jueves, 2 de junio de 2022

PROYECTO PARA UN DOCUMENTAL SOBRE LA COMUNA 13 DE MEDELLIN

 SOPORTE TECNICO Y ESPACIAL:

La "Comuna 13" San Javier, es una de las 16 comunas de la ciudad de Medellín Colombia. Está Localizada al occidente de la zona centro occidental de la ciudad, limita con el norte con la comunidad de Robledo, por el oriente con la América y Laureles Estadio; por el sur con Altavista, y al occidente con los de San Cristóbal y AltaVista.

GEOGRAFIA:

En la comuna 13 de Medellín, las pendientes se encuentran hacia el extremo occidental, hasta la cota 1650 límite del perímetro urbano. En algunos sectores se presentan pendientes muy altas y escarpadas (45-60). En esta comuna existen algunas zonas caracterizadas como de alto riesgo potencial de desastres naturales, las mismas se ubican básicamente en sectores de los barrios Blanquizal, Independencias I, II y III, Nuevos Conquistadores, Belencito la Colina, Belencito Betania, en las márgenes de la quebrada Ana Díaz, Arenera Monteverde y Barrio La Quiebra, en los sectores La Divisa y Metropolitano. Lo que determinó que algunos barrios y sectores salieran del perímetro según el último acuerdo citado. Cuenta con varias quebradas y caños, entre otros, La Leonarda, La Hueso, La Iguana, Ana Díaz, La Picacha, La Salada, Los Sauces, La Ladrillera, El Saldo, La Bolillala, La Matea, Los Alcazares, La Mina, las Peñitas, El Paraíso, la Pradera, La Magdalena, La Pelahueso, Los Sanjones, El Coco y Santa Mónica.


CONTEXTO HISTORICO


La comuna 13 de Medellín, es un asentamiento popular ubicado en el occidente de la ciudad de Medellín. El informe del Centro Nacional de Memoria Histórica sobre la Comuna 13, ubica el poblamiento de las laderas como un proceso de invasión ocurrido entre 1979 y 1980, cuando destechados urbanos de la ciudad de Medellín, buscaban acceder a una vivienda propia y participaron en las invasiones que dieron pie a la conformación de los asentamientos humanos densamente poblados y que luego se consolidaron como los barrios de las Independencias I, I y III, Nuevos Conquistadores y El Salado. A mediados de los 90 toda la Comuna 13 es receptora de desplazados de Urabá y de otras regiones. La alta densidad poblacional y el mínimo espacio público que caracterizan a este sector son resultado, en parte de este proceso de urbanización no regulado. (CNMH,2011, p.55).

La Comuna 13 de Medellín creció de manera significativa una vez que los programas sociales y juveniles transformaron la zona a través del arte, donde varios artistas plasman hermosos grafitis en las paredes que hablan de la historia de su sociedad, sus costumbres y belleza natural; De esa manera, todos los visitantes de esta área tienen la fortuna de disfrutar de una galería de arte urbano al aire libre que refleja la metamorfosis de una sociedad resiliente que no se queda en el pasado, sino que mira al futuro con grandes esperanzas. 


PROYECTO CINEMATROGRAFICO


La historia de la comuna 13, es una síntesis de las peores violencias del país en un espacio muy pequeño, con impacto y huellas que aun no se cuenta con absoluta fidelidad y menos se ha tenido en cuenta la experiencia de los habitantes de la comuna que la sufrieron, la conocen, la padecen y en cierta forma la han superado. Es un documental con elementos narrativos de soporte.

Se toma como eje narrativo un sobreviviente dedicado al arte mural, quien supero todas las violencias: El desplazamiento  que lo trajeron a la zona, los asentamientos, la presión y violencia social por el espacio, el narcotráfico, los grupos paramilitares, la violencia institucional y todos los avatares de un país atribulado y con escasas políticas de inclusión social.

