lunes, 8 de octubre de 2012

ALFREDO BRYCE ECHENIQUE


Este año el premio FIL de literatura lenguas Romances 2012 le fue otorgado a este excelente escritor Peruano. Más que meritorio.  Sus novelas están estructuradas con  fino humor, ironía  desbordada, son una burla  a la burguesía rancia limeña, con personajes muy extraños los cuales uno termina indefectiblemente queriendo. Su estilo es muy particular, directo, me recuerda los cuenteros del Caribe, alguna vez al respecto expresó: “Sí mi estilo es oral, que lo es, la oralidad me cuesta mucho, porque no es grabación, es sensación de oralidad, de libertad de expresión, pero en el fondo es fruto de mucho trabajo, de mucha corrección. Y cada vez más”. La deuda con Cortázar es absoluta y el propio escritor releva lo que significó en la consolidación de su proceso creativo, fue como el ábrete sésamo, en un momento crítico de su formación.

Echenique  pertenece a una de las familias más emblemáticas de la burguesía Limeña. Fueron prominentes banqueros y tuvo un bisabuelo  presidente de la república. Como corresponde a su abolengo se educó en los mejores colegios de la capital. Estos aspectos se reflejan en su obra, que está plagada de personajes extraños, encopetados, un poco perdidos entre  gustos exóticos, siempre  añorando el poder de mejores épocas o evitando desaparecer como clase.

Al diario el “El país “de España  cuando lo entrevistó a propósito del premio, contestó: "Mi literatura está marcada por la vida. Cuando yo escribí Un mundo para Julius fue una novela de adiós al mundo que yo había vivido, que se pensaba que no iba ni a caer ni a desaparecer, un reflejo de algo que ya no existe, de algo que fue. En cambio, libros como La vida exagerada de Martín Romaña o Reo de nocturnidad o La amigdalitis de Tarzán se debieron a una curiosidad artística.”

Este escritor tiene la virtud de mantener al lector en vela, pegado al texto, su escritura directa tiene efectos alucinantes y pareciera que uno está escuchándolo y no leyéndolo. Echenique como Puig, constituye una ínsula gracias a una narrativa por fuera del canon, extraña, pegajosa, de una factura perfecta, parecemos asistir a una descarga de acontecimientos contados de primera mano, como cuando un naufrago llega a contarnos su tragedia y no para, pero con una virtud en el torno de la escritura: la musicalidad interna que se percibe en el texto, el ritmo de un prosa hilvanada de para ser escuchada.

“Entre los galardones que ha obtenido en los últimos diez años están: en 1993, el título de Comendador de la Orden de Isabel la Católica; nombrado en 1995 Oficial de las Artes y las Letras de Francia por el gobierno galo; Premio Internacional de la Paz Dag Hammarskjold (1997); Premio Nacional de Narrativa de España en 1998; Premio Grinzane Cavour (narrativa extranjera/ Italia) por La amigdalitis de Tarzán (2002) y también en ese año fue Premio Planeta de Novela por El huerto de mi amada. Recientemente ha publicado Dándole pena a la tristeza.

El jurado del premio FIL 2012 estuvo compuesto por Cälin-Andrei Mihäilescu, profesor y escritor rumano-canadiense; el novelista y ensayista mexicano Jorge Volpi; Julio Ortega Ortega, crítico y escritor peruano; la periodista argentina Leila Guerriero; la crítica literaria, traductora y editora colombiana Margarita Valencia; Mark Millington, doctor en literatura latinoamericana por la Universidad de Cambridge, y la escritora puertorriqueña Mayra Santos-Febres.

Volver a leerlo será un placer.

 

 

lunes, 1 de octubre de 2012

MURIO ERIC HOBSBAWM


Se nos fue el  historiador más importante del Marximo de los último años. Sus textos son imprescindibles para interpretar el mundo moderno. La calidad de los mismos le permitía Tener lectores a granel, fue un faro frente a las difíciles coyunturas que dominan al mundo en los actuales momentos. Hobsbawm falleció a primera hora de la mañana en el hospital Royal Free de Londres, donde era tratado de una neumonía.  El último libro que publicó se tituló “Como cambiar el mundo”. Dos años después de haber publicado su autobiografía. Este libro es una mirada esperanzadora sobre el futuro de la humanidad, muy a pesar que es una recopilación de artículos escritos entre 1956 y el 2009.

Su muerte deja un vacío muy grande, tanto para la academia, como para los amantes de la historia quienes veíamos  en él un interprete lucido del mundo moderno. El Marxismo, que también está en grave crisis por falta de teóricos pierde  un escritor y defensor de sus tesis de mucha talla.. Todos los libros de este escritor Británico responden a una meticulosidad excesiva, erudición y profundidad.  Hasta último momento Hobsbawm reivindicó a “Marx como pensador para el siglo XXI”.

