jueves, 18 de junio de 2020

LITERATURA PARA ESCARABAJOS


El problema no es leer, sino qué leer. Borges es el lector por antonomasia, de manera precoz supo cuales eran los autores y temas de su preferencia. Los circundó y abordó siempre, casi  no salió nunca de ellos, los hizo de muchas maneras, con una inteligencia absoluta y el respeto irrenunciable por la buena prosa, en sus escritos mezcló el cuento y el ensayo, siempre estructurado, con un mundo de citas lúcidas  e inteligentes, no siempre reales, que incitan a otras lecturas,  perfectamente imbricadas como parte del texto con un propósito estético, termina siendo un artificio narrativo.  El escritor no existe sin el lector.
Por estos días de lecturas obligadas, la pregunta es: Qué leer, qué escoger, de acuerdo  a nuestras preferencias, la perspectiva estética y la sensibilidad son los únicos patrones, también somos una construcción estética de acuerdo a nuestras lecturas. Cuántos autores dejamos de conocer por el exceso de ofertas por gracia del mercado comercial, tan lleno de trampas, la dictadura de las editoriales, muchas veces publican pensando sólo en las ventas y no en la literatura.
En todo caso la decisión la toma el lector. Escuche un conversatorio en la red de Juan Gabriel Vázquez sobre la relación de Camus y los escritores del Boom, sobre todo Vargas Llosa, habiendo muerto el primero, ósea Camus dos años antes de la publicación de la “Ciudad y los perros”, pareciera que conocía la obra de Vargas Llosa, hay conexiones impredecibles. Recordé el tema de los precursores traído a colación por Borges. Expresa Juan Gabriel Vásquez que "Escribir es una manera de subsanar, completar lo que está incompleto". Pienso que en la literatura todos los temas han sido tratados.
Miremos el momento que vivimos.  El confinamiento. La relación de la casa con la literatura. Este fue el propósito de un  ensayo (José Joaquin Parra Bañón), "La casa en la literatura latinoamericana contemporánea", gracias a la red lo pude leer, decía en un aparte: “Propongo entonces llevar a cabo un análisis de la representación de la casa a través de la literatura para ir más allá de su construcción material, y entender a cabalidad la importancia – cultural, política y económica – de este espacio en el imaginario social contemporáneo”. Expresa la autora: La casa es el lugar de la identidad y la intimidad por antonomasia, por eso se asimila a la idea de hogar, a una extensión material de nuestro «yo-cuerpo» (Zaplana Bebia 2004, 2) que se ha convertido en la actualidad en un dispositivo fundamental para la configuración de la subjetividad”. El autor deja ver que el tema ha sido tratado y está expuesto en muchas obras: “La casa de vapor de Julio Verne, Casa de muñecas de Ibsen, La casa Rusia de John de Carré, La ilustre casa de Ramires de Eça de Queiroz, La casa del juez de George Simenon, El Gran Gatsby de Scott Fitzgerald, La casa de Aizgorri de Pío Baroja, La casa de Bernarda Alba de García Lorca, En la casa del padre de Caballero Bonald o El país del miedo de Isaac Rosa”. Enfatiza; "En rigor, investigar el tratamiento de la casa en la literatura es una tarea compleja por dos razones:  porque implica una labor titánica de revisión de obras, y porque invita a una aproximación desde múltiples disciplinas y epistemes que complejizan el objeto de estudio" (1).
La articulación entre textos, la relación azarosa de sus temas y las coincidencias por fuera de cualquier intencionalidad es tema que me inquieta mucho. Kundera afirma que la novela comenzó a admitir la risa con el Quijote. El escritor  como creador en este caso, compite con Dios: “La desdivinización del mundo (Entgötterung) es uno de los fenómenos que caracteriza los Tiempos Modernos. La desdivinización no significa el ateísmo, designa la situación en la que el individuo, ego que piensa, reemplaza a Dios como fundamento de todo; por mucho que el hombre pueda seguir conservando su fe, arrodillándose en la iglesia, rezando al pie de la cama, su piedad sólo pertenecerá en adelante a su universo subjetivo. Tras describir esta situación, Heidegger concluye: «Así es como los dioses terminaron por marcharse. El vacío que se produjo en consecuencia fue colmado por la exploración histórica y psicológica de los mitos»”. Kundera en los testamentos traicionados es categórico: ¿Qué es un individuo? ¿En qué consiste su identidad? Todas las novelas buscan una respuesta a estas preguntas. En efecto, ¿mediante qué se define un yo? ¿Por lo que hace un personaje, por sus actos? Pero la acción escapa a su autor, se vuelve casi siempre contra él. ¿Por su vida interior, pues, por los pensamientos, por los sentimientos ocultos? Pero ¿es capaz un hombre de comprenderse a sí mismo? ¿Pueden sus pensamientos ocultos servir de clave para su identidad? ¿O es que el hombre se define por su visión del mundo, por sus ideas, por su Weltanschauung? Es la estética de Dostoievski: sus personajes están arraigados en una ideología personal muy original según la cual actúan con una lógica inflexible. En cambio, en la obra de Tolstói la ideología personal está lejos de ser algo estable en lo cual pueda echar raíces la identidad individual: «Stefan Arcadiévitch no elegía en absoluto ni sus actitudes ni sus opiniones, las actitudes y las opiniones iban solas hacia él, tampoco elegía la forma de sus sombreros o de sus levitas, sino que se quedaba con lo que se llevara» (Ana Karenina). Pero, si el pensamiento personal no es el fundamento de la identidad de un individuo (si no tiene mayor importancia que la de un sombrero), ¿dónde se encuentra este fundamento?". Esta es una manera de abordar los textos desde una concepción narrativa frente a los interrogantes fundamentales de la vida. La novela es un desciframiento de la condición humana desde la ficción. 
Escoger los temas también tiene que ver con nuestras concepciones, con la esclerotica de nuestras convicciones. Para el lector, fuera de todo aquello que el mercado le va imponiendo, escoger qué leer es vital, creo en la lectura hedonica, al final siempre vuelvo al redil y a los autores de siempre.
Con el confinamiento y ante la limitante del tiempo, hay más para leer que tiempo para abordar todos los textos, escoger bien es la clave. Nos podemos dejar llevar por varios autores. Para mi, el mejor guía sigue siendo Borges. Pero los apuntes y las memorias: Canetti, Musil, Borges-bioy, nos llevan siempre a otros autores, son una guía perfecta y una manera de tomar café con nuestros autores preferidos.
(1) file:///C:/Users/CON&CON%20PC2/Downloads/Imaginarios_de_la_casa_en_la_literatura.pdf