Es una narración contada desde las victimas. El personaje Eliezer, narra la historia desde sus propia experiencia pero recurriendo a la múltiples experiencias que lo tocaron directamente,  acudiendo a la memoria colectiva que aun pervive, a las cicatrices que quedan y hoy son ejemplo de superación e incluso sirven como base para mostrar desde el turismo un paisaje violento ( relacion presente-pasado-huellas) que se vende, pedagogía para la superación. Por cada estigma hay un personaje y una narrativa, sobre hechos y llagas: El desplazamiento (Una experiencia concreta)-la violencia social (Testimonios de viejos que la sufrieron), la lucha ´por la tierra (El mismo recurso anterior), narcotráfico y violencia sicarial y territorial ( Eliezer como eje narrativo, pese a que lo es de toda la historia). violencia institucional (Muchas voces-tiempo corto) y ejemplos de superación, pero no de olvido. Siempre en el efecto presente-pasado.

Se evitan conclusiones, acusaciones, solo se habla desde la experiencia de las victimas. La música barrial es elemental por hacer parte del elemento narrativo. Las tomas entre la ciudad y la ladera como mecanismo de aislamiento no solo geográfico sino social son de suma importancia.








miércoles, 1 de junio de 2022

LAS CUATRO ESTACIONES

 Tratando de escribir sobre un encuentro furtivo con unos amigos, un sábado cualquiera, me encontré con esto, en el proceso acucioso por estudiar las cuatro estaciones de Vivaldi, de comprenderla  mejor: "Este es uno de los primeros ejemplos de componer música con un elemento narrativo, el invierno por ejemplo está pintado con tonos oscuros y tétricos, el verano la opresión del calor, reproduciendo incluso una tormenta en el ultimo movimiento, en un esfuerzo de relacionar la música con los textos de poemas". Divide cada concierto en tres movimientos y cada soneto en tres secciones, el primero y el tercero están en allegro o presto y el segundo es caracterizado por un tiempo de Adagio o largo. La conversación sin cita previa, comenzó con Omar, al frente de la tienda de Joaquín, simples comentarios sobre las vicisitudes de los últimos días. Al rato llegaron: Wey, Simón, Mario hermano de Wey y Alina, estaban buscándonos, las apetencias intelectuales eran muchas y variopintas, entre la trascendencia y las amarguras de la vida, aquellas cosas corrientes que nos molestan y de antemano sabemos que tenemos que aguantar y sobre otras que nos marcan y nos exaltan. Los movimientos en esta tarde llevaron un ritmo parecido a las cuatro estaciones: Exaltaciones imbricadas en aceptaciones tácitas por aceptar la realidad pese a los absurdos que la encubren, rechazo a ciertas posiciones en la vida que nos tenemos que mamar y liberaciones como la reunión que nos convoca esta tarde, nos permiten sobrevivir a los embates de la vida: Allegro, Lento, Alegro. 

Ninguno de mis amigos es normopata, ni clasifica como arribista. Creativos, trabajan con elementos e imaginarios que de alguna manera se salen del canon.  Hoy, con Lina llegó la agudeza y cierta mayéutica socrática de no comer entero. No por que tenga las cosas resueltas, sino por que muchas cosas sin resolver le  llevaron a cierta prevención intelectual: Nunca las cosas son lo que parecen y la procesión siempre se lleva por dentro. Es absolutamente hermosa, madre de dos hijos y en cierta forma iconoclasta. Terminamos hablando de un proyecto cinematográfico, contáremos en un documental, todo lo que ha pasado en la zona trece de Medellín, estigmatizada, lesionada socialmente, abusada desde lo institucional, rebelde por naturaleza, que hiciese una radiografía de todas las violencias y realidades sociales que, denunciaran la multiplicidad de factores que acabaron con toda una generación, hecho desde narrativas literarias y con recursos donde la ficción expresará verdades siempre manipuladas y por alguna razón desdibujadas.