Este hombre que se retiró del partido comunista hace mucho tiempo, no dejó de escribir en su larga vida. Publicó una obra extensa y coherente, nunca perdió vigencia y sus libros responden a un propósito único, interpretar lo que sucede en el mundo como un todo, su análisis  nos permitió comprender a través del determinismo las claves de un cumulo de intereses superpuestos y entrecruzados que dominan la geopolítica mundial. Por ello hablaba refiriéndose a la primera y segunda guerra mundial, como la guerra. Estos textos son de mi predilección: LA ERA DE LA REVOLUCIÓN (1789-1848), LA ERA DEL CAPITAL (1848-1875) y LA ERA DEL IMPERIO (1875-1914).

Demostró que el siglo XX, realmente empezó en el año 1914. “El fundamento teórico sobre el que se apoya esta tesis en la consideración del tiempo histórico, diferente al tiempo cronológico. En este caso el siglo histórico no es lo mismo que el siglo calendario, es decir, no se ajusta exactamente a lo que es la centuria. La idea no es patrimonio exclusivo de Hobsbawm. Antes que él la habían desarrollado ya otros historiadores, por ejemplo Immanuel Wallerstein (El moderno sistema mundial, Siglo XXI, México, 1984). Éste, al referirse al siglo XV, el siglo de la conquista del Nuevo Mundo y de la fundación de los primeros imperios coloniales, defiende que aquél comenzó en 1492, el año del descubrimiento, terminando asimismo antes, hacia 1590, cuando España ha perdido ya la hegemonía mundial. Es decir, lo que constituye un siglo histórico tiene más que ver con el significado del mismo, con su interpretación global, que con las fechas calendario”.

Solo queda leerlo de nuevo y reeditar su obra valiosa, que en todo caso,  gracias a las bondades de la red se encuentra casi en su totalidad a disposición del público.






lunes, 24 de septiembre de 2012

NICANOR PARRA


Que se puede decir de este connotado poeta  que no se haya dicho antes. Chile nos ha regalado los mejores poetas de América, los más populares y de suma importancia en el contexto de la literatura universal: Huidobro, Gabriela Mistral, Pablo Neruda.   Oteando sobre la vida de Nicanor a proposito de ser un candidato firme al nobel de literatura, me encontre con un portal dedicado a su vida y obra, absolutamente bello y muy  completo para quien desee conocer a este poeta y su obra de la A hasta la Z. Es casi imposible descifrar la obra de un poeta desde un perspectiva crítica  sin conocer aspectos sustanciales de su vida. Leónidas Morales escribe sobre sus primeros años: “Junto a numerosos hermanos, Violeta Parra (V) entre ellos, constituían una familia de clase media provinciana, sometida a la incertidumbre de una crónica precariedad económica y de continuos cambios de residencia, causados por los traslados, cesantías (en la época de la dictadura del general Carlos Ibáñez) y la personalidad desaprensiva y errática del padre, un bohemio incurable. Para los hijos, la certeza era la madre: poder de convergencia, cohesión y estabilidad desde el punto de vista del orden de las relaciones humanas.” Hijo de un maestro de primaria y una madre campesina, su vida en los primeros años transcurrió entre Ancud, Lautaro y Santiago, los años fundamentales “tienen como escenario los suburbios de la ciudad Chillán”.  Remata hablando de su estilo:

