Fotograma de Sex Education (2019) serie que trata la sexualidad de los jóvenes y sus relaciones afectivas desde distintas perspectivas. |
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Trataré de mantener informado a mis lectores y usuarios de la Biblioteca en Medellín y además, aquellos visitantes asiduos desde la red, sobre las adquisiciones realizadas este mes, las cuales ya están a disposición.
No es fácil para una entidad de este tipo estar al día en materia editorial y acertar en los requerimientos, no sólo por la variedad de gustos y necesidades de los usuarios, sino por la infinidad de publicaciones, que establecen y obligan a sus directivos a tener mucho criterio.
Lina Murillo y Melissa Blandón, asesoras de la biblioteca, organizaron la mesa de adquisiciones y novedades que traemos a colación. Lo primero a relevar, la vigencia de algunos escritores: Borges, Carlos Pujol, Rafael Argullol, Emilio Salgari, John Grisham, Fernando Ampuero y Elena Poniatowska entre otros.
A ello se suma algunos textos muy solicitados, ejemplo, la saga completa de Harry Potter de J.K. Rowling, los últimos textos del "Caballo de Troya (10 y 12), Emilio Salgari (El diario Negro).
Reseñaré algunos:
EL LIBRO DE ARENA
BORGES
La novela más ambiciosa y personal de Elena Poniatowska. Una fascinante historia de intriga política y amores prohibidos.
1743. El pequeño Stanislaw Poniatowski escucha atento las hazañas de su familia sin imaginar lo que la historia tiene reservado: su pasión con Catalina la Grande, su llegada al trono y las posteriores confabulaciones de su círculo más cercano y de las potencias vecinas, Rusia, Austria y Prusia, por destruir todo aquello por lo que ha luchado. ¿Será capaz de mantener su reino unido? Doscientos años después, Elena es parte de un México que busca la anhelada «modernidad» y su trabajo como periodista le permite ser testigo privilegiada de esa transformación, involucrándola además en experiencias de todo tipo, desde encuentros con políticos y guerrilleros hasta amores y pérdidas irremplazables.
El amante polaco es un fascinante viaje a través de los siglos y de dos destinos imparables: el del último rey de Polonia, desde su infancia y coronación hasta su inevitable desenlace como el mayor perdedor de una Europa marcada por las conspiraciones, y el de una de sus descendientes, una mujer única que, con tan solo 10 años, llega a México huyendo de las guerras que asolan el viejo continente y se entrega a una vida volcada a la escritura, tan llena de momentos intensos como dolorosos.
Elena Poniatowska, ganadora del Premio Cervantes 2013, nos entrega su novela más personal, donde el lenguaje íntimo y las emociones se enlazan con la épica historia de un reino a punto de desaparecer. Esta obra cumbre en la carrera de la autora reafirma su sorprendente originalidad y su inigualable talento narrativo.
SAGA COMPLETA DE HARRY POTTER
J.K. ROWLING
Harry Potter es una saga de libros de la escritora británica J. K. Rowling y son del género novelas fantásticas juveniles.
La saga está compuesta por 7 novelas, publicadas entre 1997 y 2007. Desde el principio, la saga fue muy popular en todo el mundo y obtuvo críticas muy positivas. Harry Potter se ha convertido en una marca conocida mundialmente y su valor es de más de 15.000 millones de dólares. La saga fue adaptada al cine por la productora Warner Bros y se ha convertido en una de las franquicias más exitosas del cine.
El orden correcto para leer esta saga es el orden cronológico de publicación. En este artículo os presentamos nuestra guía de lectura de la saga con el orden de libros de Harry Potter en español.
1. Harry Potter y la piedra filosofal (1997)
2. Harry Potter y la cámara secreta (1998)
3. Harry Potter y el prisionero de Azkaban (1999)
4. Harry Potter y el cáliz de fuego (2000)
5. Harry Potter y la Orden del Fénix (2003)
6. Harry Potter y el misterio del príncipe (2005)
7. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte (2007)
Orden de libros de Harry Potter (fechas de publicación originales).
La saga sigue las peripecias del joven mago Harry Potter, junto a sus amigos Ron Weasley y Hermione Granger, en la escuela de magia Hogwarts. Está ambientada en un mundo mágico inspirado en la Inglaterra de los años 90.
