domingo, 14 de noviembre de 2010

DOCE ESCRITORES COLOMBIANOS EN FRANCIA



Para dar un vistazo a algunas producciones literarias colombianas contemporáneas, el Centro Nacional del Libro (CNL) de Francia invitó a la edición 2010 de 'Les Belles Étrangères' (Las bellas extranjeras) a doce escritores colombianos, quienes están haciendo una ronda estas dos semanas por cuarenta ciudades del país galo y algunas de Bélgica. Esta especie de antología de las letras Colombinas, de selección, para este evento, tuvo como requisito lógico, que los autores estuvieran traducidos al Francés, dando por descontado la calidad de su producción y el buen momento que atraviesan.

No fue fácil para una generación de escritores contemporáneos a García Márquez, a partir de la publicación de cien años de soledad, convivir con este fenómeno, que opaco de alguna manera la atención a sus obras. Fuera de cierta crítica especializada, el público en general solo gravitó, por muchas razones, entorno al fenómeno de Macondo. La generación posterior, tuvo la tarea engorrosa de abrirse camino superando el tic, con respecto a una influencia nefasta de la obra de Gabo en su labor creativa. De alguna manera, esta selección representa una pléyade de autores que rompieron absolutamente con este cordón umbilical y quienes brillan hoy con luz propia, gracias a unas obras valiosas .

Al evento han sido convocados Héctor Abad Faciolince, Antonio Caballero, Jorge Franco, Santiago Gamboa, Tomás González, William Ospina, Juan Manuel Roca, Evelio Rosero, Gonzalo Sánchez Gómez, Antonio Ungar, Fernando Vallejo y Juan Gabriel Vásquez.

La traducción de Cien años de Soledad de Claude et Carmen Durand, guacamaya tricolor en la portada, sigue siendo un clásico que se ve con frecuencia exhibido en vitrinas de librería y en las manos de los lectores de metro y al peso de esa herencia hicieron referencia los críticos Philipe Lançon y Nils C. Ahl, cuando hablaron de la presencia de Colombia en el festival para los periódicos Libération y Le Monde.

“Para Albert Bensoussan, traductor al español de El olvido que seremos, de Héctor Abad, hay sin embargo una diferencia en la manera como se promovió el boom y lo que se intenta hacer con el Festival. “El boom fue pensado desde las editoriales para promover unos pocos autores de calidad. Ahora los lectores son más formados y eligen sus autores, prueba de esto es el interés por libros de temáticas muy variadas”. Bensoussan añade que el interés de los franceses por la nueva literatura colombiana es consecuencia de años de noticias que han logrado que la situación del país no sea ajena a los europeos”.

“Este interés por ciertos autores viene luego de décadas en las que se ha hablado poco de la literatura colombiana en Francia. Otros países han tenido una presencia más constante. México, por ejemplo, gracias al compromiso del Estado con la producción literaria; Cuba por esa fascinación alimentada por los escritores en el exilio”, es la opinión de Stéphane Chaumet, editor y traductor de poesía con varios autores colombianos en su catálogo.

Uno de ellos, el manizaleño radicado en París Eduardo García Aguilar, quien si bien reconoce la importancia de tener como invitados a autores como Evelio Rosero y Juan Gabriel Vázquez, no deja de lamentar que éste no haya servido además para recuperar algunos escritores cuya obra se diluyó entre el boom y la generación más reciente. García Aguilar menciona a Roberto Burgos Cantor, Óscar Collazos, Fernando Cruz Kronfly y Ricardo Cano Gaviria. Además de Fanny Buitrago, quien habría llenado el vacío de mujeres que los artículos de prensa dedicados al evento no han dejado de señalar. Anne Morvan, consejera del Centro Nacional del Libro para la selección de los autores, lo explica por la condición de que los autores invitados.