domingo, 14 de junio de 2020

MARI



Tiene unos ojos negros hermosos, un color de piel acanelado, de estatura media como buena latina, mucha gracia que se devela siempre con una sonrisa intempestiva, inteligencia, apuntes inteligentes, repentistas, matizados con carcajadas estridentes. Nació a las cuatro de la mañana en la ciudad colombiana de Manizales hace 22 años y el miércoles se gradúa de comunicadora social después de un periplo por instituciones educativas, 16 años de formación, donde cumplió a cabalidad y nunca perdió una materia. Esta es la historia rosa de mi hija. Podría agregarle que se preocupa más de lo normal, que ciertos retos se le vuelven angustia, que ser directa y franca, muchas veces le trae problemas y que no acepta dobleces ni hipocresías en una sociedad que está diseñada para asumir estos insumos tan nefastos de manera cotidiana. Ana Isabel, su  madre que murió hace cuatro años después de un cáncer que sinuosamente apareció y que no le dio tregua, se dedicó con una pasión desmedida a formar sus hijos y de hecho esta sería su semana, el logro de tantas mañanas y días, los siete días de la semana y los 365 de todos los años formando a su hija, enseñándole la responsabilidad y aplicándole el antibiótico emocional como regla, no se deje robar la alegría de nadie ni de nada, cero miedos, lo que nos ponga la vida, lo podremos superar. Uno podría afirmar que la actitud moral y la honradez, al estilo de Kant, fueron para Ana, categorías morales, deberes indeclinables.   
Esta sociedad, la que nos tocó, está cargada de servidumbres, nos obliga a cumplir con formalismos y ciclos para ser competitivos y para sobrevivir al darwinismo económico avasallador que nos imponen, aspecto que genera en la formación de un hijo muchas dicotomías, angustias y una incertidumbre total. Enseñarles a ser inteligentes para no dejarse consumir por arribismos, para enseñarles que la vida no puede ser sólo de resultados, es lo pertinente. Conocemos las reglas que imperan: Lo económico es vital para sobrevivir, no hay otro medio. Es bueno por ello recordar que la vida es una afirmación de fe no fundamentada en bases concretas, llena de belleza, magnificencia, gracia e infinita hondura de sensibilidad.  El hombre es más que maquina o una serie de actos reflejos. Cómo los poetas románticos, hay que vivir todos los días, con grandeza. Ser más inteligentes que las circunstancias y no olvidar por lo urgente lo importante, es lo ideal. Cómo dice Epitecto, Compórtate en tu vida como en un banquete. Si algún plato pasa cerca de ti, cuídate mucho de meter la mano. En cambio, si te lo ofrecen, coge tu parte. Haz lo mismo con tus riquezas, amigos, parejas, familia o cualquier otro aspecto. Si puedes lograrlo, serás digno de sentarte a la mesa de los dioses. Y si eres capaz, incluso, de rechazar lo que te ponen delante, tendrás parte de su poder.
Disfrutar el presente es un antídoto eficaz contra las tristezas que nos impone la vida. El presente, el hoy de mi hija es un logro, su grado, premio a muchos esfuerzos, de muchas mañanas corriendo para su universidad como si fuera a perder una guerra por unos segundos embolatados entre los avatares de la rutina; de lágrimas y alegrías en cada batalla ganada, de momentos de soledad e incomprensión y de la firmeza que camino se hace al andar y la vida es un reto irrenunciable.
También es la alegría de muchos quienes siempre le dieron ayuda, sobre todo en los momentos más adversos. De su madre, de sus hermanos, de sus abuelas, de sus tías, de sus primas y primos, de sus amigas. De igual manera de las azarosas circunstancias y articulaciones de un destino que no siempre manejamos y que permitió que llegara a este logro y sobre todo de su perseverancia.

