jueves, 25 de junio de 2009

LECTURAS PARA EL VERANO

Siempre me genera mucha desconfianza aquellas publicaciones póstumas de los grandes de la literatura, pues en la mayoría de las ocasiones son argucias de mercado de los editores para mantener a los escritores trabajando, incluso después de su muerte. No quiero decir que su tarea no sea ponderable, pero muchas veces publican textos que el autor por razones que no cabe adivinar, decidió nunca publicar o mantener en el olvido.
Perfiles inesperados, de Julio Cortázar resulto una recopilación absolutamente valiosa. Se han recogido trabajos de juventud, algunos textos que el autor mantenía en velo y verdaderas sorpresas. La calidad de algunos relatos, el valor para la crítica de los escritos del primer Cortázar, que develan el talento de quien sería uno de los grandes, constituyen un regalo de primer orden para quienes hemos seguido la trayectoria de este grande de la letras.

El arte de la distorsión del escritor Colombiano Juan Gabriel Vásquez, es un libro de ensayos literarios, diferente a todo lo que he leído en los últimos tiempos en este género. Agradable, muy particular e inteligente, sus textos son un verdadero aporte para las letras. El libro además es importante, para quienes se estén iniciando en la escritura, nos entrega a través de sus lecturas, algunas claves importantes para el oficio.

Felicitamos de nuevo al excelso escritor Colombiano Evelio Rosero por el premio ingles The Independient, frente a Ismael Kadare y AbrHm B. Yehoshua, confirma la calidad de un novelista, que la crítica nuestra continua inexplicablemente desconociendo. Bien por Editorial norma, que acaba de publicarle En el Lejero.
Merecido el premio Principe de Asturias a Smail Kadare, su obra además de bella, es un símbolo contra la opresión, candidato eterno al nobel, grande en Europa, solo queda aconsejar la lectura de su obra.
Leí la primera novela los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larson, de su trilogía, algunos críticos y trogloditas de la literatura la han descalificado, solo les sugiero que la lean, del genero policiaco o novela negra, está estructurada de tal manera que hasta la última pagina estas pendiente del desenlace de la historia….sus personajes están muy bien construidos y se muestra el caótico mundo de farsantes, empresarios corruptos y banqueros que agobian al mundo.

