Está es un
excelente columna, aparecida en el periódico “Espectador” de Colombia, hoy. Sólo me
queda decirles que la disfruten. CESAR HERNANDO BUSTAMANTE
Mauricio García Villegas
16/05/2020
La semana pasada me invitaron a una charla con rectores de colegios para
hablar sobre la manera como la pandemia está cambiando la enseñanza, sus
contenidos y sus métodos. Me quedé pensando en lo que a mí me habría gustado
que me enseñaran en el colegio.
Me habría gustado que me hablaran más de Darwin, de su viaje en el
Beagle, de su curiosidad y de su modestia, de su teoría de la selección natural
y del origen común de todo lo viviente.
Que me mostraran el “calendario cósmico”, de Carl Sagan, que es una
metáfora del tiempo, con el big ban, primer gen en segundo del año y con toda
la historia moderna (400 años) en el último segundo del 31 de diciembre.
Que me ayudaran a descubrir verdades por mis propios medios, a través de
experimentos, en lugar de pedirme que me aprendiera esas verdades de memoria.
Que me enseñaran más de historia de Colombia, con todo lo furioso y lo
sublime que hay en ella. Que me ayudaran a escribir mejor, con buenos consejos
para decir las cosas de manera más clara y más inteligente. Que me indicaran
cuáles son las falacias argumentativas más comunes y cómo evitarlas.
Que me enseñaran matemáticas con la gracia y el misterio que tienen. Que me
contaran sobre la historia de la ciencia, con más referencias al siglo XVII,
que es el siglo de Galileo y de Francis Bacon, y no solo al siglo anterior, que
es el del Renacimiento, o al posterior, que es el de la Ilustración; pero, en
cualquier caso, que me hablaran más de todo eso.
Que me adiestraran para escribir, aprendiendo a corregir y no
simplemente pasando ideas de la mente al papel. Que me explicaran que los seres
humanos estamos predispuestos genéticamente, con una mezcla de impulsos nobles
y mezquinos, pero sin que la genética nos marque necesariamente el destino.
Que me hablaran más de arte y de literatura. Que me revelaran los
secretos básicos del cerebro, para entender que somos seres emocionales (más
que racionales) y que con mucha frecuencia lo que creemos verdadero es una simple
adaptación de lo que deseamos.
Alguien me
preguntó, hace cuanto se fue Ana. Respondí, ella nunca se ha ido. De hecho, esta
semana arreglamos la casa por sugerencia suya. Sentí que me juzgaban como loco.
Siempre confiamos en la verdad material, poco en lo espiritual. Ana, siempre ha
estado con nosotros. Los hijos y el suscrito lo asumimos como algo muy natural.
Hay dos tipos de madre, igual de importantes. Las que sacrifican todo en
favor de sus hijos: Ana, Blanquita la esposa de Luis ángel, mi madre Miryan, Amparo, se
dedicaron de tiempo completo y exclusivamente a la tarea, abandonaron todos los proyectos
personales. Otras que, fuera de ser madre la vida les obligó con otros roles: Ana
Emilia, Beatriz Ángel, Nora, Nayibe, Viky, Gloria Ángel, decisión que no admitía otra variable, fue una necesidad, una obligación. Sobra decir que para ser madre no se necesita tener hijos: Gloria Ángel parece la mama de todos.
Ana se
levantó desde que nacieron mis hijos a cumplir con el proyecto de educarlos,
nunca desfalleció en este propósito, como hicieron nuestros madres. Les enseñó a
ser honestos, principio no negociable para ella, a cumplir, ser responsables, ósea
responder a sus circunstancias con el sentido moral del deber, a vestirse
siempre acorde a las circunstancias, que sus trajes no desdigan de ustedes replicaba, no dejen de soñar y ser alegres, no importa las circunstancias atribuladas
que tengan al frente. Ana siempre estaba lista y bien vestida, a las siete y media de la mañana de todos los días, con la excepción del Domingo, ese día descansaba.
A casi todos se
les olvida que Ana estudió Derecho hasta el cuarto año, sabía mucho de la carrera, le faltó un año para graduarse. Había estudiado comunicación social, tres años, trabajó en Aces y seguros
atlas en Manizales, la segunda empresa de seguros de Colombia, como secretaria de gerencia del doctor Rivas; gerenció un
club de tenis muy importante en Bogotá; fue jefe de ventas del afiche que ganó
el premio nacional de publicidad y superó las expectativas de ventas al 600 %,
fue una locura. Tenía una memoria de dinosaurio, se sabía todas las letras, todos los tangos, ningún dato se le escapaba, escuchaba radio, digo noticias, igualmente todo el día, pocos saben que era adicta a la revista "Muy interesante" y "La revista Semana" de Colombia, nunca faltó un libro en su mesa de noche. Conoció y leyó a Harry Potter,
la totalidad de los textos, antes de ser tan populares y defendía a la autora,
le discutía a los intelectuales pues la excluián como autora importante. Expresaba, sí
usted es experto, debe reconocer su éxito, los escritores se deben a los lectores, ese es un termómetro que se debe tener en cuenta, hablo desde mi condición humilde. Le encantaban los libros de
viajes, tenía todos los libros de Jane Austen y prácticamente podría pronunciar párrafos
completos de “Orgullo y prejuicio”.
