martes, 16 de julio de 2013

FRANZ KAFKA

Me limitare a contar como fue mi experiencia personal con el autor Checo. Estaba en pleno apasionamiento con la obra de García Márquez, en los lejanos setenta del siglo pasado, leía todo lo que encontraba sobre su obra y siempre estaba atento de las entrevistas, artículos y aquellas claves que me ayudaran a descifrar sus novelas, cuando me encontré con este monumento de la literatura. En una entrevista para televisión con el periodista German Castro Caicedo, nuestro nobel expresó como después de leer la “Metamorfosis”, quedó alucinado al descubrir que en literatura todo era posible.  Si este hombre puede escribir esto, cuantas cosas podré contar. Fue el ábrete sésamo para Gabo. A partir de este momento  leyó todo lo que encontró de Franz Kafka y se permitió licencias literarias que más tarde se decantarían en una obra llena de simbolismo, historias extraordinarias  que, hoy conocemos como realismo mágico.
Después de oírlo, leí la metamorfosis. No solo me impresionó la calidad literaria del texto, su argumento excepcional que, desde el primer renglón nos deja  imperterritos, sino además descubrí que es posible escribir cualquier cosa, para mí quedó la magia de la literatura expuesta en todo su esplendor. La literatura  nos permite inventar cualquier historia, la que en adelante se convierte en una realidad que supera toda lógica. Quien puede negar la existencia de "Macondo". Gabo le explicaba a German Castro como fue este inusitado encuentro en una pieza de un hotel del centro de Bogotá en plena juventud,  una noche cualquiera:

