miércoles, 1 de abril de 2009

LAS MEMORIAS DE DORIS LESSING

Los ingleses nos tienen acostumbrados a excelentes libros de memorias, desde aquellos extensos relatos de Winston Churchill, hasta las últimas biografías noveladas de Amis. Los latinos, que no somos proclives a estos ejercicios, no dejamos de gozar con los textos de este tipo, que están muy en boga por estos días. Acaba de ser publicado las memorias en edición de bolsillo de Doris Lessing, en dos tomos, el primero titulado “Dentro de mi “y el segundo “Un paso por la sombra”. La obra, está escrita con el rigor de sus mejores novelas, con una factura digna de un relojero, nos va llevando por los mejores recuerdos de su niñez en Africa hasta su llegada a Londres en el 49 del siglo pasado, aplicando toda la filigrana psicoanalítica, que permiten ver algunas claves biográficas encubiertas en su obra. Por alguna razón, leyendo este primer tomo recordé los libros biográficos de Canetti, una descripción muy personal de la Europa Fascista, de los miedos con que se levantaron toda una generación y de la tensa lucha ideológica de una Europa descarnada que termino envuelta en la peor guerra el siglo pasado. Como en el “cuaderno Dorado “, esta obra narra desde una perspectiva muy personal, el proceso de construcción de la Europa de la posguerra y la visión de un occidental inmerso en el tercer mundo gracias al trasegar de su padre como oficial Británico. Es muy notorio leyendo esta obra, como los grandes temas de sus novelas, nacen de unas profundas nostalgias de aquellos años donde conoció la pobreza de algunos pueblos, la desigualdad socia y la discriminación racial. Sorprende la juventud de esta novelista, su vitalidad y la preocupación constante por la condición femenina, sin caer en los radicalismos maniqueistas de algunas mujeres. Su biografía deja ver el peso de una intelectual, comprometida con los grandes temas, que gracias al premio nobel, tienen mejor divulgación. Solo quede recomendar su lectura.

domingo, 15 de marzo de 2009

UN VIAJE A LA FICCION DE MARIO VARGAS LLOSA

La calidad de Vargas Llosa como crítico excepcional de la literatura está descontada. Su mirada se sale del contexto habitual de la crítica profesional. Cuando leemos sus ensayos o artículos, nos encontramos con un lector agudo, serio y quien sabe amalgamar su extensa cultura con las condiciones enormes como creador, para darnos una mirada absolutamente lucida. Los libros sobre Flaubert, Gabriel García Márquez, Víctor Hugo, sus ensayos sobre Faulkner y ese hermoso libro “la verdad de las mentiras”, constituyen muestra ejemplar de su trabajo impecable en este orden. Este libro sobre Onetti, de 227 páginas, que es el producto de unas conferencias dictadas en la universidad de Georgetown, se suma a estos trabajos. El prefacio se puede saltar sin ningún problema, para entrar de plano en la materia propuesta. El escritor nos entrega las claves interpretativas de una obra y autor completamente diferentes y con matices biográficos muy particulares. El análisis, se abre con “el pozo “. La definición de su protagonista entregada por Magda Díaz Morales es cabal al estudio de Vargas Llosa: El poeta y soñador Eladio Linacero, protagonista de la novela El pozo de Juan Carlos Onetti, no es una persona de la que pueda uno prendarse. Es un ser para quien "todo en la vida es mierda (...), un pobre hombre que se vuelve por las noches hacia la sombra de la pared para pensar cosas disparatadas y fantásticas", el autor Peruano señala como en la novela reinan: “el pesimismo, la soledad y aquella angustia que condena a sus personajes en seres marginales, en entredicho existencial con el mundo, individualistas acérrimos y antisociales.” Esta claro la argucia utilizada por Onetti, a través de la ficción frente a la realidad avasallante: “Como en esta realidad sin esperanza no hay dónde ni a quién acudir Eladio Linacero huye a la ficción, hospitalario lugar que puede hacerse y rehacerse con total libertad, dócil a sus apetitos y caprichos de soñador.” Lo curioso, es que Onetti, no conocía nada de la literatura Europea de corte existencialista, coincide con esta corriente, pero está lejos de recibir alguna influencia directa. Este capitulo de un total de once, resultan imprescindibles para descubrir facetas de Onetti aun no develadas. El segundo es hermoso, sobre su obra la “vida breve” con paralelos sobre Faulkner y Borges, es para alquilar Balcón. El octavo, análisis de la ficción a la cruda realidad, locura y ficción, presenta el mundo de Onetti magistralmente. Este ensayo se deja leer fácilmente, es de una profundidad incuestionable y nos deja ver a un Vargas Llosa que muchas veces se pierde en el debate político.

