sábado, 23 de marzo de 2013

SERGIO PITOL



Los escritores de la talla de Sergio, humanistas a carta cabal,  enciclopedias ambulantes, se están extinguiendo lentamente, son remplazados por una clase intelectual focalizada, especializada en temas muy puntuales, informada más no profunda, la revolución de las comunicaciones constituye la plataforma desde donde se desarrollan y se imponen implacablemente. Hoy se ha perdido el talante universal de la cultura occidental. Sergio cumplió 80 años. Su trayectoria en materia literaria es rica en aportes y constituye un icono para las letras hispanoamericanas y para el mundo. Es uno de los traductores más importantes de Latinoamérica con más  de cuarenta libros de autores como Jane Austen, Joseph Conrad, Antón Chéjov, Tibor Déry, Witold Gombrowicz, Robert Graves, Henry James, Malcolm Lowry, Bruno Schulz, Lu Hsun, entre otros. n abril de 2006, recibió el Premio Miguel de Cervantes de Literatura en Lengua Castellana 2005 (España), máximo reconocimiento a la labor creadora de escritores españoles e hispanoamericanos cuya obra ha contribuido a enriquecer el patrimonio literario en lengua española. El también ganador del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo 1999, es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua desde 1997.
Con el aniversario se han editado sus traducciones más importantes y novelas: Un drama de caza, de Antón Chéjov (Rusia); Madre de reyes, de Kazimierz Brandys (Polonia); Las puertas del paraíso, de Jerzy Andrzejewsky (Polonia); y Washington Square, de Henry James, además de la autobiografía Adiós a todo eso, de Robert Graves (Inglaterra). Las obras se unen a cinco más publicadas previamente como parte de esa colección: las novelas La vuelta de tuerca, de Henry James (Estados Unidos); Diario de un loco, de Lu Hsun (China); Emma, de Jane Austen (Inglaterra); y El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad (Polonia-Inglaterra), así como el libro de cuentos El ajuste de cuentas, de Tibor Déry (Hungría)”.
Entre sus títulos más conocidos destacan: Tiempo cercado (1959), No hay tal lugar (1967), Infierno de todos (1971), Los climas (1972), El tañido de una flauta (1973), Asimetría (1980). También Nocturno de Bujara (1982), cuento por el que recibió el premio Xavier Villaurrutia; El desfile del amor (1984), novela con la que obtuvo el premio Herralde; La casa de la tribu (1989); De la realidad a la literatura (2002), y El mago de Viena (2006).
“Nació en Puebla el 18 de marzo de 1933. Se licenció en derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México, y ha sido titular de esa carrera en su alma máter, en la Universidad Veracruzana de Xalapa y en la Universidad de Bristol. Fue miembro del Servicio Exterior mexicano desde 1960, para el que ha trabajado como agregado cultural en París, Varsovia, Budapest, Moscú y Praga. Su paso por Moscú  afianzó en él su afición por la literatura rusa en general y por Antón Chéjov en particular. Además residió en Roma, Pekín y Barcelona por motivos de estudio y trabajo. En esta última ciudad vivió entre 1969 y 1972 traduciendo para varias editoriales, entre ellas Seix Barral, Tusquets y Anagrama (la cual publica sus obras en España). Actualmente vive en Xalapa, capital del estado mexicano de Veracruz. Siempre ha estado vinculado a la cátedra. Con Octavio Paz y Alfonso Reyes es una reserva literaria de más hondo calado, son verdaderos ejes, por donde indagar la cultura de este país hermoso y variopinto. Su obra, a propósito de este aniversario  necesariamente debe ser estudiada, ha sido  re-editada en su totalidad y esta a la mano.”
Sergio es un férreo defensor de los derechos humanos. El estado nunca podrá estar por encima del ser humano, afirma.  No acepta que se aduzcan razones de estado para violar derechos humanos. Su lucha en este sentido es un ejemplo para la juventud actual, que ha resultado enorgullecerse de ser apolítica y distante de los procesos sociales, en una región llena de inequidades.
Jorge Pitol, escribió un ensayo hermoso sobre aspectos muy particulares de su obra.  Se llama el “Arte de la memoria de Sergio Pitol”:
Tal como fue entendida desde la Antigüedad clásica hasta bien avanzado el siglo XVIII, el Arte de la Memoria no era ni un simple divertimento ni una herramienta para tratar de petrificar el pasado —una de las obsesiones permanentes de los seres humanos—ni una técnica usada por comediantes o embaucadores, sino un vehículo indispensable de conocimiento, una disciplina propia de sabios y filósofos. Como dice Cicerón en De Ora tore, “quienes deseen educar esta facultad han de seleccionar lugares y han de formar imágenes mentales de las cosas que desean recordar, y almacenar esas imágenes en los lugares, de modo que el orden de los lugares asegure el orden de las cosas, de modo que las imágenes de las cosas remitan a las cosas mismas”. Aunque la técnica pareciese sencilla, dominarla requería años de entrenamiento: la imaginación se convertía, así, en un instrumento privilegiado a la hora de asomarse al mundo y sus misterios, capaz por tanto de representarlo ordenadamente. En los textos de -Una autobiografía soterrada, Ampliaciones, rectificaciones y desacralizaciones-, Sergio Pitol parece evocar conscientemente este arte ancestral, aplicado en este caso a revelar —siempre de manera sutil o, como él sugiere, soterrada— las conexiones secretas entre su vida y su obra.  Sabemos perfectamente, gracias a su segunda trilogía, conformada por El arte de la fuga, El viaje y El mago de Viena, que Pitol es un memorialista exquisito, capaz de enhebrar autobiografía, ensayo y ficción en un solo flujo narrativo, pero en esta especie de apéndice acentúa el lazo entre su poética y su experiencia o, yendo un poco más lejos, de hecho asienta los vínculos indisolubles entre su forma de entender la literatura y el papel que ésta ha desempeñado a lo largo de su vida. Ya desde el primer texto de este volumen, el exquisito y desconcertante “Diario de La Pedrera”, Pitol no duda a la hora de señalar la poderosa correspondencia entre los lugares entendidos aquí no sólo como sitios físicos, sino como lugares mentales— y los recuerdos: ingresado en la Clínica de La Pedrera, en La Habana, Cuba, para un tratamiento de ozonificación de la sangre —un procedimiento que suena casi alquímico—, Pitol sufre una anamnesis y, con una “energía física y mental desde hace tiempo desconocida”, regresa al momento de su primer viaje a Cuba, a su juventud y, de manera aun más significativa, al momento en que se convirtió en escritor”.
La cita no resulta extensa por la calidad del texto. Sergio amerita ser evocado y de hecho su obra perdurará y resulta ser clave para entender no solo a México sino a la propia Latinoamérica desde una perspectiva estética. Como siempre leerlo es el menor homenaje.