lunes, 1 de junio de 2020

CIENCIA Y LITERATURA


No escribiré  de las obras de literatura que se adelantaron a la ciencia y precedieron en sus narrativas muchos de los adelantos que se confirmarían con el tiempo (Julio Verne, George Wells,  Aldous Huxley), quiero aludir a ciertos textos académicos, de historia y filosofía, de ciencia y de divulgación científica, con mucha calidad literaria, así como algunas biografías que pueden considerarse como verdaderas obras literarias por su prosa, la excelente estructuración de los textos y su línea argumentativa, parecen verdaderas novelas.
Sólo hablaré de lo que leo en estos momentos, estoy lejos de hacer un texto riguroso sobre el tema, me imagino que hay muchos. Empezaré por dos textos publicados por la editorial “Acantilado” y una biografía de Robert Skidelski sobre Keynes.
El primero de Marc Fumaroli “Cuando Europa hablaba francés” y el segundo “Nietzsche” la zozobra del presente de Dorian Astor. El primero es una exhaustiva investigación sobre la Francia del siglo XVIII, con sus antecedentes y consecuencias, la reverberación en todo el contexto de un país que, para la época, se convirtió en la cuna del pensamiento moderno, de la democracia y de los derechos humanos. El cambio para la sociedad occidental fue total. Expresa el autor: “Este libro es un paseo al azar por los encuentros entre franceses y extranjeros, en un siglo XVIII en el que los franceses se sienten en todas partes como en su casa, en el que París es la segunda patria de todos los extranjeros y en que Francia es objeto de la curiosidad general de los europeos”. Ese siglo de las luces comienza entre 1713 y 1714, con la firma de los tratados de  Utrecht y de Rastadt “Que salva lo esencial de las posiciones de Francia en Europa. Concluye en 1814 con la entrada de los aliados a París y la caída del imperio napoleónico”. Habla del siglo que creyó en la felicidad en la tierra.
Tal vez caiga en una adjetivación pecaminosa, pero este texto es fantástico de principio a fin. Narra la fascinación por un periodo que constituye la imbricación de todo lo importante que nos sucede en el mundo moderno, desde un país que irradió la mayoría de los principios y estructura del estado moderno, los derechos del hombre y la modernidad en todo su contexto, el ciudadano en el magisterio de derechos y deberes y el pensamiento laico con la fuerza para desligarse de cualquier dogma. El rigor del texto es absoluto. El prólogo abre con una afirmación categórica, que sintetiza el pensamiento del autor desarrollado en el texto: “Este libro es un paseo al azar por los encuentros entre franceses y extranjeros, en un siglo xviii en el que los franceses se sienten en todas partes como en su casa, en el que París es la segunda patria de todos los extranjeros y en el que Francia es objeto de la curiosidad general de los europeos”. Hay una especie de vehemencia en este libro, el autor quiere afirmar la importancia de la época que nos permite entender mejor nuestro presente. La paz de Utrecht con Inglaterra en 1714, seguida por la paz de Rastadt  con Holanda y el emperador, son de suma importancia, esto quiere decir que quedan intactos para Francia las reglas del juego fijadas  por los tratados de Wesfalia en 1648. En adelante el texto nos lleva a conocer con absoluta milimetria todo el proceso de reverberación de París y sus conexiones con América, que se incorpora a occidente, alude a la cita precisa, nos trae personajes realmente desconocidos, de mucha importancia en este proceso, pues el trabajo recurre al detalle, es evidente, que fueron muchas las lecturas que realizó el autor. Dice el autor: “La vida privada se toma su revancha frente a la vida pública". Ya no es el rey el que habla, el súbdito se toma la palabra y la hace valer. El Dios desaparece como legitimador del poder y la sociedad civil asume roles antes no visto, los que siguen vigentes, hacen parte de la estructura de poder actuales, desde la modernidad como contexto racional.
El texto de Dorian Astor sobre Nietzsche, es una afirmación de su vigencia y un esclarecimiento frente a tantas responsabilidades adjudicadas al pensador alemán, inexplicables, pero aparecen siempre como verdades irrefutables.  En su ambicioso, voluminoso y esclarecedor libro, Astor pasa de largo por los aspectos biográficos de Nietzsche, habitualmente empleados por los hagiógrafos de turno para desvincular al maestro de los totalitarismos criminales del siglo XX (convertida ya la hermana del filósofo en chivo expiatorio ad hoc, por muy ciertas que fuesen sus simpatías nacionalsocialistas) para concentrarse en su pensamiento a la hora de dar respuestas; y semejante estrategia resulta no sólo innovadora (quién habría de decirlo, a estas alturas), sino pertinente a la hora de ofrecer, de hecho, una lectura de Nietzsche lanzada como un dardo al siglo XXI. Pablo Bujalange, en un texto encontrado en la red, publicado por el diario de Sevilla en España, hace una  síntesis magistral: “En su ambicioso, voluminoso y esclarecedor libro, Astor pasa de largo por los aspectos biográficos de Nietzsche, habitualmente empleados por los hagiógrafos de turno para desvincular al maestro de los totalitarismos criminales del siglo XX (convertida ya la hermana del filósofo en chivo expiatorio ad hoc, por muy ciertas que fuesen sus simpatías nacionalsocialistas) para concentrarse en su pensamiento a la hora de dar respuestas; y semejante estrategia resulta no sólo innovadora (quién habría de decirlo, a estas alturas), sino pertinente a la hora de ofrecer, de hecho, una lectura de Nietzsche lanzada como un dardo al siglo XXI”[1]. El texto es una relectura de la obra del pensador alemán, expone y argumenta su pensamiento con las articulaciones correspondientes, sus influencias, un pensamiento por fuera del canon filosófico, desde los griegos hasta sus contemporáneos, el autor asume dejar en claro la vigencia de su pensamiento. Este es un relato lúcido que enfrenta a los detractores de Nietzsche. Incita a otras lecturas.
En la próxima entrada escribiré sobre el texto de Robert Skidelski sobre Keynes.