Con La metamorfosis, descubrí que iba a ser escritor. Al ver que Gregorio Samsa podía despertarse una mañana convertido en un gigantesco escarabajo, me dije: «Yo no sabía que esto era posible hacerlo. Pero si es así, escribir me interesa.»-
¿Por qué te llamó tanto la atención? ¿Por la libertad de poder inventar cualquier cosa?-
Por lo pronto comprendí que existían en la literatura otras posibilidades que las racionalistas y muy académicas que había conocido hasta entonces en los manuales del liceo. Era como despojarse de un cinturón de castidad. Con el tiempo descubrí, no obstante, que uno no puede inventar o imaginar lo que le da la gana, porque corre el riesgo de decir mentiras, y las mentiras son más graves en la literatura que en la vida real. Dentro de la mayor arbitrariedad aparente, hay leyes. Uno puede quitarse la hoja de parra racionalista, a condición de no caer en el caos, en el irracionalismo total.
-En la fantasía.-Sí, en la fantasía.-La detestas. ¿Por qué?-
Porque creo que la imaginación no es sino un instrumento de elaboración de la realidad. Pero la fuente de creación al fin y al cabo es siempre la realidad. Y la fantasía, o sea la invención pura y simple, a lo Walt Disney, sin ningún asidero en la realidad, es lo más detestable que pueda haber. Recuerdo que alguna vez, interesado en escribir un libro de cuentos infantiles, te mandé como prueba. El mar del tiempo perdido.
La obra de Kafka se salvó gracia a la terquedad de su amigo Max Brod que no cumplió la orden del autor Checo quien le había ordenado quemarla.
Empecé a leerlo con mucho juicio. Sus textos me desesperaban, me contaminaban de la tensión de sus protagonistas, sentía el avasallamiento de los poderes invisibles en cada historia. Nada de esto es casual. Revisemos algunos datos biográficos relevantes. Su padre, Hermann Kafka nació en 1852 en Osek el 3 de julio de 1883, localidad de Bohemia del Sur, en el seno de una familia humilde. Era carnicero y su casa se hablaba checo. Fue un hombre de mucho talante que nunca olvidó las dificultades de la infancia, el hambre y la pobreza. Estaba convencido de que lo único importante en la vida era el reconocimiento público. Kafka se crió con muchas inseguridades y miedos que se decantaron en sus personajes e historias. Algunos eventos familiares contribuyeron a estos miedos. Su hermano “Georg murió a los dos años de edad, mientras que Heinrich antes de cumplir seis meses. Franz es el mayor y sus tres hermanas, Elli, Valli y Otla, fueron educados en escuelas alemanas, respondiendo a la obsesión de su padre.  Fue "un niño frágil pero sano" dijo una vez su madre. Nació en la casa (U veze) de la Torre número 27, en la propia línea que separaba el barrio judío y el alemán, mezcla de culturas que marcaran su vida y su obra. “A lo largo de su vida Franz Kafka -con excepción de los últimos años afectado por la enfermedad- apenas se alejó del radio de la Ciudad Vieja de Praga. Cuentan que una vez que miraba desde una ventana hacia la Plaza dijo: "allí estaba mi liceo, en aquel edificio que mira hacia nosotros esta la Universidad y más allá hacia la izquierda mi oficina -dibujó un círculo con el dedo y agregó- ahí se encierra toda mi vida”.
Cuando leí el castillo, al principio no entendía en toda su dimensión la tragedia del agrimensor. Este nunca pudo entrar al castillo y vivía obstaculizado por trabas burocráticas que se lo impidieron sistemáticamente.  Estaba ante un poder insuperable.  En la medida en que se lee el texto vamos asumiendo la misma angustia del protagonista, la misma impotencia. Parecemos extraños y en el caso mío comencé a sentir, que esta situación no era del todo desconocida, recordé la infinidad de colas que hacemos para cualquier trámite, el estado paquidérmico que nos tocó por patria. Kafka, revelaba aspectos que soportamos a diario. Este es uno de los aspectos más importantes de su obra.
Después de conocer su obra empecé a leer sus diarios y el libro de Canetti, “El otro proceso de Kafka” sobre las cartas a Felice.  Su vida es como su obra. Nos produce estupor. El texto de Canetti, es una pieza de museo. “no es alemán pero escribe una prosa alemana tan admirable como la de Kafka”, nos revela la genealogía de sus novelas. La relación entre obra y sus angustias más íntimas. “El 13 de agosto de 1912, en tránsito hacia Budapest, Felice se detuvo en Praga para visitar a la familia Brod. Allí conoció a Kafka quien le llevaba a Max, su mejor amigo, el manuscrito de su primer libro, Contemplación. Kafka se enamoró de Felice, empezó a enviarle cartas cotidianas, a veces dos o tres al día. En los siete meses transcurridos antes de que volvieran a verse escribió aproximadamente la mitad de toda su correspondencia”. Esta mujer, altiva, rica,  de carácter muy diferente quien la fuerza para escribir buena parte de su obra. Se decanta en el estudio de Canetti:   En medio del desaliento y el fracaso que le produce este fracaso,  hay posibilidades de fuerza y felicidad: simultáneamente a su auto-denigración Kafka establece su dignidad personal como escritor. En los tres primeros meses de correspondencia escribe "La condena" y otros cinco capítulos de América, y sobre todo "La metamorfosis", cima de su maestría. Trabaja gracias a las cartas. Sin este alimento el escribir se volvería imposible. (De hecho la productividad se interrumpe en enero de 1913.) Felice le da cuanto necesita, seguridad lejana, fuente de fuerza que no trastorna, su sensibilidad mediante contactos demasiado estrechos. Es una mujer a su disposición sin esperar de él más que palabras”. “Las Cartas están llenas de temor, indecisión, desvalimiento y, en primer término, inconcebibles dosis de intimidad -pero aún más íntima es La metamorfosis. Nadie se ha desnudado tan atrozmente como el hombre que se confiesa y flagela ante Felice”. Si la obra de Kafka me llenó de entusiasmo, su rigor y calidad. El nobel hace una interpretación a través de las cartas a Felice, ejercicio que le permite descifrar el proceso creativo del autor Checo con absoluta lucidez.  
Otra cosa parecida sentí con el texto de Roberto Calasso publicado por Anagrama. Este trabajo es fuera de serie, son 365 páginas donde se realiza un estudio crítico completo de su obra y la vida de Kafka, que interpreta, descifra y describe cada una de las conexiones de sus textos con la vida de Kafka, sobre todo con los textos "El proceso" y "El castillo" relacionando, los anclajes más precisos que descifran aspectos creativos de estas dos ficciones. Realmente este trabajo amerita un comentario especial.
Después de conocer la obra de este escritor y de disfrutarla mi relación con la literatura cambio para siempre.  La literatura no solo nos deleita, nos hace más felices, sino que es una catarsis en todo el sentido amplio de la palabra.
En el próximo articulo haré un pequeño esbozo del trabajo de un autodidacta colombiano, Guillermo Sánchez Trujillo, entre la estrecha relación entre “Crimen y castigo” de  Dostoievski y “El proceso” de Kafka. Este trabajo si que los sorprenderá. Es un desciframiento de relojero.
                                                        













jueves, 11 de julio de 2013

DIBUJANDO LA TORMENTA DE PEDRO SORELA



Este libro lleva varios años de ser publicado. Lo encontré oteando en la biblioteca  pública. Conozco al autor como novelista y gracias a las recurrentes colaboraciones en periódicos españoles, está descontado su importancia para la literatura y su pasión por los buenos libros. El texto realiza un recorrido biográfico por autores que en su criterio son los "Inventores de la escritura moderna". ¿Que podría agregar a unos autores tan estudiados por La crítica y la academia, para no hablar de los aportes en la red, que en algunos casos nos dejan sorprendidos por su calidad?. Realmente el texto hace un aporte valioso en la Interpretación de estas obras emblemáticas, a partir de la vida tormentosa de cada uno de sus autores, que se decanta en las Historias y los Personajes de Ficción y que hoy forman parte de la literatura universal. El trabajo ausculta en la Genealogía de los Mismos, Aspecto que suele olvidarse, pocos  indagan Sobre esta relación que resulta ser clave.
El Capítulo Sobre Stendhal es de todo mi gusto. Trata aspectos sobre de vida que conocíamos en apariencia, Pero a con estos Datos  biográficos, se le agregan hechos nuevos  y el descubrimiento de sucesos de la niñez y de su estancia en París siendo muy Joven, esclarecedores todos en el desciframiento de su obra. La  Mayoría  de sus Personajes Tienen su origen en estas Instancias. En un aparte del libro lo deja ver muy claro:

  Su Evolución relatively no está clara: desde la ONU Entusiasmo juvenil por El guardián de la Revolución, en Cierto Momento sí desentiende y sí dedica un servicio EL Mismo ya la chasse au bonheur: la búsqueda de la Felicidad, de la Que Hizo Una Razón de vida al Pensar Que «el Problema de la Felicidad es el Problema de la vida». Admira al defensor de la Revolución Frente a la Reacción de las monarquías EUROPEAS, Pero, ya en el Consulado (1801), dados Que Napoleón «Comienza a robar do Libertad de Francia». Para CUANDO la coronación (1804), Las Anotaciones Sobre Napoleón En Su Diario hijo escasas Ÿ criticas. Por EJEMPLO: «Reflexioné Mucho Durante Todo el Día Sobre this alianza tan Evidente de Todos los charlatanes. La religión viniendo a consagrar la tiranía, y TODO ESTO en Nombre de la Felicidad de los Hombres »[ESTAS Líneas were tachadas Por La censura franquista en la Edición española de 1962 del libro de Consuelo Berges Sobre Stendhal.]. En el Mismo Moniteur Que publicaba la abdicación del emperador, Su Nombre Apareció en Una Relación de adherentes al Nuevo Régimen (del Que also sí desencantaría pronto). Aunque Jonathan Keates observación Que si bien es Cierto Que Cayó Stendhal con Napoleón, despues de Waterloo, no es Menos Cierto Que also, de la mano de Su pariente Pierre Daru, habia ascendido con EL.
            Y sin embargo pasa Stendhal Por Un escritor napoleónico. Segun Berges, si el Imperio le inspiro sin Sentir tibio e inclusó Crítico, do Caída redimiría a Bonaparte - y la ESA es la visión nostálgica Que encarnan Julien Sorel, héroe de Rojo y negro (1830), Fabrizio del Dongo, La cartuja de Parma ( 1838) o Lucien Leuwen (CASI concluso) - ASI COMO la rabia Por La Restauración borbónica y la Ideología del juste milieu de Luis Felipe, con El Regreso a la tiranía de la mediocridad burguesa y el Dinero.
            En Cualquier Caso do Opinión sobre Napoleón, a Quien admira, NO TIENE Mucho Que ver con La Que le inspira do corte, Que desprecia. «La posteridad no sabra Jamás la grosería y estupidez de aquellos Hombres Lejos del campo de batalla» (Henry Brulard). Y en suspensión recuerdos: «[Cierto] en general, a Quien me encontraba en lo de la Condesa Daru, era Uno de los mas estupidos de la Guardia Imperial, Lo Que es Mucho Decir». Keates Piensa Que quiza en do Desprecio Por los OFICIALES residen Una de las claves de do probado valor .
Cada autor es analizado en Perspectiva haciendo énfasis en aquellos Rasgos particularísimos que se decantan en sus Personajes y Textos. Faulkner sobra decirlo es autor sin especial dentro de lo que se propuso Sorela con su Trabajo.  Es un Personaje sin Igual, excepcional y por ello el desciframiento entre vida y obra Resulta un bocado.
Shakespeare y Borges, dos Iconos de la literatura, que pese a lo sobre-estudiados, en este se develan aspectos desconocidos que han pasado desapercibidos Hasta Ahora.
Ha sido muy placentera la lectura de este libro y constituye una incitación para volver sobre Autores de mi preferencia. Espero Que mis Lectores sí acerquen a este libro.