domingo, 17 de marzo de 2013

LA ANTOLOGIA POETICA DE ELKIN URIBE




No se debería hablar sobre la poesía, simplemente tendríamos que leerla y disfrutarla. Pero es un hecho que este ejercicio muchas veces explicitan aspectos de la obra y el autor poco conocidos por el lector.  Elkin es un escritor laborioso, sus poemas corresponden a un trabajo meticuloso, artesanal en esencia. Estos atienden al ritmo, la rima, el verso clásico heredado del romancero.  Sin temor a equivocarme, diría que su trabajo es el de un artesano, desarrolla temas puntuales  con un corte muy existencialista, que evocan momentos especiales de su vida. Sus poemas han sido forjados con rigor. Cuáles son las influencias y quien es en esencia este escritor Colombiano. Citaré lo más relevante de su biografía literaría y excluiré aquellos aspectos banales.  
Elkin es un poeta natural, autodidacta, que atendió el llamado de una pasión: La poesía. En Antioquia aun se acostumbra en los pueblos  a dar recitales y poesía. En estos festivales y en las reuniones donde escuchaba a espontáneos recitar, sintió la vena, el llamado,  ese cosquilleo que producen ciertas cosas cuando nos gustan y que nos parece conocemos de antemano. Desde joven en su tierra natal, comenzó a descubrir  la poesía y aquellos poetas que con el tiempo marcaran sus versos.
Pese a que muchos de sus poemas corresponden al verso libre, la mayoría están hechos atendiendo las reglas del verso endecasílabo, del soneto en el sentido más clásico, al poema impuesto por el modernismo en su estructura, movimiento que más ha influido en su poesía. Rubén Darío, José María Peman, Porfirio, Silva, Flórez, Ramón Jiménez son algunos de los poetas que más han marcado su obra. El verso endecasílabo posee un ritmo particular articulado en torno a tres ejes rítmicos o acentos; de ellos, dos al menos son obligatorios, en la sexta y décima sílaba (endecasílabo propio), aunque también son correctos los endecasílabos con acentos en cuarta, octava y décima sílaba (endecasílabos sáficos). Elkin no trabaja con excesiva rigurosidad estas reglas, pero atiende a sus aspectos esenciales del ritmo y la rima: Sentado cabizbajo sobre la almena/ inundada la mente de melancolía, / se traslapa la alegría con la pena; / ¡Oh angustia!: matas al alma mía.
Octavio Paz refiriéndose a Porfirio Barba Jacob escribió: Por su acento elocuente y la musicalidad de su prosodia, una y otra carentes de noble intensidad, Porfirio es un modernista rezagado”. Cobo Borda señala a renglón seguido a través de las palabras de otro ensayista, Jorge Cuesta, fechada en 1928: Barba Jacob es un poeta que emplea los logros del modernismo, lleva a un punto de plenitud tales instrumentos, sin innovar en él”. Hago la cita puntual, para decir que  Elkin es un modernista, estudia y juega constantemente con estas formas y sus versos son una  búsqueda de la perfección, sin caer en aquellos versos forzados, empalagosos, corrientes en nuestra geografía.
En Colombia son muchos los poetas, más bien poca la poesía. Cobo Borda,  por ello enfatiza: Nuestro poeta más actual sigue siendo José Asunción Silva.  En su texto la tradición de la pobreza es tajante: “La lectura de la poesía Colombiana, aunque solo sea la de un siglo, resulta incomoda, es una poesía poco importante”.  Agrega a renglón seguido: “Colombia bien puede ser llamado el país americano del término medio, de las auras mediocraticas. Estas palabras de Jaime Jaramillo Uribe, bien pueden aplicarse a nuestra poesía: “Una línea gris jalona su historia, y entre el bosque de sonetistas ingeniosos y cantores rotundos, unos pocos árboles vuelven aún más desolado el panorama, no tanto por lo que ellos encierran de plenitud, sino por la sombra que arrojan sobre el resto”.  El trabajo, la inspiración y su meticulosidad, le han evitado caer en estas aguas. En este caso sería preciso a propósito de la actitud de Elkin, traer a colación lo expresado por Borges: “Buscamos la poesía; buscamos la vida. Y la vida está, estoy seguro, hecha de poesía. La poesía no es algo extraño: está acechando, como veremos, a la vuelta de la esquina. Puede surgir ante nosotros en cualquier momento”. 
En los últimos años ha recatado poetas olvidados del país y del mundo. Ha vuelto a poner en contexto aspectos biográficos y a recordar sus mejores versos. Esta tarea el hecho en silencio y de algún día compilará y publicará esta antología.
La biografía de Elkin Uribe se sintetiza en una búsqueda constante de la palabra precisa que le de punto final a sus versos, es la única arma con la  que intenta comprender y soslayar la vida.  Mejor que hablar de su vida con datos que no dicen nada, es más inteligente conocerlo a través de su obra.   
He querido que mis lectores tomen en cuenta este trabajo. Pronto por medio digitales se editará su antología. Estaremos atentos a la misma.