Harry es un joven mago huérfano que descubre su herencia mágica al recibir una carta de admisión a la escuela Hogwarts. Allí, forma amistades sólidas con Ron y Hermione mientras aprende sobre la magia y enfrenta desafíos escolares.
Sin embargo, la amenaza de Lord Voldemort, un mago oscuro que busca la inmortalidad y la supremacía, persiste. A medida que Harry avanza en la escuela, descubre su conexión con Voldemort y la profecía que predice un enfrentamiento final entre ambos.
La saga narra la lucha de Harry contra las fuerzas oscuras, la importancia de la amistad y el valor, y la inevitable confrontación que determinará el destino del mundo mágico.
Cuando uno escribe sobre su propia vida se despierta entonces el fantasma de la «literatura terapéutica», como si la llegada al texto fuera solamente una excusa para curarse. Muchos escritores justifican sus obras de corte autobiográfico con explicaciones estéticas, probando de huir de cualquier palabra que asimile la escritura a un proceso de sanación: eso, dice el saber común, no sería arte. ¿Desde dónde escribe quien convierte su vida en narrativa? ¿Qué deja fuera? ¿Qué deforma? ¿Piensa en la dimensión estética o en cómo la escritura le permite ordenar y entender una experiencia límite?
Marcos Giralt Torrente escribió un breve texto en el que dilucidaba una posibilidad a este dilema. En el artículo de Cuadernos Hispanoamericanos, «De lo que no se puede escribir» (recogido en Algún día seré recuerdo), el autor rememoraba la publicación de Tiempo de vida, el libro en el que reconstruyó la relación con su padre fallecido, y que se alzó, entre otros premios, con el Nacional de Narrativa:
«Ahora no utilizaría peyorativamente el adjetivo terapéutico. Cuando es buena, la literatura explora zonas problemáticas de la realidad frente a las cuales no caben las respuestas unívocas y por eso no busca tranquilizar ni consolar. Se convierte en vida, igual de incontestable y de cruel. Sin embargo, no por eso deja de ser terapéutica, en cierto modo, al menos para quien la escribe. Nadie pasaría tantas horas sentado, apartado del mundo, si no encontrara alguna recompensa», afirmaba Giralt Torrente.
"La ventaja de tener mala memoria es que se goza muchas veces de las mismas cosas."
"El pasado y el futuro no importan; solo el presente es importante."
"Lo peor de los hombres es que se creen buenos."
Federico Nietrzsche.
Cuando llegué a la biblioteca EPM de Medellín me quedé abrumado por su arquitectura, sus espacios estaban perfectamente diseñados para agradar a sus visitantes y tienen el propósito de servir a los fines de la misma, perfectamente prefigurados por su diseñador para: Leer cómodamente, el conocimiento dentro del marco de las tecnologías de la información y el conocimiento y pensar en medio de los silencios excepcionales de una sociedad inmersa en muchas urgencias, afanes y sobre todo ruidos. Conocía muchas bibliotecas, desde la niñez, por una coincidencia de la vida, vivíamos cercanos a la biblioteca Gabriel Turbay de Bucaramanga, la que visite a muy temprana edad. Siempre he tenido estos espacios públicos como parte ineludible de mi vida. Realmente he tenido una obsesión con estos lugares. En Barranquilla cuando llegué por circunstancias de la vida que no cabe recordar, lo primero que hice fue visitar la biblioteca departamental. Por esas casualidades que se dan, conocí a la poetiza Amira De La Rosa, con la que tuve muchas conversaciones agradables y puedo decir que fue la mentora al mundo poético que tanto me alucina y gusta.
Durante 20 años visite asiduamente la biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, hasta el punto de hacerme amigo del director, un poeta Antioqueño de mucho reconocimiento, quien un día nos dejó dormir junto con Enrique Cortes, amigo entrañable, en sus extensos túneles llena de anaqueles de libros en una temperatura acorde con su conservación, como si estuviéramos acompañados de los grandes escritores de la historia. De vez en cuando visitaba la biblioteca de la universidad del Rosario y de la Javeriana, ricas en libros antiguos y cargadas de mucha historia. Viaje a conocer la biblioteca nacional de Argentina, tomé allí los libros que había solicitado Borges como director, ritual que me enaltecía, realice la caminata desde este lugar hasta la casa que hacía el escritor, como si estuviera a su lado, lleno de miedo y expectativa, orgulloso al final. Lo mismo hice con algunas bibliotecas públicas muy emblemáticas de Europa.
