domingo, 13 de marzo de 2011

EL CASO ALDO MORO

Las sorprendentes declaraciones del psiquiatra estadounidense Steve Pieczenik al diario La Stampa, de Turín, en el sentido de que 30 años atrás manipuló al grupo terrorista Brigadas Rojas para que asesinara al político democristiano Aldo Moro, podrían ser una densa cortina de humo para ocultar a los verdaderos autores intelectuales de aquel crimen que conmovió a Italia y que se sabe fue planificado por la organización anticomunista conocida como Gladio Roberto Bardini.

Muchas columnas y ensayos se han producido en España e Italia por la reedición de este emblemático libro escrito hace treinta tres años, sobre el asesinato de Aldo Moro por parte de las brigadas Rojas escrito por Leonardo Sciascia. “El 9 de mayo se cumplieron treinta años de la ejecución del Presidente de la Democracia Cristiana Aldo Moro a manos de las Brigadas Rojas. Según éstas el Tribunal del Pueblo había dictado sentencia de pena de muerte contra el representante italiano del EIM (Estado Imperialista de las Multinacionales). Tras asesinar a sus cinco escoltas, las Brigadas Rojas secuestraron a Aldo Moro el 16 de marzo, justo el día en que se dirigía al congreso italiano para ratificar el que fue su mayor logro y su mayor error: la coalición de gobierno formada por la Democracia Cristiana y el Partido Comunista. Su cadáver fue encontrado en el maletero de un coche estacionado a medio camino entre las sedes de ambos partidos.”

Reacción igual ha tenido la publicación del texto. “Anatomía de un instante”, entre novela y realidad de Javier Cercas, que revive el golpe de estado que intento restablecer el Franquismo en España, reflejando la intima cohabitación entre periodismo y literatura. Uno se pregunta si la Ilíada, poema épico, es más importante que los hechos reales sucedidos en Troya, la memoria de los historiadores nunca se sobrepondrá al texto de Homero, que permanece incólume, pese al tiempo.

Eugenio Sánchez en su Blog recuerda con absoluta lucidez: “Sciascia relaciona el caso Moro con el universo borgiano. Cree que el caso Moro puede leerse con las mismas claves que Borges utiliza en Pierre Menard. Recuérdese que el Quijote de Pierre Menard es totalmente diferente del de Cervantes aún siendo equivalente letra por letra. Lo mismo ocurre con lo publicado sobre Moro. Los hechos sobre los que podría recaer el fundamento de una lectura definitiva han desaparecido, se han fugado. El caso Moro deviene literatura, y, por tanto, texto infinitamente interpretable.”

Javier Fernandez Castro escribe: Quienes conocen la obra de Leonardo Sciascia ya saben de antemano lo que van a encontrar en este libro: una reconstrucción rigurosa y honesta de aquel crimen de Estado basada, de un lado, en datos tan objetivos como puedan ser los comunicados de las Brigadas Rojas y las cartas escritas de puño y letra por el propio Moro (cincuenta conocidas, setenta según determinadas fuentes). Es decir, hechos incuestionablemente objetivos. La otra apoyatura en el desarrollo de El caso Moro es el profundo conocimiento que poseía Sciascia acerca de la "cosa nostra", un término que él utiliza para referirse a la Mafia, pero también a la sempiterna forma de ser italiana. Y en este segundo sentido es fascinante su elaboración del concepto "familia". Partiendo de la lógica angustia que le produce a Aldo Moro la suerte que correrán su mujer y sus hijos cuando se consume una ejecución que ya ve inevitable, Sciascia va ampliando los significados de este término tan ancestral y profundo y los hace extensivos al entorno del condenado, a los círculos del poder fáctico y el de las instituciones en que él se encarnaba y acaba proponiendo un concepto muy particular de Estado, pues éste pasa a ser una "familia/Estado" donde late lo más profundo e imperecedero de "lo italiano".

Otra fascinante elaboración es la que lleva a cabo Sciascia para transmitir el concepto de paso del tiempo, o de la existencia de un antes y un después. Sciascia se lo atribuye a Pier Paolo Pasolini, pero nos suena como experiencia propia a todos cuantos somos ya veteranos y la infancia es, desde hace tiempo, un recuerdo cada vez más lejano: para ellos dos (Pasolini e Sciascia) y para nosotros los veteranos, el cómputo del tiempo puede quedar plásticamente encarnado en la desaparición de las luciérnagas. "A principios de los años sesenta [y cito a Sciascia citando a Pasolini] debido a la contaminación [...] las luciérnagas empezaron a desaparecer. El fenómeno fue fulminante. A los pocos años no quedaba una. Ahora son un recuerdo muy doloroso del pasado, y un anciano que lo tenga no podrá reconocerse en los jóvenes de hoy, ni sentir por tanto las nostalgias del ayer)".

Para mí la publicación del texto sobrepasa los aspectos históricos y las motivaciones políticas, sin desconocerlas. La verdad, se pone en cuestión, el relato refleja el entramado, entre el poder del estado y los hechos, donde el texto constituye un cuerpo por encima de estos. El hecho sirve para encubrir actos aun más terribles que el secuestro mismo, pues el acto mismo constituye el pretexto para que el poder muestre su peor cara. Como el once de septiembre los efectos son más injustos que la misma catástrofe.

Abra que recordar también la publicación del mismo autor de Leonardo Sciascia : Actas relativas a la muerte de Raymond Roussel. Recuerda Eugenio en el mismo Blog: Este libro busca en esencia: “poner de manifiesto un motivo recurrente en su obra literaria: las sutiles y vergonzosas maniobras del fascismo para deformar la realidad y ocultar la verdad.”