“Los 29 poemas de su primer libro, Cancionero sin nombre, de 1937, representan el sistema poético al que había arribado. Algunos de sus rasgos más visibles: la incorporación de la métrica del romance, el desarrollo narrativo y la tendencia del que habla a realizar acciones a la manera de un personaje, el uso constante de la personificación y la metáfora con términos referidos a la naturaleza (la del campo chileno) o al mundo religioso (santos, ángeles, sacerdotes), una atmósfera onírica con escasa densidad dramática y, dentro de ella, objetos y espacios manejados como figuras de un juego poético no tocado aún por las asperezas del tiempo histórico. Pero este sistema, al que, descontando la métrica, pertenece asimismo el cuento "Gato en el camino", publicado en 1935 en la Revista Nueva, tiene todas las marcas de los que no han sido construidos sobre la base de premisas originales de lenguaje y de visión, sino que se han generado por inducción de un sistema previo que actúa como modelo absorbente. El modelo había sido el Romancero gitano de García Lorca. En la sintonía de Parra con estos romances seguramente operaba una predisposición, por su afinidad con la cultura tradicional de donde provenía. Pero lo que importa es el escenario de la recepción poética en Chile hacia fines de la década del 30 y en la del 40. Hay entonces grupos de lectores y críticos con ideas dispares sobre el tipo de poesía que deberá suceder a la de los poetas anteriores (Huidobro, De Rokha, Neruda). En uno de esos grupos se cuestiona el hermetismo de la poesía precedente, y se comparte la expectativa de otra poesía: una de claridad en las formas y contenidos, con un lenguaje y una temática capaces de involucrar al lector de un modo más directo y más amplio. Tomás Lago, un crítico literario e intérprete de esta tendencia, la traducía en 1942 como una petición de "luz en la poesía". El libro de Parra, que sintomáticamente había ganado el Premio Municipal de Poesía, y la producción de otros poetas, como Oscar Castro (V.), que también se acogieron al romance y al influjo de Federico García Lorca, al parecer respondían a esa expectativa” (Leónidas Morales). sobre el periplo creativo nos dice: “Parra demoró sin duda en dar con su fórmula antipoética, pero una vez que la descubre y que su recepción en Chile y Latinoamérica se traduce en rápida adhesión y efectos renovadores, los libros que la elaboran se suceden uno tras otro: Versos de salón (1962), Canciones rusas (1967), Obra gruesa (1969), Artefactos (1972), Sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1977), Nuevos sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1979), Chistes para desorientar a la policía (1983), Coplas de Navidad (1983), Poesía política (1983), Hojas de Parra (1985). Estos libros revelan no sólo la riqueza de las premisas del sistema antipoético, sino también su capacidad sorprendente para hacerlo evolucionar sin alterar sus líneas esenciales, apegado sólo a los términos de su propia dialéctica y energética internas, y para mantenerlo abierto a los cambios históricos, incluso las coyunturas políticas, de la sociedad y la vida cotidiana, y a las posibilidades de extraer nuevos recursos expresivos de movimientos artísticos y culturales que van emergiendo, del lenguaje y los procedimientos de los medios de comunicación de masas. La evolución puede seguirse en varios planos. Por ejemplo, en el del personaje: desde una cierta pasividad inicial, el personaje deriva a un estado de fuerte actividad, luego a otro de acciones que lo denuncian como un "energúmeno", hasta terminar convertido en una figura carnavalesca con los Sermones. En el plano de la estructura, si en Poemas y antipoemas y en Versos de salón el antipoema era un texto fragmentario, pero más o menos extenso, sometido a un principio constructivo evocador del montaje y el collage, en los Artefactos abandona ese principio y su texto se reduce a la unidad que entraba en la composición: el fragmento. Un fragmento como un dispositivo verbal que cuando el lector lo descifra, estalla en su conciencia iluminando múltiples zonas de lo real. En los Sermones, en cambio, el antipoema recupera el principio constructivo, el personaje se vuelve sereno (la serenidad de un loco inocente) y el texto, como apoyando desde el trasfondo la serenidad, exhibe en su movimiento una perceptible regularidad métrica en torno al endecasílabo.”

Las influencias que reconoce Parra son variopintas: Aristofanes, la Gesta Romanorum, que es una colección de cuentos medievales, Chaucer, El quijote, la poesía del romancero español, el poema del mío Cid, Quevedo, Becquer, Kafka intensamente, para solo citar algunos, quedando descontado todo lo que abrevo en la poesía Chilena.

Siempre que nos referimos a su poesía tenemos que hablar del antipoema. Qué es esto, que podría explicar sobre esta forma de hacer poesía.  el mismo poeta nos dice al respecto:  "El antipoema que, a la postre no es otra cosa que el poema tradicional enriquecido con la savia surrealista -surrealismo criollo o como queráis llamarlo- debe aún ser resuelto desde el punto de vista psicológico y social del país y del continente a que pertenecemos para que pueda ser considerado como un verdadero ideal poético. Falta por demostrar que el hijo del matrimonio del día y de la noche, celebrado en el ámbito del antipoema, no es una nueva forma de crepúsculo, sino un nuevo tipo de amanecer poético”, Pedro Lastra en el mismo portal remata en este sentido: “Parra ha logrado dar cima a una concepción estética, cuyos aspectos principales se refieren a la prescindencia de toda retórica, a la sustitución de un vocabulario poético gastado, por las expresiones coloquiales más comunes, entre las que no escasean ni la información periodística ni el léxico burocrático, en un contexto general que suele adoptar con frecuencia un carácter conversacional. Sin embargo, Parra consigue siempre sacar el mejor partido de las palabras, y la incorporación de aquellos elementos considerados durante mucho tiempo atrás como espurios, le permiten describir, cabalmente, los contenidos de la vida moderna.”Realmente esto es Parra y mucho más. Ojo a este hermoso poema suyo:

A recorrer me dediqué esta tarde
Las solitarias calles de mi aldea
Acompañado por el buen crepúsculo
Que es el único amigo que me queda.
Todo está como entonces, el otoño
Y su difusa lámpara de niebla,
Sólo que el tiempo lo ha invadido todo
Con su pálido manto de tristeza.
Nunca pensé, creédmelo, un instante
Volver a ver esta querida tierra,
Pero ahora que he vuelto no comprendo
Cómo pude alejarme de su puerta.
Nada ha cambiado, ni sus casas blancas
Ni sus viejos portones de madera.
Todo está en su lugar; las golondrinas
En la torre más alta de la iglesia;
El caracol en el jardín, y el musgo
En las húmedas manos de las piedras.
No se puede dudar, éste es el reino
Del cielo azul y de las hojas secas
En donde todo y cada cosa tiene
Su singular y plácida leyenda:
Hasta en la propia sombra reconozco
La mirada celeste de mi abuela.
Estos fueron los hechos memorables
Que presenció mi juventud primera,
El correo en la esquina de la plaza
Y la humedad en las murallas viejas.
¡Buena cosa, Dios mío! nunca sabe
Uno apreciar la dicha verdadera,
Cuando la imaginamos más lejana
Es justamente cuando está más cerca.
Ay de mí, ¡ay de mí!, algo me dice
Que la vida no es más que una quimera;
Una ilusión, un sueño sin orillas,
Una pequeña nube pasajera.