La conciencia
que deja un ser sobre los otros es la que perdura, no es una entelequia. El
abuelo de Ana, estableció una linea de conducta que pervive. Su orden, su terquedad en favor de la familia, no transó en sus principios, la vida no le sorprendió nunca, se le anticipó a todo, incluso a su muerte. Doña Ana Emilia es igual. Todos los hijos tienen imbricado
ese ADN. Las mujeres más. Ahora que he tenido curiosidad y he vuelto a textos
que leí en mi juventud, cierto esoterismo culto, pienso en el espíritu como una
energía que perdura, las conciencias latentes parecen siempre tocarnos… No soy cristiano, trató de no
entrar en polémicas, respeto el pensamiento de los otros, evito discusiones banales... Siento que Jesús transformó la humanidad, por encima de mis creencias, es indiscutible, igual Mahoma, San Agustín,
Galileo, Séneca, su libro "De la Brevedad de la vida", es sabio, con la virtud de ser corto; el discurso de Jesús, "El sermón de la montaña" es magistral.
Alfarabi, el Aristóteles del Islam enseñó la relación del ser con el todo, desde lo religioso, lo que se denomina "El Uno y el todo”. Este hombre fue un
sabio, de hecho, no sólo lo fue para el mundo Islámico, sino para el propio cristianismo. Recordemos que los árabes trajeron el conocimiento al occidente, por ellos los conocemos, igualmente el ajedrez, el álgebra,
los griegos, los conocimos por los traductores de Toledo.
Qué somos,
energía que hace parte de un universo que aún no entendemos, pero que está ahí, al cual le debemos todo. Claro que no hablo desde el dogma. No hay cielo, ni infierno, esta vida es apenas un segundo en un camino muy largo. Dicho esto, Ana que era
cristiana, rezaba el rosario, de vez en vez, pensaba que la vida es apenas un camino. Hablaba de la
relación del uno con el todo. Discutíamos en ocasiones, le hable del Dios de Einstein, que es el Dios
de Spinoza, el filósofo holandés.
He sentido en
estos años a Ana, como sí me hablara, alegrarse y en ocasiones ponerse iracunda por mis malas decisiones. Así
de sencillo. Su presencia es absoluta. Su amor por los hijos es grande. Tal vez es la voz que perdura. Los hijos la recuerdan mucho.
Esta semana colgamos todos sus cuadros. No son simples fotografías, son más
que eso.
Ana fue muy bella. Su rostro es perfecto y su espíritu ponderado y justo. Ayer, pensando en el día de
hoy, la tuvimos presente todo el día, porque queríamos mostrarle la casa ordenada
y nos esforzamos en ello. No hace mucha falta, ella está de alguna manera siempre con nosotros.
Estamos ante un escritor consumado, está descontado, la biografía es
narrada con una excelente prosa, con el orden y el cuidado que la misma exige.
El texto es claro, directo, sin arabescos, sin florituras.
Siempre me había preguntado quién se le va medir a la biografía de
Álvaro Gómez Hurtado. La inteligencia y lucidez de este hombre es indiscutible.
Vivió inmerso en los principales hechos de la vida colombiana desde el año 40 del siglo XX hasta prácticamente el final del mismo, fue protagonista de cargo, adentro y fuera del régimen,
como solía decir, su vida constituye un verdadero reto en materia de
investigación.
He tenido pasión por las grandes biografías, de hecho, estoy leyendo la
biografía de Keynes escrita por Robert Skidelski. Personajes como Álvaro Gómez
son difíciles de atrapar, de contar y estudiar para una biografía, más con los
radicalismos en que vivimos, nuestra historia siempre es confusa. Recuerdo los
retos de Gabriel García Márquez para escribir “El general en su laberinto”, no
solo frente al cumulo de textos sobre el libertador, sino el hallazgo de un
país con la capacidad de tergiversar cualquier hecho, por claro que parezca.
Hay una etapa de formación, incluye la estadía en Buenos Aires, en plena
caída del conservatismo en el año 28, el periplo por Europa, Paris, España,
Berlín y por su puesto los estudios de Derecho en Bogotá. Los autores donde
abreva el Doctor Avaro Gómez son muchos, desde Spengler, Nicolai Berdiaaeff,
Ortega y Gasset, Charles Maurras, Leon Daudet, Dostoyevski, Plutarco, para sólo
citar los más emblemáticos.En estos dos
capítulos asistimos a la formación canónica de un hombre que vivió y se formó
en medio de las luchas ideológicas enconadas de su padre.Hay un hecho que desconocía, la creación de
la revista la Unidad y revivir la Academia caro, confirma la tradición de
gramáticos y filólogos, en Colombia siempre estuvieron cercanos al poder y al
talante tradicional del partido conservador. Estas empresas las llevó a cabo al
lado Guillermo Camacho Montoya y Francisco Fandiño. Constain narra con lujos
estos detalles, en medio de la consolidación del franquismo en España y los hechos
que dieron inicio a la primera guerra mundial los que incidieron de manera
grave en nuestra historia.