Pertinente ahora con el caso Berlusconi, volver a leer a este autor emblemático de Italia y enfrentado a los poderes de una sociedad absolutamente corrupta. El arma predilecta, el periodismo, la misma literatura. Como siempre esta perdurará por encima de los hechos, que una vez ocurridos, son deformados por el infinito de relatos .





viernes, 4 de marzo de 2011

NOTAS LIGERAS COLOMBIANAS

Hace aproximadamente siete años se publicaron en Colombia dos tomos que reunían una exquisita antología, de las grandes crónicas periodísticas, de la mano de Daniel Samper Pizano, que resultaron un aporte valiosísimo, no solo para la historia del periodismo en general, sino para la literatura. Desde la semana pasada circula en las librerías el libro “Notas Ligeras Colombianas” del mismo autor en compañía de Maryluz Vallejo.

El texto, reúne las mejores notas periodísticas desde José Asunción Silva, hasta Ángela Álvarez Vélez, publicadas en el país. Aquí están: Clímaco Soto Borda, tomas Carrasquilla, Luis Tejada, Germán Arciniegas, Enrique Santos Montejo, Hernando Téllez, Ramón Vinyes, José Umaña, Lucas Caballero Calderón, Eduardo Caballero Calderón, Eduardo Zalamea, Álvaro Cepeda, Gabriel García Márquez, Héctor Rojas Herazo, Álvaro Bejarano, Prospero Morales Pradilla, Enrique Santos Calderón, Antonio Caballero, Alberto Lleras, Oscar Collazos, Alfredo Molano, Juan Gossain, Ernesto Macccaulsland, Lisandro Duque, Juan José Hoyos entre otros.

Este es un verdadero plato de Gourmet para los entendidos y un regalo para los lectores. La antología, por donde se lea está llena de notas súper-agradables, bien escritas, y cumple con los requerimientos del género. El prologo, para mí, resultó un bocado, como los mejores vinos, igualmente de antología.

la periodista Mellissa Serrato del tiempo lo reseña muy bien: En la primera, exponen un amplio panorama del origen, parentescos, representantes y florecimiento en varios países y en las regiones colombianas de este particular género. Además, incluyen el capítulo El ADN de la nota ligera, donde perfilan los rasgos comunes y destacados de estas notas. En la segunda parte se puede encontrar una selección representativa de estos textos, que eligieron basados en los 'cromosomas' del ADN que habían descifrado y en lo que Vallejo denomina "la prueba del aburrimiento", pues según cuenta, en sus primeros años se trató de un género estrella, cuyo éxito radicaba en que su lectura era entretenida y estaba dirigido al lector común, no al especialista."

Daniel empieza en la nota, para no salirse del contexto del libro, con una reseña de lo que ha significado la relación tormentosa de amor-odio entre el periodismo y la literatura. Después, con magistral habilidad, escribe sobre la nota ligera. Dice el autor: “La nota ligera es la tataranieta del ensayo, novedad literaria que inagura el Francés Montaigne en la segunda mitad del siglo XVI. Su contenido es la reflexión en prosa a partir de experiencias, observaciones, gustos personales e lustración propia que se expone en un escrito generalmente no muy extenso con el ánimo de divulgar y compartir sensaciones y pensamientos”. Agrega adelante: “Se trata de una especie de filosofía ligera, vehículo de consideraciones mas o menos hondas sobre temas variados, que lo mismo se ocupa de asuntos tan gruesos como la filosofía y la muerte como de aparentes nimiedades. No hay asunto, por insignificante que sea, que no merezca figurar en esta rapsodia.”

El antologista cita a Jaime Alberto Vélez sobre el tema y quien tiene un libro sobre el ensayo, que en este blog hemos comentado muchas veces. Este autor describe así la obra de Montaigne:

Montaigne inagura un modo personal de ver el mundo. Ya no se busca, como ocurría hasta entonces, anteponer la religión, el poder político o la ciencia de los hechos. Ahora se trata de mirar con los propios ojos la realidad circundante. Lo novedoso de Montaigne- como suele decirse en una terminología moderna-reside en su punto de vista. Este carácter personal no significa, sin embargo, que el ensayo consiste en un género autista. Todo lo contrario, desde su nacimiento se caracterizo por reconocer el papel determinante de la cultura y de la información. Uno de los aspectos más notorios y característicos de los ESSAIS radica en las citas frecuentes: 1264 tomadas de autores clásicos”.

Recuerda Daniel, el ensayo a través de la nota ligera adquiere “más levedad, reduce su extensión, busca tener una aproximación con la actualidad”. Adelante, como suele suceder con sus investigaciones, que son de rigor, hace un recorrido histórico por el periodismo americano y español, referido a los mejores aportes sobre este género. Desde Darío, hasta los autores contemporáneos.

El libro se puede leer de cualquier forma, tomar al azar cualquier nota o simplemente escoger el autor que nos guste. Es un libro paara viajeros, sin pretensiones academicas, como para los atribulados tiempos que nos toca vivir. Cada nota toma poco tiempo leerla, pero paradojicamente, no se olvidan facilmente, cada una es muy especial, ahí radica la calidad de una antologia..

Que buen libro. Como los buenos vinos, es para disfrutarlo. Espero lo disfruten.









domingo, 20 de febrero de 2011

TOMÁS GONZALEZ



“Abraham entre bandidos”

La única manera de conocer a un escritor es a través de sus textos. Esta novela, es un cuadro primitivista sobra la violencia Colombiana, narrada con una prosa fresca, en apariencia sin ninguna pretensión literaria, pero está descontado que: su calidad literaria es incuestionable, está bien escrita, con la dulzura textual que recuerda algunos cuentos de Rulfo, donde se describen hechos muy duros, pero desde la esclerótica de unos personajes, muy Colombianos, que parecen estar contando situaciones cotidianas y no la violencia descarnada que los rodea y los somete.