SER: INTERNO Y EXTERNO

Igual que la música es:
La unión de las notas con el silencio;
la meditación es:
La unión de los espacios entre los pensamientos.

Igual que el ruido
estorba al recogimiento y al silencio;
el ego es chirrido,
para hallar a Dios en lo interno.

Ruido, estruendo...
Acciones sádicas
cultivo del ego.
Silencio, recogimiento...
Acciones mágicas
del ser interno.
Ruido, estruendo...
Acciones sádicas
cultivo del ego.
Silencio, recogimiento...
Acciones mágicas
del ser interno.

CON EL AMOR

Sentado cabizbajo sobre la almena4,
inundada la mente de melancolía,
se traslapa5 la alegría con la pena;
¡Oh angustia!: matas al alma mía.

¿Qué silencio ronda aquel estado
induciendo al espíritu a la derrota?,
¿te martiriza acaso algún pecado
o está ansiosa, quizás, tu alma toda?.

¿Cuál incertidumbre es tu sigilo,
no crees que debes del letargo despertar?.
La meditación ha llegado a punto,

iniciando entonces la hora de cambiar...
¡Oh reflexión!: expulsa al dolor!
y arróbate alma mía, con el amor.


domingo, 10 de marzo de 2013

ALGUNAS LECTURAS PARA TIEMPOS DE TEDIO


Piedad Bonnet la poeta y novelista Colombiana,  lanzará su último libro: “Lo que no tiene nombre” el próximo 13 de Marzo. Este texto es un testimonio sobre el suicidio de su hijo, el artista plástico Daniel Segura Bonnett, el 14 de mayo de 2011, en Nueva York (EE. UU.), mientras adelantaba una maestría en la Universidad de Columbia.  Es una catarsis de la mano de una de las poetas más connotadas del país, el enfrentamiento a un suceso desgarrador. En una entrevista, dio algunas claves del origen del libro: “Buscando entender, empecé consignando en una libreta mis recuerdos, mis reflexiones y mis preguntas, sin ningún fin. Lo hacía a medida que leía testimonios de pérdidas, libros sobre el suicidio, sobre el duelo. Y estos libros me dieron la idea de contar la historia de Daniel, que es la historia de muchos. Porque está llena de hechos dramáticos, de dolor y de lucha, porque plantea infinidad de preguntas y porque nos hace repensar en esa noción de destino que manejaban los griegos”. Esperamos leerlo, para poder hacer un comentario más amplio, de hecho será una buena experiencia viniendo de quien viene.
Philip Roth cumple ochenta años. Quien por alguna razón, siendo amante de la buena literatura, no lo ha leído hasta ahora, el consejo es que lo haga, este es uno de los escritores más grandes de todos los tiempos, sus libros tienen una fuerza impresionante y una prosa excelsa y directa sin parangón. Este hombre que  sufre de paranoias sucesivas, proclive al suicidio y solitario insigne, nunca ha dejado de trabajar y menos de publicar. La cadena PBS presentará este mes el documental: “Philip Roth, Unmasked”. El mismo ha generado una gran expectativa, pues el autor abrió las puertas de su casa durante diez días, algo impensable dados sus antecedentes de ermitaño. Quienes lo han visto dicen que la producción, de 90 minutos, es reveladora y que Roth habla por primera vez de su vida privada y de su obra. Leerlo constituye casi una obligación. No he leído “Némesis”, publicada  que el autor en 1910, la cual señala como su última novela, esperamos no sea así. Recuerdo la afirmación hecha por Harold Boom: “En términos generales, Roth es probablemente el mayor novelista estadounidense tras Faulkner”.
Leí el texto “ En_ línea, leer y escribir en la red” de Daniel Cassany, que es un documento completo sobre la red y sus ventajas, didáctico por excelencia, comienza con lo elemental y termina entregándonos las herramientas más idóneas sobre este instrumento revolucionario. Este ensayo de quien es un experto en la comunicación escrita y que se ha especializado y comprometido con la revolución de las TIC, resulta importante frente al momento estelar que vive el mundo digital y al cual pertenecemos inevitablemente.
El libro “Gabo cartas y recuerdos” de Plinio Apuleyo Mendoza resulta ser un plato exquisito y es un retrato del Gabo más entrañable, del hombre de carne y hueso, en su época de consolidación como escritor. Fueron los tiempos difíciles de su vida, pero emblemáticos y entrañables. Las cartas publicadas dejan ver los aspectos más humanos de quien es el novelista más importante de la lengua castellana. Se podrá estar de acuerdo ideológicamente con Plinio o no, pero tiene una prosa excelsa y es un cronista de mil quilates.
Empecé a leer de Herta Muller, la “piel del zorro”. Es un cuadro desgarrador y sórdido sobre la Rumania después de Ceaucescu. Ampliare el comentario después de su lectura final.

