viernes, 18 de noviembre de 2016

Y PESE A TODOS ESTAS CON NOSOTROS RELATO

Hoy se cumple el primer aniversario de tu partida, en los últimos días pese al dolor y el peso de tu ausencia he tratado de comprender lo sucedido, cuando la fatalidad se impone, la vida tiene que seguir su ritmo, la nostalgia y la tristeza son apenas compañeras de viaje.  Es mejor tratar de entender lo que pasó y actuar en consecuencia. Arreglárseles con tu ausencia es casi un imposible, pero la he podido sobre-llevar  porque tu estas en cada cosa que hago, es como sí la estela de tu espiritualidad me marcará, siempre fui feliz con esa pedagogía que sabias impartir entre la rutina y los quehaceres, eso que los filósofos llaman aprendizaje, que muy poco tiene que ver con la educación, esta es más cercana al conocimiento, ahora es más intensa esta sensación, me pareces que siempre estas observándome. Ayer, en esos festivos largos de lunes, innecesarios, que parecen sobrar, viendo con tus hijos la saga de las películas de Georgos Lukas, te recordamos, cuando asumiste ver la serie “Lost” sin tregua alguna, una verdadera maratón, tres fines de semana enteros en compañía de Santiago, anulaste las demás actividades, supimos comprender tu compulsión. A propósito, Santiago está volviendo a ver la serie, pienso que es cómo un homenaje, cómo un buen recuerdo a tantos días al lado tuyo, tratando de entenderla al fin. Ana hay cosas que nunca se nos olvidan, son huellas indelebles. Te sabías todos los discos del mundo, todas las baladas, todos los tangos. Tenía los nombres de los cantantes, con sus compositores y anécdotas, los traía a colación cuando alguien hablaba con ligereza, siempre hay personas que traen datos mentirosos, sin rigor para distraerse un poco, tú los corregías implacablemente. odiabas las imposturas. En el caso de los tangos fue más curioso, decías tajantemente: A mí no me gustan los tangos….siempre a la pregunta de por qué sabías las letras de todos los tangos, respondías con vehemencia pero con indiferencia: Me tocó oírlos todos, por muchos años en Manizales, que más iba hacer, mi madre los oía el día entero, imposible no aprenderlos. Lo mismo pasaba con los artista de cine, con los de la farándula nacional, con todo lo que tuviera que ver con Harry Poter, con “El Señor de los Anillos”, con las novelas de Jean Austen……fue una lectora de miedo sin las arrogancias de los lectores de oficio, leyó todo Paul Coello sin importarle toda la arremetida de los intelectuales contra sus libros, a mi me gustan y eso basta decías.
Recuerdo tus silencios, significaban siempre algo, encubrían preocupaciones mayores, solías tener una reserva para todo, fue una actitud inexplicable que tenía que ver con su psicología, con esa forma de ser tan particular, recatada, contenida, cuando había algún problema o iba a tomar una decisión importante, iba tratando de resolverlo en medio de silencios sepulcrales, como paréntesis intensos, era imposible interpretar a cabalidad estos lapsos misteriosos, hasta que hablabas con  magisterio y rigor, tomaba decisiones casi siempre irreversibles. Nunca fuiste aburrida y menos pesimista, por ello, tu risa resulta inolvidable, con el humor intempestivo, repentista e inteligente con el cual nos sorprendías.
Este año ha sido muy duro. Los niños han seguido su vida como valientes, llenos de esa alegría que les enseñaste, aquella que se sobre-pone a las dificultades, todos los días te recuerdan,  secándole un poco el quite al peso de tu ausencia, siempre te traen con algún pretexto,  en ocasiones se llenan de tristeza, callan y se aferran a los recuerdos, empiezan a contar anécdotas para obviar el dolor, son espacios de un saudade enrarecido, al final terminan recordándote con admiración y orgullo.
Pienso muchas veces, cuando muera que recordarán mis hijos, que queda. Contigo aprendí que, él ejemplo nunca lo olvidan, se vuelve hábito y aquellas enseñanzas morales con las que no se tranza, las que tu  impusiste sin ambages. Fuiste muy rígida con el deber, con la sinceridad, con las obligaciones que son necesarias y a las que no debemos esquivar.  No hablabas de nadie, ni permitías comentarios maledicentes, por ciertos que pudieran ser, esto era un virtud celestial, cuando digo nunca, es nunca, esta era una categoría moral para ti.
Hoy quedó inscrito Santiago en la universidad de Antioquía, duramos dos días de ires y venires, atendiendo requerimientos burocráticos, se como estarías orgullosa de tu Santi, este es mi hijo dirías, quedó de 26, increíble, el es hechura tuya. Cuando salimos y no dijeron, está inscrito nos miramos y pensamos en ti, hablamos de ti y te pedimos ayuda.
En la vida estamos  rodeados de  pocas personas, hablo de aquellas que nos quieren, que se preocupan por nuestra suerte, antes de nuestra generación las familias eran más grandes y comprometidas, hoy no, los círculos se empequeñecieron y la solidaridad es reducida a un círculo muy pequeño. Nadie espera en estos momentos ayuda de dinero, pero sí, compañía. realmente es muy poca, pero no es para amargarse, no le podemos pedir a los otros lo que no damos, el mundo responde a lo individual, la familia pasó a un segundo plano, la subjetividad y el deseo a través del consumo, enfatizan la educación en lo individual, eso es lo que prima. Ahora más que nunca he sentido esto, sin resentimientos puedo afirmar, que no hay espacios para solidaridades, simplemente a cada persona se le lleno de tantas obligaciones que les es imposible poder abrirse a otras y  la educación nos hace muy egoístas.
Aní poco te hablo de nuestro perro Tony. Durante mucho tiempo te espero en la puerta.  No es impresión mía, pero el perrito no es el mismo, siento que el peso de tu ausencia lo marcó o tal vez aún te espera, sí llegaras de pronto, se moriría de la alegría. Los animales sí que son solidarios, tienen una lealtad desmedida.