Vamos por partes, no sé bien qué digo,
La emoción se me sube a la cabeza.
Como ya era la hora del silencio
Cuando emprendí mí singular empresa,
Una tras otra, en oleaje mudo,
Al establo volvían las ovejas.
Las saludé personalmente a todas
Y cuando estuve frente a la arboleda
Que alimenta el oído del viajero
Con su inefable música secreta
Recordé el mar y enumeré las hojas
En homenaje a mis hermanas muertas.
Perfectamente bien. Seguí mi viaje
Como quien de la vida nada espera.
Pasé frente a la rueda del molino,
Me detuve delante de una tienda:
El olor del café siempre es el mismo,
Siempre la misma luna en mi cabeza;
Entre el río de entonces y el de ahora
No distingo ninguna diferencia.
Lo reconozco bien, éste es el árbol
Que mi padre plantó frente a la puerta
(Ilustre padre que en sus buenos tiempos
Fuera mejor que una ventana abierta).
Yo me atrevo a afirmar que su conducta
Era un trasunto fiel de la Edad Media
Cuando el perro dormía dulcemente
Bajo el ángulo recto de una estrella.
A estas alturas siento que me envuelve
El delicado olor de las violetas
Que mi amorosa madre cultivaba
Para curar la tos y la tristeza.
Cuánto tiempo ha pasado desde entonces
No podría decirlo con certeza;
Todo está igual, seguramente,
El vino y el ruiseñor encima de la mesa,
Mis hermanos menores a esta hora
Deben venir de vuelta de la escuela:
¡Sólo que el tiempo lo ha borrado todo
Como una blanca tempestad de arena!

viernes, 21 de septiembre de 2012

LOS ESCRITORES OLVIDADOS


De manera imperdonable ciertos escritores de una calidad incuestionable están completamente olvidados. Algunos muy populares en vida, después de su muerte, se les ignora con sorna, con cierto resentimiento. En Colombia es muy connotado el caso del poeta Guillermo Valencia quien fue el poeta nacional, un mito lleno de homenajes y reconocimientos. Después de su muerte, parece que su obra hubiese sido enterrada con él, hoy  realmente es un total desconocido. Cada país tiene su propio cuarto de San Alejo.  Algunos autores están citados por la crítica, existen inmejorables ediciones, pero sus novelas no se leen. Este es el caso de León Tolstoi, sus obras están escritas para un lector que en estos tiempos difícilmente puede darse, no está preparado para estos  textos extensos,  sus hábitos están condicionados, gracias a la revolución de los medios de comunicación y la informática, a otro tipo de lecturas y entretenimiento.

Edmundo Paz Soldán citaba en un artículo sobre el tema el caso de algunos autores olvidados del Boom, como Clarice Lispector,  Guimaraes Rosa. En Colombia Gabriel García Márquez, escritor emblemático del Boom, con su éxito contundente, dejo sin opción a una generación, la cual está actualmente teniendo los reconocimientos que ameritan. A esta saga pertenecen, Germán Espinosa, que pese a sus premios, a su reconocimiento mundial, fue ignorado por la crítica local,  Héctor Rojas Erazo, Burgos Cantor, Oscar Collazos, para solo citar algunos. Antón Arrufa, en una conferencia en la fundación alejo Carpentier,  se refirió al olvido de Armando Leyva,  periodista cubano, autor de libros y cuentos,
"El cultural", seminario especializado de España, habla de los escritores empadronados en el olvido. Reunió a Jorge Eduardo Benavides, Santiago Roncaglilo, Mercedes Castro y Juan Gabriel Vásquez, para hablar sobre el tema.  Con lucidez reconocieron: Por fuerza, tiene que haber legiones de damnificados por la desmemoria. El caso más atenuado de los cuatro que traen a colación los protagonistas de este encuentro organizado por "El cultural.es" es el de Julio Ramón Ribeyro (Lima, 1929-Lima, 1994[1]). Roncanglilo, recordaba a Enrique Amorim (Salto, Uruguay, 1900- Buenos Aires, 1960). El escritor uruguayo quien se empeñó en ser famoso como pocos escritores lo habían hecho. Vásquez citó el olvido del poeta “Porfirio Barba Jacob (Santa Rosa de Osos, 1883 - Ciudad de México, 1942), poeta colombiano de naturaleza esencialmente contradictoria”.