Terminamos como las cuatro estaciones, en un adagio largo, como en invierno, seguros también que seremos narrativas olvidadas, simples referencias sin sentido y dentro de esa marco, apostamos a los estoicos, a Epitecto, el presente es lo que cuenta y solo somos dueños de lo que controlamos, de aquello que no controlamos, somos esclavos.  






sábado, 28 de mayo de 2022

EL PELIGRO DE ESTAR CUERDA

 Excelente libro de la española Rosa Montero. Es un ensayo ficcional de una factura impecable, que releva ciertas condiciones de los escritores, raras o anormales para algunos y su genio. El texto comienza con una sentencia inapelable:

"Una de las cosas buenas que fui descubriendo con los años es que ser raro no es nada raro, contra lo que la palabra parece indicar. De hecho, lo verdaderamente raro es ser normal. Una investigación del Departamento de Psicología de la Universidad de Yale (Estados Unidos), publicada en 2018, afirma algo que a poco que se piense es una obviedad: que la normalidad no existe. Porque el concepto de lo normal es una construcción estadística que se deriva de lo más frecuente".

Siempre se  apoya en soportes argumentativos de una lucidez asombrosa:

"Yo incluso diría que ser un poco más raro de lo habitual tampoco es infrecuente. De hecho, ocurre a menudo entre los creadores, dicho sea con minúsculas; entre los artistas de todo pelo, sean buenos o malos. De eso precisamente va este libro. De la relación entre la creatividad y cierta extravagancia. De si la creación tiene algo que ver con la alucinación. O de si ser artista te hace más proclive al desequilibrio mental, como se ha sospechado desde el principio de los tiempos: «Ningún genio fue grande sin un toque de locura», decía Séneca. O Diderot: «¡Cuán parecidos son el genio y la locura!». Y por genio, insisto, hay que entender todo tipo de individuo creativo, sea de la calidad que sea, porque estoy convencida de que el peor artista y el más sublime comparten la misma estructura mental básica. Ya lo señaló la formidable (y depresiva) Clarice Lispector: «La vocación es diferente del talento. Se puede tener vocación y no tener talento. Es decir, se puede ser llamado sin saber cómo ir»".

Impresiona cómo esta escritora con un ingenio absoluto arma un texto escrutando ciertas verdades que no son tan solidas como parecen. El concepto de anormalidad o su inversa es performativo y en cierta forma una construcción que se apoya en variables, como la estadística, para citar solo una, que de alguna manera llevan resultados interpretados perversamente. Que hace al genio, cuales son sus excentridades, miremos algunas de citas literales del texto de Rosa Montero:

"Volviendo a la abundancia de manías entre los creadores, y por mencionar a modo de aperitivo tan solo unas cuantas, diré que Kafka, además de masticar cada bocado treinta y dos veces, hacía gimnasia desnudo con la ventana abierta y un frío pelón; Sócrates llevaba siempre la misma ropa, caminaba descalzo y bailaba solo; Proust se metió un día en la cama y no volvió a salir (y lo mismo hicieron, entre muchos otros, Valle Inclán y el uruguayo Juan Carlos Onetti); Agatha Christie escribía en la bañera; Rousseau era masoquista y exhibicionista; Freud tenía miedo a los trenes; Hitchcock, a los huevos; Napoleón, a los gatos; y la joven escritora colombiana Amalia Andrade, de quien he recogido los tres últimos ejemplos de fobias, temía en la niñez que le crecieran árboles dentro del cuerpo por haberse tragado una semilla (lo encuentro bastante parecido a lamer cobre). Rudyard Kipling solo podía escribir con tinta muy negra, hasta el punto de que el negro azulado ya le parecía «una aberración». Schiller metía manzanas echadas a perder en el cajón de su mesa, porque para escribir necesitaba oler la podredumbre. En su vejez, Isak Dinesen comía únicamente ostras y uvas blancas con algún espárrago; Stefan Zweig era un obsesivo coleccionista de autógrafos y enviaba tres o cuatro cartas al día a sus personalidades favoritas para pedirles la firma... Por no hablar de Dalí, que siempre fue el rey de las extravagancias".