domingo, 7 de junio de 2009

WILLIAM OSPINA Y EL PREMIO ROMULO GALLEGOS

En este año el premio Rómulo Gallegos, quedó de nuevo en las manos de un Colombiano. Esta vez, fue concedido al excelente poeta, ensayista y novelista William Ospina por su obra “El país de la canela “. A nadie sorprende el galardón, pues este autor ha venido desgranando sus dotes con una disciplina sin igual, un rigor impresionante y una responsabilidad que esta por encima de las presiones del mercado editorial implacable y consumista de estos tiempos. El premio otorgado en mi modesta apreciación es el más importante en Hispanoamérica, muy por encima de aquellos tan publicitados en la península Española. Algunos galardonados pueden hablar de la calidad del mismo:
I edición (1967) - La casa verde de Mario Vargas Llosa (Perú)
II edición (1972) - Cien años de soledad de Gabriel García Márquez (Colombia)
III edición (1977) - Terra Nostra de Carlos Fuentes (México)
IV edición (1982) - Palinuro de México de Fernando del Paso (México)
V edición (1987) - Los perros del paraíso de Abel Posse (Argentina)
VI edición (1989) - La casa de las dos palmas de Manuel Mejía Vallejo (Colombia)
VII edición (1991) - La visita en el tiempo de Arturo Úslar Pietri (Venezuela)
VIII edición (1993) - Santo oficio de la memoria de Mempo Giardinelli (Argentina)
IX edición (1995) - Mañana en la batalla piensa en mí de Javier Marías (España)
X edición (1997) - Mal de amores de Ángeles Mastretta (México)
XI edición (1999) - Los detectives salvajes de Roberto Bolaño (Chile)
XII edición (2001) - El viaje vertical de Enrique Vila-Matas (España)
XIII edición (2003) - El desbarrancadero de Fernando Vallejo (Colombia)
XIV edición (2005) - El vano ayer de Isaac Rosa (España)
XV edición (2007) - El tren pasa primero de Elena Poniatowska (México)
XVI edición (2009) - El país de la canela de William Ospina (Colombia)
Un estudiante de comunicación social, Jaime Andrés Benavides[1] de la universidad Santo tomas de Bogotá, describe a William con una precisión de relojero: Es un escritor innato. Sus facultades se vislumbran cada vez que uno de sus libros es publicado. A diferencia de muchos que escriben poco, éste se caracteriza por escribir entre cuatro y tres libros llenos de ensayos por año. Además de ello, últimamente ha dejado leer sus poemas, en los cuales se nota el gran sentido que para el autor tienen, la naturaleza y la universalidad". El primer premio que ganó, lo hizo con un ensayo sobre la obra del gran poeta Colombiano Aurelio Arturo, desde este texto se avizoraba el crítico que hoy deslumbra, sus palabras podrán definirlo incluso: “En una fábula de Borges, el rey pide al poeta unas palabras que no sean la descripción de la batalla sino la batalla. Y es el propio Borges quien nos dice que la diferencia entre el lenguaje verbal y la música está en que el lenguaje quiere expresar la tristeza o la alegría, pero la música es la tristeza y es la alegría. Tal vez la poesía sea ese soplo de inspiración misteriosa que hace que las palabras dejen de ser una alusión a la realidad, un modo de interrogarla o definirla, y se exalten mágicamente en esa realidad que están nombrando.”[2] Su obra se contextualiza en estos términos, los ensayos son absolutamente lucidos, bien construidos y documentados, bellos donde se trasluce la vena del poeta que, aun en estos trabajos se preocupa por la sonoridad del texto, la factura de cada oración y el sentido estético en general, por lo que se leen con un agrado inigualable, además de entrearnos una visión esclarecedora, como en el caso de “la franja amarilla”. Sus dos novelas de corte histórico, son un bálsamo para entender nuestras tragedias y narrar la imbricada génesis de nuestro mundo, siempre desde una perspectiva estética, digna de un creador universal. Mucho esperamos de este autor que nos enorgullece y solo queda apoyarlo de la manera más simple: leyéndolo

[1] http://www.usergioarboleda.edu.co/altus/william_ospina.htm
[2] Aurelio Arturo según William Ospina http://losconvidados.com/aurelio-arturo-segun-william-ospina/

miércoles, 27 de mayo de 2009

ROBERTO BOLAÑOS 2666


Me conmueven los lectores a secas, los que aún se atreven a leer el Diccionario filosófico de Voltaire, que es una de las obras más amenas y modernas que conozco. Me conmueven los jóvenes de hierro que leen a Cortázar y a Parra, tal como los leí yo y como intento seguir leyéndolos. Me conmueven los jóvenes que se duermen con un libro debajo de la cabeza. Un libro es la mejor almohada que existe. ROBERTO BOLAÑOS
Ya hemos rendido culto a Roberto Bolaños en estas páginas, por la calidad de una obra que, rompe definitivamente con el cordón umbilical del Boom. Su novela 2666, acaba e ser premiada como la mejor novela extranjera por la crítica Norteamericana. Quienes la hemos leído, sabemos que a pesar de los extensos reconocimientos, esta novela aun no ha recibido toda la importancia que amerita y no porque no haya sido atendida por sus lectores y critica, sino que todo toma su tiempo y esta obra prima, que rompió con todo el canon, que se abre paso como gigante (nos recuerda el periplo de “cien años de soledad”), no es una lectura fácil, sabemos que muchos hablaran de ella sin ni siquiera haber leído una pagina, como suele pasarle a los textos clásicos. Andrés Ibáñez, escribió una reseña magistral : “De lo que no cabe duda es que nos hallamos ante la obra de un genio: una obra de inmensa lucidez e inmensa sabiduría narrativa, escrita con una mezcla única de felicidad creadora e íntima desesperación existencial, la obra de un maestro absoluto cuya voz posee la autoridad y la aparente ausencia de esfuerzo que solemos asociar con los grandes clásicos consagrados por los siglos, y cuyo verbo nos impulsa, ya desde las primeras frases, a una lectura insaciable cuyo interés no decae ni por un momento a lo largo de sus majestuosas mil cien páginas largas.” Esta mezcla de historia, entrecortada con trasfondo literario sin igual entorno a un autor, que deja ver una Europa derrotada que aun no se redime en su condición”. Es cierto, cuando este crítico establece: “Es una especie de Mil y una noches, un centón lleno de historias, novelas cortas, cuentos dentro de cuentos, narraciones de la más diversa índole, de amor, de guerra, de humor, de ciencia-ficción, de crímenes, de horror, de metaficción, de sueños (el recuerdo de La vida, instrucciones de uso viene de vez en cuando a la cabeza) que proliferan como las hojarascas de una selva tropical y que parecen caérsele a Bolaño de los dedos como en una lluvia de inspiración incontenible.” Aquí, igual que en otros textos, está una radiografía del universo de contradicciones y encantos que constituye México, de poesía y muerte, de dolor y vida. La historia, narrada sobre una estructura que se asimila a una verdadera sinfonía, muchas voces, muchas piezas, unidas por la excelsa condición estética que no se pierde en ningún momento, que va cubriendo cada letra impresa, que responde a un orden prefigurado perfecto. Ibáñez lo describe así: “Dos planetas, dos centros disímiles, pues, que son los mismos que mueven y han venido siempre moviendo la literatura de Bolaño: esa mezcla aparentemente imposible entre pasión visceral, experiencia desnuda, marginalidad y violencia, junto con todo el refinamiento de una escritura intensamente literaria, claramente posmoderna devota de constantes juegos (como las largas e inexplicables páginas dedicadas a los lapsus calami de diversos escritores, casi al final de 2666), que instaura definitivamente en nuestras letras, ¡por fin! la posibilidad de una literatura libre que establece sus territorios mas allá de los géneros y fuera de las decorosas clasificaciones académicas”.



