domingo, 10 de mayo de 2020

ANA ISABEL EN ESTE DÍA


Alguien me preguntó, hace cuanto se fue Ana. Respondí, ella nunca se ha ido. De hecho, esta semana arreglamos la casa por sugerencia suya. Sentí que me juzgaban como loco. Siempre confiamos en la verdad material, poco en lo espiritual. Ana, siempre ha estado con nosotros. Los hijos y el suscrito lo asumimos como algo muy natural. Hay dos tipos de madre, igual de importantes. Las que sacrifican todo en favor de sus hijos: Ana, Blanquita la esposa de Luis ángel, mi madre Miryan, Amparo, se dedicaron de tiempo completo y exclusivamente a la tarea, abandonaron todos los proyectos personales. Otras que, fuera de ser madre la vida les obligó con otros roles: Ana Emilia, Beatriz Ángel, Nora, Nayibe, Viky, Gloria Ángel, decisión que no admitía otra variable, fue una necesidad, una obligación. Sobra decir que para ser madre no se necesita tener hijos: Gloria Ángel parece la mama de todos.
Ana se levantó desde que nacieron mis hijos a cumplir con el proyecto de educarlos, nunca desfalleció en este propósito, como hicieron nuestros madres. Les enseñó a ser honestos, principio no negociable para ella, a cumplir, ser responsables, ósea responder a sus circunstancias con el sentido moral del deber, a vestirse siempre acorde a las circunstancias, que sus trajes no desdigan de ustedes replicaba, no dejen de soñar y ser alegres, no importa las circunstancias atribuladas que tengan al frente. Ana siempre estaba lista y bien vestida, a las siete y media de la mañana de todos los días, con la excepción del Domingo, ese día descansaba.
A casi todos se les olvida que Ana estudió Derecho hasta el cuarto año, sabía mucho de la carrera, le faltó un año para graduarse. Había estudiado comunicación social, tres años, trabajó en Aces y seguros atlas en Manizales, la segunda empresa de seguros de Colombia, como secretaria de gerencia del doctor Rivas; gerenció un club de tenis muy importante en Bogotá; fue jefe de ventas del afiche que ganó el premio nacional de publicidad y superó las expectativas de ventas al 600 %, fue una locura. Tenía una memoria de dinosaurio, se sabía todas las letras, todos los tangos, ningún dato se le escapaba, escuchaba radio, digo noticias, igualmente todo el día, pocos saben que era adicta a la revista "Muy interesante" y "La revista Semana" de Colombia, nunca faltó un libro en su mesa de noche. Conoció y leyó a Harry Potter, la totalidad de los textos, antes de ser tan populares y defendía a la autora, le discutía a los intelectuales pues la excluián como autora importante. Expresaba, sí usted es experto, debe reconocer su éxito, los escritores se deben a los lectores, ese es un termómetro que se debe tener en cuenta, hablo desde mi condición humilde. Le encantaban los libros de viajes, tenía todos los libros de Jane Austen y prácticamente podría pronunciar párrafos completos de “Orgullo y prejuicio”.
La conciencia que deja un ser sobre los otros es la que perdura, no es una entelequia. El abuelo de Ana, estableció una linea de conducta que pervive. Su orden, su terquedad en favor de la familia,  no transó en sus principios, la vida no le sorprendió nunca, se le anticipó a todo, incluso a su muerte. Doña Ana Emilia es igual. Todos los hijos tienen imbricado ese ADN. Las mujeres más. Ahora que he tenido curiosidad y he vuelto a textos que leí en mi juventud, cierto esoterismo culto, pienso en el espíritu como una energía que perdura, las conciencias latentes parecen siempre tocarnos… No soy cristiano, trató de no entrar en polémicas, respeto el pensamiento de los otros, evito discusiones banales... Siento que Jesús transformó la humanidad, por encima de mis creencias, es indiscutible, igual Mahoma, San Agustín, Galileo, Séneca, su libro "De la Brevedad de la vida",  es sabio, con la virtud de ser corto; el discurso de Jesús, "El sermón de la montaña" es magistral. Alfarabi, el Aristóteles del Islam enseñó la relación del ser con el todo, desde lo religioso, lo que se denomina "El Uno y el todo”. Este hombre fue un sabio, de hecho, no sólo lo fue para el mundo Islámico, sino para el propio cristianismo. Recordemos que los árabes trajeron el conocimiento al occidente, por ellos los conocemos, igualmente el ajedrez, el álgebra, los griegos, los conocimos por los traductores de Toledo.
Qué somos, energía que hace parte de un universo que aún no entendemos, pero que está ahí, al cual le debemos todo. Claro que no hablo desde el dogma. No hay cielo, ni infierno, esta vida es apenas un segundo en un camino muy largo. Dicho esto, Ana que era cristiana, rezaba el rosario, de vez en vez, pensaba que la vida es apenas un camino. Hablaba de la relación del uno con el todo. Discutíamos en ocasiones, le hable del Dios de Einstein, que es el Dios de Spinoza, el filósofo holandés.
He sentido en estos años a Ana, como sí me hablara, alegrarse y en ocasiones ponerse iracunda por mis malas decisiones. Así de sencillo. Su presencia es absoluta. Su amor por  los hijos es grande. Tal vez es la voz que perdura. Los hijos la recuerdan mucho. Esta semana colgamos todos sus cuadros. No son simples fotografías, son más que eso. 
Ana fue muy bella. Su rostro es perfecto y su espíritu ponderado y justo. Ayer, pensando en el día de hoy, la tuvimos presente todo el día, porque queríamos mostrarle la casa ordenada y nos esforzamos en ello. No hace mucha falta, ella está de alguna manera siempre con nosotros.


domingo, 3 de mayo de 2020

ÁLVARO SU VIDA Y SU SIGLO JUAN ESTEBAN CONSTAÍN




Estamos ante un escritor consumado, está descontado, la biografía es narrada con una excelente prosa, con el orden y el cuidado que la misma exige. El texto es claro, directo, sin arabescos, sin florituras.