Dice Héctor Rincón en “Arcadia” sobre Tomás: “Lo que ha escrito Tomás González es fácil de identificar por su belleza tranquila. Y por la observación meticulosa de todo lo que se le atravesó desde la infancia. No parece haber detalle que se le escapara a una mirada intensa que le hizo entender un mundo que lo ha perseguido más allá de las montañas y más allá del mar, no obstante sus veinte años en Nueva York, y toda una vida en la cual ha sido antioqueño sin ejercerlo. Y ése es otro mérito: no se propuso ser el Tomás que lo conduciría a Carrasquilla ni el González que lo llevaría a Fernando, su pariente mayor y vecino de finca en Envigado, de quien leyó todo sólo a los treinta años por una estrategia: no salir marcado con hierro de esa cercanía con el filósofo de Otraparte, cuyo poder de seducción creó una saga admirable en el movimiento Nadaísta. Por fortuna la hondura de Tomás González nos ha permitido a sus lectores hurgar en otras realidades por fuera de coyunturas y catástrofes”.

Solo he leído esta novela de 210 páginas, publicad por “Alfaguara”. Los personajes de esta novela, parecen responder a un destino cruel que los sobrepasa. En medio de fronteras no visibles: Guerrilleros y secuestrados comparten los días, en una hermandad cargada de humor, en medio de hechos insólitos por lo crueles, pero narrados sin sobresaltos, como si se contara un cuento de hadas. Se describe esa Colombia de los años cincuenta, emprendedora, injusta, pero inocente.

Tomás González estudio filosofía y vivió 25 años en New York, ciudad donde vive Paul Auster, una llamada circunstancial a un amigo, hizo que cambiará de destino a esta capital, pues su viaje estaba programado para Pensilvania, como en ciertos personajes de Auster. Actualmente vive en Chía, muy cerca de Bogotá. Norma reseña está pequeña nota biográfica:

“Tomás González nació en Medellín, en 1950, y comenzó a escribir a principios de la década de los setenta, poco después de empezar a estudiar filosofía en la Universidad Nacional de Colombia. A partir de entonces no ha parado de escribir, publicando sus libros en Colombia y México. Aparte de algunos poemas y cuentos que se sitúan en Nueva York, el resto de su obra se centra en Colombia. Ha publicado las novelas Primero estaba el mar y Para antes del olvido, esta última ganadora del V Premio Nacional de Novela Plaza & Janés de 1987; la colección de cuentos El Rey del Honka-Monka; y la colección de poemas Manglares.

Comenzó a escribir a principios de la década de los setenta, poco después de empezar a estudiar filosofía en la Universidad Nacional de Colombia. A partir de entonces no ha parado de escribir, publicando sus libros . Aparte. Algunos poemas y cuentos  se sitúan en Nueva York, el resto de su obra se centra en Colombia. Ha publicado las novelas "Primero estaba el mar"; Para antes del olvido, ganadora del V Premio Nacional de Novela Plaza & Janés de 1987; La historia de Horacio; Los caballitos del diablo; la colección de cuentos El Rey del Honka-Monka y la colección de poemas Manglares. “

Esta obra constituye una mirada de la violencia desde una cotidianidad peligrosa como destino, pues a pesar de su cruelda parece no sorprender a nadie. Su narración cumple con el proposito de reflejar una realidad que parece anesteciar a nuestro país. Solo espero que tenga más lectores.




domingo, 13 de febrero de 2011

DAVID SANCHEZ JULIAO

Pocas innovaciones en materia narrativa tan excepcionales, como la hecha por este autor versátil de la costa, que falleció la semana pasada. Incorporó la narración oral a la literatura, la voz popular a través de sus textos, se convirtió en literatura. Escritas en primera persona, sacó el idioma del barrio y lo incrustó en los textos, público casetes y no libros, sus obras, verdaderas joyas. Su mundo, la realidad lingüística que siempre lo rodeó, lo trasformó en literatura, además de ser una radiografía de un entorno injusto y lleno de inequidades, reflejan al Caribe en su totalidad. Estas obras en particular aun se escuchan el “Flecha” y “Pachanga” son las más conocidas.

David Sánchez, no será en la historia de la literatura Colombiana, recordado por sus novelas, pese a lo novedoso de ciertos recursos, como utilizar el universo de ciertos géneros musicales, como la ranchera para tejer historia en una mezcla absolutamente encantadora. Está lejos de cualquiera de los grandes novelistas: Isaac, José Eustacio Rivera, Mutis, Espinoza, García Márquez, Vallejo, Moreno Durán….., pero sobrevivirá por estos aportes, en un obra que en todo caso es rica en matices y que amerita algunas relecturas.

Escribe, en el diario la opinión de Cúcuta un periodista con acierto: David fue un comunicador, periodista, sociólogo, catedrático, educador popular, escritor y diplomático nacido en Lorica, hace 66 años. De esto él ya hacía el primer cuento de su propia mamadera de gallo.

Nunca tuve la oportunidad de tener un dialogo con este escritor. Alguna vez conté que conocer a ciertos escritores me había dejado un sabor amargo y que tal vez era mejor leerlos que escucharlos. Todos los que conocieron a David, hablan del encanto de una conversación que seducía, por ese dejo costeño que le daba a sus palabras un encanto excepcional, ahí están sus narraciones en la propia voz, por lo repentista y por una cultura, que estaba entretejida con un profundo conocimiento de la música popular: la ranchera, el bolero, la música del Caribe y que sabia mezclar, dejando siempre a sus interlocutores, como a sus personajes: callados, impertérritos.

Hay ciertos matices de su personalidad encantadores. Por ejemplo cuenta Diógenes Díaz Carabalí: “David Sánchez Juliao era un adulador de la pereza. Ponderaba pasar el tiempo en el asueto, por ejemplo extendido en una hamaca, a la orilla del mar, gozando de la brisa y el ruido de las olas. Pero era un trabajador incansable de la literatura, lo que pasa es que escribir lo consideraba la maña más agradable del mundo. Leer y escribir para él no era una actividad, era gozar con universos desconocidos, viajar por los vericuetos detallados del universo; saber y conocer, y escribir, no era un oficio para David Sánchez Juliao. La zanganería es el oficio más hermoso del mundo, solía decir. Buen conversador, repito, bebedor selecto y decente, para disfrutar el ron o un buen vino, amante de la buena comida, gustaba de los entornos sociales destacados y de las relaciones que da la diplomacia, donde fuera el centro de atención con sus apuntes. Es decir, que David Sánchez Juliao era un autentico Caribe, un autentico costeño, un autentico latinoamericano.”