Llevo más de un año visitando todos los días la biblioteca EPM. Como un relojero. Llego muy a las 8.20 de la mañana, pareciera que tuviera que marcar tarjeta. Camino por sus largas filas de estantes, voy conociendo el orden de los mismos, por país, por autor, asimilando el vasto universo implicado en su predeterminada configuración. Sus empleados y empleadas de una amabilidad infinita, igualmente me van conociendo y en poco tiempo somos muy familiares en el trato y podría decir que nos hacemos falta.
Estoy viejo, con mucha soledad y en ocasiones me parece que soy un mueble antiguo que nadie sabe donde poner. Mis hijos están ya graduados y andan en la búsqueda de su destino y espacio en la vida que no les dan tiempo para su padre como quisieran. Al poco tiempo de estas rutinas fui conociendo amigos en la biblioteca EPM, en condiciones parecidas a la mía o por lo menos con la puntualidad que acostumbro y sin alguna compañía, lo que me permitía sentirme menos solo en lo que creía era una tragedia.
Cada uno de ellos es un universo con historias muy variadas, silencios misteriosos, vidas entrañables asoladas por soledad y en busca de sentido. Caminan muy lento, nunca llegan acompañados y les caracteriza una nobleza que encubre muchas realidades que nadie sabe cómo los ronda. Jorge, José María, Don Carlos, Carlos, Juan Carlos, el maestro Orlando, Don Eduardo, Milton, Albeiro, Jairo, Luis Fernando, Don Oscar......en fin….Me imagino que tienen cosas y anécdotas que contar, muchas, cargadas tal vez, de momentos virtuosos, otros, tristes y por supuesto con triunfos y fracasos que pesan de sobremanera, como suele pasarme a mí.
Fredy uno de los bibliotecarios, algún día creó un grupo que llamó "El club de prensa" de la Biblioteca, se reúne puntualmente todos los viernes a las 10.30. Desde su fundación me ha traído una trasformación especial, que con el tiempo, generó un mundo de lealtades y en lo personal, catarsis que me ayudarían a traer felicidad y curiosamente a sentirme útil, pese a que he mantenido siempre ocupaciones intelectuales y nunca he dejado de estudiar y escribir.
Empecé a conocer mucho más a cada uno de los amigos de este club. Sabia que aunque estar a solas en momentos puntuales puede ser positivo, sentirse solo es una de las peores sensaciones que puede experimentar el ser humano. En realidad, las personas somos seres sociales y a nadie le gusta estar aislado o marginado.
Para comprender mejor esta experiencia, hice un repaso a varias de mis experiencias al respecto. Detecte que algunas de las mentes más brillantes de la Historia han descubierto ideas originales dentro del concepto de la solitud y el aislamiento social. Si las aplicas a tu filosofía de vida, serás una persona más sabia. En este lugar tal vez las encontraré, pero es un hecho que estos amigos me han enseñado más que muchos libros.
Desde una perspectiva psicológica, la soledad prolongada puede llevar a trastornos como la depresión y la ansiedad social. Las personas que se sienten solas tienden a experimentar niveles elevados de estrés y una menor autoestima. Además, la soledad puede afectar la capacidad de enfrentar problemas cotidianos y aumentar el riesgo de enfermedades mentales.
En términos de salud física, estudios han demostrado que la soledad puede ser tan perjudicial como fumar o la obesidad. Las personas solitarias tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, problemas inmunológicos y un mayor índice de mortalidad. Por ello, la soledad no debe ser vista simplemente como una condición emocional, sino como un factor de riesgo importante para la salud. Cómo resistir a todos estos embates. Cómo volver a dale fuerza a la vida. Estas preguntas me rondan a cada rato.