sábado, 23 de febrero de 2013

MARIO ARMANDO VALENCIA ( 1 )


Mario es un escritor riguroso, un excelso poeta y un filósofo de muchos quilates pese a su juventud. Nacido en Manizales, es licenciado en filosofía y letras, magíster en literatura, y candidato al doctorado en Estudios Culturales Latinoamericanos. Es poeta, ensayista y crítico de arte, así como docente de Estética del Departamento de Filosofía de la Universidad del Cauca y de la maestría en Estética y Creación de la Universidad Tecnológica (UTP) de Pereira. Es autor de los libros Cascabeles para el gato: filosofía para poetas y poesía parafilósofos y Beatriz: lo femenino como categoría estética, entre otros. Es miembro del grupo de Investigación en Cultura y Política de la Universidad del Cauca y del Grupo de Arte y Cultura de la UTP. Nunca ha sido aceptado por la clase intelectual encopetada y acartonada de Manizales, pero la calidad de sus textos se ha impuesto por encima de estas intrigas típicas de provincia e inevitables en todo caso, son parte de la fauna social.
Quiero hablar de un libro suyo:” La dimensión crítica de la novela urbana contemporánea en Colombia”.  En un artículo publicado en una revista de investigación el autor expresa con absoluta claridad el propósito de su trabajo: “Este corpus teórico pretende dar cuenta de las posibilidades estéticas de la novela urbana crítica contemporánea como un nuevo género de arte urbano, y para ello presenta como horizonte de referencia una serie de novelas, a las que hacemos alusiones directas e indirectas, escritas y publicadas en Colombia en los últimos treinta años, en diálogo con el desarrollo de las artes visuales en el mismo periodo en el país”.
Hay dos variables que convergen sobre un mismo punto en el texto: Lo urbano y la novela urbana como tal. La novela así denominada resulta ser el vehículo inteligible en un tiempo y espacio determinado que desarrolla una visión estética a través de historias, idealizaciones y personajes concretos.
Empecemos por lo urbano como tal. El autor parte de un a priori especifico: “La tipificación, o, si se nos permite, la esencia semántica del calificativo urbano, se ha transformado radicalmente en el espacio-tiempo de la novela sobre la ciudad, en los  últimos doscientos años, por tres vectores fundamentales: el político, el social y el tecnológico, que a su vez constituyen los vectores que convergieron para permitir la aparición de la ciudad”. Imposible abordar esta investigación sin conceptualizar y definir cuál ha sido el desarrollo de las ciudades y de lo que denominas urbano en los dos últimos siglos, que resulta ser el espacio sobre las cuales se desarrollan las temática expuestas en la novelas que el autor toma como modelo . Myriam Duque en un trabajo sobre literatura urbana especificaba y citaba a José Luis Romero, al respecto: “ plantea cómo las ciudades fueron la pantalla en la que los cambios sociales se advirtieron mejor. La sociedad urbana que comenzaba a ser multitudinaria provocaba la quiebra del viejo sistema social de normas de normas y valores sin que ningún otro la reemplazara. Lo único claro era que había pasado el apogeo de la mentalidad burguesa y como la crisis de 1930 había desarticulado todo el sistema había que buscar soluciones. Uno de los pasos más importantes que se dio tuvo que ver con el cambio de relaciones que se establecían en cada país con las ciudades de la periferia a las que vendían productos manufacturados y compraban materias primas, Sin embargo, aunque se había acrecentado el desarrollo urbano también había desempleo y miseria. Entonces, lo que se produce después de 1930 es una ofensiva del campo sobre la ciudad que va a llevar a una explosión urbana que transformará las perspectivas de Latinoamérica pues las ventas disminuyeron y los precios se hundieron”.  Mario lo sintetiza magistralmente: “El logro, construcción, y algunas veces, diseño de este sofisticado artefacto, exigió como condiciones básicas, en la movilización de los factores social, político y tecnológico, el desarrollo a saltos gigantescos de los medios de transporte —buque-ferrocarril-automóvilmetro- avión—, así como una revolución espeluznante en el terreno de las comunicaciones —telégrafo-teléfonoimagen satelital-ciberespacio. Sólo comprendiendo ese complejo universo de tripulación, comprensión, transformación y vivencia del mundo, en sus distintos momentos y en sus distintas fases, podremos comprender el carácter y la semántica de lo urbano, en sus especificidades temporales, espaciales, socioculturales e históricas”. Esto en carta blanca quiere decir que las ciudades y los espacios urbanos sufrieron una metamorfosis que las trasformó sustancialmente y que son el caldo de cultivo para el desarrollo de una categoría de novela desde la perspectiva crítica.
A partir de estas definiciones y precisiones sobre lo urbano, la investigación se centra en la novela urbana como objeto estético especifico.” La representación narrativa” de estos espacios: “En ella encontramos los indicios que nos permiten comprender lo que implica un viraje drástico en el tema de la representación narrativa literaria, de la producida en y desde la base de una ciudad moderna hasta una postmoderna, esto es, desde las formas figurativas de representación hacia unas abstractas, y, más recientemente, conceptuales y mediáticamente virtuales”. A propósito del tema me encontré con un artículo de Arturo Almandoz en la red que no sirve de remate en este acápite y cae como anillo al dedo: “Las utopías y los mitos urbanos, así como la literatura, con frecuencia han anticipado la evolución conceptual de los procesos urbanísticos con mayor agudeza que las aproximaciones supuestamente "técnicas" o "especializadas", tal como lo advirtió Henri Lefebvre en La révolution urbaine. [12] En este sentido, también Paolo Sica insistió sobre la relevancia de la literatura como "reserva importante de meditación", afirmando que la ciudad recreada en la obra literaria se vuelve en sí misma "una de las dimensiones de la ciudad real (en su célebre Crónica de Berlín Walter Benjamin)  ".
El primer tema puntual que aborda, “son los principios estéticos de la novela urbana, crítica y contemporánea”: La tipificación, o, si se nos permite, la esencia semántica del calificativo urbano, se encuentra en el espacio-temporalidad radicalmente transformado al interior de la novela sobre ciudad, en los últimos doscientos años, por tres vectores fundamentales: El político, el social y el tecnológico, que a su vez constituyen los vectores que convergen para hacer aparecer la ciudad”. En esta parte desarrolla dos conceptos de suma importancia “Del plano y el mapa”.  Aunque el tema es desarrollado desde un corpus muy académico realmente se centra en la definición de los espacios reales y las idealizaciones que la novela genera desde el mismo, a renglón seguido habla de los lugares como interpretación, de lo público y lo privado, del tiempo de la memoria, en fin de aquellas variables especificas necesarias para el desarrollo de su investigación literaria concreta.
La segunda variable “la autonomía crítica de la novela urbana contemporánea colombiana” constituye la puerta que nos lleva de la mano a lo estrictamente literario, a la especificidad del tema. Esta la analizaremos  la segunda parte de este artículo.