Sin embargo Ricardo Abdahllah, escribe desde Paris que: “el tema de la violencia ha podido opacar otros aspectos más relacionados con la literatura. Si bien en espacios más literarios, como el Instituto Cervantes de París, autores como Juan Manuel Roca y Tomás González tuvieron lecturas de sus obras y debates en torno a la poesía; Héctor Abad lanzó un más bien aliviado “Qué bueno que hablamos de libros” luego de un buen tiempo hablando sobre la guerra en Colombia. Una pregunta del público le permitió hablar del tema de la relación con su padre y el final en territorio francés de la aventura en busca de la resolución del poema que da título a El olvido que seremos.

En las revistas y en las pequeñas librerías

William Ospina y Antonio Caballero, dos autores reconocidos por los franceses como autores “comprometidos” han pasado por Béziers, Montpellier y Burdeos, hablando sobre todo de política. En estas ciudades, como en Eglise-Neuve-d’Issac y Villesèque-des-Corbières que recibieron otros autores durante el fin de semana, ha sido destacado el cubrimiento de la prensa y el interés de los libreros locales, que gracias al eco generado por Les Belles Étrangères han puesto libros de autores colombianos en sus estantes. “No es una sorpresa —dice Morvan—. Ha sido un trabajo de larga duración, los editores y los medios saben que el Festival se acerca y comienzan a vincularse desde mucho antes de que los escritores lleguen. Desde el primer día sabíamos que sería un éxito”.

No sólo los medios especializados como Books y el Magazine Littéraire dedicaron especiales a Colombia, sino que los escritores invitados han pasado su tiempo en entrevistas. “No es que sea fácil —afirma uno de ellos—, nos tienen una agenda cargada, que nos permite mostrar nuestra obra, pero no nos deja tiempo ni siquiera para descansar. Uno puede parecer un poco callado en un debate porque desde que se bajó del tren en la mañana no ha parado de hacer promoción”.

La diversidad en la programación del Festival se completa con las conferencias especiales para alumnos de bachillerato, que tendrán como protagonistas a Juan Gabriel Vázquez y Evelio José Rosero, dos autores que han recibido una crítica elogiosa a sus obra publicadas en francés y a los que se suman los elogios recibidos por Antonio Ungar, a quien el reciente Premio Herralde le ha también permitido destacarse dentro del grupo.

“Aunque el premio no es tan conocido en el ámbito francoparlante, nos permite que se fijen en su obra. Así podemos explicar por qué este reconocimiento es tan importante”, dice Brigitte Bouchard, directora de la editorial canadiense Les Allusifs, que ha publicado en francés las obras del colombiano.”

El cierre del evento será el próximo lunes con una conferencia de Fernando Vallejo en el Gran Teatro del Odeón. Como si se tratara de un concierto de rock, las reservaciones para su presentación, gratuitas pero obligatorias, se agotaron el mismo día que estuvieron disponibles.

Deberíamos dedicar más tiempo al estudio de este grupo, como lectores desprevenidos. Será tarea, que trataremos de emprender adelante, pero está claro que en otras latitudes están pendientes de nuestra producción literaria.