He querido tomar la reseña del Universal de Cartagena a propósito de su muerte temprana, por considerarla, la mejor, de todas las notas publicadas.:

Sánchez Juliao nació el 24 de noviembre de 1945 en la población de Lorica, en el departamento de Córdoba (norte), y en sus obras plasmó el acervo cultural del Caribe colombiano, recordó DPA.

Familiares dijeron que el escritor se comenzó a sentir mal el martes en la anoche, por lo que fue llevado a la Clínica Shaio de Bogotá, donde falleció.
Un médico señaló que después de los primeros exámenes se decidió someterlo a una cirugía de urgencia, pero su muerte se produjo en cuestión de minutos.

El autor de obras como "El Pachanga", "El Flecha", "Mi sangre aunque plebeya", "Fosforito, "Dulce Veneno" e "Historias de Racamandaca", entre otras, estudió literatura, comunicaciones y sociología, con doctorados en la Universidad Simón Bolívar y la Universidad de Córdoba. Además, fue profesor en Cuernavaca (México).
Su obra "Pero sigo siendo el rey" recibió el Premio Nacional de Novela Plaza y Janés, y su adaptación a la televisión se convirtió en uno de los principales éxitos en ese medio en Colombia en los años 80.

Sus libros "El pargo rojo" y "Luz de enero" también fueron convertidos en guiones cinematográficos.
Sánchez Juliao también dedicó tiempo para los niños y escribió obras como "El país más hermoso del mundo", "La muy divertida historia de la Cucarachita Martínez y su goloso marido el señor don Ratón Pérez", "Geografía animal" y "Roberto el terco".

Asimismo, fue uno de los pioneros en Colombia de los audiolibros, en colecciones que incluían un libro y un relato grabado con la voz del escritor.
Su primera obra en ese formato fue "¿Por qué me llevas al hospital en canoa, papá?", editada en 1975. También escribió y grabó "Abraham Al Humor", "El Pachanga" y "El Flecha".
Esas historias grabadas le representaron cinco galardones de Disco de Platino y Disco de Oro. Por las adaptaciones de varias de sus novelas a la televisión recibió 17 premios en el Festival de Cine de Cartagena de Indias.
También recibió el Premio Internacional Dulcinea 2000, otorgado por la Asociación Cervantina de Barcelona y el Premio Nacional de Literatura 2003 por Vida y Obra, entregado por la Fundación Libros y Letras.
Sánchez Juliao fue embajador en la India y Egipto entre 1991 y 1995, donde fue profesor universitario, y estaba escribiendo un libro sobre sus impresiones tras visitar 100 ciudades de los cinco continentes.
El ex presidente Belisario Betancur (1982-1986) lamentó la muerte de Sánchez Juliao y la consideró como una sensible pérdida para el mundo cultural colombiano.

"Fue escritor y amigo con todas las de la ley. Me produce mucha pena su muerte. Era el rey del diálogo. Construía y reconstruía situaciones del ámbito popular de forma admirable. Su robusta humanidad cuando se presentaba era esplendorosa. Era una montaña que se le venía al público", dijo Betancur a la estación W Radio.
 
Esta es la entrevista de Juan Gosaaien en la emisora la W, que es extraordinaria:
 
 

domingo, 6 de febrero de 2011

RELECTURAS Y OTROS TEMAS

Después de leer a Tomás Gonzales, autor colombiano, confirme como la novela, es el más portentoso instrumento, para descifrar, la intrincada y complicada naturaleza humana. Continúo leyendo mucho ensayo, preferiblemente libros de filosofía e historia, sería imposible dejarles a un lado. Ahora estoy repasando los textos “Nietzsche y el circulo vicioso” de “Pierre Klossowski” y de Roberto Callasso, “los cuarenta y nueve escalones”. Pero sigue siendo la novela, quien me ayuda a comprender mi propia existencia, los intrincados poderes que sujetan al hombre moderno, las pasiones más intensas en que vive, la lucha por comprenderse y hallarse en un entorno envolvente, el cual lo prefigura de antemano, lo ata. Blanca Vázquez, en su blog el gusanillo de los libros”, refiriéndose a Milán Kundera en el arte de la novela, aquel ensayo magistral, lo citaba a propósito de las palabras pronunciadas, al recibir el último premio en Jerusalén: “La novela ha descubierto por sus propios medios, por su propia lógica, los diferentes aspectos de la existencia: con los contemporáneos de Cervantes se pregunta qué es la aventura; con Samuel Richardson comienza a examinar lo que sucede en el interior, a desvelar la vida secreta de los sentimientos; con Balzac descubre el arraigo del hombre en la Historia; con Flaubert explora la tierra hasta entonces incógnita de lo cotidiano; con Tolstoi se acerca a la intervención de lo irracional en las decisiones y comportamiento humanos. La novela sondea el tiempo: el inalcanzable momento presente de James Joyce. Se interroga con Thomas Mann sobre el papel de los mitos que, llegados del fondo de los tiempos, teledirigen nuestros pasos.” Enfatiza Kundera: “el novelista no es un historiador ni un profeta: es un explorador de la existencia”.