Recordé a la soltera por antonomasia de la literatura, Jo March, una de las hermanas protagonistas de Mujercitas, de Louisa May Alcott, siempre se negó a ajustarse a las expectativas sociales de su época que dictaban que el matrimonio es el destino inevitable de toda mujer. Desde pequeña, Jo muestra un espíritu independiente e inclinación por la escritura, un camino solitario en una época en la que se esperaba que las mujeres se dedicaran al hogar.
Aunque Jo está rodeada de una amorosa familia, su lucha por mantener su independencia y su temor a perder su identidad a través del matrimonio la llevan a experimentar una forma de soledad autoimpuesta. Es en esta soledad donde encuentra la fuerza para seguir su camino como escritora y nos demuestra que a veces, estar sola es la mejor manera de ser fiel a una misma.
Igual me pasó con el protagonista de "El extranjero" de albert Camus, es un hombre indiferente que vive al margen de la sociedad, con un desapego emocional que lo convierte en un extraño tanto para los demás, como para sí mismo. Su incapacidad para conectar con quienes lo rodean lo aísla profundamente. Desde su falta de reacción ante la muerte de su madre, evento con el que da inicio la novela, y su indiferencia hacia las normas sociales, Meursault se enfrenta a un mundo absurdo que parece no tener sentido.
La soledad de Meursault representa la desconexión humana y la imposibilidad de encontrar un propósito en un universo indiferente. Esta obra reflexiona sobre el absurdo de la vida y cómo la soledad puede llegar a ser la única respuesta auténtica ante la falta de sentido.
Tengo muy claro que nadie está realmente solo en este mundo: todo el mundo tiene su propio Dios, su dolor o su propio orgullo para hacerle compañía.
Cualquier día llegó a la biblioteca un poliglota cuya profesión era la de psicólogo. Venía desgreñado, sus ropas denotaban muchas afugias, sin estar sucias, estaban muy arrugadas y constituían de alguna manera la radiografía de combates aflorados entre el abandono y la lucha diaria en las calles. Es un hombre inteligente, con Don de Gente. Parecía callar muchas cosas y hablaba siempre en tercera persona. La relación desde el principio fue marcada por sorpresas inexplicables pero comprensibles.
Alan como se llama el nuevo amigo, en cambio me trajo a colación la novela "la señora Dalloway" de Virginia Wolf, a Septimus Warren Smith, un veterano de guerra que lucha con el trauma y la locura de la primera guerra mundial. Su aislamiento es tanto físico como emocional; a pesar de estar casado, su esposa Rezia no logra entender la profundidad de su sufrimiento.
Septimus es incapaz de reintegrarse a la sociedad después de la guerra. Su soledad es, en muchos sentidos, una consecuencia de las cicatrices invisibles de la guerra, una tragedia compartida por tantos que, aunque rodeados de personas, se sienten solos en su dolor. Virginia Woolf utiliza la figura de Septimus para subrayar la incomprensión social hacia la salud mental y el sufrimiento interior.
La biblioteca EPM de Medellín me ha entregado autores desconocidos para mí, no para el público especializado, muy importantes, dentro del amplio espectro de libros y autores expuestos en sus anaqueles. Es una biblioteca técnica, ambiental y muy a pesar de ello, la sección de literatura y humanidades es muy valiosa y creo que, de las bibliotecas de Medellín, es la que más nos mantiene actualizados en lo que respecta a publicaciones y autores nuevos, su esfuerzo es encomiable. De la mano de Fredy, Lina Melissa y Aidy, funcionarios muy amables, voy informándome sobre textos que en su parecer son de mi gusto.
Gustavo Forero Quintero es un profesor de literatura, estudió, se graduó y tiene maestría en la materia, además es abogado. Es experto en la obra del gran escritor colombiano German Espinosa, se especializó en la novela negra y tiene sendas publicaciones sobre el tema. Publicó tres tomos que reúnen varios trabajos al respecto, fruto de algunos seminarios. Hoy hablaré del primero que tome de los anaqueles de la biblioteca EPM, sin fijarme ni siquiera en el orden de los mismos, además, sin ninguna pretensión, solo como lector anodino que soy.