domingo, 31 de octubre de 2010

LIPOVETSKY Y ELISABETH ROUDINESCO

Cual es el momento de la filosofía en estos momentos, que papel cumple, donde está los grandes pensadores frente lo atribulado de los tiempos. Gilles Lipovetsky en Medellín, expresó con gran desparpajo la situación del mundo y por supuesto del individuo:
Los cinco rasgos fundamentales sobre esa “cultura-mundo” que se evidencia en la actualidad y las hipótesis que se desprenden a partir del “triunfo del capitalismo”.
El consumo, los mass media, los mercados generalizados y las nuevas tecnologías de la información han permitido que la cultura-mundo se dé  gracias al capitalismo que se propagó en el mundo como una victoria universal. El triunfo es cultura, y la lógica misma del capitalismo junto con el espíritu del tiempo (veloz) traspasa fronteras convirtiéndose en la omnipotencia del mercado.
Otro de las hipótesis que hace Lipovestsky es sobre el hiperconsumo y la pasión de las personas por las marcas. “Existe una orgía de consumo, relaciones comerciales por la marcas, la moda es una de ellas”. Un ejemplo es la relación entre el mundo de la moda y el deporte, casos concretos Adidas y Nike. “El consumidor al ingresar a sus tiendas tiende a confundirse si entró a un almacén chic o deportivo, las construcciones y el diseño de estas tiendas, la aplicación de sus logos e incluso sus olores llevan al usuario a otra experiencia”.  “Hoy es más complejo, las marcas envían valores, mensajes, hablan de ética, respeto a la naturaleza, racismo y ambicionan volverse cultura”.
Elisabeth Roudinesco, publicó a través del “Fondo de Cultura” el texto “Filósofos en la tormenta”, lo cito a propósito de la visita del pensador Francés  pues el desafío no solamente está en descifrar la situación del individuo frente a la realidad que lo avasalla, sino en tomar posición, plantear cual debería ser la actitud del sujeto frente a ella, que hacer, que pensar. Este libro que rinde un homenaje a seis filósofos Franceses del siglo XX: Ganguilhem, Sartre, Foucault, Althusser, Deleuze y Derrida, es un llamado a “la filosofía como práctica”, estos autores “cuestionaron seriamente la naturaleza del sujeto y develado lo que esconde detrás de la palabra”.  Hoy, el mercado y la economía,  constituyen los canales creativos, sobre los cuales se construyen los marcos de desarrollo de las sociedades, la interpretación de las mismas, la relación del individuo con su entorno, factores que determinan el comportamiento de las personas, su manera de ser, de actuar, de valorarse. El consumo, se ha convertido en el gran eje, el articulador desafortunado de estas variables, el individualismo es el vehículo catalizador, el consumo es en esencia, la trampa mortal, todas las jerarquías de presión nacen de su gravedad.  Como asumir el gran debate, donde están los pensadores, cual es la resistencia, ahí está el galimatías. Amanecerá y veremos

domingo, 24 de octubre de 2010

LA LECTURA DIGITAL


Cada vez se impone el libro digital como una realidad inexorable. Muchos son los factores y sobre hacer el listado, pero uno solo de ellos bastaría para aceptar esta realidad: Las ventas están tres-por uno, ósea por cada tres libros digitales se vende uno impreso y aumenta la proporción exponencialmente. Vargas llosa, a propósito de las múltiples entrevista concedidas por el nobel de literatura, habló sin reservas sobre el tema y acepto este hecho sin ningún misterio. Para mí, las lecturas en mi PC y el tiempo dedicado al mismo, en textos de literatura y filosofía, para hablar tan solo de dos temas, supera con creces al impreso. Ayer, por ejemplo necesite una novela de Saul Bellow y con un buen buscador, en cinco minutos la tenía en mi PC. Gloria María Álvarez Cadavid, investigadora de la Universidad de la UPB de Colombia, hace la pregunta, que se antepone al tema: ¿que entendemos por leer?, en estos tiempos: “Ante este panorama es necesario responder una pregunta básica ¿qué es ser un lector hoy? “Desde la educación, se ha capacitado para la lectura mediante procesos de enseñanza de las competencias básicas en el uso del lenguaje, es lo que se conoce como alfabetización, tradicionalmente asociada a los libros impresos de texto. En 1986 la Unesco, ante los cambios y exigencias sociales introdujo el término alfabetización funcional, referida a las actividades que además de la lectura y la escritura eran necesarias para el buen funcionamiento y sobre todo al desarrollo de un grupo o comunidad. Hoy, a estas habilidades necesarias, se suman otras vinculadas al predominio creciente en la informatización en todas las áreas, incluso, en las relaciones sociales, hasta hablar hoy de alfabetización digital.”Tomando como base, un estudio realizado sobre la lectura, los datos entregados por esta investigadora, aun son más sorprendentes en cuanto la distancia sorprendente entre estas dos lecturas:

En un estudio realizado por el Ministerio de Educación Nacional (2006), sobre los hábitos de lectura, asistencia a bibliotecas y consumo de libros en Colombia, se contempla un ítem en donde se indagó por la lectura en Internet y resulta sorprendente que en el comparativo del quinquenio 2000 -2005, sea la lectura en Internet la que presenta un aumento más significativo en relación con la lectura de libros, periódicos y revistas.