domingo, 17 de febrero de 2013

STEPHEN KING


Es difícil escribir sobre un autor tan exitoso en materia de ventas y quien ha publicado más de treinta novelas, que se venden como salchichas en los últimos veinte años, algunas llevadas al cine con igual suerte. La controversia, sí se puede considerar a estas producciones como obras de la literatura y sí tienen algún valor desde esta perspectiva, aún es valida,  con menor intensidad que hace algún tiempo. Siempre he dicho que es difícil asumir la discusión por los dogmatismos que la alimentan y arriesgarse a dar alguna conclusión tajante al respecto es irresponsable, cada libro tiene su propio peso especifico, pese a que la estructura de estos textos por lo general,   son calcadas, lo que los convierte en un producto comercial de primera línea, con un mercado cautivo, creado con absoluto rigor para entretener, con un solo presupuesto, mantener al lector pegado al texto hasta la última palabra. Es un hecho, que muchas de ellas han logrado tener un valor literario incuestionable, es el caso de Stephen King, sus libros contienes todos estos elementos, pero hay ingredientes especiales relevantes.  “El padrino”, pertenece a este tipo de libros y  se vende, pese a tener más de treinta años desde su primera edición. Su estructura es perfecta, abordó un tema proclive al gran público, fue llevada al cine con una factura envidiable y hoy es considerada una de las mejores películas de todos los tiempos. Creo que el reto de descifrar algunos puntos relevantes de la obra de Stephen King es un ejercicio alentador.
Este autor como sus personajes ha tenido una vida cargada de afujías y presiones que muchas veces lo han desestabilizado. Su biografía en blanco y negro preceptúa su obra, la retrata en esencia. Antes de ser un escritor profesional, vivió dificultades múltiples, sucumbió al alcoholismo en alguna época, tuvo una situación económica cercana a la indigencia, fue víctima de un desempleo recurrente, en fin, mantuvo por largos periodos una absoluta ausencia de norte. En todo caso perseveró en la escritura, trabajó en diferentes empleos que fueron la sumatoria de experiencias  que le sirvieron para esos extraños y fantásticos argumentos. Su vida es diferente a todo lo que conozco, en un país que nos ha entregado verdaderos locos en esta materia, pero que han escrito obras de incuestionable valor para la literatura universal.
“Stephen King nació el 21-9-1947 en Portland, Maine. Tenía un hermano mayor, adoptado pues su madre creía ser estéril. Su padre les abandonó a temprana edad y su madre los llevó de un lado a otro del país, allá donde conseguía un trabajo (New York, Chicago, Wiscosin, Indiana...), hasta que acabaron por establecerse en Durham (Maine) donde su madre empezó a cuidar de su propios padres, ya mayores. Allí estudió, sufriendo las constantes burlas de sus compañeros (como le ocurría a Carrie) debido a su torpeza, continuas enfermedades y deficiencia visual”.  Este en principio es el tono permanente de su vida, de su atribulada biografía literaria, pero curiosamente cada circunstancia adversa, le sirve de pretexto para crear una novela, que desde la tensión más intensa, en situaciones límite, de terror en la mayoría de las veces, pero con una profunda carga psicológica, que el autor resuelve y estructura con una habilidad sin parangón.
Donde está el valor de sus textos. En la trama, la estructura y el estilo. Es directo, con una economía gramatical que no le quita ninguna riqueza literaría, aborda el centro de sus tramas desde la primera palabra, pero va abriendo el naipe en elubrucaciones y hechos que crean una sumatoria de interrogantes, que solo se resolverán en sus últimas páginas, pero que mantienen al lector, en vilo. Ningún tema es común, ni trata problemas de geopolítica, menos contemporanizando impunemente con los hechos del momento, crea sus historias  desde una perspectiva única, casi siempre psicológica, con argumentos y personajes excepcionales, siempre en situaciones límite. El segundo merito en sus obras es la estructura del texto propiamente dicha. Cada novela está armada a partir del tema especial, puntal, sobre el cual gravitará y es este el que prefigura su composición, desde donde arma su obra, que es un verdadero entramado. En este aspecto, parece un verdadero ingeniero, es impecable y el lector vibra con su lectura.
 Alguna vez contó que estaba escribiendo y su hijo empezó a molestarlo de tal manera, que él tuvo el sentimiento de querer eliminarlo, este pensamiento súbito, macabro, le hizo reflexionar  y de esta experiencia, más la vivida en un hotel solitario en  época terrible en lo económico, le dio el tema de su novela resplandor, que lo catapultó a la fama.