Lo que destaca la escritora es que esta no es solo una condición excepcional de los creadores, también hace parte del universo de ciudadanos comunes:

"Más de trescientos millones de personas sufren depresión en el planeta y lo peor es que la incidencia parece ir en aumento (el número total de los afectados subió un 18 % entre 2005 y 2015). Cerca de 800.000 personas se suicidan cada año (en España, casi 4.000). El 1 % de los humanos desarrollará alguna forma de esquizofrenia a lo largo de su vida y el 12,5 % de los problemas de salud mundiales se deben a enfermedades psíquicas, una cifra mayor que la del cáncer o las dolencias cardiovasculares. Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada cuatro personas que hay en la Tierra padecerá en algún momento de su existencia un trastorno mental".

Un libro agradable de sobremanera, curioso, alucinante en sus datos y que nos lleva a pensar en dónde estamos y quienes somos. En otra colunna hablaré más de este excelente texto. 


lunes, 16 de mayo de 2022

LA LECTURA DIGITAL

 He tenido la necesidad de salir de libros que he leído y valoro de sobremanera, por un problema de espacio, siendo algunas obras, base de referencias para mis escritos, con la virtud de salvaguardarme, buscándolos en la red, como mecanismo de no perder su rastro y su utilidad. Mi Biblioteca digital es más grande que la física (Que es muy grande en todo caso) y ahora que reparo, leo mucho más en el computador que en el libro físico, las razones son muchas, esbozaré algunas que considero  de mucha importancia.

Leo sin cansarme en la pantalla, puedo abrir más de tres o cuatro libros a la vez, con escribir un nombre o una palabra el PC, me busca las referencias solicitadas, si quiero comprobar o saber del significado de una palabra, la encuentro con suma facilidad e incluso, puedo acudir a otro tipo de significados, como las connotaciones simbólicas o el carácter histórico de la misma, lo que constituye en suma una inmensa caja de herramientas que hacen la lectura más fácil, sobre todo cuando estamos trabajando un ensayo.

Pondré un ejemplo. Siempre he leído al crítico italiano Roberto Calasso o George Steiner. El primero trabajó con juicio la mitología Griega y Romana desde una perspectiva muy particular y como insumo de la literatura, de la crítica. En este caso, la lectura digital y concretamente el PC, me dan todas las referencias a la mano, acudir con facilidad la mitología traída por el autor y en fin tener una lectura completa de sus textos, con todos los recursos necesarios para ir haciendo el trabajo hermenéutico con juicio, gracias a la tecnología. Con Steiner me pasa lo mismo, sus textos son densos y cuando estoy leyéndolo, estas herramientas y referencias me hacen el trabajo más fácil. Solo en el PC, se pueden trabajar estos autores en forma ágil.

De igual manera me pasa cuando leo a Borges, con sus citas. Siempre acudo a realizar con las mismas un trabajo genealógico, casi de arqueología desde una perspectiva estética, la manera como el autor las trabaja para dilucidar con certeza si son ciertas o meros juegos literarios, lo mismo me pasa con las referencias puntuales  a autores y obras, que son muy comunes en sus ensayos o cuentos.

La lectura digital no acabara con el libro físico, pero si cambiará la forma de trabajar un texto de critica literaria, filosófica o histórica. Nos permite tener muchas herramientas a la mano. Otra cosa es la lectura en un texto físico, con la tranquilidad que amerita y sin ninguna pretensión académica. Este tipo de lectura indudablemente continuará vigente y de hecho hoy se venden más libros que nunca, lo que es un alivio para la industria, para escritores y lectores. 

 


lunes, 2 de mayo de 2022

UN LIBRERO CONNOTADO DE LA CIUDAD DE MDELLIN COLOMBIA

 Las librerías del usado son muy famosas en el mundo. Hace años, la 19 con séptima en Bogotá y mas tarde la octava en el centro de la ciudad en el salón del libro, corrientes en Buenos Aires, los puestos de libros al frente de la universidad Sorbona en Paris, el centro de Madrid, cerca del librero, muy cerca de las Ramblas en Barcelona, la Bastilla en Medellín, lugares donde terminan aquellos libros que por alguna razón los usuarios habituales venden o dejan. Hace mucho tiempo se han venido desgastando y desapareciendo aquellos libreros enamorados del libro, verdaderos conocedores del itinerario libresco de este mundo, de autores, coleccionista de verdaderas joyas incunables y en muchos casos lectores agudos y excelentes consejeros. 