La proporción de personas encuestadas que afirma leer revistas pasó de 26,2% en el año 2000 a 27,2% en 2005; en periódicos se pasó de 31,2% en el año 2000 a 32% en 2005; en Internet el número de personas que afirma leer en este medio aumentó de 4,9% en el año 2000 a 11,9% en 2005. En general el promedio de libros leídos disminuyó de 6 libros en el 2000 a 4,5 libros en el 2005.Otro dato revelador es el tiempo comparativo de horas dedicadas a la lectura en Internet y en otros medios: en el 2005 los colombianos dedicaron 3,5 horas diarias a la lectura en Internet y 32 minutos diarios a la lectura de libros por placer o entretenimiento.

La autora citada remata el articulo con una afirmación categórica frente al fenómeno: “Es indudable que se debe hablar más de un cambio en las formas de leer, que de una crisis de la lectura, es necesario cualificar y potenciar las horas que pasan los jóvenes en Internet, es un reto pedagógico actual que implica establecer las diferencias entre las distintas producciones de un medio electrónico, y de los medios impresos tradicionales incluido el libro. Se pueden cambiar las formas de lectura, pero ello no deberá implicar el abandono de la lectura que proporcionan los libros. Cada producción tiene un nivel de profundización diferente y pertenece a una rutina y a una necesidad distinta en la práctica lectora y especialmente en el desarrollo del conocimiento en cuya base siempre estará la lectura”.

Los precios de los libros estarán al alcance de todos, las ventas del Kindle, el IPAD, despejan cualquier duda. Llevar una biblioteca total en nuestro maletín, en todo caso es un privilegio inimaginable en otros tiempos, además de acceder a toda la prensa escrita y a una información infinita. Podremos afirmar categóricamente, los tiempos cambiaron, es in dudable que no desaparecerá el libro impreso, pero no será el más popular, de eso no hay duda.



lunes, 18 de octubre de 2010

HISTORIA DEL CERCO DE LISBOA


Mi amigo entrañable, Enrique Cortes, librero memorable de la ciudad de Bogotá, en 1990, con gran inquietud me expresó, que estaba encartado con un libro, que no se vendía tal vez por desconocimiento de su autor, pero que en su modesto criterio,  era una excelente novela. Me paso "El cerco de lisboa" de Saramago, después de su lectura, nunca deje de perseguir sus  libros.  He vuelto a leerla y definitivamente segundas lecturas son mejores.  La historia, bastante conocida: Raimundo Silva es un revisor de textos de una editorial, un personaje anodino que tiene como misión en la vida conservar la integridad de los textos que llegan a sus manos. Un día, revisando un texto histórico, toma una decisión: introducir un ¿No¿ donde debiera aparecer un ¿Sí¿ Esta determinación altera, sin duda alguna, la historia escrita, pero también va a ser fundamental en su vida personal. El conservador Raimundo Silva no volverá a ser sujeto paciente de la historia, tanto la universal como la personal, porque su acto de rebeldía le hace asumir el protagonismo que, como hombre --y por tanto ser hegemónico-- le corresponde en la vida.” Sin embargo, uno de esos superiores, una mujer llamada María Sara, decide retarlo y plantearle la redacción de un texto, de otro libro, en el que le pide que escriba una Historia del Cerco de Lisboa en la que los cruzados no hubieran ayudado a los portugueses. Empieza para el protagonista una etapa en la que se debate entre escribir el libro y agradarle a su jefa o hacer caso omiso y olvidar el asunto, no sin consecuencias. Pero cuando empieza a trabajar en él, a reconstruir esas escenografías, que son además las mismas en las que él vive y escribe, a imaginar personajes y darles vida dentro de una realidad que jamás existió, se percata de que es un compromiso consigo mismo y deja los otros encargos de la editorial a un lado iniciando entretanto una cálida relación sentimental que marcará el curso de la narración y del resultado final”. La prosa de Saramago es exquisita, de un clasicismo por fuera de ciertas vanguardias propias de estos tiempos, conocedor del idioma como pocos y en cada página aparecen reflejados los  cuidados de un relojero, prosa poética, que lo va llevando a uno a perderse en los avatares propios de la historia, que como pretexto encubre otras realidades. Se adentra en el debate histórico sobre el Portugal moderno, a partir de la salida de los Moros hace más de cuatro siglos, ambientado  en las imposturas de un corrector. También es un debate sobre la crítica, la creación, el poder de la palabra, el mundo de los editores y por supuesto la frágil posición de la humanidad frente al poder. Los autores se nos van, insoslayable realidad, que gracias a sus obras parecemos burlar.