martes, 3 de marzo de 2009

DE LAS COMPLEJAS RELACIONES ENTRE LITRATURA Y PSICOANALISIS



La dependencia del psicoanálisis en sus comienzos a la literatura en particular y al arte en general, se hace manifiesto en que, como dice Rancière, el inconsciente freudiano se constituyó en su momento en un “inconsciente estético”, un vapor, por decirlo de alguna manera, que sostenía las obras y el pensamiento del arte del siglo XIX que se abría a una dimensión inusitada de objetos y formas de expresión. Patricio Landaeta Mandones.
El tema ha sido tratado de muchas maneras. Patricia Leyack, para “LA GACETA” de Tucumán, realiza una síntesis del soporte de la literatura en toda la teoría psicoanalítica y su trabajo empieza con lo más simple: “Freud se sirvió en distintos momentos de mitos que la literatura transporta, Edipo, Narciso, Moisés. Incluso el mito de Tótem y Tabú, que Freud inventa, ya está presente en sus notas esenciales en los mitos recogidos por Homero y más tarde por los trágicos. Esos mitos, de los que Freud se sirve, no fueron para él ejemplificaciones de lo que venía elaborando sino más bien la materia prima con la que tejió nudos conceptuales importantísimos.” En materia de hermenéutica y teoría literaria, la herramienta del psicoanálisis es de suma importancia: “el psicoanálisis investiga al sujeto para poder operar a favor de él en la clínica. La literatura inventa sujetos tan vivos como los de carne y hueso en la medida en que, siendo la obra producto de una enunciación singular, alguna verdad siempre se articulará en ella”. En el discurso psicoanalítico la indagación y promoción del sujeto y su deseo no sólo se despliega en la escena analítica sino que pasa al escrito, esta de igual manera sirve para socavar a los personajes dentro de un texto. Quienes más contribuyen en el tema con absoluta profundidad son Deleuze y Guattari: en artículo de Crítica y clínica2, discurre entre las siguientes ideas: Se escribe para no enfermar, para “devenir”, aunque siempre aceche el riesgo de lo contrario, más aún cuando se confía en la equivalencia entre salud y normalidad; se escribe por obligación o “porque no habría forma de no hacerlo. Patricia Landaeta Mardones, es más enfático con respecto a lo descrito por estos dos filósofos franceses: el lenguaje en la literatura deviene práctica política y clínica: de acuerdo a la pareja Guattari-Deleuze, si la literatura es en el fondo una cuestión de salud lo es porque experimenta un afuera de la lengua mayor en la que se está a condición de estar enfermo, alienado. Si la literatura deviene práctica política es, precisamente, porque en el delirio encarna una lucha contra la legalidad del lenguaje. Recordemos que Freud aborda el análisis de una novela corta, «El delirio y los sueños en la Gradiva de W. Jensen» (1906). En este trabajo Freud advierte lo siguiente: «Los poetas son unos aliados valiosísimos y su testimonio ha de estimarse en mucho, pues suelen saber de una multitud de cosas entre cielo y tierra con cuya existencia ni sueña nuestra sabiduría académica». Es en este trabajo donde entrega algunas claves sobre la interpretación que se pueda dar a través del psicoanálisis en una obra literaria: «dirige su atención a lo inconsciente dentro de su propia alma, espía sus posibilidades de desarrollo y le permite la expresión artística en vez de sofocarlas mediante una crítica consciente». Patricia Leyack, establece por ello que Según Freud, la literatura concurriría en una de las formas elaboradas en las que conseguiría destilarse el inconsciente. La obra literaria existiría, de acuerdo a la postura freudiana, el fruto de una sucesión de representaciones que tiene su inicio en una circunstancia psíquica incognoscible directamente y a la que sólo puede hacerse simbolizar a través de continuos despegos. En Colombia, es muy poco lo que se ha trabajado en esta materia, ósea, en la utilización del psicoanálisis como herramienta crítica e interpretativa y de hecho nuestra realidad sobrepasa a la ficción pero está suficientemente reflejada en una gama de obras de una riqueza y simbolismos incuestionable. En la segunda lección de “análisis literario”, un Blog de excelente factura se dice al respecto: La literatura es un hecho social, porque es un producto de consumo. El hecho literario, aparte de un proceso de creación (génesis), y belleza (estructura interna), es un fenómeno que está en la sociedad (función social de la obra). Goldmann, advierte: “la literatura refleja una visión del mundo, con una producción histórica y una materialización social”. Ahondar en este tema desde la esclerótica de la novela colombiana, a la luz del psicoanálisis, es una tarea de antemano cautivante, existen personajes deslumbrantes: Ursula Iguaran, para citar un ejemplo. Esperamos meterle el diente al tema.