Cuando leí "la Colmena” de José Camilo Cela,  me encontré con situaciones identicas  de mi propia rutina, con diálogos calcados, sorprendido, siendo muy joven, me preguntaba para la época, como puede hacer un novelista una descripción tan precisa de la cotidianidad. Lo mismo me pasó con “Conversación en la catedral” de Vargas llosa, reviví gran parte de la tragedia de la juventud universitaria en los setenta en Colombia, de aquella generación frustrada en medio de poderes encontrados y el amor por una utopía, que se fue haciendo cada vez más lejana. “Cien años de Soledad”, es la mejor lectura para comprender los males de la sociedad latinoamericana y la historia propia de nuestro país. Cortazar es magistral, cada cuento es casi perfecto y en su obra los universos de la existencia están descritos en la totalidad de sus variables, la relación entre lo fantástico y lo real, se pierde en la numerosa filigrana de posibilidades escrutadas en sus historias. Sábato, nos sacude, nos extrémese, la psiquis es auscultada con personajes que se nos volvieron referente obligatorio en la vida. Ahora que leí, Dublinesca, de Villas mata, volví a Joyce, a Proust, Musil. Kundera, para mí es un novelista, para leer todos los días, nadie como él para escrutar al hombre de la modernidad, en medio de poderes por encima de su capacidad de resistencia.

Ahora que estado pensado en la relecturas obligatorias, aquellas que sirvan de garantía frente a la incertidumbre, en que nos mantiene la infinitud de propuestas que ofrece el mercado literario, gracias a la red, imposible de imaginar en otros tiempos , con demasiados autores nuevos, indudablemente algunos muy buenos, géneros extraños y la contundencia del fenómeno de la globalización que nos puso el mundo literario al alcance de nuestra casa, difícil de atrapar en su totalidad, por lo extenso, lo exponencial.

Todos tenemos un listado de novelas y autores que están a la mano y que son el seguro, frente a la incertidumbre a que nos someten los autores nuevos. En mi caso el listado, desde hace mucho tiempo es el mismo, empiezo por esos clásicos, que en caso personal, siempre estoy leyendo, en otro artículo enumerare las novelas que marcaron mi vida:

1. La Biblia

2. la Ilíada y la Odisea de Homero

3. El calila e dimna

4. Los diálogos platónicos

5. Aristóteles

6. Heráclito y los presocráticos

7. Cicerón

8. El elogia de la locura de Erasmo de Róterdam

9. Cervantes

10. San Agustín

11. Los enciclopedistas

12. La filosofía inglesa

: tomas Hobbes, Jhon Locke



Faltan muchos, pero es tal vez, los espontaneo de la lista, lo que la hace rescatable, pues simplemente recordé aquellos autores clásicos, que leo constantemente. Sobra decir, que mi autor de cabecera, siempre será Borges. Soy Borgiano obsesionado.







lunes, 31 de enero de 2011

JOSE RUFINO CUERVO

Fernando Vallejo, dictará una conferencia sobre José Rufino Cuervo, sobre el que está preparando una biografía. Vallejo, indudablemente es muy riguroso en sus estudios, sus trabajos sobre Silva y Porfirio lo confirman. Muchas veces le ha recordado al país su insomnio imperdonable con ciertos personajes, la importancia de este filólogo, dentro de la historia cultural del país, para la literatura y para aquellos estudiosos de la lengua castellana. No sé, si repetirá algunos de los apartes del escrito aparecido en Malpensante, en todo caso, la ocasión está, para alquilar balcón.

La vida de Rufino da para una buena novela. Son pocos los trabajos accesibles al público muy a pesar de conocer que, en la biblioteca del instituto hay muy valiosos documentos, que no están en la red. “Hijo de Rufino Cuervo, vicepresidente de la República durante el mandato del general Tomás Cipriano de Mosquera, y de doña Francisca Urisarri, dama de ascendencia vascongada, piadosa y de agradable trato, que conservó en su familia las austeras y puras tradiciones de sus antepasados, Rufino José fue el último de siete hermanos, tres de los cuales murieron en la niñez y juventud”. Su familia fue vital para su formación. Es un hecho indiscutible la ascendencia de una excelsa burguesía, letrada para su favor, le permitió una formación excepcional para la época.

Silvia Rojas, en un trabajó publicado en la red, hace una síntesis detallada de lo que fue su educación:

 Su intensa religiosidad y devoción por la ciencia, posiblemente resultado de la influencia de sus antepasados, donde se cuentan un presbítero, un obispo, un arzobispo, próceres de la Independencia de la Nueva Granada, gentes relacionadas con el gobierno, militares, exploradores, escritores y naturalistas, fueron los aspectos que marcaron su vida. Bautizado por el ilustrísimo señor Manuel José Mosquera, amigo de su padre, su infancia transcurrió en la casa paterna, ubicada cerca de la catedral, donde vivían las familias distinguidas. Allí recibió, directamente de su padre, las primeras enseñanzas, debido al caos en que se encontraba la educación después de la expulsión de los jesuitas en 1850. Su enorme capacidad de asimilación y observación permitió que los preceptos y normas visto en el padre y captadas en la tradición familiar, fueran moldeando su espíritu; por otra parte, los elementos de geografía y gramática que recibió durante su primera educación, fueron decisivos en el desarrollo de sus posteriores estudios sobre la lengua. Muerto su padre en 1853, Cuervo ingresó al Liceo de Familia, dirigido por su hermano mayor Antonio Basilio, donde enseñaban profesores como Pedro Fernández Madrid, el ex presidente José Ignacio de Márquez y Antonio José de Sucre, quien viendo la disposición para los idiomas de Cuervo y Miguel Antonio Caro, los separó de los demás alumnos, para darles lecciones especiales de latín y castellano. En 1860 Cuervo estudió con don Santiago Pérez, quien introdujo las enseñanzas gramaticales de Andrés Bello en Colombia. En 1861 estudió lógica en el Colegio San Bartolomé, pero su permanencia allí fue corta, puesto que la comunidad jesuita fue nuevamente expulsada del país. Así, a causa de la inestabilidad política y social imperante en Colombia, la educación intelectual de Cuervo no pudo ser continua, coherente y metódica; con todos los claustros clausurados en 1861, su educación llegó a un fin prematuro cuando tenía 17 años.
Después se dedicó a la enseñanza, dicen sus biógrafos, que fue por necesidad, lo cierto es que en estos menesteres, su proceso de formación se consolida. Vallejo recuerda:


A los 23 años, y con su amigo Miguel Antonio Caro, de su edad, Rufino José escribió una gramática latina, verdaderamente portentosa. Y a los 28, ahora solo, el primer libro de dialectología de la lengua castellana, las Apuntaciones críticas sobre el lenguaje bogotano.