La vida de Alvaro, la del siglo veinte de Colombia, gracias a los hechos
atribulados del país, terminaron convirtiéndolo en un hombre reflexivo, profundo, mantuvo una preocupación
por el país desde una actitud y mentalidad excepcional, entre el 40 y el gobierno de su padre, a partir de este momento fue marcado por un INRI que lo persiguió, se le atribuían instigaciones y hechos sin que haya participado. Le cabía el país en la cabeza como solían decir,
por su cultura y gracias a las experiencias trágicas en las que tuvo inmerso, siempre actualizado. Pública por esta época su primer libro: “El
paraíso perdido de los sóviet”, su tesis de derecho se llamó “La influencia del
estoicismo en el derecho civil”. Estaba en el extranjero para el asesinato de Gaitán en pleno gobierno d su padre. La historia no ha podido dilucidar, a
pesar de la infinidad de estudios, las responsabilidades de la clase dirigente
de manera clara, lo que no los exime. Los dirigentes liberales y los líderes
conservadores fustigaron una guerra civil, su responsabilidad es absoluta, siempre fomentaron el enfrentamiento con cizañas desde un apasionamiento sin parangón. Nuestro conflicto lleva más de cincuenta años, nuestra clase dirigente y política
aún no se deslinda del todo de estos fanatismos, los ejerce sin recato, a ello se les
suma el problema histórico de la tenencia de la tierra y las ambiciones de una élite por
perpetuarse en el poder, hechos que nos han dejado asesinatos, masacres y por
su puesto una corrupción enconada.
La violencia en Colombia no tiene comparación en latinoamérica, ha sido cruel, afectó y sigue afectando a la población más vulnerable. Desde el
cincuenta hasta el día de hoy nunca hemos dejado de matarnos. El narcotráfico
es ahora el problema más grave del país, pero los factores que erigieron nuestro conflicto, mantienen una huella muy grande.
Los capítulos 7, 8 y 9 son fundamentales para entender ciertas prejuicios
conceptuales, se asumen siempre como ciertos, categorías que se nos imponensobre Laureano y Álvaro frente a muchos
hechos, que curiosamente siempre prevalecen en cualquier análisis, por lo menos en la mayoría, sobre todo en los estudios sobre el conflicto entre el 46 y el frente nacional, categoríassesgadas, el autor aclara que no es una
defensa, simplemente que hay factores críticos que no se han tenidoen cuenta, en todo caso no los exime de las responsabilidades que tuvieron lugar, tampoco cae en las trampas partidista en este tipo de análisis, deja en
claro estos errores históricos que se traen siempre como verdades. Es un hecho, nuestra clase dirigente tiene responsabilidades incuestionables en la
violencia que nos ha tocado vivir, por atizar, promoverla, fue la constante partidista de una clase radical y entronizada en el poder. nunca nos preocupamos por resolver nuestras diferencias de buena manera, no aprendimos. En el texto, se transcribe el “Discurso del
silencio” de Jorge Eliécer Gaitán pronunciado en febrero del 48 en Bogotá. Siempre asumimos que el asesinato del líder liberal fue el único factor que inició la violencia, cuando veníamos matándonos desde el año 30. Esto no quiere decir que haya sido un hecho grave y el cual constituye una frontera siempre a tener en cuenta. Los historiadores tienen
aún una tarea muy grande en muchos hechos no esclarecidos del todo. El autor habla a
partir de los documentos y los hechos que tiene a la mano y que curiosamente no habían sido atendidos Las responsabilidades de los partidos en nuestra violencia no tiene
duda alguna, pero no es como no la cuentan la mayoría de estudios.
Transcribo el inicio del capítulo IX que es magistral en mi criterio:
“cómo había de juzgarse el gobierno de Laureano Gómez? La verda es que
es muy difícil porque por lo general, al menos en la historiografía colombiana,
ese juicio se ha hecho desde una perspectiva partidista o tendenciosa, con un
claro interés aplogetico o hagiográfico o difamatorrio o destructivo: para
amarlo o odiarlo, como dijo Guillermo Valencia; para quemarlo con el incienso
de los Santos o hacerlo arder en la hoguera de hielo del infierno. Como si
lasmismas categorías que sirvieron para
aproximarse a su compleja figura en vida, se hubieran perpetuado en el tiempo
para estuiar su legado. Eso es un poco también, por otro lado, y creo que ya lo
había dicho aquí, la suerte historiográfica en términos muy amplios al periodo
que llamamos la violencia, sobre el que muchas veces se aplican categorías de
análisis que nacieron en su propio seno y adolecen de sus mismo defectos y sus
ismas pasones y prejuicios: Dogmas y sesgos que se asumen como verdades
científicas cuando no lo son, ideas heredadas que cada generación asienta y
repite sin beneficio de inventario (Pág 245 Jusn Esteban constaín,. Randon
Hause Literatura).
Tenía muchas dudas sobre la biografía, es un excelente texto. Su lectura es igualmente agradable, revivimos momentos de nuestra
historia bastante olvidados, pese a que la academia los ha estudiado con juicio y están a la mano.
Poco a poco vamos entrando en la vida de un hombre de suma importancia para la
vida nacional, hasta llegar al asesinato no esclarecido y donde están
comprometidos muchos personajes de la élite, una parte del narcotráfico, el
propio gobierno de turno y estamentos militares.
Despues del capitulo IX, se narra los hechos de la dictadura, el frente
nacional, su candidatura y el periodo entre el 74 y su muerte. Con esta biografía recordamos apartes de suma importancia en la historia de Colombia. Quiero dejar inquietos a mis lectores.