viernes, 8 de octubre de 2010

EL NOBEL DE MARIO VARGAS LLOSA

El premio nobel otorgado a Mario Vargas Llosa lo esperábamos todos desde hace años y casi estábamos convencidos que la academia volvería a traicionar a la literatura una vez más. Plinio Apuleyo describe esta espera y angustia a lo largo de muchos años mejor: “Todos los años, en octubre, al oír el nombre del ganador del Premio Nobel de Literatura, experimentaba yo la misma desabrida frustración. Una vez más, la Academia Sueca no se lo había otorgado al escritor latinoamericano que, después de García Márquez, más lo merecía: Mario Vargas Llosa.” Ayer, la noticia de la academia nos llenó de alegría y enalteció las letras universales, esta vez, como no suele suceder a menudo, es absolutamente justo y acertado.

Pocos escritores, tal vez Carlos fuentes y José Saramago, dominan las técnicas de la novela, como Mario Vargas Llosa. Este es un novelista de tiempo completo. Su obsesión: la novela total. Por ello es un apasionado de los grandes autores Franceses: Balzac, Víctor Hugo, Zola, Flaubert. Cada novela publicada, corresponde a una etapa en el desarrollo de esta búsqueda de la obra perfecta.

Hay una faceta, que debía destacarse como a priori, a cualquier interpretación de su obra. El lector infatigable y voraz, el apasionado por los buenos libros y la literatura en general. El hombre culto, dominador de muchos temas y con una capacidad de análisis por fuera del canon. Cuando estuvo en Bogotá, recién publicado la “Ciudad y Los perros”, siendo muy joven, sorprendió por su extensa cultura y el conocimiento de la literatura universal y de autores desconocidos para muchos en la época, dejando ver una obsesión enfermiza, por algunos que después se traducirían en excelentes ensayos, algunos memorables: “Historia de un deicidio” y la “orgia perpetua”, que muestran a un lector atento, al crítico serio, quien con ojos de relojero, como desengranando una mazorca, estudia y disfruta una obra, desde todos los contextos, pero nunca sin olvidar el carácter hedónico de las mismas. Dice en su último ensayo literario, dedicado a Onetti, otro de sus autores preferidos: “Inventar historias y contarlas a otras con tanta elocuencia como para que estos las hagan suyas, las incorporen a la memoria-y por lo tanto a sus vidas-es ante todo una manera discreta en apariencia inofensiva, de insubordinarse contra la realidad real. ¿Para qué oponerle, añadirle, esa realidad ficticia, de a mentiras, si ella no colmara? Se trata de un entretenimiento, que duda cabe, acaso del único que existe para estos ancestros de vida animalizadas por la rutina que es la búsqueda del sustento cotidiano y la lucha por la supervivencia.” Siempre se ha preocupado por divulgar la buena literatura e incluso, lo ha hecho con autores que son absolutamente desconocidos para el público no especializado. Recuerdo, como en un articulo del País de España, habló gratamente sorprendido por el libro de William Ospina, “Aquellos náufragos de Occidente”, que había adquirido espontáneamente, , después de esta reseña, adquirió un prestigio sin igual, justo por demás, pues en Colombia ya conocíamos la calidad de las obras del escritor Colombiano, pero, lo que quiero relevar, es al lector acucioso que tenemos en Vargas Llosa .