lunes, 25 de mayo de 2009

VARIOPINTAS LITERARIAS
Diario de la noche

A la hora en que el sueño se desliza
Como un ladrón por senderos de fieltro
Los poetas beben aguas rumorosas
Mientras hablan de la oscuridad,
De la oscura edad que nos circunda.
A la hora en que el tren tizna la luna
Y el ángel del burdel se abandona a su suerte,
La orquesta toca un aire lastimero.
Una yegua del color de los espejos
Se hunde en la noche agitando su cola de cometa.
¿Qué invisible jinete la galopa?
©Juan Manuel Roca

Al Unisonó que recibíamos la buena noticia del premio casa de las Américas otorgado a Juan Manuel Roca, nos enterábamos de la muerte de Mario Benedetti. El diario “el País “de España, presenta la noticia dándole al poeta Colombiano los reconocimientos que en nuestra tierra siempre tardan: “El poeta, crítico de arte y periodista colombiano, Juan Manuel Roca, ha ganado la IX edición del Premio Casa de América de Poesía Americana con su poemario Biblia de pobres, que presenta un "gran dominio formal, sólida estructura y variedad de registros", según indicó el jurado del galardón. Roca, que ha obtenido numerosos galardones por su trayectoria profesional, cuenta con el Premio Nacional de Poesía Ministerio de Cultura 2004, el Premio José Lezama Lima otorgado por la Casa de las Américas y el Premio Poetas del Mundo Latino Víctor Sandoval en 2007”
Roca pertenece a una generación que no se agrupo entorno a ningún propósito, que no prefiguro ningún movimiento, ni pretendió revoluciones, fue llamada la generación sin nombre, convivió con la aplanadora del Boom latinoamericano que eclipsaba a cualquier creador que no estuviera en este selecto grupo. Me encanta su poesía, vivo muy sorprendido y gozo con la calidad de sus ensayos y comentarios literarios, que además están hechos con la calidez de un poeta, que ni en estas calendas, abandona esa vena tan constante en todo lo que escribe.
Mario Benedetti, es un escritor emblemático, gozó siempre de hinchada propia, ganada a puro pulso y con una obra muy particular, que curiosamente estaba por encima de los academicismos, de la crítica especializada, de aquellos gurúes que siempre han pretendido imponer un canoon.
Recuerdo muy bien, que quien no llevara en la universidad el libro de poemas “Inventario” y la música de Silvio Rodríguez, no estaba en onda, como dicen los Mexicanos. Sus poemas son emblemáticos para toda una generación:

Táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.