A Propósito
del virus coronavirus, que nos ataca implacablemente, un gran número de
analistas han expresado que nada será igual después de esta cuarentena
obligatoria en casi todo el mundo. Los optimistas piensan que el mundo atenderá
con más cuidado variables que a la fecha se habían convertido en un lastre: La
concentración de la riqueza, debemos pensar en una redistribución más justa, evitar que el mundo siga manejado por una élite, egoísta y sin
ninguna sensibilidad, menos del 1 %, de la población es dueña de casi todo el
dinero y bienes de valía, quienes al final toman las decisiones políticas, eso
que los sociólogos y politólogos llaman concentración del poder; evitar el
cierre de las fronteras; volver al reconocimiento de los acuerdos
multilaterales que el señor Trump desconoció unilateralmente; debe acabarse de
una vez por todas la guerra comercial entre China y los Estados Unidos. Los
pesimistas pronostican más xenofobia, un nacionalismo exacerbado y el final de
la apertura, por lo menos habrá más restricciones en términos de movilidad. Pienso
que no nos moveremos en extremos, no se dará ni lo uno ni lo otro, viviremos en
una amalgama de factores graves que se irán mitigando, empezando por la salud.
Las tareas serán varias: En materia de salud es pertinente crear protocolos y
acuerdos inaplazables. Entendimos por
fin, que el mercado no maneja todo y que el estado tiene que asumir el control
de variables vitales para el buen funcionamiento de una sociedad, concentradas
en los particulares inexplicablemente. Hablo de la salud, el desarrollo
sostenible, la educación y la redistribución de la riqueza. Esta crisis
demostró que el estado tiene mucho dinero, hay infinidad de fondos, que podrían
tener mejor uso, la política social está ausente de la agenda de gobierno por
falta de voluntad política no por falta de recursos. Poco le ha importado a la
clase dirigente los cordones de pobreza. Es un hecho, la gente no necesita que
les regalen plata, necesita oportunidades, esto ya generaría un cambio.
Varias cosas
tenemos que reconocer. La familia cambió totalmente. La familia tradicional de
una madre, un padre e hijos tiene hoy que compartir su rol histórico con otras
realidades: Todas aquellas que nacen de la comunidad LGTB. Hay un cambio de
paradigma con esta generación, a los jóvenes poco les importa la historia,
atiende a otras realidades, el presente es lo vital, esta generación realmente
es muy diferente a la nuestra. Muchas concepciones cambiaron, actitudes, formas
de relacionarnos y prioridades. No estoy diciendo que sea malo, sino que hay un
cambio y que es preciso reconocerlo para poderlo entender esta sociedad. Está
crisis, me refiero a la que nos impuso el virus, nos enseñó que el mundo
digital se estaba desaprovechado. La red y las TIC son vitales para el
desarrollo social, en todo caso nunca debemos olvidarnos del contacto humano
directo, de la importancia de la vida social como tal.
Las
relaciones laborales se vendrán de otra manera, más flexibles, pero en
detrimento de los derechos del trabajador. Abra más trabajo, el salario y la
contratación cambiará de sobremanera, se desconocerán muchos derechos
adquiridos por la clase trabajadora en cien años de lucha.
Las falsas
noticias, la manipulación de la red, la estadística mentirosa, constituyen un
peligro, quedó demostrado con la última elección de presidente de los Estados
Unidos. Se gana más frente a un candidato creándole falsas noticias, que
asumiendo una discusión política sería, esos debates que antes podían cambiar
un voto, dejaron de ser importantes. Hoy el voto es absolutamente emocional,
las redes sociales cumplen un papel perverso en esta materia. Curioso, en la era
de la información muy pocos se enteran de la verdad. Esto quiere decir que la
manera de hacer política está cambiando sustancialmente.
Debemos fortalecer la democracia liberal, no
renunciar a la participación política y asumir nuestros compromisos y derechos
políticos como necesaria atribución, de esta actitud depende que tengamos una
clase dirigente diligente y responsable.
Abra más
cupos y la educación saldrá de los claustros educativos, la virtualidad
fortalecerá esta variable en favor de la comunidad que tendrá más opciones a
menos precios.El acceso a internet debe
tender a ser gratuito, esto sería un aporte del estado a un derecho
fundamental, el acceso a la información y el conocimiento.
En Colombia, se hace necesario que el estado garantice la paz y la buena convivencia. Después de la firma de
los acuerdos de la Habana con la FARC, que despejó grandes extensiones del territorio
nacional, el estado no ha podido asumir las responsabilidades en estos territorios. Hay más territorio que estado. Esta crisis ha demostrado que,
cuando hay voluntad política, el estado puede con todo. Esto refleja una solo
cosa, la guerra es un negocio y por eso tiende a perpetuarse, la corrupción es
un verdadero flagelo en nuestra sociedad. No basta que la constitución
establezca la vida como un derecho fundamental, necesitamos que eso sea una
realidad incuestionable.