lunes, 9 de febrero de 2009

LA VORAGINE


Continúo con la divulgación de las obras más representativas de Colombia. Esta es la primera gran novela Colombiana del siglo XX. “Es La novela de la selva, o de la tierra, como la denominó Arturo Torres Rioseco, ha sido cultivada por los escritores hispanoamericanos desde Bolivia hasta el Brasil. La novela prototipo es precisamente “La Vorágine” del colombiano Eustasio Rivera. Escribe sobre la selava co el  apasionamiento propio de quien la conoce, porque vivió en ella, porque conoció su tragedia en toda la dimensión social, cuando fue miembro de la comisión de límites venezolano-colombianos. En ella contrajo el beri beri. Fue amenazado por el hambre, la sed, la fiebre y el tormento de los mosquitos.”[1] Esta obra “de profundo contenido alegórico que constituye, junto con Doña Bárbara, del venezolano Rómulo Gallegos, y Don Segundo Sombra, del argentino Ricardo Güiraldes, la tríada de títulos mayores de la llamada "novela de la tierra".[2] Cuando se empieza a leer, parecemos jugar con la apuesta inicial de su protagonista: “Antes que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo gano la violencia”. Su lectura es una aventura textual, que nunca desfallece en su poder alucinatorio, nos mantiene atentos, con descripciones inigualables de la selva y sometida al arbitrio de la voluntad irracional de Arturo Cova. Cuando se atiende a los datos más relevantes de la vida de Rivera, con facilidad se descubre su fascinación por la naturaleza, que resulta afianzada por las visitas a Casanare gracias a su novato ejercicio como abogado. “La novela pinta la vida de los caucheros y la inicua explotación de los indios y mestizos que son esclavizados en el infierno verde.”[3] A lo largo de su argumento puede, en efecto, “observarse una tensión entre el estilo y las aspiraciones modernas y realistas de la narración frente a modelos arcaicos míticos que se hallan en él como sustrato y dentro de los cuales la topografía no solamente es extraordinaria y excesiva, sino que también constituye un espacio siniestro y mágico en el cual las relaciones humanas se retuercen hasta la alucinación y el horror”[4], es la historia también de una persecución, del amor traicionado, de la denuncia social, de la contradicción flagrante entre barbarie y civilización.
Este texto es anticipatorio, constituye el modelo sobre el cual, los grandes escritores del siglo XX Colombiano, desarrollaran sus obras, fue durante mucho tiempo el monumento mas elocuente de nuestra literatura. En el prologo de la edición Ayacucho, se establece claramente como ante las recurrente amenazas al autor frente a sus denuncias a los caucheros en la selva Colombiana, recurrió a la novela como ultimo recurso para poder dejar un testimonio perdurable, sobre las injusticias, producto de la codicia desmedida.

BIOGRAFIA DEL AUTOR
José Eustasio Rivera (Rivera, Huila, 19 de febrero de 1889 —Nueva York, 1 de diciembre de 1928) .Estudió en los colegios de Santa Librada, de San Luis Gonzaga, de Elías, y después en la Escuela Normal Central de Bogotá, en donde fue maestro en 1909, así como en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia, alcanzando el grado de doctor en Derecho y Ciencias Políticas el 3 de marzo de 1917.
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Fue autor de la novela La vorágine (1924), de corte naturalista, y considerada una de las más importantes no solo de la literatura colombiana sino de la literatura hispanoamericana, hasta el punto de ser considerada por muchos como la gran novela de la selva latinoamericana. Escribió Oda a San Mateo en honor del héroe de la independencia Antonio Ricaurte y de más de 168 sonetos de corte parnasiano, que expresan su amor y admiración por la naturaleza, publicados, en parte, en el libro Tierra de promisión (1921) con la que alcanza cierta notoriedad.
Trabajó como abogado, fue diputado al Congreso e inspector del gobierno en las explotaciones petrolíferas de la región del Magdalena. Estos encargos lo llevaron de nuevo a la selva fronteriza con su ciudad natal, y es esta selva lo que inspira la creación literaria del autor, recuperando en él las raíces de su infancia y la fantasía de su juventud. Fue representante de su país en México (1921), Perú (1924) y Cuba (1928). Participó en la fijación de los límites entre Venezuela y Colombia lo que le permitió conocer Los Llanos-y también la selva tropical.
A su muerte su ciudad natal San Mateo, fue renombrada en su memoria "Rivera", nombre que conserva en la actualidad.