Mucha tinta y reconocimientos estarán a pedir de boca, por ahora solo queda aceptar una deuda muy grande con este hombre, que de hecho perdura gracias a su obra. Sobra decir, que como cuentista esta fuera de lote, es mi modesta apreciación, de los mejores de Latinoamérica y caso aparte resulta cualquier comentario sobre la excelente novela “la tregua”.

He seguido con mucha atención el trasegar poético de Elkin Uribe, este poeta de mil cabales, a través de su blog, cantico primaveral, sigue entregándonos una obra que amerita aunar esfuerzos para ser publicada. Su estilo, muy particular, con una gran influencia del romancero español y de la mejor poesía juglar de Latinoamérica, esta en todo caso hecha con la soltura de quien pese a estas lecturas, no se encasilla.

He querido incluir un poema que confirma su constante vena.

Oh noche, obscura noche
tu opacidad es nítida.
La figura se vuelve tímida
en el paso de tu derroche.

Inicias el paso lento,
dejando estela de felicidad;
o tal vez... Fatalidad,
en agosto de tu tiempo.


¡Oh noche!, noche lóbrega
o noche jactanciosa,
cual pétalo de rosa

que la espina hiere
en su doquiere
en regalo de entrega.

martes, 14 de abril de 2009

MARIO RIVERO

La muerte sorprendió al poeta en su casa en el barrio la Candelaria de Bogotá. Mario, fue y será el poeta urbano por excelencia de este país:

BALANCE
Es terrible no encontrar a dónde ir.
De las casas unas están destruidas,
sin lecho, a oscuras y con telas de araña,
con lepras en los muros y con espectros tristes.
Otras se alzan tan falsas como un decorado.
Del palacio o la casa. encantada,
la tapicería vemos gastada, anticuada,
no hay belleza en aquél lugar, no hay misterio,
y continuamos nuestro aislado camino,
en el jardín gotea el surtidor del cansancio.

Hay posadas que ya no se abren más, por nosotros,
con las que hemos perdido el contacto,
cuando exentos de excusa,buscamos,
titubeantes como un extranjero,
o aún como mendigos, lejanos, extraños.

Es terrible no saber a dónde ir,
al final del día muerto,
a la hora en que a veces se bebe o se mata.
Encontrar que no hay sendero, no hay camino,
no hay puerta, donde llamar, en la fatua sonrisa del
/triunfo,o en el pobre final, consumida la Casa del Alma!

El poeta irrumpió en la literatura colombiana en 1966 con "Poemas urbanos", título reivindicativo de las vivencias más cotidianas con el que le abrió paso definitivo en el país a la corriente poética urbana, que apenas nacía.
Este poemario fue seguido por otros 13 volúmenes, entre ellos dos antologías y una larga entrevista, que Rivero publicó a lo largo de su trayectoria literaria, dentro de una bibliografía que registra como último título "Balada de la gran señora", en el 2004.
Mi experiencia personal con este excelso poeta no fue fácil. Debo confesar, que su poesía no era de mi gusto y sí en cambio admiraba la divulgación y enseñanza, que como crítico de arte ejercía periódicamente a través de la revista Diners, además de su excelente tarea de apoyo irrestricto a los nuevos poetas desde la revista “Golpe de Dados”, que en mi modesta apreciación, es la publicación de poesía más importante en los últimos veinte años. Pero su poesía fue decantando, ágil, fresca, terminó por gustarme, a mis amigos siempre les decía con un entusiasmo que no era otra cosa que un reconocimiento, que el poeta de las últimas décadas, me sorprendió de sobremanera.