La crisis de
la democracia liberal me ha puesto a leer libros que tenía engavetados. Pienso
que la teoría de la acción comunicativa de Habermas tiene más vigencia que
nunca. De igual manera los textos de Michel Foucault, de Marx, Zizet, Raymond
Aron…en fin. Stevan Pinker, al igual que Habermas afirma que el proyecto de la
ilustración no está aún terminado, el estado, la gobernanza, la racionalidad
política a través de los partidos o las modernas organizaciones política tienen
un papel inaplazable en este momento. Pensar de nuevo las relaciones entre el
estado y la sociedad en términos de igualdad y equidad resulta ser una
prioridad. En un portal llamado “Razón y palabra”, Luis Garrido Vergara publicó
una síntesis muy lúcida de lo que se propuso el filósofo con esta teoría: “ aborda
la teoría de la acción y su fundamento racional, a partir de tres pretensiones
fundamentales: desarrollar un concepto de racionalidad más allá de los postulados
subjetivistas e individualistas de la filosofía y teoría social moderna,
elaborar una nueva concepción de la sociedad en dos niveles integrando los
paradigmas de sistemas y mundo de la vida, y por último, desarrollar una teoría
crítica de la modernidad buscando las respuestas necesarias para retomar su
proyecto original”[1].Había leído de este filósofo perfiles
filosóficos, es un texto excelente, es una reflexión sobre los principales
filósofos alemanes, su pensamiento es ordenado, pedagógico, lo difícil lo
vuelve fácil, explica con una claridad absoluta cada pensamiento, su labor es
muy crítica. Siempre he abrevado en la filosofía francesa, Lyotard, Derrida,
Guatary, Foucault, Deleuze, para sólo citar los más emblemáticos. Asesoré
algunas tesis, que me obligaron a leer los dos tomos de la teoría de la acción
comunicativa de Habermas, la experiencia fue muy constructiva y me incito a
otras lecturas y reflexión. “el trabajo de Habermas estuvo dirigido a explicar
y superar las contradicciones entre los métodos materialistas y trascendentales
en torno a una nueva teoría crítica de la sociedad, a retomar la teoría social
marxista contemplando las posturas individualistas propias del racionalismo
crítico, en torno al análisis de las relaciones entre los fenómenos
socio-estructurales culturales con los psicológicos y de la estructura
económica de la sociedad moderna”. Ahora pienso que la humanidad necesita hacer
realidad el proyecto de la ilustración de la mano de los nuevos estudios sobre
la sociedad, el estado y el individuo. Eso es lo que se conoce como una
sabiduría emancipadora. Esto paradójicamente me llevó a leer algunos pasajes de
las clases de Foucault en Francia sobre la gobernanza.
Desde hace
unos cinco años, en medio de la crítica situación en que se encuentran las
democracias liberales, he vuelto a mis lecturas fundacionales, a los grandes
filósofos. Leo a Marx con juicio. La necesidad de una reflexión sobre lo que no
está pasando, el surgimiento de un fascismo soterrado y asolapado, vestido de
nacionalismo y xenofobia, me ha llevado a pensar, cual es el papel de la
filosofía en estos momentos. La revolución de las TIC, el papel del mundo
digital, la red y las redes sociales han transformado la forma en que nos
comunicamos, la sociabilidad ha tenido trasformaciones muy grandes y por lo
tanto la política, el comercio, hoy son otra cosa. Los dos últimos textos del
sociólogo Steven Pinker: “Los ángeles que llevamos dentro” y en “Defensa de la
ilustración”, tocan este tema de alguna manera. El primero analiza cómo ha
disminuido la violencia en el mundo, contrario a lo que solemos pensar, la
historia de la humanidad está llena de violencia, el segundo es una defensa al
proyecto de la ilustración. Los dos textos son investigaciones muy complejas,
cada una de 900 páginas. El primer libro arranca con el análisis de las guerras
griegas narradas en la Ilíada y la Odisea, expone cada una de las etapas de la
humanidad desde la perspectiva de la violencia, los hechos y las cifras, nos
hablan de lo violento que hemos sido, hoy vivimos en un paraíso. Los
principales hechos violentos del Dios de los cristianos, un Dios duro y
riguroso en el cumplimiento de la ley; las guerras del imperio Romano; los
Barbaros; el proceso de cristianización de occidente, la revolución francesa,
el descubrimiento de América y la conquista, la colonia y la independencia de
nuestros pueblos; el caótico siglo XX con sus dos guerras…. La historia de la
violencia de la humanidad nos causa rubor, plena de sangre e injusticias. El
texto de Harari: De Animales a Dioses, narra el proceso de monopolización y hegemonía
del Homos Sapiens sobre todas las especies, la consolidación como rey de la tierra
desde la perspectiva del género, llena de violencia por su puesto. Los libros
de Pinker son visión muy positiva de la humanidad, nos dice tajantemente, 7500
millones de seres vivimos con mucha paz, realmente los conflictos son pocos.
Realmente estamos
viviendo una experiencia inigualable. Llevamos casi un mes encerrados. La
lectura es la fórmula perfecta para alivianar esta situación tan excepcional. Continúo
leyendo una excelente biografía de Robert Skidelski de John Maynard Keynes, de
igual manera “Será larga la noche” del escritor colombiano Santiago Gamboa e “Impón
tu suerte” de Enrique vila-matas.
He tenido la costumbre
en estos ratos de ocio, ordenando la biblioteca, leer textos que me recuerdan
gratos encuentros con grandes escritores en mi vida, de súbito me quedo leyendo
libros que me vuelven a atrapar. Me pasó con los textos de Harari que son
extraordinarios. Siempre estoy leyendo algo de Borges, a Steven Pinker,
uno de los libros se llama “En defensa de la ilustración”. Son muchos los textos, he tenido la costumbre de leer muchos libros a la vez. Dos cosas
motivan mi vida, mis hijos y mis libros, soy un lector de todas horas, podría
decir que esta es mi profesión.
Me falta muy
poco para terminar el libro del escritor Santiago Gamboa, hace dos meses había leído la anterior novela “Volver al oscuro Valle”, me gusto mucho, cinco historias
entretejidas por la sed de venganza, entre capítulos sobre el célebre poeta
francés Arthur Rimbaud, sobre todo su experiencia en Paris con Verlaine. En
este blog hable de esta excelente novela, con una trama bien hilvanada. La
novela “Será larga la noche” Narra la historia de un niño que presencia un
horrible asesinato, la trama gira sobre la búsqueda de los asesinos y de este testigo excepcional, hechos que le sirven
de pretexto al escritor para describir nuestro país paradojal, hermoso al final, pero marcado por una violencia que parece eterna. Un fiscal, Jutsiñamuy, una periodista, Julieta y su asistente Johana asumen esta tarea, narrada con
una prosa sin arabescos, directa, como si fuera una crónica. Este libro
describe un país de regiones que se bate entre la barbarie y la civilización, como
el texto de Sarmiento.