viernes, 5 de julio de 2013

FESTIVAL INTERNACIONAL DE MEDELLÍN


Nos sorprende de nuevo el festival de poesía de Medellín, no solo por la calidad de los invitados, sino por la constancia en sus convocatorias y por una organización cercana a la perfección que nos permite escuchar a más de 1000 poetas de todo el mundo, conocer su obra y  trayectoria y por supuesto redimir la poesía en medio de lecturas públicas en donde se decanta la otra ciudad, que nos permiten tener alguna esperanza en medio de los trágicos sucesos diarios a los que nos hemos acostumbrado de manera inexplicable.
De julio 6 al 23 estaremos en medio de las mieles de este gran suceso para la literatura y los amantes de la poesía.
Entre el grupo extenso de invitados está Krystyna Rodowska, de Ucrania, a ella entre otros se suman entre otros, Thiago de Mello (Brasil), Lorna Shaughnessy (Irlanda), Les Wicks (Australia), Aitana Alberti (argentino-española), Werewere-Liking (Camerún), Jidi Majia (China), Valentin Tszin (Rusia), Gabriel Okoundji (Congo), Morela Maneiro (Venezuela), Jan Erik Vold (Noruega), Juan Manuel Roca (Colombia).
Jairo Guzmán, directivo del festival, escribió un artículo en el portal del mismo, que me parece pertinente traer, pues lo define en toda su esencia:
23° FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE MEDELLÍN
EN EL CORAZÓN DE LA UTOPÍA
El Festival Internacional de Poesía de Medellín, a veintidós años de su fundación en 1991 y próximos a realizar su vigésima tercera versión del 6 al 13 de julio de 2013, estando ligado a la historia de la poesía tanto local, como nacional y mundial, su vena poética desciende de la cadena volcánica de los mitos congregacionales y ritos solares de la antigüedad, asumiendo la experiencia de los grandes poetas  visionarios que propagaron “la energía dislocante de la poesía”, inspirado en las principales vanguardias poéticas y en el rayo visionario de los grandes utopistas, cuyas obras y experiencias  han sido el fundamento de la capacidad de resistencia, crecimiento espiritual y actitud crítica ante un mundo  que se perpetúa a fuerza del terror de la barbarie, fase de la cual todavía no hemos salido.
La acción poética que despliega el Festival Internacional de Poesía de Medellín, se fundamenta como una acción de la utopía anticipatoria, punta de lanza del movimiento poético mundial, que pretende recuperar los espacios de la comunidad para una práctica que nos reafirma en el reencuentro, mediante la palabra poética, para una práctica de la paz por la congregación celebradora de la vida y la coexistencia que posibilita la poesía.
El lugar de la utopía es el ámbito de influencia de todas las acciones que se realizan para cambiar la vida, ahora que la humanidad está reducida a sobrevivir, a no dejarse eliminar por los coletazos del monstruo hipercapitalista. En esa perspectiva, las acciones poéticas que desplegará el 23 Festival Internacional de Poesía de Medellín, del 6 al 13 de julio próximos, son parte de la pulsión utópica de contribuir a los cambios culturales y espirituales que se requieren para la construcción de una sociedad más participativa e incluyente; condiciones esenciales para el advenimiento de una paz sólida, fortalecida por un auténtico sentido de la justicia social tan necesario en el momento actual.
El lugar de la utopía es esa tierra incógnita, que aflora a la visión poética cargada de las revelaciones y claves de su florecimiento. El lugar de la utopía es ese topos que nos reúne para construir un mundo posible, mejor que el actual.
El habla del mito es el lugar del gozo supremo (eutopos) transformado en mundo por vivir (outopos), en no lugar porque solo está en la percepción instantánea, efímera del relámpago de la imaginación y anhelo por realizar. Es lo que se nos escapa, pero que está allí, esperándonos. Requiere que salgamos a ese claro desde donde se divise su sol en nacimiento.
La utopía es ese lugar al que se accede después de voltear la página de esta historia de terror que erigió una casta minoritaria que pasa rampante por el mundo, flotando en burbujas de oro, al costo de conducirlo todo al desastre, a expensas  del genocidio por inanición de mil millones de seres humanos, a expensas de la muerte de los océanos, de las especies vegetales, animales y de la devastación de la tierra. Las acciones utópicas concurrentes son un entramado que materializa un mundo soñado como práctica de anticipación.

Utopía es la edad dorada del mito proyectada en la pantalla del CINEMA FUTURO. Otros dirán que es una mutación del mito. Pero preferimos a la utopía como un mito mutante. Un mito que transforma, que guía acciones específicas destinadas a erradicar los tiempos sombríos, que son tiempos aciagos para el gran número pero tiempos de opulencia para algunas  minorías por el superavit que produce la globalización de la pobreza, la convulsión social y el caos justificada con  la globalización de los derechos humanos caricaturizados en el circo de una noción de multiculturalidad que sólo es fachada de un simulacro para la libre explotación de los recursos del planeta, controlada por un sistema multipolar de monitoreo económico y social.
En la dimensión utópica de la resistencia, ante los sofismas de la globalización de la servidumbre neoliberal, las acciones poéticas como el 23 Festival Internacional de Poesía de Medellín plantean una noción de interculturalidad basados en la simbiosis de voces, etnias, identidades y lenguas que concurren como representantes de la memoria e identidad cultural de comunidades planetarias de los cinco continentes. Esta acción deja una huella social, tanto local como global, de transculturalidad que construye paz y crecimiento humano.
La utopía es la que está a punto de perder la esperanza  en los desesperanzados de la tierra. La utopía está cansada de esperar a que los no soñadores adquieran el vuelo necesario para elevarse al nivel de los grandes cambios. La utopía está a punto de marcharse bien lejos de este no lugar, limbo o encrucijada del mundo actual, que no parece mundo sino el no lugar espectral de las estadísticas.
El lugar de la utopía es un no lugar solamente porque no es el mundo actual ni está a la vuelta de la esquina. Está a la vuelta de página de nuestra fantasmagoría neoliberal y usurera.
El lugar de la utopía es la tierra liberada de sus propietarios. El lugar de la utopía es el espacio que crean las prácticas de anticipación de un mundo sin gobernantes, de seres neo-humanos que superaron la tragedia de una especie precaria ante sus propios retos, cuya puesta en escena fracasó con el fraude de la razón instrumental y terminó en el falseado rito de inmolación y amenaza de lo viviente  que es el modo de producción actual.
Atravesamos un tiempo fantasmagórico que ve realizarse la utopía perversa del cyborg-humano cuya biología está potenciada con implantes cibernéticos, instaurando conexiones más potentes en la fisiología interna del cuerpo. O la biología del ciudadano promedio, potenciada por extensiones como los computadores y aparatos de telecomunicaciones. Somos sujetos activos y extensiones de la cyborg-cultura global, la era del cyborg-policía universal como una de las tantas formas que adquiere el minotauro en el laberinto de esta fase tardía de la barbarie que controla la especie desde ojos satelitales en conexión con un super-ojo terrestre que nos observa desde el no lugar del control multipolar.
Atravesamos la era borrascosa del hiper-control digitalizado, ligado a la globalización de la miseria: anti-utopía al servicio de la realización de una utopía falsificada por el oropel de un paraíso basado en la religión de la “calidad de vida” asociada al espejismo que produce el fetichismo de la mercancía, acoplado al modelo humano que propone un paraíso deslactosado, hecho a la medida de la devastación.
El ejercicio de la utopía es una poética de acciones individuales y colectivas que, entrelazadas, configuran una gran fuerza actuante y transformadora. Además de ser un entramado de resistencia social, es un entramado de creatividad y alta poesía, preparando el terreno de la zona liberada, del no lugar glorioso que será factible ante el advenimiento de un mundo  situado en un más acá, pero fuera de este nudo ciego de la contingencia actual.
En esta perspectiva, el 23 Festival Internacional de Poesía de Medellín intervendrá 140 escenarios de la ciudad, municipios de su área metropolitana, algunos municipios de Antioquia y algunas ciudades de Colombia con el despliegue de recitales de poesía a cargo de 70 poetas procedentes de 45 países de los cinco continentes, cumpliendo con el rito solar de convocar a la comunidad local y global para juntos dejar la huella simbólica y social del cambio, mediante una renovada actitud ante los retos de un tiempo conflictivo y conjetural que reclama la coexistencia que genera paz para el crecimiento humano.
La poesía es la voz de la utopía.
                     