Estaba perfilado a temprana edad un filólogo fuera de serie, una autoridad inigualable, un lingüista a carta cabal y gramático sin par, en un siglo en que Bogotá era relevante por el culto del idioma. Al respecto, Silvia Rojas escribe:


Según Fernando Antonio Martínez, este trabajo fue considerado por la Real Academia Española, una obra magistral y la mejor de su género escrita en castellano>. Caro y Cuervo, las dos figuras más notables de la filología, aparecen aquí unidas en el plan pero distanciadas en el desarrollo. Según Martínez, la analogía, parte que correspondía a Cuervo, fue considerada como un análisis sagaz; la sintaxis, ejecutada por Caro, una síntesis completa. Así, la Gramática latina revela el trabajo conjunto de un erudito de la lengua y un filósofo del idioma.

Estamos frente a un filólogo en armas, completo, con preocupaciones muy puntuales y de seguro, predestinado a cumplir una tarea descomunal. Vallejo lo sintetiza magistralmente:

Cuervo quiso apresar un idioma de mil años, de la A a la Z. Empresa tan imposible como la de quien quisiera meter en un balde al río Cauca.

Recuerda Vallejo como “En el siglo XIX el castellano se estaba afrancesando; hoy es un adefesio anglizado. La lucha del presidente Marroquín, de la Academia Colombiana de la Lengua, y la de sus compañeros Caro y Cuervo contra los ques y los gerundios galicados fue en vano.” Es un hecho, existía una preocupación científica por el idioma:

“Su meta era elaborar un diccionario que reuniera las etimologías, las autoridades y las comparaciones. Pero consciente de que esta labor le era imposible, puesto que no contaba con los elementos necesarios para un trabajo de tal envergadura, Cuervo decidió sacrificar su ambición y reducirse a lo posible: en lugar de un diccionario general, elaboraría otro, en el cual figuraran solamente las palabras que tuvieran un valor sintáctico importante en la frase. Así, en 1872 Cuervo comenzó la lectura de los clásicos, subrayando las palabras notables de cada escrito. El léxico, las construcciones sintácticas de todos y cada uno de los maestros de la lengua, fueron quedando fijados poco a poco en tarjetas. “

Este trabajo, que implicaba una dedicación total por la magnitud de la empresa, les llevó a él y a su hermano Ángel a tomar decisiones todas encaminadas a este propósito, la más radical, quedarse en Paris. El primer viaje fu 1878 y el definitivo en 1882.

En esta etapa de su vida, se consolida su obra mayor, igualmente se ganó un prestigio y respeto como filólogo en la ciudad luz, que le permitió granjearse con una pléyade de estudiosos del viejo continente y mantener un intercambio epistolar, cuya consulta resulta imprescindible para entender gran parte de su trabajo.

Vallejo al respecto dice:

“Lo que en cambio sí no nos contó Ángel fue el segundo viaje, que es el que a mí me importa: el que para él duró 14 años y para su hermano 29 y que para los dos terminó en la muerte, en París. Murieron ambos sin volver. ¿Extrañando a Colombia? Es lo que quisiera saber. ¿Pero cómo? ¿Cómo si lo que nos dejó Rufino José, quitando su diccionario empezado, fueron centenares de cartas de una correspondencia con lingüistas, hispanistas y filólogos de toda Europa? Con Pott, Schuchardt, Volmöller, Blumentritt, Tannenberg, Morel Fatio, Foulché Delbosc, Dozy, los más grandes de su tiempo.”

Como describir y descifrar aspectos de una personalidad excepcional a partir de su correspondencia, de los testimonios de la época y del propio trabajo de José Rufino, será tarea de sus biógrafos. Dice la ensayista Silvia, con acierto sobre esta época:

"Tres años después, en 1882, su anhelo de varios años se hizo realidad: los hermanos Cuervo cedieron la cervecería, y viajaron a París, donde se radicaron. Recorrieron toda Europa, Tierra Santa, Egipto y Arabia, estudiando a fondo las lenguas de esos pueblos, estableciendo amistad con sus gramáticos y adquiriendo colecciones de sus literaturas. La vida parisiense de Cuervo se puede asimilar a una existencia de carácter religioso. Iniciaba su trabajo cotidiano al alba, dedicándose especialmente al Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana. Las obras de Cuervo se ubican dentro del pensamiento lingüístico dominante en su época, y la manifestación de su pensamiento científico, que se refleja en su actividad de investigador, podría señalarse en su idea del lenguaje. Para Cuervo, el lenguaje es un mecanismo que está en constante transformación, de acuerdo al tiempo y a los constantes cambios de la sociedad. De esta manera, la lengua puede modificarse hasta el punto de convertirse en otra, lo que implica que el idioma no es idéntico ni en el tiempo ni en el espacio. La lengua es un conjunto de hechos que se explican históricamente, además, se debe tener presente que el clima, el dominio de ciertas profesiones y la naturaleza realzan ciertos elementos que introducen nuevas asociaciones de ideas; así se origina una alteración lingüística cuyos principales agentes son la evolución fonética y la analogía. Pero esta alteración no sólo se produce en el lenguaje figurado o en maneras generales de expresión, sino también en la forma material de las palabras y su construcción, donde las palabras se agrupan de acuerdo a su significado o forma. Estos elementos fueron los supuestos teóricos que sostuvieron su tesis de la fragmentación del español en América. Por otra parte, la obra de Cuervo se encuentra compenetrada con los principios de la lingüística del siglo XIX, en la cual predominaban el historicismo, el radicalismo y el positivismo, junto a la idea de ajuste a la realidad, a los puros hechos. Cuervo, trabajando conforme al método del positivismo, veía en la historia un concepto realmente fecundo y le daba la importancia requerida, ya que, en cierto modo, los estudios gramaticales de índole descriptiva lo llevaban a explorar y determinar a través del tiempo las variaciones de la lengua, según dice Fernando Martínez. Así, este concepto domina en todos los trabajos de Cuervo, pero lo aplica de una manera rigurosa en dos escritos: "Disquisiciones sobre, antigua ortografía y pronunciación castellanas" y "Los casos enclíticos y proclíticos del pronombre de tercera persona en castellano".