No se puede clasificar  de manera irresponsable como un autor solo de novelas de terror, como se le ha querido tildar. Basta mirar su extensa bibliografía para refutar esta sentencia.  Es un escritor de culto, pese a lo popular. Tiene seguidores apasionados. “1973 fue un año importante en la vida de Stephen King, pues otro sol alumbrará su horizonte desde este momento. Nace su primer hijo varón, Joseph Hill, lo que le llena de alegría pero pone su estado económico al borde del desastre. Logra un adelanto de 2500 $ por la publicación de Carrie y espera llegar a obtener unos 16000, pues sabe que la novela es buena. Contando que cobraba unos 6400 anuales, esto era para él una auténtica fortuna. Sus expectativas se quedaron cortas, pues se realiza una edición de bolsillo del libro y recibe unos  US 200.000 . La alegría se ve empañada por que a su madre le diagnostican ese mismo año un cáncer de útero que acaba por llevársela en febrero del año siguiente a la edad de 59 años”.
Hablaré de su obra, como lo dije su estilo es directo. Ejemplo, su cuento “Popsy” empieza:Sheridan conducía con lentitud frente a la larga fachada lisa del centro comercial cuando vio al chiquillo salir por las puertas principales, situadas bajo el cartel iluminado. Era un niño, de tal vez algo más de tres años, aunque, sin duda, no pasaba de los cinco. En su rostro se leía una expresión a la que Sheridan se había tornado muy perceptivo. Estaba intentando contener las lágrimas, pero no tardaría en echarse a llorar”. Sobre el evento más cotidiano, crea un situación por fuera de lo normal, mete a todos en el entramado. Resplandor su novela es típica para explicarlo: El escritor o el proyecto de escritor, está solo en hotel con su familia, la edificación de por sí es un personaje más, con su genealogía propia, sus historia y personajes fantasmagóricos, como espectros recorren los largos  pasillos  buscando resolver algo, que nosotros nunca descubrimos que es, el hijo en un triciclo, los recorre con una paranoia intimidante, tiene una inteligencia superior a la normal, los ve, puede compartir algunas escenas de los años veinte, elegantes. El escrito teclea y teclea todo el día, el sonido de la máquina de escribir de igual manera contribuye a la situación límite que sabemos va a llegar en cualquier momento. Al lado del hotel, hay un laberinto, que jugará un papel vital al final de la historia, la esposa tiene una resignación cargada de impotencia y con una desconfianza que le trasmite al lector ansiedad, como sí premonizara la tragedia.
Sus novelas corresponden a este tipo de estructuras, pero no solo ha escrito novelas de terror. Es un hombre disciplinado. “Escribo todos los días, si fueran tan solo 6 hojas, muy fácil,  necesitaría solamente 4 meses para escribir una novela de 700 páginas, luego no me hace falta contratar a nadie. Como escribo bastante más que 6 hojas al día (unas 20 o así como poco), puede permitirme publicar sin problemas dos libros al año, algún artículo y hasta guiones”. Asegura también leer mucho, todos los día e incluso oír libros grabados, algo que considera un gran invento. Tiene una sencilla fórmula para poder escribir bien: "Lee cuatro horas al día y escribe cuatro horas al día
Es noticia estos últimos días gracias a un ensayo que ha publicado a favor del control de armas en su país natal. Titulado simplemente “Guns”, el escrito puede conseguirse en la red a sólo 99 centavos de dólares, a través de la tienda Kindle de Amazon dentro de los llamados Kindle Singles. Las armas de fuego son, lamentablemente, unos de los grandes protagonistas de la historia reciente de los Estados Unidos y a pesar de que muchos están a favor de disponer de una o más armas en sus casas como protección, hay también muchos otros en contra, que apelan por un uso más razonable de ellas. Como todos los escritores de este género es cuidadoso con los detalles, cada época la estudia minuciosamente, con alusiones a épocas concretas de la historia de los Estados Unidos, sobre todos aquellos hechos oscuros que un no se resuelven. En todo caso realiza críticas y asume posiciones a lo largo de estos argumentos de alguna manera históricos, ricos en referencias.
“En 1999, Stephen King fue atropellado por un conductor borracho y consigue salvar la vida de manera milagrosa. Este grave accidente que le mantuvo durante años con graves secuelas, fue el embrión de novelas como “Buick 8: Un coche perverso”. En ella uno de los protagonistas muere en un accidente de coche. Más tarde sería en “Misery”, donde volvería a contarnos cómo un escritor es atropellado por un coche, sufriendo graves heridas. En el séptimo tomo de “La torre oscura” vuelve a utilizar el accidente en la trama”.
Abordar este autor constituye un reto para quien a literatura es su razón de ser. Estoy leyendo las novelas más emblemáticas por un ejercicio de ir desatornillándolas, para ver como las ha venido armando. Es una labor de relojero que espero terminar, para volver a escribir sobre sus libros y escritura.