[1]
Periodico a vanguardia de españa
https://www.diariodesevilla.es/delibros/nietzsche-zozobra-presente-dorian-astor_0_1309669312.html

sábado, 16 de mayo de 2020

LO QUE NO ME ENSEÑARON


Está es un excelente columna, aparecida en el periódico “Espectador” de Colombia, hoy. Sólo me queda decirles que la disfruten. CESAR HERNANDO BUSTAMANTE

Mauricio García Villegas
16/05/2020

La semana pasada me invitaron a una charla con rectores de colegios para hablar sobre la manera como la pandemia está cambiando la enseñanza, sus contenidos y sus métodos. Me quedé pensando en lo que a mí me habría gustado que me enseñaran en el colegio.

Me habría gustado que me hablaran más de Darwin, de su viaje en el Beagle, de su curiosidad y de su modestia, de su teoría de la selección natural y del origen común de todo lo viviente.

Que me mostraran el “calendario cósmico”, de Carl Sagan, que es una metáfora del tiempo, con el big ban, primer gen en segundo del año y con toda la historia moderna (400 años) en el último segundo del 31 de diciembre.

Que me ayudaran a descubrir verdades por mis propios medios, a través de experimentos, en lugar de pedirme que me aprendiera esas verdades de memoria.

Que me enseñaran más de historia de Colombia, con todo lo furioso y lo sublime que hay en ella. Que me ayudaran a escribir mejor, con buenos consejos para decir las cosas de manera más clara y más inteligente. Que me indicaran cuáles son las falacias argumentativas más comunes y cómo evitarlas.
Que me enseñaran matemáticas con la gracia y el misterio que tienen. 

Que me contaran sobre la historia de la ciencia, con más referencias al siglo XVII, que es el siglo de Galileo y de Francis Bacon, y no solo al siglo anterior, que es el del Renacimiento, o al posterior, que es el de la Ilustración; pero, en cualquier caso, que me hablaran más de todo eso.


Que me adiestraran para escribir, aprendiendo a corregir y no simplemente pasando ideas de la mente al papel. Que me explicaran que los seres humanos estamos predispuestos genéticamente, con una mezcla de impulsos nobles y mezquinos, pero sin que la genética nos marque necesariamente el destino.


Que me hablaran más de arte y de literatura. Que me revelaran los secretos básicos del cerebro, para entender que somos seres emocionales (más que racionales) y que con mucha frecuencia lo que creemos verdadero es una simple adaptación de lo que deseamos.