Este tema que lo puso sobre la palestra la “Fundación Alejo Carpentier” en un seminario que no escrutado con el rigor que debiera, lo he tratado en muchos artículos de este blog en mi preocupación permanente por descifrar las claves que contiene un buena novela, o un autor exitoso. Esto que puede ser simple, no es tan fácil de definir. Hay autores con novelas excelentes, aparentemente muy simples, donde se disimula la avatares  realmente una obra   bien escrita, de una factura perfecta. Este es el caso de Paul Auster, con él se puede decir que lo díficil se hace sencillo, esta es una de sus mayores virtudes.
Los famosos bestseller ameritan un análisis especial. Fui lector voraz de Irving Wallace. He releído alguna de sus novelas y me siguen pareciendo entretenidas y absolutamente encantadoras.  Inclusive he discutido sobre la calidad literaria de alguna de ellas en contra de la crítica ortodoxa. Hoy nadie lee a Wallace, que vendió libros como salchichas.

Alguna vez enumere autores que es imprescindible leer a pesar de su imperdonable olvido. Empecemos por ahora con uno: “Viajes fantásticos a los Imperios de la Luna y el Sol, de Cyrano de Bergerac”.
En el libro de Borges “Textos cautivos” el escritor argentino cita autores y libros muy poco conocidos pero de una importancia absoluta, son joyas traídas a colasion por el mejor lector de todos los tiempos. Esta sería una buena guía. Queda el tema expuesto apenas como un esbozo.

 

 

 

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domingo, 9 de septiembre de 2012

MILAN KUNDERA Y EL NOBEL DE LITERATURA


En los últimos quince años es corriente oír su nombre al portas de la entrega del premio nobel de literatura. Nada sería más justo. Este escritor Checo, es autor de una de las obras más bellas de la literatura universal del siglo XX y principios del XXI. Está escrita en Checo y Francés; sufrió  los avatares de la guerra fría y la dictadura estalinista. Este año la academia Sueca debería olvidarse en este caso de su acostumbrado sesgo ideológico y hacerle honor a la literatura. Hace poco entró a la prestigiosa colección “La biblioteca de la Pléiade de la editorial Francesa Gallimard, una de las más importantes del mundo. Esta colección está reservada a autores emblemáticos y se publica casi siempre diez años después de su muerte.

Le he seguido la huella a este escritor desde mi juventud. El primer libro que leí fue “la Broma”. Después de esta lectura no deje de estar pendiente de lo que se publicara. Me había encontrado con un escritor que reflexiona con absoluta libertad en sus novelas, sobre lo divino y lo humano, con una lucidez sin parangón y en medio de sus encantadoras historias, sin afectar el rigor narrativo que aplica a sus textos. Recuerdo el impacto que me produjo “La insoportable levedad del ser”. Quede impertérrito. Me obligó a reflexionar mucho, sobre las bondades de la novela como género y desde este día supe que nunca moriría muy a pesar de la revolución del mundo digital y los pronósticos apocalípticos de los analistas más serios.

Este escritor vive en Francia desde el año 1981.  No se ha dejado manosear nunca por la prensa, no pertenece a esa saga de escritores que se comportan como vedetes. Hace poco estuvo envuelto en una polémica cuando un semanario checo le acusó de haber traicionado y delatado en 1950 a un joven anticomunista y de haberle entregarlo a la policía del régimen. El autor negó la acusación y exigió la respectiva rectificación.

A kundera lo marco “la primavera de Praga”. La influencia de un hogar y un padre como Ludvík, el ambiente intelectual, su experiencia como docente, sus días de reflexión y juventud trabajando en un bar donde se escuchaba mucho Jazz en Praga, su actitud frente a la dictadura que generaron sucesos que lo obligaron al exilio. Cada obra es una reflexión política sobre el poder  pero desde lo más íntimo de la subjetividad humana, no son acusaciones o panfletos radicales, sus novelas son historias que reflejan como las personas son víctimas del poder o de pesos externos que avasallan su vida. En la Broma “la expulsión de Ludvik el protagonista ve a todos sus amigos levantar la mano para votar su expulsión de la universidad y está seguro de que hubieran sido capaces de enviarlo a la horca con la misma facilidad. Aquí vemos el papel censor, inquisidor, de las instituciones sociales y el Partido, sin que el autor se centre en la historia en sí”.

Arnoldo Díaz Borges lo sintetiza magistralmente en la red: "La narrativa de Kundera, a mitad de camino entre novela y ensayo, fusiona, en diferentes voces narrativas, la ironía con elementos reales y ficticios. Transforma los aspectos del mundo moderno en cuestiones metafísicas. “El autor enfrenta sus fantasmas personales: el totalitarismo y el exilio, al tiempo que ahonda en los grandes temas de la libertad y la eticidad desde un profundo desengaño, a veces difícil de percibir tras su estilo aparentemente ligero y amable”.

Este autor habla de una polifonía melódica en sus obras. Conocedor como nadie de música, ensayista excelso sobre ciertos autores clásicos,  incorpora en sus novelas temas variopintos mezclados con una destreza sin igual, como sinfonias. Sus novelas son profundas reflexiones metafísicas sobre el estado inerme del sujeto moderno.