[1] http://www.monografias.com/trabajos20/la-voragine/la-voragine.shtml

[2] http://www.mundolatino.org/cultura/garciamarquez/ggm3.htm

[3] Ibídem
[4] http://matadoporlaletra.blogspot.com/2006/02/jos-eustasio-rivera-la-vorgine.html

jueves, 29 de enero de 2009

CARLOS MONSIVÁIS



Este un escritor absolutamente diferente a todos. Tiene un carisma especial y sus textos están hechos con la misma dulzura. Estará hoy en el “hay festival” de Cartagena Colombia. El evento realizó esta presentación que es muy acertada:”Es periodista, cronista, ensayista y narrador, nacido en México. Gran parte de su obra se ha publicado en periódicos o transmitido oralmente. Sus crónicas, género que ha desempeñado con absoluta pasión, se han recopilado en numerosos libros, entre los que destacan Principios y potestades (1969); Días de guardar (1971), sobre los sucesos de Tlatelolco; De qué se ríe el licenciado (1984); o Los rituales del caos (1995), ceremonias de la debacle ciudadana y política. También ha escrito un texto narrativo, Nuevo catecismo para indios remisos (1982) además de biografías y ensayos”. Se presentará en la Casa Mapfre el jueves 29 de enero y allí conversará con Mario Jursich.
Es un escritor muy contemporáneo, vigía lúcido de los problemas más algidos de latinoamerica, tuvo un interés, en el movimiento estudiantil de 1968, los ídolos populares (El santo, Cantinflas,), el movimiento feminista, las figuras contestatarias de izquierda y los personajes o acontecimientos que en algún sentido implicaban un avance de las ideas progresistas y un rechazo a toda posición intolerante y retrógrada. Siempre ha estado atento “a la promoción de los derechos de las minorías sociales, la educación pública y la lectura”. Esta descontado que es un gran conversador y esperamos corresponda como tal.

miércoles, 28 de enero de 2009

FALLECE A LOS 76 AÑOS EL ESCRITOR JOHN UPDIKE

el perfil de John Updike como escritor reúne todas las características desaconsejadas por la Biblia del multiculturalismo: Es blanco, varón, heterosexual, anglosajón y protestante. EDUARDO LAGO
Se ha ido otro de los grandes de la literatura Americana, la cronica del periodico el mundo de España reseñó con absoluta lucidez: “conocido sobre todo por sus crónicas de los suburbios, ha fallecido a los 76 años, según ha confirmado su editor al diario 'The New York Times'.”
Nacido en Shilligton, Pennsylvania (EEUU), el 18 de marzo de 1932, estudió en la Escuela Superior de Shillington y en el Harvard College, y desde 1955 a 1957 fue reportero de la revista 'New Yorker'. Allí desarrolló un estilo punzante y sarcástico con el que describía los vicios y virtudes de la vida cotidiana americana.
Desde 1957 vivió en Ipswich, Massachusetts, y se dedicó a escribir. En 1960 publica la primera novela 'Corre Conejo', que más tarde se convertiría en la primera de una serie. En ella aborda la problemática del 'hombre medio', Harold Angstrom, apodado 'Conejo', un ex jugador de baloncesto que pretende adaptarse a la vida diaria, más doméstica.
Los otros títulos son: 'El regreso de Conejo', 'Conejo es rico' y 'Conejo en paz'. En 'El Centauro' (1963), explica a través de un adolescente las sensaciones y sentimientos provocados por una enfermedad como la psoriasis.
En 1967 fue galardonado con el premio O'Herry Story, y en 1982 con el del Círculo Nacional de Críticos Literarios, pero uno de los más importantes fue el Premio Pulitzer, que consiguió ese mismo año, con 'Conejo es rico'. Y por segunda vez, en 1991, con 'Rabbit at rest'.
En febrero de 1991 recibió el premio 1990 del Círculo de la Crítica Literaria de EEUU, en la categoría de ficción, por 'Rabbit at Rest' (Conejo en paz), la última novela de la serie 'Rabbit' (Conejo) donde la enfermedad y muerte del personaje central, Harry Angstrom, ilustra el declive de EEUU.
Parejas de los 60
En 1996, se reeditó en España 'Parejas' que en los años 60 permaneció bastante tiempo entre las listas de los libros más vendidos. En esta novela analiza el comportamiento de algunas parejas de los 60, pioneras en la frontera del sexo y la promiscuidad.
En 1997 terminó la novela 'Toward the end of time' ('Hacia el final de los tiempos'). Poco después, escribió las primeras líneas de un libro en Internet, bajo el título 'Murder makes the magazine', que continuaron escritores anónimos durante 43 días.
En 1998, edita 'La belleza de los lirios', donde una vez mas muestra a la clase media norteamericana, a lo largo de cuatro generaciones de una misma familia y con el mundo del cine como telón de fondo. A lo largo de varios años ha figurado su nombre entre los candidatos al Premio Nobel.
Entre sus obras destacan: 'La feria del asilo' (1959), 'Corre conejo' (1960), 'El Centauro' (1963), 'En torno a la granja' (1965), 'Parejas' (1968), 'El regreso del conejo' (1971), 'Cásate conmigo' (1976), 'Golpe de Estado' (1980), 'Conejo es rico' (1981), 'Las brujas de Eastwick' (1984) (que fue llevada al cine), 'S' (1988), 'La versión de Roger' (1989), 'El libro de Bech', 'Rabbit at Rest' (1990), 'Brasil' (1994), 'Hacia el final de los tiempos' (1997), 'La belleza de los lirios' (1998); 'Hacia el final del tiempo' (1999), 'Gertrudis y Claudio' (2000), 'Conejo en el recuerdo y otras historias' (2003), y 'Busca mi rostro' (2004).
Estaba casado en segundas nupcias con Martha Ruggles, desde 1977. Su primera mujer fue Mary Pennington, con la que contrajo matrimonio en 1955. Tenía dos hijas y dos hijos."
José Maria Guelbenzu, en diario el país escribió: Este wasp era un narrador por antonomasia, un escritor que poseía una extraña dulzura surgida de las manos de alguien con una mirada aguda y transparente sobre la sociedad americana de posguerra. Dulce y hasta tierno en la observación de sus personajes, seres humanos atrapados en conflictos desoladores, pero a los que exigía de manera implacable, fue construyendo una lucidísima visión de América que, sin la menor duda, se convertirá en el futuro en un documento de extraordinario valor. Era esa extraña mezcla de humanidad y lucidez lo que daba a sus libros un aire inconfundible. Vista en su conjunto, la obra de Updike puede decirse que es una hermosa y apabullante letanía que desgrana el sentido de la moral (y de las costumbres) de la sociedad americana de su tiempo. Porque Updike era ante todo un moralista dotado de un enorme talento para la narración. A diferencia de los novelistas posmodernos, Updike optó por la claridad expositiva y prefirió traer a primer término el fondo de los vicios y virtudes de sus protagonistas. En un articulo especial hablaremos de una de sus obras y de ciertos aspectos muy particulares del universo literario creado por este grande.