Publicado en mayo 23 de 2013.



martes, 25 de junio de 2013

EL GRAN COLOMBIANO ELEGIDO POR HISTORY CHANNEL


Someter a los bemoles de una elección popular el gran colombiano de antemano constituye un error garrafal. Como era de esperarse terminó en una decisión absurda, que explica el país mediático, paranoico y radical que tenemos por patria. No porque no aceptemos los resultados, que entre otras cosas, gracias a las redes sociales, fue manejado por la militancia Uribista con la disciplina que le caracteriza  y por su puesto, con los clásicos artificios de campaña que tantos triunfos electorales le han traído en los últimos veinte años.
La historia es demasiado seria para someterla a estas instancias. No se puede dejar en manos de politiqueros y manipuladores de la información, que entre otras cosas, han manejado las decisiones importantes del destino nacional en las dos últimas décadas con absoluta irresponsabilidad, para decirlo con sorna,.
El editorial del diario “El espectador”, que fue uno de los promotores del concurso, está en pleno desacuerdo con la elección, en su editorial de hoy expresa: “Al votar la historia se corre ese riesgo, y resulta útil para medir qué tan relacionadas están las personas con el pasado. No queremos criticar al ex presidente. Sin embargo, no pensamos que él sea el Gran Colombiano de la historia. Y no porque le falten méritos (eso es harina de otro costal), ni porque no creamos que su obra quedará en un pedazo del tren de la historia. Pero creemos que su personalidad y su manera de concebir la institucionalidad democrática están lejos de ser las más importantes para los colombianos”.
Como explicar que el doctor Elkin Patarroyo haya sido escogido como el hombre más emblemático en materia de ciencia y artes, por encima de Gabriel García Márquez. Nadie entiende semejante exabrupto.  El doctor Patarroyo ha sido cuestionado no solo por los resultados reales de investigación, que es lo de menos  pues entiendo que esto hace parte del que-hacer científico, sino por el manejo espureo de los recursos públicos en sus investigaciones y por la exclusión a la que sometió a otros grupos de investigadores, en una especie de monopolio y concentración de los mismos, ejercido de la peor manera,  que  es inexplicable a todas luces. Sí se tratará de escoger un colombiano con reconocimiento mundial en materia de ciencia, no podría ser otro que el doctor Rodolfo Llinas, por sus investigaciones en neurología y el reconocimiento mundial al respecto.
Gabriel García Márquez es el colombiano más importante en nuestra corta historia. No sólo es el novelista más importante de Hispanoamérica, sino que su obra constituye una revolución para la literatura latinoamericana y las letras universales. Los colombianos no asimilamos aún la grandeza de este creador. El único personaje mundial que tenemos en el país es Gabo. La literatura latinoamericana dejó de ser una ínsula y se instaló por fin en la letras universales con absoluta autoridad, con referentes ficcionales propios y la creación de recursos lingüísticos que hoy son materia de estudio por la academia y los expertos. Macondo no solo es una realidad por encima de su autor, sino que nos explica, nos interpreta y nos describe a cabalidad.
El resultado, entonces, no nos satisface. Lo cual no significa que no hayamos encontrado sumamente interesante (y diciente) todo este proceso: saber en qué términos miran las personas el relato de nación. La conclusión, a la que se ha llegado miles de veces es que los colombianos seguimos embebidos en un estado de eterno presente. Aún falta mucho por construir. Y esa conclusión, no más, ha valido el ejercicio.