En el centro de Medellín, en un séptimo piso, se encuentra don Fredy Montoya, quien desde hace más de veinticinco años cumple con esta labor encomiable. Es una persona ponderada, amigo de sus clientes, sin la ambición de aquellos mercaderes habidos de la mejor oferta, un enamorado empedernido del libro y en cuyo lugar de atención se encuentran miles de libros de un valor absoluto, es muy casual encontrarnos con verdaderas joyas de la literatura colombiana, universal, lo mejor de la filosofía e historia y por su puesto, aquellos textos raros y curiosos que inexplicablemente llegan a sus manos. No es difícil encontrarse con todo Balzac, Dickens, Zola, Galdós, Unamuno, los mejores textos de crítica literaria: Steiner, Bloom, Gutiérrez Girardot, Zaid, Johnson y toda la filosofía en infinidad de ediciones.

Haber encontrado esta librería para mi fue un encanto y la satisfacción de poder vender algo de mi biblioteca en esta crisis tan fuerte, con la virtud que le puedo pedir que texto me interesa re-adquirir, con la certeza de que me cumple. Don Fredy no solo respeta el libro sino al lector. Ahora que acumular textos se volvió problema por lo reducido de los espacios, llegar a este sitio para adquirir solo lo que vamos a leer, con la seguridad que lo encontramos, es una salida muy valiosa. Después este mismo texto lo podemos cambiar por otro reduciéndole costos al lector y abriendo una biblioteca extensa a su favor.  

Don Fredy conoce la historia de los libreros en Medellín, los periplos secretos de este oficio, las virtudes y tristezas de un itinerario que no es fácil, pues manejar inventarios grandes a la espera de un lector, requiere mucho orden y sabiduría en lo económico.  Ojala este tipo de libreros no desaparezca y sobra darle gracias a este sitio tan sublime de la ciudad de Medellín.

lunes, 25 de abril de 2022

AQUELLAS CONVERSACIONES COLOQUIALES (RELATO)

Los sábados tienen el encanto de la labor cumplida y el deseo intenso de ocuparnos en cosas alejadas de las responsabilidades habituales,  disiparnos un poco, perdernos de todo lo que nos acosa y se ha convertido en la inexorable rutina para sobrevivir. El barrio en que vivimos, se llama los Alcázares, pertenece a la comuna 13 de Medellín, zona conocida como Santa Lucia, nombre que trae siempre a mi memoria a Constantino su hijo, quien termino imponiendo por su gracia el cristianismo en el mundo occidental, pese a la oposición de Justiniano, un librepensador absoluto. Este parque, que realmente son cuatro retazos, divide al barrio en dos, aportándole un poco de verde vegetal al inclemente urbanismo, es un vena arterial que lo atraviesa de lado a lado, hasta la canalización. En el segundo parque, al frente de la tienda de Don Joaquín, nos reunimos esta vez el Wey, Simon, Omar y el suscrito. Cada uno es un universo muy particular, poco nos parecemos y es cierto que estas diferencias nos unen, son como tangentes, por gracia de la convivencia y de vivir en un país intolerable, aprendimos a  querernos para superar lo inefable y convencidos que en estos espacios encontramos la catarsis que la vida nos niega. Los temas son variopintos, como narrativas menores, como esa literatura que no parece tener importancia pero que nos toca indefectiblemente.

Esta vez hablamos de la manipulación. Concluimos que se dan flagrantemente en las relaciones políticas a que nos somete el sistema y de igual manera con nuestras parejas. Simón es un hombre aconductado, decente y caballeroso en exceso, su decencia es barroca, socialmente correcto, su novia se llama Adriana y su vida marcha sin sobresaltos. El wey es absolutamente diferente al canon social, iconoclasta, un hombre alto, con el encanto de los niños, sabe de música metal y mucho de Rock, vive en contravía a los presupuestos sociales, cumplido y responsable, tiene una novia Polaca que vive en Alemania, quien tiene un nombre Romano encantador: Livia. Omar es contestatario, convencido de su personalidad, cargado de posiciones incomodas para esta sociedad camandulera, homosexual,  con ciertas arrogancias que no molestan y más bien le lucen, un excelente amigo.  El suscrito, viudo, un intelectual sin pretensiones, padre de familia y como todo sesentero lleno de contradicciones. 