La novela, es para él un excelente recurso para intepretar la vidad,  para desenmascararla, para describirla, por eso afirma enfáticamente: “En efecto, las novelas mienten —no pueden hacer otra cosa— pero ésa es sólo una parte de la historia. La otra es que, mintiendo, expresan una curiosa verdad, que sólo puede expresarse disimulada y encubierta, disfrazada de lo que no es. Dicho así, esto tiene el semblante de un galimatías. Pero, en realidad, se trata de algo muy sencillo. Los hombres no están contentos con su suerte y casi todos —ricos o pobres, geniales o mediocres, célebres u oscuros— quisieran una vida distinta de la que viven. Para aplacar —tramposamente— ese apetito nacieron las ficciones. Ellas se escriben y se leen para que los seres humanos tengan las vidas que no se resignan a no tener. En el embrión de toda novela bulle una inconformidad, late un deseo.” Antonio Muñoz Molina, en el articulo por el nobel escribe magistralmente: “en Vargas Llosa los artificios de la novela están calculados con una plena intención, como elementos de un organismo dinámico que depende de la eficacia de cada uno de ellos para que la historia se vaya desplegando en la conciencia del lector. Cuanto mejor es una novela más activamente está implicada en ella el proceso de la lectura, desde luego, pero en el caso de las de Vargas Llosa ese acto de leer es central: el modo en que la información se va administrando configura las expectativas sobre la naturaleza y la forma de la historia que se tiene por delante, o que se va extendiendo alrededor de uno”. Por eso uno de los mejores críticos de su obra decía con absoluta razón: No estamos en presencia de una acumulación fotográfica y fonográfica de la realidad -escribió Ángel Rama- sino ante una constante tarea de creación narrativa a partir de referencias y contribuciones reales".

Su vida, es un apasionante recorrido en búsqueda de la perfección literaria, que nunca le ha hecho olvidar su compromiso inalienable, con la realidad injusta del mundo, desde una lucidez sorprendente. Cada una de sus obras, por encima de los grandes temas que aborda, es igualmente, una biografía simulada, de algunos aspectos no resueltos de su existencia apasionada. “En la ciudad y los Perros”, están descritos los años de su adolescencia, donde “un conjunto de normas, terminan solo en la sacralización de la violencia y la destrucción del individuo”. “ Conversación en la catedral”, describe el envilecimiento de la sociedad, la dictadura y las obsesiones del poder y las trágicas relaciones que encubre, a través del senador Zavala, que es un personaje memorable, como su hijo Zavalita, quien nos recuerda el periodista en ciernes, que fue Mario, siendo muy joven. “la tía Julia y el escribidor”, obra casi autobiográfica, es una apología al oficio del escritor como tal, a las difíciles relaciones entre las historias y el creador, que siempre termina confundiéndose con ellas. De igual manera, en “la Casa verde “trata de describir lo que pasa en la selva peruana, esa realidad natural inconmensurable. “ El hablador” toca el tema del indigenismo, “ la fiesta del Chivo”, la dictadura, Cada obra, en cada época, trata de resolver grandes interrogantes, no solo de la existencia humana, de la vida en esencia, sino de todos aquellos temas, que siempre vuelven para el hombre: El poder, La naturaleza, el amor, los celos, el erotismo, la creación, el arte…, cincuenta libros escritos enarcan un valioso legado y el mayor intento de escritor vivo alguno, para desentramar la intricada existencia humana a través de la ficción y una obra ensayística y critica muy seria. Que bien por el nobel, estamos esperando como siempre su última novela: ” El sueño del Celta”.