Los ingleses,
excelentes historiadores, cuando se trata de buenas biografías, no hay quien
los supere. La biografía de Keynes, no sólo narra los últimos cien años de Inglaterra
y las condiciones geopolíticas que debió manejar, con todas sus tragedias,
logros y virtudes. Es un texto de más de 1000 páginas. No solo describe una
gran parte de la historia universal, sino que conocemos la Inglaterra de finales del
siglo 19, las dos guerras mundiales en el siglo XX, el periodo entre guerras y los grandes
debates de economía, de tanta importancia. Las
relaciones de este economista son muchas, pero se relevan no solo las del mundo geopolitico y financiero, sino aquellas que giran alrededor de la filosofía y la literatura, el famoso Círculo literario o grupo de Bloomsbury fue muy importante para la renovación de las letras inglesas.
Los artículos
de Enrique Vila-Matas, son un bocado de Cardenal. Pequeñas dosis de genialidad. Cada artículo o
texto es alucinante, incita a otras lecturas. Este hombre, no dejo de decirlo,
puede ser el próximo nobel de literatura.
Cuando empezamos
una novela en poco tiempo estamos inmersos en un universo nuevo, ajeno al nuestro, en una
historia, con personajes que nos tocan, la ficción adquiere para uno como
lector vida propia, el texto se sobrepone a nuestra realidad. Hay una lectura
de un pequeño ensayo que nos ayuda a entender esta relación tensa: Esta interacción fue sugerida en 1917 por
Edward Thorndike: “comprender un párrafo es como resolver un problema de
matemáticas. Consiste en seleccionar los elementos claves de la situación y en
relacionarlos correctamente con la cantidad exacta de peso, influencia o fuerza
para cada uno”. Años después, Goodman (1982) describió a la lectura como un
“juego psicolingüístico de adivinanzas” donde el lector, a partir de la
información visual y de la información no visual, va anticipando, prediciendo,
elaborando y corrigiendo hipótesis para comprender el texto”.Steiner dice: “La escritura dibuja un
archipiélago en las vastas aguas de la oralidad humana. La escritura, sin
detenerse siquiera ante los diferentes formatos de presentación del libro,
constituye un caso aparte, una técnica particular dentro de una totalidad
semiótica en buena medida oral”.
En el ensayo
es más directo, más fácil de conectarse con el texto. Cuando nos encontramos
con escritores como Borges las variables son impredecibles, la intertextualidad
a las que nos lleva con ejes sorprendentes, como si fueran universos paralelos,
son un verdadero avivamiento donde los autores de sus preferencias van creando
desde su punto de vista, en el texto, una interpretación novedosa, el ensayo se
vuelve a la vez una creación, para el lector este efecto se multiplica. Foucault en el prólogo a la última edición de historia de la locura en la época clásica plantea: "Quiero que este objeto-acontecimiento (se refiere al libro), casi imperceptible entre otros se recopie, se repita, se fragmente, se imite, se desdoble, y finalmente desaparezca sin que aquel que le tocó producirlo pueda jamás reivindicar el derecho de ser su amo, de imponer lo que debo decir, ni decir lo que debo ser. En suma, quiero un libro de así mismo, ese estatuto del texto, al cual sabrán reducirlo la pedagogía y la crítica, pero no tenga el desparpajo de presentarse como discurso: A la vez batalla y arma, estrategía y choque, lucha y trofeo o herida, coyuntura y vestigios, cita irregular, y escena respetable". Revindica que el autor desaparezca una vez sea publicado el texto y por ende no tenga ninguna soberanía sobre el mismo, siendo el lector el protagonista esencial del mismo.
Alejandra
Peliccer y Sofia a Vernon en un texto denominado “Entre el texto y el lector,
la creación de mundos posibles”,categorizan: “Goodman, como muchos otros
autores, ha tratado de descubrir los procesos cognoscitivos involucrados en la
lectura de textos completos (por oposición a otros autores que trabajan a nivel
infra-textual). Aunque los logros han sido significativos, está claro que el
problema de cómo los lectores abordan un texto como totalidad es sumamente
complejo y requiere de un trabajo de investigación más amplio. La lingüística
del texto, desde sus diferentes enfoques, ha dejado en claro que un texto no es
una yuxtaposición de palabras u oraciones (De Beaugrande, 1980; De Beaugrande y
Dressler, 1981; Halliday y Hasan, 1976; Van Dijk, 1983 y 1988; Koch, 1989). Un
texto es una unidad semántica que funciona como un todo ya que sus distintos elementos
están relacionados cohesivamente entre sí a través de varios mecanismos
(referencia, sustitución, elipsis, conjunción, cohesión léxica, etc.) Los
elementos presentes en el texto son tomados por el lector para darles una determinada
organización e interpretación. De esta
manera, el sujeto establece relaciones, categoriza, compara, busca semejanzas y
diferencias. Esta actividad conceptual, que implica una interacción entre
sujeto y texto, es necesaria para dar significado”.