Estoy totalmente de acuerdo con el editorialista, no hay nada más que AGREGAR.






sábado, 22 de junio de 2013

TRÍPTICO UNA MIRADA ALTERNATIVA DE LA EDUCACIÓN EN MEDELLÍN


En la ciudad de Medellín  los problemas sociales graves de violencia,  inequidad y exclusión,  le llevaron a realizar una apuesta muy grande en un plan educativo absolutamente revolucionario, que se ha traducido en la construcción de grandes bibliotecas, colegios con toda la dotación, verdaderos monumentos de la arquitectura contemporánea, un plan general en cobertura totalmente exitoso, que busca formar los jóvenes en el ciclo básico, pero además fomentar una ética basada en valores, en el día a día, generando inclusión, como la única manera real de enfrentar de manera seria este flagelo. Este componente y apuesta institucional ha comprometido a muchos de sus habitantes y líderes comunales en un esfuerzo que amerita darle la relevancia que tiene, pues es un verdadero paradigma para replicar en otras latitudes. Cultura Tríptico, es un ente privado, liderado por una familia, la cual cumple una labor muy bella e importante en la zona de Robledo, con un plan de educación alternativa que, a través de la lúdica le enseña a los niños una manera nueva de Entender, asumir e interpretar la vida desde la exploración artística.
Hay hechos que constituyen un ejemplo para el mundo, pese a su sencillez. En Medellín una pareja, con sus hijos,  deciden trasformar la conducta y la ética de su comunidad desde la lúdica. Aprender jugando. Sabemos que en las localidades es donde está ubicado el problema más grave de  violencia y el conflicto social en su floritura. Enfrentarlo desde su propio entorno resulta emblemático.  Primero nos trasformamos nosotros, después intentamos hacerlo con las personas más cercanas y después ayudaremos a los otros. Así lo ha entendido “Tríptico”. Cuando la gente se prepara para estas pequeñas revoluciones,  estudia y crea un modelo que busca trasformar su comunidad, para ello, se realiza una apuesta social muy grande en sus propósitos, que intenta  cambiar el entorno y con ello atacar desde la raíz un problema que los afecta directamente.
Que es “CULTURA TRÍPTICO”. Es una institución educativa, con un modelo alternativo, centrado en la niñez que desde la lúdica enseña artes y música, fomentando un cambio revolucionario en la mentalidad de los niños de la comunidad de Robledo.  Desde el juego se enseña a vivir con el pleno de las facultades, a pensar con el corazón y a tener una actitud positiva desde una ética centrada en los valores.
CULTURA TRÍPTICO nace del convencimiento que como pareja de esposos y Padres tenemos en la educación a través del Arte y los idiomas con un proceso formativo personalizado e incluyente que puede hacer que cada una de las personas que llegan a nuestra institución enriquezca su proyecto de vida con nuevos horizontes y formas de comunicación. Así como un TRIPTICO es una obra en tres secciones que al mirarla desde lo lejos se ve como una sola, LAS ARTES, LOS IDIOMAS Y LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS incorporadas al quehacer y a la cotidianidad de las personas nos permitirán expresar nuestra alegría por la vida y la comunión.
La visión de futuro de CULTURA TRÍPTICO es consolidar un espacio  lleno de calidad humana, que  cada niño que llegue aquí   se sienta en casa, sienta amor. Es  gratificante ver la alegría de los niños, jóvenes y  adultos cuando están en TRIPTICO y lo que ellos hacen y aportan para la consolidación de este proyecto. Definitivamente nuestro futuro es  seguir construyendo día a día la escuela para la "Expresión y la alegría".
El papel de la institución frente a los problemas que aquejan la ciudad va más allá de impartir clases y dinamizar procesos es vivir en la esperanza, en la tolerancia, en el fortalecimiento del carácter y en el deseo de expresar el valor de la alegría y la libertad para darle sentido a nuestro propio proyecto de vida como personas, como comunidades, como países como ciudadanos del mundo que creemos en que vivir por y para el otro si se puede.  
Piaget gran pensador en estas materias, señalaba que la inteligencia es una forma de adaptación al entorno y que el juego es básicamente es una relación entre el niño y el entorno, es un modo de conocerlo, construirlo y aceptarlo.
Diana Fernanda Valencia, Juan Guillermo Taborda y María Isabel y Luciana, es la familia que lidera este proyecto. Lo hacen con una entrega total, con la suficiente formación para abordarlo con absoluta responsabilidad, lucidez y con una calidad humana sin parangón, que les permite  afrontar este reto que implica trasformar desde lo local una ciudad con mucha inequidad y conflictos a granel. Diana es una administradora excepcional, llena de voluntad y encanto, Juan es un artista a carta cabal y sus hijos: María y Luciana son artistas con formación pedagógica,  herederos naturales del don de sus padres. Esta familia realiza una revolución silenciosa atendiendo a la niñez que genera un paradigma excepcional y que es una manera de sembrar futuro verdaderamente revolucionaria. Ahora que buscamos soluciones cargadas de insensatez y costosas desde donde se les mire, deberíamos aprender de ellos, que esperamos perduren con su proyecto. Sobra decir que deberíamos apoyarlos incondicionalmente.