Para todos, después de discutir de los candidatos a la presidencia en Colombia, la política es una farsa, un oda a la manipulación y por encima de todo, el camino para llegar al poder que muy pocos usufructúan y que muchos padecemos. De súbito alguien citó a Foucault, la sentencia es clara, toda relación encubre poderes en tensión. Se da fatalmente entre gobernados y gobernantes. En nuestro país, hay un élite perversa que nos gobierna hace mucho tiempo. La decisiones políticas expresadas en las urnas son más emocionales que racionales, no son garantía de transparencia,  siempre el usufructo del poder termina en pocas manos y los demás, la masa, soportamos sus decisiones oprobiosas, cabalgamos como borregos. Como enlazamos en la charla, con las relaciones de pareja. Realmente no me acuerdo, pero las conclusiones son más pecaminosas que las primeras. En una relación de pareja, siempre se cede más de lo que se recibe. Una pareja no es feliz sino a costa que uno de ellos no lo sea o deje de ser, se convierta en un hibrido. En toda relacion de pareja hay un juego de poder que manipula a favor de cualquiera de los dos, en este sentido la mujer tiene más habilidades y está mejor dotada para obtener resultados a su favor, basta mirar la historia para comprobarlo. No entendimos por qué cuando estamos con la pareja nunca somos él mismo, a diferencia que, cuando compartimos con los amigos, somos brutalmente sinceros y yoicos. Realmente todas estas afirmaciones más que conclusiones son parte de nuestra vida. No se puede ser autentico frente a tantos intereses contrapuestos en este tipo de relaciones.

Hay un factor que nos une a los cuatro, son las ficciones y las narrativas. El Wey trabaja con escenografías, su producto es la creación. Simón es publicista, trabaja con inventivas, productos nuevos, crear desde un programa tiene que ver también con la ficción y el arte,  Omar es comunicador social, el centro de su actividad son las narrativas. Cada quien inventa para sobrevivir y esto nos aleja un poco de las opresiones que impone la realidad. Las mujeres siempre son piso a tierra, realistas, afirman con vehemencia, viven sujetas al deseo y a una ficción que se convierte en atadura, la realidad es objeto de lo que consideran necesario, nosotros somos por ello objeto de su deseo, de acuerdo a unos presupuestos inmodificables, sí no tocamos con la misma nota desparecemos inexorablemente, no contamos en sus proyectos, las diferencias no enriquecen, molestan.  Está claro que la angustia y la nausea se apoderan del hombre inteligente cuando éste reconoce el mundo y la vida simplemente por lo que son en realidad, dejando a parte la fantasía. Ahora la inquietud al respecto es que pensaran las mujeres, sobre todo, cuando no están con nosotros.

Omar como siempre emitió sentencias incomodas pero ciertas. Terminamos en el apartamento de Wey y Simón, escuchando música, sabemos que al final, nada va a cambiar.....a falta de psiquiatra buenos son los amigos.

miércoles, 30 de marzo de 2022

LITERATURA Y FILOSOFIA

 La filosofía argumenta sus conclusiones; la literatura expresa emociones y pensamientos. La filosofía se dirige sobre todo a la inteligencia; la literatura interpela a la persona integralmente. La filosofía utiliza ejemplos; la literatura, metáforas. Concepto encontrado en la red.


La relación de la literatura y la filosofía es de vieja data y puedo decir que en los mínimos conceptos trabajados desde la novela, con argumentos disímiles, historias y disertaciones alrededor de cualquier tema donde siempre pretende descifrar la naturaleza humana, igual con la poesía y los aforismos, se da una relación imprescindible que, es preciso dilucidar.