Siempre me había preguntado quién se le va medir a la biografía de Álvaro Gómez Hurtado. La inteligencia y lucidez de este hombre es indiscutible. Vivió inmerso en los principales hechos de la vida colombiana desde el año 40 del siglo XX hasta prácticamente el final del mismo, fue protagonista de cargo, adentro y fuera del régimen, como solía decir, su vida constituye un verdadero reto en materia de investigación. 
He tenido pasión por las grandes biografías, de hecho, estoy leyendo la biografía de Keynes escrita por Robert Skidelski. Personajes como Álvaro Gómez son difíciles de atrapar, de contar y estudiar para una biografía, más con los radicalismos en que vivimos, nuestra historia siempre es confusa. Recuerdo los retos de Gabriel García Márquez para escribir “El general en su laberinto”, no solo frente al cumulo de textos sobre el libertador, sino el hallazgo de un país con la capacidad de tergiversar cualquier hecho, por claro que parezca.

Hay una etapa de formación, incluye la estadía en Buenos Aires, en plena caída del conservatismo en el año 28, el periplo por Europa, Paris, España, Berlín y por su puesto los estudios de Derecho en Bogotá. Los autores donde abreva el Doctor Avaro Gómez son muchos, desde Spengler, Nicolai Berdiaaeff, Ortega y Gasset, Charles Maurras, Leon Daudet, Dostoyevski, Plutarco, para sólo citar los más emblemáticos.  En estos dos capítulos asistimos a la formación canónica de un hombre que vivió y se formó en medio de las luchas ideológicas enconadas de su padre.  Hay un hecho que desconocía, la creación de la revista la Unidad y revivir la Academia caro, confirma la tradición de gramáticos y filólogos, en Colombia siempre estuvieron cercanos al poder y al talante tradicional del partido conservador. Estas empresas las llevó a cabo al lado Guillermo Camacho Montoya y Francisco Fandiño. Constain narra con lujos estos detalles, en medio de la consolidación del franquismo en España y los hechos que dieron inicio a la primera guerra mundial los que incidieron de manera grave en nuestra historia.

La vida de Alvaro, la del siglo veinte de Colombia, gracias a los hechos atribulados del país, terminaron convirtiéndolo en un hombre  reflexivo, profundo, mantuvo una preocupación por el país desde una actitud y  mentalidad excepcional, entre el 40 y el gobierno de su padre, a partir de este momento fue marcado por un INRI que lo persiguió,  se le atribuían instigaciones y hechos sin que haya participado. Le cabía el país en la cabeza como solían decir, por su cultura y gracias a las experiencias trágicas en las que tuvo inmerso, siempre actualizado.  Pública por esta época su primer libro: “El paraíso perdido de los sóviet”, su tesis de derecho se llamó “La influencia del estoicismo en el derecho civil”. Estaba en el extranjero para el asesinato de Gaitán en pleno gobierno d su padre. La historia no ha podido dilucidar, a pesar de la infinidad de estudios, las responsabilidades de la clase dirigente de manera clara, lo que no los exime. Los dirigentes liberales y los líderes conservadores fustigaron una guerra civil, su responsabilidad es absoluta, siempre fomentaron el enfrentamiento con cizañas desde un apasionamiento sin parangón. Nuestro conflicto lleva más de cincuenta años, nuestra clase dirigente y política aún no se deslinda del todo de estos fanatismos, los ejerce sin recato, a ello se les suma el problema histórico de la tenencia de la tierra y las ambiciones de una élite por perpetuarse en el poder, hechos que nos han dejado asesinatos, masacres y por su puesto una corrupción enconada.

La violencia en Colombia no tiene comparación en latinoamérica, ha sido cruel, afectó y sigue afectando a la población más vulnerable. Desde el cincuenta hasta el día de hoy nunca hemos dejado de matarnos. El narcotráfico es ahora el problema más grave del país, pero los factores que  erigieron nuestro conflicto, mantienen una huella muy grande. 

Los capítulos 7, 8 y 9 son fundamentales para entender ciertas prejuicios conceptuales, se asumen siempre como ciertos, categorías que se nos imponen  sobre Laureano y Álvaro frente a muchos hechos, que curiosamente siempre prevalecen en cualquier análisis, por lo menos en la mayoría, sobre todo  en los estudios sobre el conflicto entre el 46 y el frente nacional, categorías  sesgadas, el autor aclara que no es una defensa, simplemente que hay factores críticos que no se han tenido  en cuenta, en todo caso no los exime de las responsabilidades que tuvieron lugar, tampoco cae en las trampas partidista en este tipo de análisis, deja en claro estos errores históricos que se traen siempre como verdades. Es un hecho, nuestra clase dirigente tiene  responsabilidades incuestionables en la violencia que nos ha tocado vivir, por atizar, promoverla, fue la constante partidista de una clase radical y entronizada en el poder. nunca nos preocupamos por resolver nuestras diferencias de buena manera, no aprendimos. En el texto, se transcribe el “Discurso del silencio” de Jorge Eliécer Gaitán pronunciado en febrero del 48 en Bogotá. Siempre asumimos que el asesinato del líder liberal fue el único factor que inició la violencia, cuando veníamos matándonos desde el año 30. Esto no quiere decir que haya sido un hecho grave y el cual constituye una frontera siempre a tener en cuenta. Los historiadores tienen aún una tarea muy grande en muchos hechos no esclarecidos del todo. El autor habla a partir de los documentos y los hechos que tiene a la mano y que curiosamente no habían sido atendidos Las responsabilidades de los partidos en nuestra violencia no tiene duda alguna, pero no es como no la cuentan la mayoría de estudios.
Transcribo el inicio del capítulo IX que es magistral en mi criterio:

“cómo había de juzgarse el gobierno de Laureano Gómez? La verda es que es muy difícil porque por lo general, al menos en la historiografía colombiana, ese juicio se ha hecho desde una perspectiva partidista o tendenciosa, con un claro interés aplogetico o hagiográfico o difamatorrio o destructivo: para amarlo o odiarlo, como dijo Guillermo Valencia; para quemarlo con el incienso de los Santos o hacerlo arder en la hoguera de hielo del infierno. Como si las  mismas categorías que sirvieron para aproximarse a su compleja figura en vida, se hubieran perpetuado en el tiempo para estuiar su legado. Eso es un poco también, por otro lado, y creo que ya lo había dicho aquí, la suerte historiográfica en términos muy amplios al periodo que llamamos la violencia, sobre el que muchas veces se aplican categorías de análisis que nacieron en su propio seno y adolecen de sus mismo defectos y sus ismas pasones y prejuicios: Dogmas y sesgos que se asumen como verdades científicas cuando no lo son, ideas heredadas que cada generación asienta y repite sin beneficio de inventario (Pág 245 Jusn Esteban constaín,. Randon Hause Literatura).

Tenía muchas dudas sobre la biografía, es un excelente texto. Su lectura es igualmente agradable, revivimos momentos de nuestra historia bastante olvidados, pese a que la academia los ha estudiado con juicio y están a la mano. Poco a poco vamos entrando en la vida de un hombre de suma importancia para la vida nacional, hasta llegar al asesinato no esclarecido y donde están comprometidos muchos personajes de la élite, una parte del narcotráfico, el propio gobierno de turno y estamentos militares.

Despues del capitulo IX, se narra los hechos de la dictadura, el frente nacional, su candidatura y el periodo entre el 74 y su muerte.  Con esta biografía recordamos apartes de suma importancia en la historia de Colombia. Quiero dejar inquietos a mis lectores.