domingo, 10 de mayo de 2020

ANA ISABEL EN ESTE DÍA


Alguien me preguntó, hace cuanto se fue Ana. Respondí, ella nunca se ha ido. De hecho, esta semana arreglamos la casa por sugerencia suya. Sentí que me juzgaban como loco. Siempre confiamos en la verdad material, poco en lo espiritual. Ana, siempre ha estado con nosotros. Los hijos y el suscrito lo asumimos como algo muy natural. Hay dos tipos de madre, igual de importantes. Las que sacrifican todo en favor de sus hijos: Ana, Blanquita la esposa de Luis ángel, mi madre Miryan, Amparo, se dedicaron de tiempo completo y exclusivamente a la tarea, abandonaron todos los proyectos personales. Otras que, fuera de ser madre la vida les obligó con otros roles: Ana Emilia, Beatriz Ángel, Nora, Nayibe, Viky, Gloria Ángel, decisión que no admitía otra variable, fue una necesidad, una obligación. Sobra decir que para ser madre no se necesita tener hijos: Gloria Ángel parece la mama de todos.
Ana se levantó desde que nacieron mis hijos a cumplir con el proyecto de educarlos, nunca desfalleció en este propósito, como hicieron nuestros madres. Les enseñó a ser honestos, principio no negociable para ella, a cumplir, ser responsables, ósea responder a sus circunstancias con el sentido moral del deber, a vestirse siempre acorde a las circunstancias, que sus trajes no desdigan de ustedes replicaba, no dejen de soñar y ser alegres, no importa las circunstancias atribuladas que tengan al frente. Ana siempre estaba lista y bien vestida, a las siete y media de la mañana de todos los días, con la excepción del Domingo, ese día descansaba.
A casi todos se les olvida que Ana estudió Derecho hasta el cuarto año, sabía mucho de la carrera, le faltó un año para graduarse. Había estudiado comunicación social, tres años, trabajó en Aces y seguros atlas en Manizales, la segunda empresa de seguros de Colombia, como secretaria de gerencia del doctor Rivas; gerenció un club de tenis muy importante en Bogotá; fue jefe de ventas del afiche que ganó el premio nacional de publicidad y superó las expectativas de ventas al 600 %, fue una locura. Tenía una memoria de dinosaurio, se sabía todas las letras, todos los tangos, ningún dato se le escapaba, escuchaba radio, digo noticias, igualmente todo el día, pocos saben que era adicta a la revista "Muy interesante" y "La revista Semana" de Colombia, nunca faltó un libro en su mesa de noche. Conoció y leyó a Harry Potter, la totalidad de los textos, antes de ser tan populares y defendía a la autora, le discutía a los intelectuales pues la excluián como autora importante. Expresaba, sí usted es experto, debe reconocer su éxito, los escritores se deben a los lectores, ese es un termómetro que se debe tener en cuenta, hablo desde mi condición humilde. Le encantaban los libros de viajes, tenía todos los libros de Jane Austen y prácticamente podría pronunciar párrafos completos de “Orgullo y prejuicio”.
La conciencia que deja un ser sobre los otros es la que perdura, no es una entelequia. El abuelo de Ana, estableció una linea de conducta que pervive. Su orden, su terquedad en favor de la familia,  no transó en sus principios, la vida no le sorprendió nunca, se le anticipó a todo, incluso a su muerte. Doña Ana Emilia es igual. Todos los hijos tienen imbricado ese ADN. Las mujeres más. Ahora que he tenido curiosidad y he vuelto a textos que leí en mi juventud, cierto esoterismo culto, pienso en el espíritu como una energía que perdura, las conciencias latentes parecen siempre tocarnos… No soy cristiano, trató de no entrar en polémicas, respeto el pensamiento de los otros, evito discusiones banales... Siento que Jesús transformó la humanidad, por encima de mis creencias, es indiscutible, igual Mahoma, San Agustín, Galileo, Séneca, su libro "De la Brevedad de la vida",  es sabio, con la virtud de ser corto; el discurso de Jesús, "El sermón de la montaña" es magistral. Alfarabi, el Aristóteles del Islam enseñó la relación del ser con el todo, desde lo religioso, lo que se denomina "El Uno y el todo”. Este hombre fue un sabio, de hecho, no sólo lo fue para el mundo Islámico, sino para el propio cristianismo. Recordemos que los árabes trajeron el conocimiento al occidente, por ellos los conocemos, igualmente el ajedrez, el álgebra, los griegos, los conocimos por los traductores de Toledo.
Qué somos, energía que hace parte de un universo que aún no entendemos, pero que está ahí, al cual le debemos todo. Claro que no hablo desde el dogma. No hay cielo, ni infierno, esta vida es apenas un segundo en un camino muy largo. Dicho esto, Ana que era cristiana, rezaba el rosario, de vez en vez, pensaba que la vida es apenas un camino. Hablaba de la relación del uno con el todo. Discutíamos en ocasiones, le hable del Dios de Einstein, que es el Dios de Spinoza, el filósofo holandés.
He sentido en estos años a Ana, como sí me hablara, alegrarse y en ocasiones ponerse iracunda por mis malas decisiones. Así de sencillo. Su presencia es absoluta. Su amor por  los hijos es grande. Tal vez es la voz que perdura. Los hijos la recuerdan mucho. Esta semana colgamos todos sus cuadros. No son simples fotografías, son más que eso. 
Ana fue muy bella. Su rostro es perfecto y su espíritu ponderado y justo. Ayer, pensando en el día de hoy, la tuvimos presente todo el día, porque queríamos mostrarle la casa ordenada y nos esforzamos en ello. No hace mucha falta, ella está de alguna manera siempre con nosotros.


domingo, 3 de mayo de 2020

ÁLVARO SU VIDA Y SU SIGLO JUAN ESTEBAN CONSTAÍN




Estamos ante un escritor consumado, está descontado, la biografía es narrada con una excelente prosa, con el orden y el cuidado que la misma exige. El texto es claro, directo, sin arabescos, sin florituras.

Siempre me había preguntado quién se le va medir a la biografía de Álvaro Gómez Hurtado. La inteligencia y lucidez de este hombre es indiscutible. Vivió inmerso en los principales hechos de la vida colombiana desde el año 40 del siglo XX hasta prácticamente el final del mismo, fue protagonista de cargo, adentro y fuera del régimen, como solía decir, su vida constituye un verdadero reto en materia de investigación. 
He tenido pasión por las grandes biografías, de hecho, estoy leyendo la biografía de Keynes escrita por Robert Skidelski. Personajes como Álvaro Gómez son difíciles de atrapar, de contar y estudiar para una biografía, más con los radicalismos en que vivimos, nuestra historia siempre es confusa. Recuerdo los retos de Gabriel García Márquez para escribir “El general en su laberinto”, no solo frente al cumulo de textos sobre el libertador, sino el hallazgo de un país con la capacidad de tergiversar cualquier hecho, por claro que parezca.