Alguien debería atreverse a reconstruir este itinerario en una novela. Están todos los elementos para un trabajo de este tipo. Vallejo, termina su artículo para la revista “Malpensante” con algunas preguntas muy interesantes, que deberán ser resueltas, pues constituyen una suma importante de inquietudes de su biografía. Termina Vallejo con este acápite:

"¿Cómo pudo vivir Rufino José sin su hermano Ángel 15 años? Quince años solo. ¿Y por qué dejó el Diccionario de construcción y régimen empezado, en el volumen 2 y en la letra E, si ya tenía el fichero para la totalidad de las letras y el dinero para imprimir la obra completa? ¿Por qué no siguió? ¿Porque se desilusionó de su obra? ¿Porque vio lo inútil que era? Inútil es todo, don Rufino José, la vida misma, que uno llena con otras inutilidades. La máxima locura que ha producido la raza hispánica, por sobre la de Don Quijote, es la tuya, tu diccionario, delirante, desmesurado, hermoso con la hermosura que tienen las grandes obras sin sentido ni razón. Pretendiste apresar en siete tomos todo el caudal de tu idioma. Imposible. El idioma es como un río que no agarra nadie. El río fluye y se va. El idioma es fugaz, deleznable, cambiante, pasajero, traicionero. Como Antioquia."

Este es un hombre muy grande para nuestras letras, la tarea es divulgar su obra y su vida, pues solemos olvidar muy fácilmente.


sábado, 29 de enero de 2011

EL HAY FESTIVAL DE CARTAGENA

Muchas son las conclusiones y el regocijo que producen los excelsos conversatorios del hay festival de Cartagena, no solo por la calidad de los interlocutores, sino por el formato que supera el rigor de las charlas académicas y las conferencias magistrales. Siempre hemos lamentado que después no sean publicados. El evento de este año, es menos ortodoxo, la literatura no solamente abarca el mundo escrito y con cierto tipo de invitados, como Rubén Blades, se pretende reconocer ciertas expresiones de la música como una parte de la literatura social de estos pueblos, esa otra manera de narrar nuestra realidad. Esperaremos conocer más sobre lo bueno, lo malo de un evento que ya hace parte del cronograma cultural, al principio del año, del corralito de piedra y que se ha convertido en un punto de encuentro, no solo de los lectores del país, sino de muchas partes del mundo.

Este fue el programa y los invitados:

1. Rubén Blades, en su salsa

La innovación artística, el compromiso social y la forma como alterna la música con su carrera política y el cine serán los temas que abordará el abogado y salsero panameño Rubén Blades, en conversación con Roberto Pombo, director de EL TIEMPO. Blades, autor de íconos como Pedro Navaja y Desapariciones, es 'el inventor de la salsa intelectual'. Jueves 27 de enero, 12:30 p.m., teatro Adolfo Mejía.

2. Jane Austen en Bagdad

La amistad entre la periodista de la BBC Bee Rowlatt y la profesora May Witwit nació de sus 'e-mails' entre Londres y Bagdad. Estos son la base del libro Hablando sobre Jane Austen en Bagdad, que habla de la situación de Irak tras la caída de Sadam Hussein. La periodista presentará la obra en la Casa Mapfre el 27 de enero, a las 3:30 de la tarde.

3. Aaronovitch, el 'aguafiestas' de las teorías conspirativas

Con su libro Voodoo Histories: The Role of the Conspiracy Theory in Shaping Modern History, el periodista David Aaronovitch se convirtió en el 'aguafiestas' de las teorías de conspiración sobre sucesos como las muertes del presidente John F. Kennedy, Marilyn Monroe y Lady Di, al echarlas por tierra. Sobre este tema hablará el 27 de enero, a las 7:30 p.m., en la Casa Mapfre.

4. Buena Vista Social Club

La legendaria orquesta cubana fue reunida por Ry Cooder en 1998 para grabar un disco y un documental, que la convirtieron en un fenómeno. Los músicos, encabezados por Guajiro Mirabal (trompeta), Manuel Galbán (Guitarra) y Jesús Aguaje Ramos (trombón), harán un concierto en la Plaza de la Aduana, el 27 de enero a las 9 de la noche.

5. Philip Glass y Peter Florence

Peter Florence, fundador del Hay Festival, y el estadounidense Philip Glass, tres veces nominado al Óscar por sus bandas sonoras, hablarán sobre la música vanguardista y experimental. Viernes 28, 12:30 p.m. Glass ofrece un recital de piano esa noche, a las 7:30, en el Teatro Adolfo Mejía.

6. El neurocientífico que habla sobre el más allá

David Eagleman, un reconocido neurocientífico del Baylor College of Medicine, de Houston (Estados Unidos), se convirtió en un exitoso escritor de ficción con su libro Sum: cuarenta historias desde la otra vida, en el que reúne ideas sobre lo que puede haber después de la muerte. La obra de Eagleman, respaldada por una buena crítica, ha sido traducida a 23 idiomas.

Viernes 28 de enero, 5:30 de la tarde, en el salón Santa Clara del Hotel Sofitel.