jueves, 23 de abril de 2020

NADA SERÁ IGUAL


A Propósito del virus coronavirus, que nos ataca implacablemente, un gran número de analistas han expresado que nada será igual después de esta cuarentena obligatoria en casi todo el mundo. Los optimistas piensan que el mundo atenderá con más cuidado variables que a la fecha se habían convertido en un lastre: La concentración de la riqueza, debemos pensar en una redistribución  más justa, evitar que el mundo siga manejado por una élite, egoísta y sin ninguna sensibilidad, menos del 1 %, de la población es dueña de casi todo el dinero y bienes de valía, quienes al final toman las decisiones políticas, eso que los sociólogos y politólogos llaman concentración del poder; evitar el cierre de las fronteras; volver al reconocimiento de los acuerdos multilaterales que el señor Trump desconoció unilateralmente; debe acabarse de una vez por todas la guerra comercial  entre China y los Estados Unidos. Los pesimistas pronostican más xenofobia, un nacionalismo exacerbado y el final de la apertura, por lo menos habrá más restricciones en términos de movilidad. Pienso que no nos moveremos en extremos, no se dará ni lo uno ni lo otro, viviremos en una amalgama de factores graves que se irán mitigando, empezando por la salud. Las tareas serán varias: En materia de salud es pertinente crear protocolos y acuerdos inaplazables.  Entendimos por fin, que el mercado no maneja todo y que el estado tiene que asumir el control de variables vitales para el buen funcionamiento de una sociedad, concentradas en los particulares inexplicablemente. Hablo de la salud, el desarrollo sostenible, la educación y la redistribución de la riqueza. Esta crisis demostró que el estado tiene mucho dinero, hay infinidad de fondos, que podrían tener mejor uso, la política social está ausente de la agenda de gobierno por falta de voluntad política no por falta de recursos. Poco le ha importado a la clase dirigente los cordones de pobreza. Es un hecho, la gente no necesita que les regalen plata, necesita oportunidades, esto ya generaría un cambio.
Varias cosas tenemos que reconocer. La familia cambió totalmente. La familia tradicional de una madre, un padre e hijos tiene hoy que compartir su rol histórico con otras realidades: Todas aquellas que nacen de la comunidad LGTB. Hay un cambio de paradigma con esta generación, a los jóvenes poco les importa la historia, atiende a otras realidades, el presente es lo vital, esta generación realmente es muy diferente a la nuestra. Muchas concepciones cambiaron, actitudes, formas de relacionarnos y prioridades. No estoy diciendo que sea malo, sino que hay un cambio y que es preciso reconocerlo para poderlo entender esta sociedad. Está crisis, me refiero a la que nos impuso el virus, nos enseñó que el mundo digital se estaba desaprovechado. La red y las TIC son vitales para el desarrollo social, en todo caso nunca debemos olvidarnos del contacto humano directo, de la importancia de la vida social como tal.
Las relaciones laborales se vendrán de otra manera, más flexibles, pero en detrimento de los derechos del trabajador. Abra más trabajo, el salario y la contratación cambiará de sobremanera, se desconocerán muchos derechos adquiridos por la clase trabajadora en cien años de lucha.
Las falsas noticias, la manipulación de la red, la estadística mentirosa, constituyen un peligro, quedó demostrado con la última elección de presidente de los Estados Unidos. Se gana más frente a un candidato creándole falsas noticias, que asumiendo una discusión política sería, esos debates que antes podían cambiar un voto, dejaron de ser importantes. Hoy el voto es absolutamente emocional, las redes sociales cumplen un papel perverso en esta materia. Curioso, en la era de la información muy pocos se enteran de la verdad. Esto quiere decir que la manera de hacer política está cambiando sustancialmente.
 Debemos fortalecer la democracia liberal, no renunciar a la participación política y asumir nuestros compromisos y derechos políticos como necesaria atribución, de esta actitud depende que tengamos una clase dirigente diligente y responsable.
Abra más cupos y la educación saldrá de los claustros educativos, la virtualidad fortalecerá esta variable en favor de la comunidad que tendrá más opciones a menos precios.  El acceso a internet debe tender a ser gratuito, esto sería un aporte del estado a un derecho fundamental, el acceso a la información y el conocimiento.
En Colombia, se hace necesario que el estado garantice la paz y la buena convivencia. Después de la firma de los acuerdos de la Habana con la FARC, que despejó grandes extensiones del territorio nacional, el estado no ha podido asumir las responsabilidades en estos territorios.  Hay más territorio que estado. Esta crisis ha demostrado que, cuando hay voluntad política, el estado puede con todo. Esto refleja una solo cosa, la guerra es un negocio y por eso tiende a perpetuarse, la corrupción es un verdadero flagelo en nuestra sociedad. No basta que la constitución establezca la vida como un derecho fundamental, necesitamos que eso sea una realidad incuestionable.
La crisis de la democracia liberal me ha puesto a leer libros que tenía engavetados. Pienso que la teoría de la acción comunicativa de Habermas tiene más vigencia que nunca. De igual manera los textos de Michel Foucault, de Marx, Zizet, Raymond Aron…en fin. Stevan Pinker, al igual que Habermas afirma que el proyecto de la ilustración no está aún terminado, el estado, la gobernanza, la racionalidad política a través de los partidos o las modernas organizaciones política tienen un papel inaplazable en este momento. Pensar de nuevo las relaciones entre el estado y la sociedad en términos de igualdad y equidad resulta ser una prioridad. En un portal llamado “Razón y palabra”, Luis Garrido Vergara publicó una síntesis muy lúcida de lo que se propuso el filósofo con esta teoría: “ aborda la teoría de la acción y su fundamento racional, a partir de tres pretensiones fundamentales: desarrollar un concepto de racionalidad más allá de los postulados subjetivistas e individualistas de la filosofía y teoría social moderna, elaborar una nueva concepción de la sociedad en dos niveles integrando los paradigmas de sistemas y mundo de la vida, y por último, desarrollar una teoría crítica de la modernidad buscando las respuestas necesarias para retomar su proyecto original”[1].  Había leído de este filósofo perfiles filosóficos, es un texto excelente, es una reflexión sobre los principales filósofos alemanes, su pensamiento es ordenado, pedagógico, lo difícil lo vuelve fácil, explica con una claridad absoluta cada pensamiento, su labor es muy crítica. Siempre he abrevado en la filosofía francesa, Lyotard, Derrida, Guatary, Foucault, Deleuze, para sólo citar los más emblemáticos. Asesoré algunas tesis, que me obligaron a leer los dos tomos de la teoría de la acción comunicativa de Habermas, la experiencia fue muy constructiva y me incito a otras lecturas y reflexión. “el trabajo de Habermas estuvo dirigido a explicar y superar las contradicciones entre los métodos materialistas y trascendentales en torno a una nueva teoría crítica de la sociedad, a retomar la teoría social marxista contemplando las posturas individualistas propias del racionalismo crítico, en torno al análisis de las relaciones entre los fenómenos socio-estructurales culturales con los psicológicos y de la estructura económica de la sociedad moderna”. Ahora pienso que la humanidad necesita hacer realidad el proyecto de la ilustración de la mano de los nuevos estudios sobre la sociedad, el estado y el individuo. Eso es lo que se conoce como una sabiduría emancipadora. Esto paradójicamente me llevó a leer algunos pasajes de las clases de Foucault en Francia sobre la gobernanza.
Desde hace unos cinco años, en medio de la crítica situación en que se encuentran las democracias liberales, he vuelto a mis lecturas fundacionales, a los grandes filósofos. Leo a Marx con juicio. La necesidad de una reflexión sobre lo que no está pasando, el surgimiento de un fascismo soterrado y asolapado, vestido de nacionalismo y xenofobia, me ha llevado a pensar, cual es el papel de la filosofía en estos momentos. La revolución de las TIC, el papel del mundo digital, la red y las redes sociales han transformado la forma en que nos comunicamos, la sociabilidad ha tenido trasformaciones muy grandes y por lo tanto la política, el comercio, hoy son otra cosa. Los dos últimos textos del sociólogo Steven Pinker: “Los ángeles que llevamos dentro” y en “Defensa de la ilustración”, tocan este tema de alguna manera. El primero analiza cómo ha disminuido la violencia en el mundo, contrario a lo que solemos pensar, la historia de la humanidad está llena de violencia, el segundo es una defensa al proyecto de la ilustración. Los dos textos son investigaciones muy complejas, cada una de 900 páginas. El primer libro arranca con el análisis de las guerras griegas narradas en la Ilíada y la Odisea, expone cada una de las etapas de la humanidad desde la perspectiva de la violencia, los hechos y las cifras, nos hablan de lo violento que hemos sido, hoy vivimos en un paraíso. Los principales hechos violentos del Dios de los cristianos, un Dios duro y riguroso en el cumplimiento de la ley; las guerras del imperio Romano; los Barbaros; el proceso de cristianización de occidente, la revolución francesa, el descubrimiento de América y la conquista, la colonia y la independencia de nuestros pueblos; el caótico siglo XX con sus dos guerras…. La historia de la violencia de la humanidad nos causa rubor, plena de sangre e injusticias. El texto de Harari: De Animales a Dioses, narra el proceso de monopolización y hegemonía del Homos Sapiens sobre todas las especies, la consolidación como rey de la tierra desde la perspectiva del género, llena de violencia por su puesto. Los libros de Pinker son visión muy positiva de la humanidad, nos dice tajantemente, 7500 millones de seres vivimos con mucha paz, realmente los conflictos son pocos.