Hay una etapa de formación, incluye la estadía en Buenos Aires, en plena caída del conservatismo en el año 28, el periplo por Europa, Paris, España, Berlín y por su puesto los estudios de Derecho en Bogotá. Los autores donde abreva el Doctor Avaro Gómez son muchos, desde Spengler, Nicolai Berdiaaeff, Ortega y Gasset, Charles Maurras, Leon Daudet, Dostoyevski, Plutarco, para sólo citar los más emblemáticos.  En estos dos capítulos asistimos a la formación canónica de un hombre que vivió y se formó en medio de las luchas ideológicas enconadas de su padre.  Hay un hecho que desconocía, la creación de la revista la Unidad y revivir la Academia caro, confirma la tradición de gramáticos y filólogos, en Colombia siempre estuvieron cercanos al poder y al talante tradicional del partido conservador. Estas empresas las llevó a cabo al lado Guillermo Camacho Montoya y Francisco Fandiño. Constain narra con lujos estos detalles, en medio de la consolidación del franquismo en España y los hechos que dieron inicio a la primera guerra mundial los que incidieron de manera grave en nuestra historia.

La vida de Alvaro, la del siglo veinte de Colombia, gracias a los hechos atribulados del país, terminaron convirtiéndolo en un hombre  reflexivo, profundo, mantuvo una preocupación por el país desde una actitud y  mentalidad excepcional, entre el 40 y el gobierno de su padre, a partir de este momento fue marcado por un INRI que lo persiguió,  se le atribuían instigaciones y hechos sin que haya participado. Le cabía el país en la cabeza como solían decir, por su cultura y gracias a las experiencias trágicas en las que tuvo inmerso, siempre actualizado.  Pública por esta época su primer libro: “El paraíso perdido de los sóviet”, su tesis de derecho se llamó “La influencia del estoicismo en el derecho civil”. Estaba en el extranjero para el asesinato de Gaitán en pleno gobierno d su padre. La historia no ha podido dilucidar, a pesar de la infinidad de estudios, las responsabilidades de la clase dirigente de manera clara, lo que no los exime. Los dirigentes liberales y los líderes conservadores fustigaron una guerra civil, su responsabilidad es absoluta, siempre fomentaron el enfrentamiento con cizañas desde un apasionamiento sin parangón. Nuestro conflicto lleva más de cincuenta años, nuestra clase dirigente y política aún no se deslinda del todo de estos fanatismos, los ejerce sin recato, a ello se les suma el problema histórico de la tenencia de la tierra y las ambiciones de una élite por perpetuarse en el poder, hechos que nos han dejado asesinatos, masacres y por su puesto una corrupción enconada.

La violencia en Colombia no tiene comparación en latinoamérica, ha sido cruel, afectó y sigue afectando a la población más vulnerable. Desde el cincuenta hasta el día de hoy nunca hemos dejado de matarnos. El narcotráfico es ahora el problema más grave del país, pero los factores que  erigieron nuestro conflicto, mantienen una huella muy grande. 

Los capítulos 7, 8 y 9 son fundamentales para entender ciertas prejuicios conceptuales, se asumen siempre como ciertos, categorías que se nos imponen  sobre Laureano y Álvaro frente a muchos hechos, que curiosamente siempre prevalecen en cualquier análisis, por lo menos en la mayoría, sobre todo  en los estudios sobre el conflicto entre el 46 y el frente nacional, categorías  sesgadas, el autor aclara que no es una defensa, simplemente que hay factores críticos que no se han tenido  en cuenta, en todo caso no los exime de las responsabilidades que tuvieron lugar, tampoco cae en las trampas partidista en este tipo de análisis, deja en claro estos errores históricos que se traen siempre como verdades. Es un hecho, nuestra clase dirigente tiene  responsabilidades incuestionables en la violencia que nos ha tocado vivir, por atizar, promoverla, fue la constante partidista de una clase radical y entronizada en el poder. nunca nos preocupamos por resolver nuestras diferencias de buena manera, no aprendimos. En el texto, se transcribe el “Discurso del silencio” de Jorge Eliécer Gaitán pronunciado en febrero del 48 en Bogotá. Siempre asumimos que el asesinato del líder liberal fue el único factor que inició la violencia, cuando veníamos matándonos desde el año 30. Esto no quiere decir que haya sido un hecho grave y el cual constituye una frontera siempre a tener en cuenta. Los historiadores tienen aún una tarea muy grande en muchos hechos no esclarecidos del todo. El autor habla a partir de los documentos y los hechos que tiene a la mano y que curiosamente no habían sido atendidos Las responsabilidades de los partidos en nuestra violencia no tiene duda alguna, pero no es como no la cuentan la mayoría de estudios.
Transcribo el inicio del capítulo IX que es magistral en mi criterio:

“cómo había de juzgarse el gobierno de Laureano Gómez? La verda es que es muy difícil porque por lo general, al menos en la historiografía colombiana, ese juicio se ha hecho desde una perspectiva partidista o tendenciosa, con un claro interés aplogetico o hagiográfico o difamatorrio o destructivo: para amarlo o odiarlo, como dijo Guillermo Valencia; para quemarlo con el incienso de los Santos o hacerlo arder en la hoguera de hielo del infierno. Como si las  mismas categorías que sirvieron para aproximarse a su compleja figura en vida, se hubieran perpetuado en el tiempo para estuiar su legado. Eso es un poco también, por otro lado, y creo que ya lo había dicho aquí, la suerte historiográfica en términos muy amplios al periodo que llamamos la violencia, sobre el que muchas veces se aplican categorías de análisis que nacieron en su propio seno y adolecen de sus mismo defectos y sus ismas pasones y prejuicios: Dogmas y sesgos que se asumen como verdades científicas cuando no lo son, ideas heredadas que cada generación asienta y repite sin beneficio de inventario (Pág 245 Jusn Esteban constaín,. Randon Hause Literatura).