jueves, 7 de febrero de 2013

MICHEL GRUBER EL LIBRO DEL AIRE Y DELAS SOMBRAS



El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho. William Shekespeare


José A Sánchez en la red expresa que Bourdieu en su texto sobre “la educación sentimental” de Flaubert describe como opera la literatura en el descubrimiento de las estructuras de la realidad”.  Agregaría que no solo las descubre y las interpreta  sino que a través de la transpoción poética  construye mundos e historias y hay tantos como obras de ficción. Sólo en este momento el hombre se convierte en Dios. Desde la obra  se tiene la capacidad de reinterpretar el entorno y además desde la misma se construyen realidades por encima de la propia, tangibles en todo caso, autónomas ( Quien se atrevería a negar la existencia de Macondo).  La autoficcion ha permitido a la novela realizar propuestas  inimaginables, con una libertad infinita.  El autor crea historias, pero dentro de la  misma escribe ensayos, toma la palabra como espectador, como autor, al igual que Wody Allen, quien como director de cine, en mucho roles sale y entra de la película cuando quiere, le habla al espectador, se hace a un lado, se burla de los protagonista,  libertades que hoy son de uso común en la novela. 
El libro de Michel Gruber es una novela que aborda a Shakespeare  desde una historia de ficción, con rigor excepcional, no solo en los aspectos biográficos sino sobre su obra y las vicisitudes  del proceso creativo. Desde el encuentro fortuito de un manuscrito de la época se narra una historia con la estructura propia de la novela policíca.
Un experto en propiedad intelectual se encuentra con un manuscrito que termina siendo un legado oculto de Shakespeare, este evento le obliga a investigar e indagar uno de los interrogantes más viejos de la literatura universal y son el soporte para sacar a flote toda la erudición literaria del autor en el tema desde una ficción. Alrededor de la trama se aborda el mundo creativo de Shakespeare, su obra. Estas dos variables  se entrecruzan a lo largo del texto en favor del lector.
William Ospina en un excelente artículo para el periódico "El espectador" se pregunta sobre Shakespeare: “Lo que tenemos de él como hombre histórico es demasiado poco, comparado con la magnitud de su obra. Una casa que se supone suya, en la que no queda un solo mueble que se pueda afirmar que le perteneció; una tumba en la iglesia de Strafford, junto a un río de cisnes, donde no se puede averiguar si reposan sus huesos, porque lo prohíbe una agria maldición; un pueblo donde supuestamente nació, pero donde sólo viviría antes y después de ser el gran poeta que asombra al mundo; un teatro que es sólo la réplica de aquel donde ofreció sus espectáculos; una obra de la que no quedaron manuscritos y que no fue publicada en vida suya; y una serie de retratos que fueron exhibidos hace tres años en la Nacional Portrait Gallery de Londres, todos pintados después de su muerte”. El autor aborda muchos de estos interrogantes. William que es uno de sus mejores traductores, remata su artículo diciendo“ Tal vez supere aquello que el escritor agrega como paradoja por los sentimientos que suscita este autor emblemático: Inglaterra tiene con su poeta mayor una relación cambiante: hoy niega que haya existido, mañana lo endiosa; hoy le rinde grandes homenajes, mañana opina que no tiene los papeles en regla, que un hombre con la dudosa formación de Shakespeare jamás habría podido escribir una obra como la que firma Shakespeare; hoy lo convierte en un fantasma, mañana lo exhibe con el aspecto de un príncipe exquisito”. 
La historia en principio parece ser más de lo mismo. Su estructura corresponde a las novelas de este genero, pero el autor de la mano del manuscrito, explora una época y un autor y va armando una compleja información  literaria,  enriquecida con teorías bastante atrevidas pero bien respaldadas alrededor del escritor inglés.  Recordé a Mankell, que es muy lento para llegar al centro de sus tramas, pero va absorbiendo al lector poco a poco, este texto nos brinda un plato exquisito. Shakespeare  de por sí suscita muchos interrogantes. Se duda de la existencia de Dios, pero no de Hamlet.
Aprendí a querer e idolatrar a Shakespeare de la mano de Harold Bloom para quien “el Cisne de Avon no solamente es el más grande escritor de todos los tiempos, sino también el ser más inteligente que haya hollado la tierra y el autor de una "Biblia secular" cuya influencia sobrepasa las obras de Homero y Platón para medirse con los textos sagrados de Oriente y Occidente. A esta admiración desmedida le llama, sin empacho, "bardolatría[1]". La única manera de conocer un texto es leyéndolo,  espero que mis lectores lo aborden, si lo puedo ubicar digitalmente lo pondré a disposición en la red.