Recuerdo el primer capítulo de “La insoportable levedad del ser”.  Empieza exponiendo el eterno retorno de Nietzsche:

La idea del eterno retorno es misteriosa y con ella Nietzsche dejó perplejos a los demás filósofos: ¡pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido ya, y que incluso esa repetición haya de repetirse hasta el infinito! ¿Qué quiere decir ese mito demencial? El mito del eterno retorno viene a decir, per negatio-nem, que una vida que desaparece de una vez para siempre, que no retorna, es como una sombra, carece de peso, está muerta de antemano y, si ha sido horrorosa, bella, elevada, ese horror, esa elevación o esa belleza nada significan. No es necesario que los tengamos en cuenta, igual que una guerra entre dos Estados africanos en el siglo catorce que no cambió en nada la faz de la tierra, aunque en ella murieran, en medio de indecibles padecimientos, trescientos mil negros. ¿Cambia en algo la guerra entre dos Estados africanos si se repite incontables veces en un eterno retorno?”.

Adelante agrega:

“Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada (das schwerste Gewicht).

Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad. ¿Pero es de verdad terrible el peso y maravillosa la levedad?”

Este es un ejemplo emblemático de su estilo. Cada obra responde a una pregunta de este corte, pero desarrollada desde alguna situación concreta. En mi caso personal, las novelas del primer periodo, incluso aquellas escritas después de su traslado a París, hasta “la insoportable levedad del ser” son las de mi predilección, sin decir con esto, que las recientes no son buenas.

Hay una pléyade de buenos novelistas que igualmente son buenos ensayistas. El caso de Kundera es especial: es un excelente ensayista, por fuera de la línea media, ojala escribiera más  ensayos. Son de unas factura impecable, lúcidos,  y pedagógicos por excelencia. “El arte de la novela”, es uno de los ensayos más bellos sobre el género. No me canso de releerlo y tienen la facultad de incitar a lecturas que nos enriquecen.

Qué bueno que la academia Sueca premiara justamente a este escritor, ganaríamos todos.

 

 

 

 

 

 

viernes, 31 de agosto de 2012

BIOGRAFÍA LITERARIA DE JULIO CORTAZAR I


He visto más de treinta entrevistas concedidas, escrutado su itinerario creativo, en un proceso de desciframiento encantador; releído gran parte de la obra crítica. Indague además las influencias relevantes producto de infinitas lecturas que afloran en su obra; y sobre todo, he vuelto a leer sus cuentos, relatos y novelas.

Existen infinidad de ensayos y trabajos académicos sobre su obra. En este infinito número de miradas hay convergencia  que afloran en sus escritos sobre los cuales nadie discute.  Diferente a muchos escritores, después de su muerte, su obra es cada vez más leída  y estudiada.

Ricardo González Vigil, miembro de la academia de la lengua Peruana, escribió en un artículo:


Sábato se nutrió de la problematización existencial de Roberto Arlt y Eduardo Mallea, así como de la crítica histórico-social enarbolada por el grupo Boedo; y Bioy Casares y Ocampo adoptaron el refinamiento imaginativo y el horizonte cosmopolita del grupo Florida, bajo la órbita de Jorge Luis Borges y la revista “Sur”. En cambio, Cortázar, con mayor complejidad y apertura que Mujica Láinez (se inclina más por Borges-Florisa que por Arlt-Boedo), acogió todo el legado narrativo argentino: el esmero estilístico y el ingenio fantástico de Borges, la angustia existencial y la valoración de la locura y el lumpen-“clochard” de Arlt, junto con la orientación marxista de Boedo, sin desdeñar el radicalismo experimental y el juego metaliterario (la literatura que habla de literatura) de dos autores marginales: Macedonio Fernández y Leopoldo Marechal en su magistral novela “Adán Buenosayres”

 Son más amplios los marcos de referencia de sus influencias y de su mundo.  Abrevó en lo más selecto de la literatura universal. Se decanta en sus escritos estas influencias.  Cortázar todo le producía una especie de revelación: El entorno, así como las lecturas de ficciones. Estas quedaron expuestas magistralmente  en sus cuentos y relatos.  La cultura que adquirió solo le interesó para su mundo literario, para enriquecer su obra.

Sus primeros pinos como escritor quedaron expuestos en unos poemas. Estos no solo son los primeros intentos como escritor sino que constituyen mecanismos de defensa para enfrentarse a  los adultos. Cuando dudaron de la autenticidad de los mismos tuvo una desilusión que siempre recordó en sus entrevistas: “fue uno de esos primeros golpes que te marcan para siempre y que te hacen descubrir que todo es relativo, precario, que había que vivir en un mundo que no era ese mundo de inocencia y de total confianza en el que se había creído”.

Agrega adelante: “El hecho fue que su mamá se acercó a su habitación, antes de dormir, y lo interrogó acerca de la autenticidad de los poemas que escribía. No confiaba en que los hubiera escrito su hijo. Según otro pariente, esos poemas eran plagiados. Y al pequeño cronopio lo desengañó amargamente que su madre dudara de su sinceridad y de su capacidad literaria.”