miércoles, 1 de abril de 2009

LAS MEMORIAS DE DORIS LESSING

Los ingleses nos tienen acostumbrados a excelentes libros de memorias, desde aquellos extensos relatos de Winston Churchill, hasta las últimas biografías noveladas de Amis. Los latinos, que no somos proclives a estos ejercicios, no dejamos de gozar con los textos de este tipo, que están muy en boga por estos días. Acaba de ser publicado las memorias en edición de bolsillo de Doris Lessing, en dos tomos, el primero titulado “Dentro de mi “y el segundo “Un paso por la sombra”. La obra, está escrita con el rigor de sus mejores novelas, con una factura digna de un relojero, nos va llevando por los mejores recuerdos de su niñez en Africa hasta su llegada a Londres en el 49 del siglo pasado, aplicando toda la filigrana psicoanalítica, que permiten ver algunas claves biográficas encubiertas en su obra. Por alguna razón, leyendo este primer tomo recordé los libros biográficos de Canetti, una descripción muy personal de la Europa Fascista, de los miedos con que se levantaron toda una generación y de la tensa lucha ideológica de una Europa descarnada que termino envuelta en la peor guerra el siglo pasado. Como en el “cuaderno Dorado “, esta obra narra desde una perspectiva muy personal, el proceso de construcción de la Europa de la posguerra y la visión de un occidental inmerso en el tercer mundo gracias al trasegar de su padre como oficial Británico. Es muy notorio leyendo esta obra, como los grandes temas de sus novelas, nacen de unas profundas nostalgias de aquellos años donde conoció la pobreza de algunos pueblos, la desigualdad socia y la discriminación racial. Sorprende la juventud de esta novelista, su vitalidad y la preocupación constante por la condición femenina, sin caer en los radicalismos maniqueistas de algunas mujeres. Su biografía deja ver el peso de una intelectual, comprometida con los grandes temas, que gracias al premio nobel, tienen mejor divulgación. Solo quede recomendar su lectura.

domingo, 15 de marzo de 2009

UN VIAJE A LA FICCION DE MARIO VARGAS LLOSA

La calidad de Vargas Llosa como crítico excepcional de la literatura está descontada. Su mirada se sale del contexto habitual de la crítica profesional. Cuando leemos sus ensayos o artículos, nos encontramos con un lector agudo, serio y quien sabe amalgamar su extensa cultura con las condiciones enormes como creador, para darnos una mirada absolutamente lucida. Los libros sobre Flaubert, Gabriel García Márquez, Víctor Hugo, sus ensayos sobre Faulkner y ese hermoso libro “la verdad de las mentiras”, constituyen muestra ejemplar de su trabajo impecable en este orden. Este libro sobre Onetti, de 227 páginas, que es el producto de unas conferencias dictadas en la universidad de Georgetown, se suma a estos trabajos. El prefacio se puede saltar sin ningún problema, para entrar de plano en la materia propuesta. El escritor nos entrega las claves interpretativas de una obra y autor completamente diferentes y con matices biográficos muy particulares. El análisis, se abre con “el pozo “. La definición de su protagonista entregada por Magda Díaz Morales es cabal al estudio de Vargas Llosa: El poeta y soñador Eladio Linacero, protagonista de la novela El pozo de Juan Carlos Onetti, no es una persona de la que pueda uno prendarse. Es un ser para quien "todo en la vida es mierda (...), un pobre hombre que se vuelve por las noches hacia la sombra de la pared para pensar cosas disparatadas y fantásticas", el autor Peruano señala como en la novela reinan: “el pesimismo, la soledad y aquella angustia que condena a sus personajes en seres marginales, en entredicho existencial con el mundo, individualistas acérrimos y antisociales.” Esta claro la argucia utilizada por Onetti, a través de la ficción frente a la realidad avasallante: “Como en esta realidad sin esperanza no hay dónde ni a quién acudir Eladio Linacero huye a la ficción, hospitalario lugar que puede hacerse y rehacerse con total libertad, dócil a sus apetitos y caprichos de soñador.” Lo curioso, es que Onetti, no conocía nada de la literatura Europea de corte existencialista, coincide con esta corriente, pero está lejos de recibir alguna influencia directa. Este capitulo de un total de once, resultan imprescindibles para descubrir facetas de Onetti aun no develadas. El segundo es hermoso, sobre su obra la “vida breve” con paralelos sobre Faulkner y Borges, es para alquilar Balcón. El octavo, análisis de la ficción a la cruda realidad, locura y ficción, presenta el mundo de Onetti magistralmente. Este ensayo se deja leer fácilmente, es de una profundidad incuestionable y nos deja ver a un Vargas Llosa que muchas veces se pierde en el debate político.