[1] http://www.razonypalabra.org.mx/N/N75/ultimas/38_Garrido_M75.pdf

sábado, 18 de abril de 2020

ALGUNAS LECTURAS EN ESTA CUARENTENA



Realmente estamos viviendo una experiencia inigualable. Llevamos casi un mes encerrados. La lectura es la fórmula perfecta para alivianar esta situación tan excepcional. Continúo leyendo una excelente biografía de Robert Skidelski de John Maynard Keynes, de igual manera “Será larga la noche” del escritor colombiano Santiago Gamboa e “Impón tu suerte” de Enrique vila-matas.
He tenido la costumbre en estos ratos de ocio, ordenando la biblioteca, leer textos que me recuerdan gratos encuentros con grandes escritores en mi vida, de súbito me quedo leyendo libros que me vuelven a atrapar. Me pasó con los textos de Harari que son extraordinarios. Siempre estoy leyendo algo de Borges, a Steven Pinker, uno de los libros se llama “En defensa de la ilustración”. Son muchos los textos, he tenido la costumbre de leer muchos libros a la vez. Dos cosas motivan mi vida, mis hijos y mis libros, soy un lector de todas horas, podría decir que esta es mi profesión.
Me falta muy poco para terminar el libro del escritor Santiago Gamboa, hace dos meses había leído la anterior novela “Volver al oscuro Valle”, me gusto mucho, cinco historias entretejidas por la sed de venganza, entre capítulos sobre el célebre poeta francés Arthur Rimbaud, sobre todo su experiencia en Paris con Verlaine. En este blog hable de esta excelente novela, con una trama bien hilvanada. La novela “Será larga la noche” Narra la historia de un niño que presencia un horrible asesinato, la trama gira sobre la búsqueda de los asesinos y de este testigo excepcional, hechos que le sirven de pretexto al escritor para describir nuestro país paradojal, hermoso al final, pero marcado por una violencia  que parece eterna. Un fiscal, Jutsiñamuy, una periodista, Julieta y su asistente Johana asumen esta tarea, narrada con una prosa sin arabescos, directa, como si fuera una crónica. Este libro describe un país de regiones que se bate entre la barbarie y la civilización, como el texto de Sarmiento.
Los ingleses, excelentes historiadores, cuando se trata de buenas biografías, no hay quien los supere. La biografía de Keynes, no sólo narra los últimos cien años de Inglaterra y las condiciones geopolíticas que debió manejar, con todas sus tragedias, logros y virtudes. Es un texto de más de 1000 páginas. No solo describe una gran parte de la historia universal, sino que conocemos la Inglaterra de finales del siglo 19, las dos guerras mundiales en el siglo XX, el periodo entre guerras y los grandes debates de economía, de tanta importancia. Las relaciones de este economista son muchas, pero se relevan no solo las del mundo geopolitico y financiero, sino aquellas que giran alrededor de la filosofía y la literatura, el famoso Círculo literario o grupo de Bloomsbury fue muy importante para la renovación de las letras inglesas. 
Los artículos de Enrique Vila-Matas, son un bocado de Cardenal. Pequeñas dosis de genialidad. Cada artículo o texto es alucinante, incita a otras lecturas. Este hombre, no dejo de decirlo, puede ser el próximo nobel de literatura.