Cuando se empieza la lectura de "La Guerra y la paz", en poco tiempo estamos en
la Rusia imperial, en medio de una historia de amor, tomando partido,
presenciando una sociedad monárquica, arribista, de la mano de un autor que
pretendía llevar hasta sus máximas consecuencias el papel de la novela como
representación, hablo de la novela total, en esta historia se describe el poder
en sus más nefastos efectos. Alejandra Peliccer y Sofia a Vernon expresan: “En
la literatura especializada parece haber un acuerdo general sobre el hecho de
que es el lector quien, en última instancia, provee significado a los textos a
partir de una serie de operaciones mentales. El problema central reside en
esclarecer cómo el sujeto relaciona todos los elementos del texto”. La magia
del escritor está en seducir al lector a través de una historia, desde una técnica.
Recuerdo la
experiencia que significó para mí la lectura de “Los miserables” de Víctor
Hugo. La relación del texto con el lector tiene connotaciones que van más allá
de la racionalidad y de hecho esa novela transformó mi vida, hay una conciencia
que nace, proviene del texto, por primera vez pensé en la justicia, en la
predestinación y en el poder de la divinidad y su incidencia en la vida, la historia es tan real como la vida y tuvo efectos reales sobre muchos
conceptos de mi vida. Esto confirma que “El lector usa una serie de estrategias
y reglas que le permiten estructurar y organizar el discurso de tal manera que
el resultado final es una transformación del texto original”. Igualmente, del
sentido.
Todo lo
nuestro está signado por el mundo griego. Desde la construcción del discurso
hasta la lógica del sentido, el logos que anticipa cualquier análisis es una
creación griega, Sócrates habló y no hemos podido salir de su mundo. Al
respecto del tema en la retórica de Aristóteles, en un prólogo encontré esta
elucidación pertinente al tema: “Desde hace algo más de medio siglo -en
particular, desde el encuentro entre las obras de W. Jaeger y los métodos de
análisis de la filosofía hermeneútida '- viene hablándose de la «escritura»
como de un problema fundamental de la interpretación de Aristóteles. Para
comprender este problema hay que partir de la base, según acaba de hacerlo E.
Lledó, de que «las palabras aristotélicas se han incorporado frecuentemente al
discurso de sus intérpretes y han formado con ellos una amalgama en la que
adquirían inesperadas, anacrónicas y sorprendentes resonancias”.
En “Carta
sobre el humanismo” Heidegger expresa: “El pensar lleva a cabo la relación del
ser con la esencia del hombre. No hace ni produce esta relación. El pensar se
limita a ofrecersela al ser como aquello que a él mismo le ha sido dado por el
ser. Este ofrecer consiste en que en el pensar el ser llega al lenguaje. El
lenguaje es la casa del ser. En su morada habita el hombre. Los pensadores y
poetas son los guardianes de esa morada. Su guarda consiste en llevar a cabo la
manifestación del ser, en la medida en que, mediante su decir, ellos la llevan
al lenguaje y allí la custodian. El pensar no se convierte en acción porque
salga de él un efecto o porque pueda ser utilizado. El pensar sólo actúa en la
medida en que piensa. El pensar sólo actúa en la medida en que piensa”. El problema
de la escritura y el texto precede al problema de la lectura. Interpretar y pensar es la esencia.
En el texto
de Borges “El idioma de los argentinos” hay una disgregación sobre la gramática,
las gramaterias dice, lo más humano. La cavilación es esta ¿Mediante qué
proceso psicológico entendemos una oración? Borges toma la frase: En un lugar
de la mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme. Explica cada palabra de
manera individual, parte del hecho que toda palabra aislada es un signo.
Expresa que las palabras no son la realidad del lenguaje, las palabras sueltas
no existen. Siguiendo la doctrina de Croce, que piensa que es la oración la que
le da sentido a cualquier construcción gramatical. Nuestro destino es hacernos
a la sintaxis dice Borges al final y piensa mucho en los factores psicológicos de
toda elaboración lingüística.
Este tema que
parece simple y no lo es, ahora que se habla de autoficcion que le da al autor
una libertad que antes no tenía y que ha transformado la relación entre el texto
y el lector, da para mucho. El último libro publicado por Acantilado sobre Nietzsche escrito por Dorian Astor, una verdadera joya, sobre el autor que más a tratado la condición del lector, el que más la exigido, siempre escrutó la relación del lector con texto, sobre la base, que escribe con aforismos, que paradójicamente se renuevan, no es lo mismo leer a este autor hoy que hace cincuenta años, curioso el sigue vigente. Astor comienza preguntándose en el prólogo de este excelente texto: "Hasta dónde llega, hoy en día, nuestra capacidad de oír a Nietzsche. ? hasta qué punto queremos podemos y queremos oírlo. Responde: Esta pregunta es casi el único objeto de este libro, que por lo tanto no va a limitarse a un mero comentario explicativo de la filosofía de N. N se explica muy bien sólo, cuando se explica. Se trata de medir entre sus textos y nuestra lectura, hasta donde alcanza su capacidad de decir y nuestra voluntad de leer, su voluntad de ser oído y nuestra capacidad de oír. La lectura de N plantea una doble exigencia, que es la de toda práctica filosófica: La de un arte de leer, ligado indefectiblemente a un arte de conocerse así mismo. Leer a N es al mismo tiempo interpelarnos a nosotros mismos como lectores, evaluar lo que somos, es decir el valor de lo que podemos y queremos ". "No hay que que ver ahí el efecto mágico de una fusión entre el circulo hermeneutico del autor y el lector, y menos aún el efecto soñado de la eterna identidad del hombre consigo mismo ( De hecho N se daba perfecta cuenta de que sus lectores no existen todavía, y acaso nosotros como lectores vivimos tan sólo del crédito que nos atribuimos), sino más bien la conclusión, tras la lectura, cuando interpela a sus lectores, N nos interpela todavía hoy a nosotros.