domingo, 3 de octubre de 2010

CANON LITERARIO SE ESCRIBE CON 'Ñ'

Publicare el artículo del periódico el “País” de España, sobre la lista de la revista Inglesa Granta, que tiene al escritor Colombiano Andrés Felipe Solano, entre sus escogidos.


JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS - Madrid - 02/10/2010

La literatura universal es una Babilonia que se expresa en todos los idiomas del mundo. Su difusión mundial, entretanto, es un selecto embudo que desde hace medio siglo habla inglés. La edición española de la revista británica Granta presentó ayer su apuesta de 22 escritores en español menores de 35 años elegidos para la gloria. Entre ellos hay autores con varios premios y años de carrera como Santiago Roncagliolo, Andrés Neuman y Andrés Barba y otros, como Carlos Yushimito, que han sido una sorpresa incluso para parte del jurado internacional encargado de la selección.

Como recordó Valerie Miles, codirectora junto a Aurelio Major de Granta en español, "es la primera vez que la revista propone una reunión de los mejores narradores jóvenes procedentes de una lengua distinta del inglés". Granta, refundada en 1979 a partir de una vieja cabecera de la Universidad de Cambridge, se convirtió pronto en un referente en las letras anglosajonas, pero alcanzó el estatus de mito cuando comenzó a lanzar sus listas de escritores para el futuro.

En 1983 la revista apostó a que ese futuro llevaría los nombres de un grupo de treintañeros llamados Ian McEwan, Martin Amis, Julian Barnes o Kazuo Ishiguro. Desde entonces ha habido listas granta cada 10 años. En la de 1993 aparecían, entre otros, Hanif Kureishi, Tibor Fisher y Ben Okri; y en la de 2003, Zadie Smith, Andrew O'Hagan y Monica Ali.

Basta pensar en esa nómina, y en el hecho, como recordó Major, de que "los editores anglosajones ya no leen en otros idiomas" para calibrar la importancia de la traducción al inglés del número dedicado a los escritores en español. El próximo jueves se presentará a editores, periodistas y agentes de todo el mundo en la Feria del Libro de Francfort -dedicada a Argentina- y en noviembre llegará a las librerías británicas y estadounidenses con una tirada, según la editorial, de 40.000 ejemplares. De la versión original, en la que cada elegido publica un texto inédito, se han impreso 10.000.

Uno de los seis miembros del jurado seleccionador -junto a los directores de la revista, el escritor argentino Edgardo Cozarinsky, la crítica española Mercedes Monmany e Isabel Hilton, corresponsal especializada en América Latina y China- fue el novelista Francisco Goldman, artífice de la publicación -y consagración- de la obra de Roberto Bolaño en Estados Unidos. El novelista chileno rompió la costumbre anglosajona de medir a cada nuevo escritor latinoamericano con Borges y García Márquez y, según Aurelio Major, la nueva generación ya no reacciona contra el boom de los años sesenta: "Forma parte del paisaje. Los jóvenes no tienen que matar al padre". Esa es una de las señas de identidad comunes a un grupo de autores que, en muchos casos, viven fuera de su país pero ya no por motivos políticos. "Son cosmopolitas, no siguen solo su propia tradición", apunta Miles. Por su parte, John Freeman, director de Granta en inglés, destaca -además de que "hablan mucho de sexo"- un experimentalismo y un riesgo formales que llamará la atención sobre todo en Estados Unidos: "Allí triunfa el realismo. Hay demasiados talleres de escritura, y eso termina por uniformar el estilo".