viernes, 27 de marzo de 2020

LA RELACIÓN DEL LECTOR CON EL TEXTO Y EL ESCRITOR




Cuando empezamos una novela en poco tiempo estamos inmersos en un universo nuevo, ajeno al nuestro, en una historia, con personajes que nos tocan, la ficción adquiere para uno como lector vida propia, el texto se sobrepone a nuestra realidad. Hay una lectura de un pequeño ensayo que nos ayuda a entender esta relación tensa:  Esta interacción fue sugerida en 1917 por Edward Thorndike: “comprender un párrafo es como resolver un problema de matemáticas. Consiste en seleccionar los elementos claves de la situación y en relacionarlos correctamente con la cantidad exacta de peso, influencia o fuerza para cada uno”. Años después, Goodman (1982) describió a la lectura como un “juego psicolingüístico de adivinanzas” donde el lector, a partir de la información visual y de la información no visual, va anticipando, prediciendo, elaborando y corrigiendo hipótesis para comprender el texto”.  Steiner dice: “La escritura dibuja un archipiélago en las vastas aguas de la oralidad humana. La escritura, sin detenerse siquiera ante los diferentes formatos de presentación del libro, constituye un caso aparte, una técnica particular dentro de una totalidad semiótica en buena medida oral”.
En el ensayo es más directo, más fácil de conectarse con el texto. Cuando nos encontramos con escritores como Borges las variables son impredecibles, la intertextualidad a las que nos lleva con ejes sorprendentes, como si fueran universos paralelos, son un verdadero avivamiento donde los autores de sus preferencias van creando desde su punto de vista, en el texto, una interpretación novedosa, el ensayo se vuelve a la vez una creación, para el lector este efecto se multiplica. Foucault en el prólogo a la última edición  de historia de la locura en la época clásica plantea: "Quiero que este objeto-acontecimiento (se refiere al libro), casi imperceptible entre otros se recopie, se repita, se fragmente, se imite, se desdoble, y finalmente desaparezca sin que aquel que le tocó producirlo pueda jamás reivindicar el derecho de ser su amo, de imponer lo que debo decir, ni decir lo que debo ser. En suma, quiero un libro de así mismo, ese estatuto del texto, al cual sabrán reducirlo la pedagogía y la crítica, pero no tenga el desparpajo de presentarse como discurso: A la vez batalla y arma, estrategía y choque, lucha y trofeo o herida, coyuntura y vestigios, cita irregular, y escena respetable". Revindica que el autor desaparezca una vez sea publicado el texto y por ende no tenga ninguna soberanía sobre el mismo, siendo el lector el protagonista esencial del mismo.
Alejandra Peliccer y Sofia a Vernon en un texto denominado “Entre el texto y el lector, la creación de mundos posibles”,categorizan: “Goodman, como muchos otros autores, ha tratado de descubrir los procesos cognoscitivos involucrados en la lectura de textos completos (por oposición a otros autores que trabajan a nivel infra-textual). Aunque los logros han sido significativos, está claro que el problema de cómo los lectores abordan un texto como totalidad es sumamente complejo y requiere de un trabajo de investigación más amplio. La lingüística del texto, desde sus diferentes enfoques, ha dejado en claro que un texto no es una yuxtaposición de palabras u oraciones (De Beaugrande, 1980; De Beaugrande y Dressler, 1981; Halliday y Hasan, 1976; Van Dijk, 1983 y 1988; Koch, 1989). Un texto es una unidad semántica que funciona como un todo ya que sus distintos elementos están relacionados cohesivamente entre sí a través de varios mecanismos (referencia, sustitución, elipsis, conjunción, cohesión léxica, etc.) Los elementos presentes en el texto son tomados por el lector para darles una determinada organización e interpretación.  De esta manera, el sujeto establece relaciones, categoriza, compara, busca semejanzas y diferencias. Esta actividad conceptual, que implica una interacción entre sujeto y texto, es necesaria para dar significado”.
Cuando se empieza la lectura de "La Guerra y la paz", en poco tiempo estamos en la Rusia imperial, en medio de una historia de amor, tomando partido, presenciando una sociedad monárquica, arribista, de la mano de un autor que pretendía llevar hasta sus máximas consecuencias el papel de la novela como representación, hablo de la novela total, en esta historia se describe el poder en sus más nefastos efectos. Alejandra Peliccer y Sofia a Vernon expresan: “En la literatura especializada parece haber un acuerdo general sobre el hecho de que es el lector quien, en última instancia, provee significado a los textos a partir de una serie de operaciones mentales. El problema central reside en esclarecer cómo el sujeto relaciona todos los elementos del texto”. La magia del escritor está en seducir al lector a través de una historia, desde una técnica.
Recuerdo la experiencia que significó para mí la lectura de “Los miserables” de Víctor Hugo. La relación del texto con el lector tiene connotaciones que van más allá de la racionalidad y de hecho esa novela transformó mi vida, hay una conciencia que nace, proviene del texto, por primera vez pensé en la justicia, en la predestinación y en el poder de la divinidad y su incidencia en la vida, la historia es tan real como la vida y tuvo efectos reales sobre muchos conceptos de mi vida. Esto confirma que “El lector usa una serie de estrategias y reglas que le permiten estructurar y organizar el discurso de tal manera que el resultado final es una transformación del texto original”. Igualmente, del sentido.
Todo lo nuestro está signado por el mundo griego. Desde la construcción del discurso hasta la lógica del sentido, el logos que anticipa cualquier análisis es una creación griega, Sócrates habló y no hemos podido salir de su mundo. Al respecto del tema en la retórica de Aristóteles, en un prólogo encontré esta elucidación pertinente al tema: “Desde hace algo más de medio siglo -en particular, desde el encuentro entre las obras de W. Jaeger y los métodos de análisis de la filosofía hermeneútida '- viene hablándose de la «escritura» como de un problema fundamental de la interpretación de Aristóteles. Para comprender este problema hay que partir de la base, según acaba de hacerlo E. Lledó, de que «las palabras aristotélicas se han incorporado frecuentemente al discurso de sus intérpretes y han formado con ellos una amalgama en la que adquirían inesperadas, anacrónicas y sorprendentes resonancias”.
En “Carta sobre el humanismo” Heidegger expresa: “El pensar lleva a cabo la relación del ser con la esencia del hombre. No hace ni produce esta relación. El pensar se limita a ofrecersela al ser como aquello que a él mismo le ha sido dado por el ser. Este ofrecer consiste en que en el pensar el ser llega al lenguaje. El lenguaje es la casa del ser. En su morada habita el hombre. Los pensadores y poetas son los guardianes de esa morada. Su guarda consiste en llevar a cabo la manifestación del ser, en la medida en que, mediante su decir, ellos la llevan al lenguaje y allí la custodian. El pensar no se convierte en acción porque salga de él un efecto o porque pueda ser utilizado. El pensar sólo actúa en la medida en que piensa. El pensar sólo actúa en la medida en que piensa”. El problema de la escritura y el texto precede al problema de la lectura.  Interpretar y pensar es la esencia.
En el texto de Borges “El idioma de los argentinos” hay una disgregación sobre la gramática, las gramaterias dice, lo más humano. La cavilación es esta ¿Mediante qué proceso psicológico entendemos una oración? Borges toma la frase: En un lugar de la mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme. Explica cada palabra de manera individual, parte del hecho que toda palabra aislada es un signo. Expresa que las palabras no son la realidad del lenguaje, las palabras sueltas no existen. Siguiendo la doctrina de Croce, que piensa que es la oración la que le da sentido a cualquier construcción gramatical. Nuestro destino es hacernos a la sintaxis dice Borges al final y piensa mucho en los factores psicológicos de toda elaboración lingüística.
Este tema que parece simple y no lo es, ahora que se habla de autoficcion que le da al autor una libertad que antes no tenía y que ha transformado la relación entre el texto y el lector, da para mucho. El último libro publicado por Acantilado sobre Nietzsche escrito por Dorian Astor, una verdadera joya, sobre el autor que más a tratado la condición del lector, el que más la exigido, siempre escrutó la relación del lector con texto, sobre la base, que escribe con aforismos, que paradójicamente se renuevan, no es lo mismo leer a este autor hoy que hace cincuenta años, curioso el sigue vigente. Astor comienza preguntándose en el prólogo de este excelente texto: "Hasta dónde llega, hoy en día, nuestra capacidad de oír a Nietzsche. ? hasta qué punto queremos podemos y queremos oírlo. Responde: Esta pregunta es casi el único objeto de este libro, que por lo tanto no va a limitarse a un mero comentario explicativo de la filosofía de N. N se explica muy bien sólo, cuando se explica. Se trata de medir entre sus textos y nuestra lectura, hasta donde alcanza su capacidad de decir y nuestra voluntad de leer, su voluntad de ser oído y nuestra capacidad de oír. La lectura de N plantea una doble exigencia, que es la de toda práctica filosófica: La de un arte de leer, ligado indefectiblemente a un arte de conocerse así mismo. Leer a N es al mismo tiempo interpelarnos a nosotros mismos como lectores, evaluar lo que somos, es decir el valor de lo que podemos y queremos ". "No hay que que ver ahí el efecto mágico de una fusión entre el circulo hermeneutico del autor y el lector, y menos aún el efecto soñado de la eterna identidad del hombre consigo mismo ( De hecho N se daba perfecta cuenta de que sus lectores no existen todavía, y acaso nosotros como lectores vivimos tan sólo del crédito que nos atribuimos), sino más bien la conclusión, tras la lectura, cuando interpela a sus lectores, N nos interpela todavía hoy a nosotros.