La relectura
del primer texto de este libro, hablo de los privilegios de la vista, que hace
parte de las obras completas de Octavio Paz, es un verdadero privilegio. Es un análisis de las relaciones entre las bellas artes desde la toma de conciencia del escritor, de su condición estética, dilucida las
relaciones de la poesía con la música, con la arquitectura, con la pintura, pretexto
para evocar cómo accedió a estos misterios de joven en su pueblo natal. Esta
mezcla entre biografía y ensayo hace de este texto una joya. Por supuesto que
toca recuerdos biográficos que son una exaltación a México, al muralismo y a
los primeros ensayistas. Me evocó
inmediatamente a George Steiner, muerto hace pocas semanas.
Los
privilegios de la vista comienzan haciendo una elucidación sobre las relaciones
de la poesía moderna y las otras artes. Empieza citando a Baudelaire, trae a
colación sus textos sobre pintura. De igual manera cita los ensayos de este
poeta sobre música, concretamente sobre Wagner, afición que también aparece con
Mallarme. Octavio nos recuerda cómo el simbolismo tuvo afinidades con la música,
la pintura para la época fue vista como música para los ojos. El texto cita a Stravinski,
Schomberg, al surrealismo, habla de la trinidad estética: Poesía, música y
pintura. El centro de estas revoluciones se dio primero en París y después en
Nueva York.
Octavio Paz
empieza por esta vía a contarnos lo que pasó en México de su niñez y
adolescencia. Expresa: Nuestro primer
poeta fue José Jesús Tablada. Este es el autor de la historia del arte en
México. Tablada exalta todo el muralismo de México, a Orozco, Rivera, Tamayo y Covarrubias.
Estas relaciones imbricadas en el texto es lo que lo hace tan brillante, tan
riguroso y tan hermoso, va dándonos datos de su entrada a los temas del arte y
su interés precoz por el mismo, su nacimiento como escritor. Cita a los poetas
modernos de México: Gorostiza, Villaurrutia y Cuesta. Me recordó a uno de los
escritores preferidos, al guatemalteco Luis Cardoza y Aragón. Dice el arte de
México es un capítulo del arte occidental. El texto evoca su interés por la
arquitectura, de tanta importancia para la capital. Cita a Valery: en “Eupalinos
o el arquitecto”. Lo más fantástico es como lo sitúa a uno, con tal sutiliza en
su pueblo natal: Yo crecí en Mixcoac, pueblo que fue un cacicazgo indígena, lo
describe con magisterio. De súbito saltan los datos biográficos, su bachillerato
en el colegio San Idelfonso (Escuela normal preparatoria). Creció entre las
riquezas arquitectónicas de ciudad de México, nunca en su vida abandona este
contexto, la conciencia histórica de su México querido.
Lo que quiero
resaltar de este texto es su relación con la historia del arte, con el desciframiento
de las relaciones íntimas de las diferentes artes, del sustrato de racionalidad
de los discursos, de las bellas artes, de la poesía, la narrativa, básicamente de
cualquier contenido y expresión, de los significantes de cada uno, los
movimientos que agrupan las tendencias y la relación del artista con el
entorno. Expresa el escritor: Mi relación con el arte moderna fue íntima y diaria.
Nos trae artistas que olvidamos inexplicablemente, los muralistas Fernando
Leal, Fermín revueltas, David Alfaro Siqueiros. En este texto hay una
descripción de la ciudad de México exuberante de la mano de sus recuerdos.
De ahí sale
el deseo de volver a leer apartes de “Presencias reales” de Steiner. Empiezo
por decir que la capacidad de volver la experiencia individual en universal, es
lo que hace de estos hombres algo distinto. El texto comienza de esta manera:
“Seguimos hablando de la salida y puesta del sol, y lo hacemos como si el
sistema Ptolemaico del sistema solar no hubiera sido sustituido de forma
irreversible por el copernicano”. Steiner primero nos sitúa. Categoriza sublimemente:
en nuestro vocabulario y nuestra gramática habitan metáforas vacías y gastadas
figuras retoricas que están firmemente atrapadas en los andamiajes y recovecos
del habla de cada día, donde erran como vagabundos o como fantasmas de desván”.
El autor deja ver que en os discursos de la modernidad Dios no existe, hasta
ahí Nietzsche, y expresa, este ensayo piensa lo contario. Cualquier explicación
sobre el habla es una garantía de la existencia de Dios. El estudio es una
apuesta del significado del significado. En favor de la percepción y respuesta
cuando una voz se dirige a otra, cuando enfrentamos al texto, la obra de arte o
la pieza musical, es decir cuando encontramos al otro en condición de libertad,
una apuesta en favor de la trascendencia. Este es un ensayo sobre la
interpretación en materia de artes, la relación el ser con la obra, la toma de
conciencia.
Estas lecturas
nos enseñan la grandeza de la escritura, del texto y la relación que tenemos
frente a los mismos.Leer no es un acto
simple. La obra y el texto son una apertura al reconocimiento del otro y a la
vez una interpretación del mundo. Estos textos le dan mucho sentido a la vida. La escritura es una toma de conciencia. Espero ampliar este artículo. Amanecerá y veremos.