[1] Marcel Sisniega
http://www.letraslibres.com/revista/libros/shakespeare-la-invencion-de-lo-humano-de-harold-bloom

lunes, 28 de enero de 2013

LA CRÍTICA DE ARTE


No es fácil seguir el arte, la mirada no es capaz de detenerse en el amplísimo espectro que la avasalla y adormece. Ni siquiera es posible detenerse para hacer una reflexión, otear de manera exhaustiva, tener algún proceso de compenetración y descubrimiento, emprender  esa hermenéutica propia de quien quiere redescubrir. Asaltar ya no es posible.  La reflexión sobre el arte que se inició con Platón se ha diluido entre infinitos tics.  Paola de Fraticola señala: “Su importante contribución a este estudio (Se refiere a Platón) fue precedida y preparada por ciertas exploraciones realizadas durante los dos siglos anteriores; exploraciones de las que apenas podemos rastrear algunos indicios. Así, el famoso juicio estético, si es que lo fue, sobre lo grabado por Hefesto en el escudo de Aquiles, "que constituía una obra maravillosa"', nos traslada al origen mismo del asombro en presencia de una imitación, es decir, de la relación entre representación y objeto, entre apariencia y realidad. Platón pone de manifiesto las consecuencias estéticas de la reflexión llevada a cabo por Demócrito y Parménides en torno a este problema”.  A partir de Baudelaire la crítica moderna, aquella que el nuevo criticismo, santificó como esencial para la misma obra, en los años recientes termina siendo gaseosa, híbrida. Sólo  la academia, entiende la opacidad del momento y su discurso  asumió el reto, desde la interpretación de su propio papel crítico, redefinir, re-ordenar, saber desde donde se mira y por su puesto quien habla.
Baudelaire refriéndose a un cuadro: es una maquina donde todos los conceptos son inteligibles para un ojo ejercitado, esto se podría pensar de cualquier expresión artística. A este crítico le crispaba cuando el pensamiento se sobre-ponía a la forma, la paradoja es qué, pensaría frente al arte conceptual. Como asumiría la crítica hoy, siendo el creador de los fundamentos de la misma, cuál sería la mirada. Todas estas especulaciones a propósito de reto que significa distinguir, en la era pos-industrial, frente a la tecnología de la información y el conocimiento, todas aquellas formas de expresión, inclusive las más gaseosas en medio de la imposición de la técnica y el diseño que responde a un standar en productos de consumo masivo.
Como Braudillard, es preciso decir que no soy un crítico de arte ni me le parezco, que por mucho tiempo seguí a mis artistas preferidos y que desde hace cinco años me he dedicado en lo absoluto a la literatura. Pero al igual que este autor preguntaría cuales son las líneas del destino del arte en general y de la crítica en especial. Causa preocupación las escazas revistas especializadas. En algún aparte este autor se preguntó: “Me parece que su conferencia de ayer estaba más bajo la sombra de Nietzsche, mientras la de hoy se vincula más a consideraciones hegelianas sobre el fin del arte, el cual ya no tiene a su cargo el absoluto y que hoy por tanto está relegado a una tarea subalterna, a esa «gestión de los desechos» del arte contemporáneo”.
El tema viene colación porque esta semana me encontré súbitamente y por aquellas coincidencias de la vida,  con uno de los críticos más lúcidos de este país (Colombia) en materia de arte.  Ha hecho un trabajo juicioso, desde la academia, pero de manera muy independiente y con una mirada por fuera del canon. Publica constantemente sobre lo que sucede con el arte, se han editado algunos ensayos que ameritan un comentario aparte y desarrolla una verdadera labor pedagógica desde el rigor que le brindan tantos años de enfrentamientos con la crítica acartonada.

Mario Armando Valencia, filósofo de la universidad de Caldas y actual profesor de la Universidad del Cauca en Popayán, desde donde continua con su excelente labor, que espero sea por mucho tiempo, Le doy un saludo desde este blog y de seguro iremos ahondando en su obra crítica, que merece ser  divulgada.