jueves, 20 de junio de 2013

ALBERTO SALCEDO RAMOS CRONISTA DE TIEMPO COMPLETO


ALBERTO SALCEDO RAMOS CRONISTA DE TIEMPO COMPLETO

Muchos fueron los cronistas latinoamericanos que en el siglo pasado  le dieron renombre y realce a este género.  Colombia, empezando por el nobel Gabriel García Márquez, que ha publicado piezas magistrales, es país de grandes cronistas.  La televisión y las TIC,  hasta hace poco pareciera que le daban entierro de tercera a la crónica escrita, pero escritores de la talla de Alberto Salcedo, no solo le dan vigencia diariamente con su trabajo, sino que la reverdecen  por la calidad indiscutible. Hoy la crónica escrita goza de un momento especial en el periodismo.  El premio Ortega y Gasset otorgado a Alberto Salcedo, lo confirma.  Sobra decir, que para este excelente periodista tan sólo es un justo reconocimiento a una labor de muchos años. Sus  crónicas las construye recorriendo el país palmo a palmo, preguntando y oteando cada evento de su interés, entrevistando a los protagonistas directos de las historias que narra, lo que le ha permitido hacer una radiografía del país desde los más intimo de la condición humana.
Alberto Salcedo Ramos “nació hace cincuenta años en Barranquilla, pero creció en el Arenal, un municipio del Caribe colombiano donde no había bibliotecas pero sí mucha gente que hablaba a los gritos y que dibujaba con palabras los primeros cuentos que él no leyó sino que escuchó”.  Periodista de la Universidad Autónoma del Caribe. En la actualidad se desempeña como cronista de las revistas SoHo El malpensante y como corresponsal de la revista Ecos de España.También dirige el programa de televisión Experiencias Significativas, que se emite por Señal Colombia. Ha publicado los libros De un hombre obligado a levantarse con el pie derecho y otras crónicasLos golpes de la esperanza Diez juglares en su patio, este último en calidad de coautor. Su texto Por favor, ni siquiera orquídeas figura en la Antología de Grandes Reportajes Colombianos, de Daniel Samper Pizano. Salcedo Ramos ha ganado, entre otras distinciones, el Premio Internacional de Periodismo Rey de España, el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar (tres veces), el Premio al Mejor Libro de Periodismo del Año (otorgado por la Cámara Colombiana del Libro) y el Premio al Mejor Documental en la II Jornada Iberoamericana de Televisión, celebrada en Cuba. Este año, gracias a su perfil El testamento del viejo Mile, publicado en El malpensante, fue uno de los cinco finalistas del Premio Nuevo Periodismo FNPI-Cemex, entre 470 concursantes de 21 países. La distinción le fue entregada en Monterrey, México.
“recibió este miércoles, en Madrid, el Premio Ortega y Gasset, en la categoría de periodismo impreso, otorgado por el diario El País. El galardón fue entregado a partir de una historia que narra el trayecto de cinco horas que todos los días debe recorrer un niño en el departamento de Chocó para llegar a su escuela. La crónica se llama La travesía de Wikdi y fue publicada en febrero de 2012 en la revista Soho. Alberto Salcedo Ramos fue presentado por el periodista radial Julio Sánchez Cristo durante el acto de entrega, que se llevó a cabo en el CaixaForum de Madrid. A la ceremonia,  asistieron en primera fila el expresidente del Gobierno Español, Felipe González, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la portavoz parlamentaria española, Soraya Rodríguez, fue un homenaje al periodismo de calidad y planteó algunos de los retos a los que se enfrenta la profesión ante los cambios tecnológicos y la crisis económica”.
En un texto sobre la crónica en Colombia se decía: “la crónica, en su estructura de columna, se convierte en un espacio autobiográfico, donde el autor narra los pequeños o grandes eventos que lo conmueven, la situación cómica o dramática que puede compartir con el lector. Con una filosofía de andar por casa opina sobre los temas más diversos de la vida cotidiana y de la condición humana, y se enfrenta a esta escritura gozando de todas las licencias creativas, con el único afán de cautivar a los lectores y de refrendar un pacto de fidelidad. La crónica, territorio sin fronteras, se convierte así en uno de los géneros de experimentación más fascinantes que existen en el periodismo literario para explorar lo personal y lo universal; para escribir la historia con mayúsculas y la historia con minúsculas”.
Salcedo, de antemano sabía que en Bogotá los costeños son mirados con cierto desdén por la clase intelectual y se dedicó a a borrar con su trabajo este señalamiento y sobre decir que lo logró con éxito, su trabajo le ha permitido ganarse un respeto y un lugar en la historia del periodismo colombiano. Por eso, en una entrevista que le hizo la periodista María Jimena Dussan donde le preguntó sobre su dedicación a la crónica de la violencia, Salcedo explicó con vehemencia sobre el tema, pero a la vez aclaró los problemas sobre que le ocasionaron su origen costeño y que le obligaron a dedicarse a temas más humanos: “Ese cambio tiene una explicación: estaba encasillado por mi origen costeño. Muchos creían que yo estaba pa’ echar chistes y hablar de música. Me costó mucho trabajo quitarme ese estigma de encima. Al principio solo pude hacer crónica de deportistas o de juglares y tuve que dar una pelea profesional ardua para ganarme el derecho de hacer otros temas que me movían. Desde que escribo crónicas sobre el conflicto armado me siento adulto y siento la sensación, quizás un poco mesiánica, de que estoy aportando mi grano de arena. Norman Mailer decía: “No sometas a la duda un tema que tienes ganas de trabajar”.  
Algunas de sus crónicas son un ejemplo de buen periodismo, excelente escritura e historias bien contadas. Este don viene desde su niñez: “Yo nací en Arenal, un pueblo de la costa, y le puedo decir que conocí la historia del país a través de la tertulia en los parques. Yo digo que los primeros libros que leí nunca fueron escritos, sino que fueron las conversaciones que escuchaba en las esquinas. Esa era mi manera de leer. Miguel Iriarte un poeta de Sincé, Sucre, me contaba que en su pueblo había un hombre que vendía horas de palabra. Por eso a mí me encanta una definición del humorista peruano Sofocleto por lo sincera. Le preguntaron por qué escribía y respondió: “Escribir es la forma de hablar sin que a uno lo interrumpan”. Y yo creo que escribo para que no me interrumpan.  
Qué bueno el premio otorgado a este gran periodista. En una próxima entrega publicare una de sus crónicas