lunes, 16 de marzo de 2020

UNA LECTURA DE LOS PRIVILEGIOS DE LA VISTA DE OCTAVIO PAZ Y DE PRESENCIAS REALES



La relectura del primer texto de este libro, hablo de los privilegios de la vista, que hace parte de las obras completas de Octavio Paz, es un verdadero privilegio. Es un análisis de las relaciones entre las bellas artes desde la toma de conciencia del escritor, de su condición estética, dilucida las relaciones de la poesía con la música, con la arquitectura, con la pintura, pretexto para evocar cómo accedió a estos misterios de joven en su pueblo natal. Esta mezcla entre biografía y ensayo hace de este texto una joya. Por supuesto que toca recuerdos biográficos que son una exaltación a México, al muralismo y a los primeros ensayistas.  Me evocó inmediatamente a George Steiner, muerto hace pocas semanas.
Los privilegios de la vista comienzan haciendo una elucidación sobre las relaciones de la poesía moderna y las otras artes. Empieza citando a Baudelaire, trae a colación sus textos sobre pintura. De igual manera cita los ensayos de este poeta sobre música, concretamente sobre Wagner, afición que también aparece con Mallarme. Octavio nos recuerda cómo el simbolismo tuvo afinidades con la música, la pintura para la época fue vista como música para los ojos. El texto cita a Stravinski, Schomberg, al surrealismo, habla de la trinidad estética: Poesía, música y pintura. El centro de estas revoluciones se dio primero en París y después en Nueva York.
Octavio Paz empieza por esta vía a contarnos lo que pasó en México de su niñez y adolescencia.  Expresa: Nuestro primer poeta fue José Jesús Tablada. Este es el autor de la historia del arte en México. Tablada exalta todo el muralismo de México, a Orozco, Rivera, Tamayo y Covarrubias. Estas relaciones imbricadas en el texto es lo que lo hace tan brillante, tan riguroso y tan hermoso, va dándonos datos de su entrada a los temas del arte y su interés precoz por el mismo, su nacimiento como escritor. Cita a los poetas modernos de México: Gorostiza, Villaurrutia y Cuesta. Me recordó a uno de los escritores preferidos, al guatemalteco Luis Cardoza y Aragón. Dice el arte de México es un capítulo del arte occidental. El texto evoca su interés por la arquitectura, de tanta importancia para la capital. Cita a Valery: en “Eupalinos o el arquitecto”. Lo más fantástico es como lo sitúa a uno, con tal sutiliza en su pueblo natal: Yo crecí en Mixcoac, pueblo que fue un cacicazgo indígena, lo describe con magisterio. De súbito saltan los datos biográficos, su bachillerato en el colegio San Idelfonso (Escuela normal preparatoria). Creció entre las riquezas arquitectónicas de ciudad de México, nunca en su vida abandona este contexto, la conciencia histórica de su México querido.
Lo que quiero resaltar de este texto es su relación con la historia del arte, con el desciframiento de las relaciones íntimas de las diferentes artes, del sustrato de racionalidad de los discursos, de las bellas artes, de la poesía, la narrativa, básicamente de cualquier contenido y expresión, de los significantes de cada uno, los movimientos que agrupan las tendencias y la relación del artista con el entorno. Expresa el escritor: Mi relación con el arte moderna fue íntima y diaria. Nos trae artistas que olvidamos inexplicablemente, los muralistas Fernando Leal, Fermín revueltas, David Alfaro Siqueiros. En este texto hay una descripción de la ciudad de México exuberante de la mano de sus recuerdos.
De ahí sale el deseo de volver a leer apartes de “Presencias reales” de Steiner. Empiezo por decir que la capacidad de volver la experiencia individual en universal, es lo que hace de estos hombres algo distinto. El texto comienza de esta manera: “Seguimos hablando de la salida y puesta del sol, y lo hacemos como si el sistema Ptolemaico del sistema solar no hubiera sido sustituido de forma irreversible por el copernicano”. Steiner primero nos sitúa. Categoriza sublimemente: en nuestro vocabulario y nuestra gramática habitan metáforas vacías y gastadas figuras retoricas que están firmemente atrapadas en los andamiajes y recovecos del habla de cada día, donde erran como vagabundos o como fantasmas de desván”. El autor deja ver que en os discursos de la modernidad Dios no existe, hasta ahí Nietzsche, y expresa, este ensayo piensa lo contario. Cualquier explicación sobre el habla es una garantía de la existencia de Dios. El estudio es una apuesta del significado del significado. En favor de la percepción y respuesta cuando una voz se dirige a otra, cuando enfrentamos al texto, la obra de arte o la pieza musical, es decir cuando encontramos al otro en condición de libertad, una apuesta en favor de la trascendencia. Este es un ensayo sobre la interpretación en materia de artes, la relación el ser con la obra, la toma de conciencia.
Estas lecturas nos enseñan la grandeza de la escritura, del texto y la relación que tenemos frente a los mismos.  Leer no es un acto simple. La obra y el texto son una apertura al reconocimiento del otro y a la vez una interpretación del mundo. Estos textos le dan mucho sentido a la vida. La escritura es una toma de conciencia. Espero ampliar este artículo. Amanecerá y veremos.