Desde los diálogos de Platón  esta relación es notoria, escritos con un lenguaje exquisito, de una factura impecable, preparados de principio a fin para dejar una enseñanza o abrir interrogantes de tipo existencial y por supuesto filosófico, diálogos que se pueden leer desde ópticas muy diferentes, como literatura de muy alto vuelo o como filosofía imbricada en temas especiales. Muchos filósofos escriben sus obras con un cuidado y sindéresis que, fácilmente se pueden interpretar desde ópticas cercanas a la narrativa de ficción, por el orden, la calidad de la prosa y el nivel de los argumentos, de un rigor adamantino. Evelyn Galizo Expresa sobre Nietzsche: 

"En Nietzsche, la palabra «literatura» no designa tan sólo al objeto de la crítica literaria; es, como «fábula» y «ficción», una categoría epistemológica y ontológica donde se sedimentan concepciones del mundo y formas de acceder a él. Para quien rechaza las esencias, la literatura es una apuesta estratégica".

El mismo autor plantea como apertura al tema esta cita muy puntual:

"Cuando se creía que la discusión acerca de la muerte del autor se acercaba a su propia muerte, Roland Barthes le dio otra vuelta de tuerca al inventar la categoría de «biografema» para volver a pensar la doble cuestión de la escritura de una vida y de la vida como escritura.2 Habiendo rechazado una idea de la literatura centrada tiránicamente en la persona del autor, Barthes permitió que su figura regrese al texto, pero «como invitado».3 En sintonía, Derrida planteó la existencia de un borde autobiográfico donde la vida y la obra se con-funden. Esa membrana porosa –que Derrida llama «dynamis» a causa de su potencia virtual y móvil– no es ni activa ni pasiva, ni exterior ni interior, y sobre todo, no es una línea indivisible entre el recinto de los filosofemas, por un lado, y por otro, la ‘vida’ de un autor ya identificable bajo un nombre. «Atraviesa los dos ‘cuerpos’, el corpus y el cuerpo, de conformidad con leyes que apenas comenzamos a entrever» ( Derrida: La enseñanza de Nietzsche y la política del nombre propio.)".

La relación entre lector y texto en el caso de la filosofía recurre a las herramientas de interpretación aportadas por toda la teoría del lenguaje, necesarias en la construcción de las obras literarias. Ciertas obras de Foucault se leen también como narrativas muy cercanas a la literatura. Todo el corpus textual de Barthes esta estructurado con el cuidado de las grandes obras de literatura, no solo por el rigor con que lo hace sino por el orden de las mismas.

Nietzsche se cuidaba en "Zaratrusta" que se leyera desde la óptica literaria, denostaba de esta lectura de su obra. " Porque, si bien se ha repetido hasta el cansancio que la crítica de Nietzsche a la metafísica se sitúa en el terreno del lenguaje, quizás no se haya insistido suficiente en lo que implica tal crítica para la práctica que hace del lenguaje un fin en sí mismo. En la obra de Nietzsche, la palabra «literatura» no designa tan sólo al objeto de la crítica literaria; como «fábula» y «ficción», «literatura» es una categoría epistemológica y ontológica donde se sedimentan concepciones del mundo y formas de acceder a él. Para quien rechaza las esencias, la literatura es una apuesta estratégica" (Evelyn Galizo).

Es un hecho que toda obra de ficción implica pensamientos, interrogantes de tipo existencial, los mismos que son tratados por la filosofía, es imposible escribir un buen tratado filosófico sin recurrir a las herramienta aportadas por la literatura(1).  Elucidar todo el contexto de esta relación requiere de un texto más largo y de más hondura, esperaré insistir en este propósito.

1.- fray Luis de León. En su poesía se nota un fino neoplatonismo que admira la armonía de las esferas celestes, de la música y, en especial, la que tiene ocultamente el lenguaje. Paso después a fray Luis de Granada. No fue poeta, pero sí excelso prosista. Nos habla de la creación como un libro, el de la naturaleza. Fue teórico de la retórica, insistiendo en que la filosofía tiene que ser pensamiento adornado con el sentimiento.