jueves, 13 de junio de 2013

PREMIO DE LITERATURA PRINCIPE DE ASTURIAS


Es un gran acierto el premio otorgado a ANTONIO MUÑOZ MOLINA, quien está respaldado con una obra valiosa, con varias novelas que pasarán a la antología de las mejores obras del idioma español, mejor columnista y comprometido de lleno con la literatura.  Nacido en Úbeda (Jaén) en 1956, Antonio Muñoz Molina empezó a estudiar Periodismo en Madrid y se trasladó después a Granada, en cuya Universidad se licenció en Historia del Arte y donde vivió durante veinte años. Allí trabajó como funcionario, mientras colaboraba como columnista en el ya desaparecido «Diario de Granada». A lo largo de los años ha seguido colaborando como articulista en la prensa, publicando en ABC, «El País», «Ideal» o las revistas «Muy Interesante» y «Scherzo». Magina es la ciudad imaginaria donde transcurren buena parte de sus novelas.
Muñoz Molina, académico de la Lengua, es autor de obras como El invierno en Lisboa (1987), con la que al año siguiente recibió los Premios Nacional de Narrativa y la Crítica; El jinete polaco, Premios Planeta y Nacional de Narrativa en 1991 y 1992, respectivamente; o Plenilunio (1997), que obtuvo en 1998 el Premio Fémina a la mejor novela extranjera.
Autor también de colecciones de relatos -Historia de detectives y Escritores y sus ciudades, ambas en 1998-, abrió el nuevo milenio con la novela Sefarad (2001), a la que siguieron En ausencia de Blanca (2003), Ventanas de Manhattan (2004), El viento de la Luna (2006), La noche de los tiempos (2009) y las recopilaciones de cuentos Nada del otro mundo (2011) y de artículos El Robinson urbano (2012, versión que amplía la de 1984).
Elegido académico de la Lengua el 8 de junio de 1995, Muñoz Molina ingresó en la institución el 16 de junio de 1996 para ocupar el sillón "u" con un discurso dedicado al literato español de origen francés Max Aub.
Entre 2004 y 2006 dirigió el Instituto Cervantes en Nueva York, ciudad que le inspiró sus Ventanas de Manhattan (2004), con el trasfondo de los atentados del 11-S y que le valió el I Premio Quijote de Literatura en 2005.
Está casado en segundas nupcias con la escritora y articulista Elvira Lindo, autora del personaje radiofónico y literario Manolito Gafotas, convertido también en serie de televisión. Con 57 aos, es el escrito más joven en ganar este premio.
Es un escritor comprometido con su tiempo, enfrenta los debates sin remilgos, de frente y asume posiciones muy claras frente a los totalitarismos o las posiciones radicales tan en boga en estos tiempos en Europa.
Es un crítico exacerbado de su propio país. El diario "El espectador" de Colombia es muy acertado  cuando expresa: "Un hombre que ejerce el pensamiento para producir una suerte de análisis acerca de qué sucede en el mundo actual a través de la ficción o el ensayo. Y algunos lo han llamado traidor y otros lo han aclamado como mesías. Ninguna de las dos. Muñoz Molina practica una forma de la disidencia en un mundo que se entrega fácilmente al sectarismo y las divisiones. En parte de su obra se refleja España, claro, pero el conjunto de su trabajo abarca la condición humana como materia prima; otra cosa que tampoco sucede siempre que se trata de escritores".
“Plenilunio” es una reflexión sobre el fracaso y la derrota encarado en personas comunes sometidas a los avatares de un destino incierto. Llena de personajes sin ilusiones, cargados de culpa y al arbitrio de una suerte que rechazan con actitudes pasivas y sin resistencia alguna. Es una crítica a lo que le pasa al ciudadano frente a los poderes que lo avasallan. Desde historias personales, a través de un argumento bien hilvanando, va descifrando el mundo contemporáneo desde la subjetividad intensa.




El  mejor homenaje, leerlo.