domingo, 8 de marzo de 2020

ENRIQUE VILA-MATAS



Estoy leyendo dos textos de este excelente escritor español, una novela: “Mac y su contratiempo” y un texto denominado: “Impón tu suerte”, una guía sobre lecturas sumergidas. Vila-Mata viene trabajando el cambio que viene fraguando la novela, en su estructuración, le asigna resignificaciones a la posición del escritor frente al texto.
Esta es la cita clave como apertura a mi disertación sobre estos dos textos: “Pensaba que en las novelas por venir no sería necesario dejar la aldea y salir al campo abierto porque la acción se difuminaría en favor del pensamiento. Con una confianza ingenua en la evolución de la exigencia de los lectores del nuevo siglo, creía que en el indescifrable la novela de formato decimoniaco-que había quebrado sus mejores piezas-iría cediendo su lugar a los ensayos narrativos, o las narraciones ensayísticas, y quizás incluso cedería el paso a una prosa brumosa y compacta, estilo Sebald(es decir, muy al modo en que Nietzsche hacía de la vida literaria) o estilo Sergio Pitol, el de: “El mago de Viena”, con ese tipo de prosa compacta en la que el autor disolvía la frontera entre los géneros, haciendo que desaparecieran los índices y los textos consistieran en fragmentos unidos por una estructura perfecta; una prosa a cuerpo descubierto, la prosa del nuevo siglo. Pensaba que en este siglo se cedería el paso a un tipo de novela ya felizmente instalada en la frontera; una novela que sin problemas se mezclaría lo autobiográfico con el ensayo, con el libro de viajes, con el diario, con la ficción pura, con la realidad traída al texto como tal”.
“Mac y su contratiempo” la novela que leo del autor responde a estos criterios. Bolaño, como lo recuerda Vila-Matas categorizaba: “Una novela que solo se sostiene por el argumento-con un formato más o menos archireconocido, pero no archireconocido en este siglo, sino en el siglo XIX- es un tipo de novela que se acabó”. Se habla de novela conceptual y se compara con la revolución de Marcel Duchamp en el arte. Un escritor es el que se atreve a todo, dice Vila-Matas.
Al principio del texto se cita a Robert Walser, no casualmente, sino para descifrar en su inercia y desánimo total, su posición frente a la novela. En un escrito hecho a tres manos se establece que su “obra estuvo dedicada a mostrar hechos simples de la vida diaria y transmitir la sensación de maravilla que éstos le producían. Esto lo hace en un estilo particular, lleno de una sutil ironía. Sin embargo, tras esta apariencia de sarcasmo, su obra refleja una angustia no reconocida que Elias Canetti describe así: "Durante toda su vida, niega lo esencial, lo más hondo: su propia angustia", apuntando a ese dolor esencial que sub-yace a la obra de Walser. Es posible observar que su aparente éxtasis de jovialidad se desintegra en un vacío, en una tremenda soledad. A su hermana le escribió "es mejor vivir enlodado que triste. Dios odia a los tristes", refiriéndose a la incomodidad del trabajo, a los esfuerzos que debían llevar a cabo por la necesidad de supervivencia, algo que siempre lo agobió. Tal vez, la inusual alegría, humor y la frecuente ironía de sus frases fueran su defensa frente a tanta adversidad”[1].  La alusión a este escritor se refiere a la escritura sin finalidad. De hecho, el nacimiento de la novela moderna con Cervantes, constituye un rompimiento con el mismo género que la anticipa, las novelas de caballería, pero es escrita con todas las características de lo que llamamos novela conceptual.
Este cambio se está produciendo con lentitud. La novela autoficción, que Vilas-Mata descarta de antemano, constituye otra característica de la nueva novela.
El tema es absolutamente cautivante. En este blog hay una conferencia de Mario Mendoza a propósito de su novela "Aquelarre" el nacimiento del gótico en la narrativa. Sería bueno volverlo a escuchar.