Tenía muchas dudas sobre la biografía, es un excelente texto. Su lectura es igualmente agradable, revivimos momentos de nuestra historia bastante olvidados, pese a que la academia los ha estudiado con juicio y están a la mano. Poco a poco vamos entrando en la vida de un hombre de suma importancia para la vida nacional, hasta llegar al asesinato no esclarecido y donde están comprometidos muchos personajes de la élite, una parte del narcotráfico, el propio gobierno de turno y estamentos militares.

Despues del capitulo IX, se narra los hechos de la dictadura, el frente nacional, su candidatura y el periodo entre el 74 y su muerte.  Con esta biografía recordamos apartes de suma importancia en la historia de Colombia. Quiero dejar inquietos a mis lectores.





jueves, 23 de abril de 2020

NADA SERÁ IGUAL


A Propósito del virus coronavirus, que nos ataca implacablemente, un gran número de analistas han expresado que nada será igual después de esta cuarentena obligatoria en casi todo el mundo. Los optimistas piensan que el mundo atenderá con más cuidado variables que a la fecha se habían convertido en un lastre: La concentración de la riqueza, debemos pensar en una redistribución  más justa, evitar que el mundo siga manejado por una élite, egoísta y sin ninguna sensibilidad, menos del 1 %, de la población es dueña de casi todo el dinero y bienes de valía, quienes al final toman las decisiones políticas, eso que los sociólogos y politólogos llaman concentración del poder; evitar el cierre de las fronteras; volver al reconocimiento de los acuerdos multilaterales que el señor Trump desconoció unilateralmente; debe acabarse de una vez por todas la guerra comercial  entre China y los Estados Unidos. Los pesimistas pronostican más xenofobia, un nacionalismo exacerbado y el final de la apertura, por lo menos habrá más restricciones en términos de movilidad. Pienso que no nos moveremos en extremos, no se dará ni lo uno ni lo otro, viviremos en una amalgama de factores graves que se irán mitigando, empezando por la salud. Las tareas serán varias: En materia de salud es pertinente crear protocolos y acuerdos inaplazables.  Entendimos por fin, que el mercado no maneja todo y que el estado tiene que asumir el control de variables vitales para el buen funcionamiento de una sociedad, concentradas en los particulares inexplicablemente. Hablo de la salud, el desarrollo sostenible, la educación y la redistribución de la riqueza. Esta crisis demostró que el estado tiene mucho dinero, hay infinidad de fondos, que podrían tener mejor uso, la política social está ausente de la agenda de gobierno por falta de voluntad política no por falta de recursos. Poco le ha importado a la clase dirigente los cordones de pobreza. Es un hecho, la gente no necesita que les regalen plata, necesita oportunidades, esto ya generaría un cambio.
Varias cosas tenemos que reconocer. La familia cambió totalmente. La familia tradicional de una madre, un padre e hijos tiene hoy que compartir su rol histórico con otras realidades: Todas aquellas que nacen de la comunidad LGTB. Hay un cambio de paradigma con esta generación, a los jóvenes poco les importa la historia, atiende a otras realidades, el presente es lo vital, esta generación realmente es muy diferente a la nuestra. Muchas concepciones cambiaron, actitudes, formas de relacionarnos y prioridades. No estoy diciendo que sea malo, sino que hay un cambio y que es preciso reconocerlo para poderlo entender esta sociedad. Está crisis, me refiero a la que nos impuso el virus, nos enseñó que el mundo digital se estaba desaprovechado. La red y las TIC son vitales para el desarrollo social, en todo caso nunca debemos olvidarnos del contacto humano directo, de la importancia de la vida social como tal.
Las relaciones laborales se vendrán de otra manera, más flexibles, pero en detrimento de los derechos del trabajador. Abra más trabajo, el salario y la contratación cambiará de sobremanera, se desconocerán muchos derechos adquiridos por la clase trabajadora en cien años de lucha.
Las falsas noticias, la manipulación de la red, la estadística mentirosa, constituyen un peligro, quedó demostrado con la última elección de presidente de los Estados Unidos. Se gana más frente a un candidato creándole falsas noticias, que asumiendo una discusión política sería, esos debates que antes podían cambiar un voto, dejaron de ser importantes. Hoy el voto es absolutamente emocional, las redes sociales cumplen un papel perverso en esta materia. Curioso, en la era de la información muy pocos se enteran de la verdad. Esto quiere decir que la manera de hacer política está cambiando sustancialmente.
 Debemos fortalecer la democracia liberal, no renunciar a la participación política y asumir nuestros compromisos y derechos políticos como necesaria atribución, de esta actitud depende que tengamos una clase dirigente diligente y responsable.
Abra más cupos y la educación saldrá de los claustros educativos, la virtualidad fortalecerá esta variable en favor de la comunidad que tendrá más opciones a menos precios.  El acceso a internet debe tender a ser gratuito, esto sería un aporte del estado a un derecho fundamental, el acceso a la información y el conocimiento.