7. Joumana Haddad

Esta mujer está al frente de las páginas culturales del periódico libanés An Hahar y administra los premios IPAF (El Booker árabe). Su novela Yo maté a Scheherazade habla sobre la mujer en el mundo árabe. Haddad es poeta, traductora y periodista. La charla con la autora será el 29 de enero, a las 10:30 a.m., en el salón Santa Clara del Hotel Sofitel.

8. Lydia Cacho habla con Daniel Samper

El libro más reciente de la periodista mexicana Lydia Cacho es Con mi hij@ no, en el que ofrece recomendaciones para prevenir el abuso sexual infantil y tratar a sus víctimas. La autora, especialista en temas de violencia de género y maltrato doméstico y sexual, denunció una red de pederastia en Los demonios del Edén y ha sido galardonada por su defensa de los derechos humanos. 28 de enero, a las 5:30 p.m., en el Teatro Adolfo Mejía.

9. Alessandro Baricco, la pluma de Turín

En 1996, este italiano (nacido en Turín) se convirtió en una estrella gracias a su novela Seda. Reacio a las entrevistas, Baricco -que además es dramaturgo, músico, licenciado en filosofía, crítico y periodista- ha presentado varios programas de televisión enfocados en fomentar el gusto por la lectura. En su ciudad natal fundó Holden, una escuela de técnicas de escritura. El autor conversará con Marianne Ponsford el 29 de enero, de 5:30 a 6:30 p.m., en el teatro Adolfo Mejía.

10. Philippe Claudel, el novelista que hace películas

El francés Philippe Claudel es el autor de El informe de Brodeck, novela que parte del asesinato de un alemán en un pueblo francés, un año después del fin de la Segunda Guerra. A la par con su trabajo como escritor, Claudel ha trabajado como cineasta; su cinta Hace mucho que te quiero (2008) obtuvo el premio Bafta a la mejor película extranjera (se exhibirá en otro espacio del Hay Festival). Claudel conversará con la escritora mexicana Guadalupe Nettel, cuya obra más reciente, titulada Pétalos y otras historias incómodas, reúne cuentos centrados en personalidades maniáticas. La cita es el 30 de enero, a las 12:30 p.m., en el teatro Adolfo Mejía.

Lo que opina...

Jorge Franco Ramos



'Baricco es la estrella', dice el escritor paisa

"La charla con Alessandro Baricco y el concierto de Philip Glass son 'imperdibles'. De Baricco, que es la estrella de este Hay Festival, leí 'Seda'. A Glass lo conozco por sus bandas sonoras: hizo la música de 'Las horas', una de mis películas favoritas.

Recomiendo la charla de Guadalupe Nettel con Philippe Claudel, quien además de ser un importante escritor hizo un gran debut como director de cine con 'Hace mucho tiempo que te quiero'.

También, la charla de Juan Esteban Constaín con el escritor español Juan José Millás, un autor con una imaginación exquisita y unas historias formidables.

Hay un evento importante y sensible: el homenaje al escritor argentino Tomás Eloy Martínez,fallecido hace un año".

Fernando Quiroz



'Para rumbear como en Cuba, Habana'

"Hay un sitio de rumba buenísimo: Habana. Es como estar en Cuba, por la música y la arquitectura -dice el autor de la novela 'Justos por pecadores'-. En materia de comida, Cartagena tiene uno de los mejores restaurantes del país: 8-18. También está Donde Socorro (la ensalada de pollo es deliciosa). Donde Olano es un lugar sin pretensiones, para comer bien. Y hay que tomar limonada de coco en el Santa Teresa o en la cafetería Mila".

William Ospina



'Un ambiente literario se toma la ciudad'

"El Hay Festival me gusta porque además de ser una oportunidad de encuentro con el público es un encuentro con otros escritores. En toda la ciudad se crea un clima literario; no hay un lugar específico a dónde ir, porque en todas partes se producen hechos literarios. Obviamente, lo más importante son las conversaciones, porque son espontáneas, no están controladas y tienen una gran naturalidad".

Hay Festivalito

Un viaje musical por Cuba

La programación de actividades dedicadas a los niños comienza el 27 de enero, a las 11.30 de la mañana, con el encuentro de los músicos de la orquesta Buena Vista Social Club con un grupo de 100 jóvenes, entre los 12 y los 16 años. Los legendarios músicos intepretarán algunas canciones, compartirán su experiencia musical y el manejo de sus instrumentos, y hablarán de los ritmos cubanos.

Talleres

Beatriz Robledo busca acercar a los niños al lenguaje creativo. Dirigido a niños de 8 a 10 años. 28 de enero, 4 p.m., Casa Mapfre.

Taller de ilustración infantil con Michi Peláez. Para niños de 7 a 12 años. 29 de enero, 3:30 p.m. Casa Bolívar.

Luis Pescetti

El espectáculo del escritor, cantante y compositor argentino Luis Pescetti está previsto para el sábado 29 de enero, en Unibac, a las 5 p.m. El artista también tendrá una charla con Daniel Samper Pizano el 30 de enero, en el Salón Santa Clara, del Hotel Sofitel.

Otros encuentros para niños

También interactuarán con los pequeños los autores Francisco Hinojosa, considerado el mejor cuentista infantil de México; Maite Carranza, ganadora de varios premios de literatura infantil, que presentará su trilogía 'La guerra de las brujas'; Margarita Robleda, que tendrá un encuentro con niños de 5 a 9 años, y Gonzalo España, colombiano especializado en literatura juvenil.

Pep Durán, el librero catalán

Pep Durán, profesor de la Pompeu Fabra (Barcelona) se especializó como librero infantil desde 1970. Durán tendrá un encuentro con chicos de 7 a 10 años, titulado 'Leer el mundo a través de los cuentos'. Casa Mapfre, 28 de enero, 10:30 a.m.

Venta de entradas

www.hayfestival.com.co