martes, 27 de enero de 2009

SALMAN RUSHDIE

Es un gran acierto la invitación de este excelente escritor al “hay festival” de Cartagena. Con el deceso de Samuel Huntington, recordé como la sentencia de muerte proferida por el Ayatola contra este escritor, reflejaba en su contexto los efectos de su famosa teoría del complot islámico y del choque de civilizaciones que se promovió deliberadamente, desde 1990, para proporcionar una ideología de repuesto al complejo militar e industrial estadounidense después del derrumbe de la URSS, de tanto cuestionamiento. Salman, es un nómada, gracias a la amenaza frontal y una persecución irracional del fundamentalismo islámico, que nunca asimilará la grandeza de la creación literaria, que nos da tan gratas sorpresas. Ahmed Salman Rushdie nació en Bombay el 19 de junio de 1947, solo dos meses antes de que la India se independizase del dominio colonial británico, en una acomodada familia musulmana. Anis Ahmed Rushdie, su padre, era un hombre de negocios que había estudiado en Cambridge, y su madre, Negin Butt, era maestra. En su hogar se hablaba tanto inglés, la principal lengua de cultura de la joven nación india, como urdu. "El problema de la religión", artículo escrito por Rushdie y publicado en el diario “El país”, escribió que "nunca me consideré un escritor preocupado por la religión, hasta que una religión empezó a perseguirme" y mencionó no sólo al integrismo islámico como problema sino también al fanatismo cristiano encarnado en la figura de Tony Blair, y en el gobierno norteamericano de Bush. Además, se ha mostrado en contra de la ley que prohíba "la incitación al odio religioso". En ocasiones se habla más de este karma que de su obra, que es muy importante. Algunos críticos, aducen que sus textos son una expresión de lo real maravilloso, con un estilo muy diferente a todo lo producido en Inglaterra hasta la fecha, por fuera del canon y sin apego a las estructuras clásicas. Los “versos satánicos “, son una muestra cabal de esta marca. Escucharlo será muy grato y ojala no se repita el tema de Perogrullo de su persecución y se hable más de su obra y sus fantasmas.