En Colombia, se hace necesario que el estado garantice la paz y la buena convivencia. Después de la firma de los acuerdos de la Habana con la FARC, que despejó grandes extensiones del territorio nacional, el estado no ha podido asumir las responsabilidades en estos territorios.  Hay más territorio que estado. Esta crisis ha demostrado que, cuando hay voluntad política, el estado puede con todo. Esto refleja una solo cosa, la guerra es un negocio y por eso tiende a perpetuarse, la corrupción es un verdadero flagelo en nuestra sociedad. No basta que la constitución establezca la vida como un derecho fundamental, necesitamos que eso sea una realidad incuestionable.
La crisis de la democracia liberal me ha puesto a leer libros que tenía engavetados. Pienso que la teoría de la acción comunicativa de Habermas tiene más vigencia que nunca. De igual manera los textos de Michel Foucault, de Marx, Zizet, Raymond Aron…en fin. Stevan Pinker, al igual que Habermas afirma que el proyecto de la ilustración no está aún terminado, el estado, la gobernanza, la racionalidad política a través de los partidos o las modernas organizaciones política tienen un papel inaplazable en este momento. Pensar de nuevo las relaciones entre el estado y la sociedad en términos de igualdad y equidad resulta ser una prioridad. En un portal llamado “Razón y palabra”, Luis Garrido Vergara publicó una síntesis muy lúcida de lo que se propuso el filósofo con esta teoría: “ aborda la teoría de la acción y su fundamento racional, a partir de tres pretensiones fundamentales: desarrollar un concepto de racionalidad más allá de los postulados subjetivistas e individualistas de la filosofía y teoría social moderna, elaborar una nueva concepción de la sociedad en dos niveles integrando los paradigmas de sistemas y mundo de la vida, y por último, desarrollar una teoría crítica de la modernidad buscando las respuestas necesarias para retomar su proyecto original”[1].  Había leído de este filósofo perfiles filosóficos, es un texto excelente, es una reflexión sobre los principales filósofos alemanes, su pensamiento es ordenado, pedagógico, lo difícil lo vuelve fácil, explica con una claridad absoluta cada pensamiento, su labor es muy crítica. Siempre he abrevado en la filosofía francesa, Lyotard, Derrida, Guatary, Foucault, Deleuze, para sólo citar los más emblemáticos. Asesoré algunas tesis, que me obligaron a leer los dos tomos de la teoría de la acción comunicativa de Habermas, la experiencia fue muy constructiva y me incito a otras lecturas y reflexión. “el trabajo de Habermas estuvo dirigido a explicar y superar las contradicciones entre los métodos materialistas y trascendentales en torno a una nueva teoría crítica de la sociedad, a retomar la teoría social marxista contemplando las posturas individualistas propias del racionalismo crítico, en torno al análisis de las relaciones entre los fenómenos socio-estructurales culturales con los psicológicos y de la estructura económica de la sociedad moderna”. Ahora pienso que la humanidad necesita hacer realidad el proyecto de la ilustración de la mano de los nuevos estudios sobre la sociedad, el estado y el individuo. Eso es lo que se conoce como una sabiduría emancipadora. Esto paradójicamente me llevó a leer algunos pasajes de las clases de Foucault en Francia sobre la gobernanza.
Desde hace unos cinco años, en medio de la crítica situación en que se encuentran las democracias liberales, he vuelto a mis lecturas fundacionales, a los grandes filósofos. Leo a Marx con juicio. La necesidad de una reflexión sobre lo que no está pasando, el surgimiento de un fascismo soterrado y asolapado, vestido de nacionalismo y xenofobia, me ha llevado a pensar, cual es el papel de la filosofía en estos momentos. La revolución de las TIC, el papel del mundo digital, la red y las redes sociales han transformado la forma en que nos comunicamos, la sociabilidad ha tenido trasformaciones muy grandes y por lo tanto la política, el comercio, hoy son otra cosa. Los dos últimos textos del sociólogo Steven Pinker: “Los ángeles que llevamos dentro” y en “Defensa de la ilustración”, tocan este tema de alguna manera. El primero analiza cómo ha disminuido la violencia en el mundo, contrario a lo que solemos pensar, la historia de la humanidad está llena de violencia, el segundo es una defensa al proyecto de la ilustración. Los dos textos son investigaciones muy complejas, cada una de 900 páginas. El primer libro arranca con el análisis de las guerras griegas narradas en la Ilíada y la Odisea, expone cada una de las etapas de la humanidad desde la perspectiva de la violencia, los hechos y las cifras, nos hablan de lo violento que hemos sido, hoy vivimos en un paraíso. Los principales hechos violentos del Dios de los cristianos, un Dios duro y riguroso en el cumplimiento de la ley; las guerras del imperio Romano; los Barbaros; el proceso de cristianización de occidente, la revolución francesa, el descubrimiento de América y la conquista, la colonia y la independencia de nuestros pueblos; el caótico siglo XX con sus dos guerras…. La historia de la violencia de la humanidad nos causa rubor, plena de sangre e injusticias. El texto de Harari: De Animales a Dioses, narra el proceso de monopolización y hegemonía del Homos Sapiens sobre todas las especies, la consolidación como rey de la tierra desde la perspectiva del género, llena de violencia por su puesto. Los libros de Pinker son visión muy positiva de la humanidad, nos dice tajantemente, 7500 millones de seres vivimos con mucha paz, realmente los conflictos son pocos.



[1] http://www.razonypalabra.org.mx/N/N75/ultimas/38_Garrido_M75.pdf