"No hemos pensado en cuotas, solo en el talento", repiten los autores de una selección en la que hay cinco mujeres -"el canon sigue siendo masculino", dice Elvira Navarro- y en la que son mayoría los narradores argentinos (ocho) y los españoles (seis). Sin negar el argumento de la calidad, el escritor hispanoargentino Andrés Neuman apunta también a la predisposición de los lectores: "Hay una tradición lectora que hace que a ciertas literaturas se les dispense una atención no necesariamente justa".

Los elegidos

- Argentina: Oliverio Coelho, Federico Falco, Matías Néspolo, Andrés Neuman, Paola Oloixarac, Patricio Pron, Lucía Puenzo, Samanta Schweblin.

- España: Andrés Barba, Pablo Gutiérrez, Javier Montes, Elvira Navarro, Alberto Olmos, Sònia Hernández.

- Perú: Santiago Roncagliolo, Carlos Yushimito del Valle.

- Chile: Carlos Labbé, Alejandro Zambra.

- Bolivia: Rodrigo Hasbún.

- Colombia: Andrés Felipe Solano.

- México: Antonio Ortuño.

- Uruguay: Andrés Ressia Colino.

- Perfiles de los escritores en Papeles perdidos, el blog de Babelia



domingo, 26 de septiembre de 2010

A PROPOSITO DEL LIBRO DE INGRID BETANCURT


Es difícil que la humanidad olvide a Hamlet, pero puede ser seguro que su autor Shakespeare no sobreviva y se convierta tan solo una referencia que no incite a nada, como si habláramos de alguien que nunca existió. El texto siempre se impone al autor con el tiempo. Las corrientes deconstructivista y Foucault, hablaron de la muerte del autor, pero no debe tomarse el tema a la ligera, exige una mirada mucho más amplia y rigurosa, recuerdo estas discusiones a propósito de todas las controversias alrededor del texto de Ingrid.

El libro de Ingrid: “NO HAY SILENCIO QUE NO TERMINE “, ha suscitado todo tipo de polémicas, pues trata sobre hechos que comprometen a muchas personas que como ella sufrieron y compartieron el cautiverio en el secuestro oprobioso realizado por la FARC en las selvas Colombianas y por su puesto lo narrado despierta un morbo y contradicciones a granel entre los cautivos. Esto terminará en lo anecdótico y con el tiempo se diluirá, pues el texto supera todas las expectativas como genero literario y sobre decirlo, es una excelente crónica, escrita en primera persona, diáfana, agradable, ordenada y de la que es difícil salir después de que se empieza a leer.

Recuerdo “El rio” de Wade Davis, que es una crónica de 616 Paginas, que narra la aventura del profesor Richard Evans Schultes, durante doce años en las selva amazónica. Libro exuberante, que paradójicamente y contrario a la tragedia vivida por Ingrid, es una cronica cientifica que recuerda los relatos de  Humboldt y Darwin.

El libro de Ingrid, que narra siete años de cautiverio, constituye una apología a la libertad desde la ingrata posición e impotencia que suscita un secuestro. Resulta imposible aceptar que aun en pleno siglo XXI, grupos que dicen representar al pueblo, quienes desde una óptica política, pretenden cambios en la sociedad colombiana, recurran a delitos de lesa humanidad y sometan a personas civiles al secuestro en medio de la selva y en condiciones que recuerdan el holocausto Nazi. La lectura del libro, nos va generando una especie de angustia, de ira, nos contagia la impotencia que se desprenden de los hechos narrados y en un artilugio narrativo, los intentos de fuga constituyen el hilo que hace la crónica inigualable.

Es difícil, separar las calidades del texto de la controversia que ha generado. Aquí se da la separación del texto y el autor emblemáticamente. Puede ser leído de muchas maneras, pero es indudable su calidad literaria. Creo que se venderá en todo el mundo muy bien por fuera de estos avatares temporales. Lo mejor, es comprarlo y disfrutarlo, sin rencores y como toda buena lectura, sin prevenciones.