El abandono total de su padre a muy corta edad lo marcó en su vida. Su primera infancia transcurre entre Europa y Banfield. Marisa E. Martínez Pérsico en la red, al respecto lo cita: “Era ese tipo de barrio, sumamente suburbano, que tantas veces encuentras en las palabras de los tangos: calles no pavimentadas, pequeños faroles en las esquinas, una pésima iluminación que favorecía el amor y la delincuencia en partes iguales, y que hizo que mi infancia fuera una infancia cautelosa y temerosa, porque las madres tenían mucho miedo por los niños. Había un clima a veces inquietante en esos lugares. Y al mismo tiempo era un paraíso: la casa tenía un gran jardín que daba a otros jardines. Un jardín lleno de gatos, perros, tortugas y papagayos: un paraíso. Pero en este jardín ya era yo Adán, en el sentido de que no conservo recuerdos felices de mi infancia -demasiadas tareas, sensibilidad excesiva, tristeza frecuente, asma, brazos rotos, primeros amores desesperados (mi cuento “Los venenos” tiene mucho de autobiográfico). Sin embargo, ése era mi reino, y he vuelto a él, lo he evocado en algunos cuentos, porque aún hoy lo siento muy presente, muy vivo”. 

Cortázar, escribió su primera novela a los nueve años.  Fue un niño enfermizo y esto le obligó a pasar largos periodos en la cama que aprovecho como lector infatigable. Alguna vez el médico le aconsejó suspender un poco esta afición y darse más baños de sol, necesarios en su primera infancia. Realmente las influencias decisivas en su juventud son las de Edgar Allan Poe, Julio Verne, Pindar, Walt Whitman, Alfred Jarry, Macedonio Fernández., Jorge Luis Borges. Garcilaso, Latréamont, Rimbaud y sobre todo el movimiento surrealista, especialmente Salvador Dalí y Jean Cocteau, quien influenció significativamente su vida y obra.

“Luego de concluir sus estudios primarios, el escritor emprende la escuela secundaria y más tarde egresa como Maestro de Primaria. Seguirá estudiando hasta graduarse como Profesor en Letras y comenzará a ejercer la docencia en el nivel secundario. Se instala en Buenos Aires, desempeñándose como traductor y gerente en la Cámara del Libro. En esta época publica estudios críticos sobre literatura; son especialmente conocidos el ensayo sobre la poética del mexicano Octavio Paz y la necrológica dedicada al francés Artaud.”

La mayoría de sus cuentos corresponden a sus pesadillas y miedos. En sus textos impera una “concepción donde lo fantástico o extraordinario se impone en la rutinaria cotidianidad”.   Siempre pretendía develar ese otro mundo que nos asedia continuamente. Los temas que prevalecen  en la primera obra, son “la adolescencia, los juegos, los dobles espirituales, la relación entre el arte y la vida, los viajes y los laberintos. Con una característica que lo hace un escritor diferente a todos. Involucra al lector en la creación, lo convierte en un creador paralelo y determinante.” De  esta etapa son “La otra orilla”, Bestiario, juego (1956), Las armas secretas (1959), Todos los fuegos el fuego (1966), Octaedro (1974), Alguien que anda por ahí (1977), Un tal Lucas (1979), Queremos tanto a Glenda (1980), Deshoras (1982).

Cuando uno lee a Cortázar se encuentra con un escritor excepcional desde todos los puntos de vista: Desde los aspectos formales y por los temas que aborda, por la manera como construye sus historias y relatos.  Su escritura es impecable. El manejo del idioma es el de un relojero, cada palabra es ajustada al propósito de sus relatos. Las descripciones escapan al formato común, no exponen, constituyen la incorporación a un mundo fantástico y están puestas respondiendo al juego que están describiendo, como en un primer plano cinematográfico, hacen parte de la escena que estamos viviendo: “la tarea de ablandar el ladrillo todos los días, la tarea de abrirse paso en la masa pegajosa que se proclama el mundo, cada mañana topar con el paralelepípedo de nombre repugnante, con la satisfacción de que todo está en sus sitio, la misma mujer al lado, los mismos zapatos”.

En la segunda parte hablare de su estadía en Europa, de la relación con las mujeres, con el mundo, con la política e ire abordando cada obra en particular partiendo de “la otra orilla” hasta su correspondencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 18 de agosto de 2012

