harold Bloom
para quien “el Cisne de Avon no solamente es el más grande
escritor de todos los tiempos, sino también el ser más inteligente que haya
hollado la tierra y el autor de una "Biblia secular" cuya influencia
sobrepasa las obras de Homero y Platón para medirse con los textos sagrados de
Oriente y Occidente. A esta admiración desmedida le llama, sin empacho,
"bardolatría[1]". La única manera de conocer un texto es leyéndolo, espero que mis lectores lo aborden, si lo puedo ubicar digitalmente lo pondré a disposición en la red.