LA CRISIS DE LA LECTURA EN LA JUVENTUD ACTUAL


En Colombia se hizo una encuesta para evaluar a nivel universitario y en los cursos de  educación superior, que leen los estudiantes, con resultados preocupantes. La conclusión después de las  entrevistas a más de mil alumnos,  es que  definitivamente no leen, no les interesa. En consecuencia frente a este hecho, su redacción es pésima.  Me pregunto, cuantas personas leerían hoy  “La montaña mágica” de Tomas Mann o “la Guerra y la paz” de León Tolstoi. Realmente muy pocas.
Es necesario aclarar que me refiero a la lectura-escritura, pues existen muchas formas de lectura  en estos tiempos, por fuera de este concepto tradicional. La televisión, el cine y el internet, son las más comunes.  Cito a manera de ejemplo personal casos como este: en “You Tube”, he visto conferencias de filosofía, de José Pablo Feimann,  que me han enseñado más que muchos textos, además de ser absolutamente agradables. Está claro que constituyen un tipo de lectura diferente al tradicional. Están perfectamente ordenadas, corresponden en mucho sentido a un buen  libro, vienen acompañados de  la ayuda audio-visual que facilita su comprensión.
Nada de esto podrá restarle la importancia que tiene la lectura para cualquier persona.  En el caso personal, no hay placer más grande que sentarse a leer un buen libro.  Estanislao Zuleta, un gran pensador Colombiano dio una conferencia sobre el tema, que se edito con el título  “Sobre la lectura”, que resulta ser uno de los textos más hermosos al respecto.  Se basó en consideraciones encontradas en la primera parte de “Así hablaba Zaratrusta”, en “Ecce Home” y en “Sobre el porvenir de nuestros institutos de enseñanza” de Nietzsche. Recordaba Zuleta: “Acaso ningún escritor haya hecho tan conscientemente como Nietzsche de su estilo, un arte de provocar la buena lectura, una más abierta invitación a descifrar y obligación de interpretar, una más brillante capacidad de arrastrar por el ritmo de la frase y, al mismo tiempo de frenar por el asombro del contenido.”, adelante agregaba citando textualmente al filosofo alemán: “Al final del prólogo de la Genealogía de la moral Nietzsche dice que requiere un lector que se separe por completo de lo que se comprende ahora por el hombre moderno. El hombre moderno es el hombre que está de afán, que quiere rápidamente asimilar; “por el contrario, mi obra requiere de lectores que tengan carácter de vacas, que sean capaces de rumiar, de estar tranquilos”.
Nada resulta más emblemático que esta cita, para comprender estos tiempos. El hombre moderno se informa, no lee. Utiliza escuetamente lo que necesita y el internet se le ha convertido en un instrumento perfecto para este paradigma.  El libro de la intelectual Argentina Beatriz Serlo “Los estudios culturales y la crítica en la encrucijada valorativa” trató el tema con mucha lucidez. La cita lo he tomado de este blog, que ya trató el tema desde otra esclerótica.  Expresa: Los cambios tecnológicos son irreversibles. Vivimos en el ciberespacio, aun cuando vastas minorías en América Latina todavía deben enfrentar obstáculos gigantescos para incorporarse como ciudadanos en una nueva esfera cultural y política que es tan extensa como estratificada. Todavía la lecto-escritura es la clave para descifrar a la palabra escrita incluso cuando ésta se ha liberado del papel, se ha vuelto virtual, fluye libremente por el anillo que llamamos Internet, rodea al mundo como una gigantesca bola de texto o se desliza, sin página, sin principio y sin fin, por las pantallas de las computadoras. El ciberespacio exige una nueva alfabetización. Agrega con vehemencia:


Tomemos el cambio que me parece más denso y espectacular: leer. Ese acto simple que, pese a los problemas socioeconómicos de la alfabetización, damos por sentado, debe ser revisado por completo. La lectura está pasando por un proceso de mutación. Nosotros somos quizás los últimos lectores tradicionales. La lectura es una actividad costosa, en cuanto a las habilidades y el tiempo que requiere. El desciframiento de una superficie escrita exige una atención intensa y concentrada durante un lapso relativamente largo de tiempo. Miramos el texto y miramos dentro del texto.

El tema que traigo a colación tiende a responder está pregunta:  que haremos para que nuestros estudiantes lean. Sarlo decía que la lectura nunca será igual, lo que no significa que no sea importante. En este blog, escribí un texto sobre el futuro de la lectura, de donde he tomado varias citas. La pregunta es como estimular la lectura en los estudiantes. La tarea no es fácil, pero también se ha demostrado que ciertos libros han sido leídos en masa por la juventud aparentemente indiferente. Me refiero a las sagas de Harry Potter y aquellas sobre vampiros. Esto demuestra que con ciertos estímulos, la juventud lee. La responsabilidad no solo es de los maestros y los padres, es de los gobiernos en general. Alguna vez el estado Colombiano patrocinó un colección popular de libros que consideró esencial. Ideas como esta podrán de nuevo estimular la lectura.

En mi casa el libro es importante. La biblioteca ocupa un espacio vital. Se lee, incluso se compra la prensa escrita. Mi hija Isabella de tan solo ocho años, es  una lectora  consumada y precoz. Esto demuestra que el ejemplo es estimulante, de igual manera el ambiente. Alguna vez un padre me preguntó: que hago para que mi hijo lea. Le dije, usted lo hace. Me respondió categoricamente que nunca. El  tampoco lo hara, le consteste.  Esta es tarea de todos. A los gobiernos les queda una responsabilidad, esperamos políticas serias al respecto. Entiendo que el tema es más amplio, pero dejo estas inquietudes sobre el tapete.