Primero abordaré algunos apuntes sobre la novela policiaca. El nacimiento del género constituye uno de los hitos más significativos en la historia del relato de misterio y suspenso. Este género, que combina elementos de investigación, lógica, deducción y justicia, tiene sus raíces en el siglo XIX y se consolidó como una forma literaria independiente gracias a la contribución de autores pioneros como Edgar Allan Poe. En particular, la publicación del relato "Los asesinatos de la calle Morgue" en 1841 marca un momento crucial en la evolución del género policiaco, ya que presenta por primera vez un detective racional, que utiliza la lógica y la deducción para resolver un crimen, estableciendo así, las bases de la narrativa policial moderna. Antes del surgimiento del género policial la literatura de misterio y crimen ya existía algo alfin en formas más rudimentarias. Las historias de delitos, venganzas, y enredos criminales se encontraban dispersas en cuentos populares, relatos fronterizos y novelas de aventura. Sin embargo, estas obras no tenían una estructura formal ni un personaje central dedicado a la resolución del crimen, sino que más bien servían como entretenimiento o morbo.
El siglo XIX fue un período de cambios sociales, políticos y tecnológicos que influyeron en la percepción del crimen y la justicia. La Revolución Industrial, los avances en las ciencias forenses y la expansión de las ciudades, con sus problemas y peligros, crearon un ambiente propicio para la exploración literaria del delito. La necesidad de entender y explicar el crimen llevó a la creación de personajes y narrativas que abordaran estos temas con mayor profundidad y racionalidad.
Es en este contexto surge Edgar Allan Poe (1809-1849), considerado por muchos como el padre del género policial y del relato de misterio en general. Poe no solo influyó en la narrativa de su tiempo sino sentó las bases para la estructura y los elementos del relato policial.
Su obra "Los asesinatos de la calle Morgue", publicada en 1841 en la revista "Graham's Magazine", es considerada la primera historia que introduce un detective que resuelve un crimen mediante la lógica y la deducción, en contraste con los métodos tradicionales de persecución o violencia. En esta historia, Poe presenta a Auguste Dupin, un personaje brillante, introspectivo y analítico, que junto a su amigo la narradora, investiga un brutal asesinato en París. La historia se caracteriza por su enfoque racional, dejando atrás las explicaciones sobrenaturales o emocionales, en favor de una explicación lógica basada en la observación y el razonamiento.
Recuerdo que, en mi casa, uno se encontraban las novelas de Bolsillo de Agatha Christie en todas partes y los detectives Hércules Poirot y Miss Marple eran personajes muy citados en nuestras conversaciones coloquiales. Esta magistral autora inglesa nos mantenía en vilo, mi padre gozaba con sus relatos, de vez en cuando nos ponía el reto de resolver los misterios del asesinato, antes que la autora lo hiciera, como de costumbre en sus últimas páginas. Después leí a Arthur Conan Doyle y Sherlock Holmes, G.K. Chesterton y el Padre Brown y por último Dashiell Hammett y Raymond Chandler, autores que aportaron un tono más realista y oscuro a estos relatos, con personajes como Sam Spade y Philip Marlowe, quienes introdujeron el género noir y el crimen psicológico en la narrativa policial.
Gustavo Forero Quintero en la introducción de su texto: "Trece formas de entender la novela negra" empieza elucidando con absoluta claridad que, esta novela "se desarrolla en torno al campo presuntamente oscuro del crimen que se le ha querido caracterizar de las más distintas maneras dentro de los estudios literarios". Cita después al crítico Siegfried Kracauer, quien releva la función desacralizadora de la novela detectivesca. Según él, "el nuevo género, derivado del desarrollo científico-industrial, pone en entredicho una manera intelectual y omnicomprensiva de entender el mundo, la del pensamiento que oscila libremente en el vacío, que solo se refiere al vacío profano".
El autor hace referencias muy puntuales a la evolución del género policiaco desde su nacimiento en siglo XIX, los cambios en el XX y las nuevas connotaciones. El punto más importante que alude a mi entender es el de la novela policiaca como desciframiento de la sociedad en todas sus rupturas y quiebres. Critica el enfoque de estas novelas, el énfasis que prestan al victimario y como poco hablan de la víctima. El asesinato despiadado, el crimen acucioso, cómo dice Mario Mendoza, están más cercano de nosotros de lo que imaginamos, los asesinos no son gente especial, hacen parte muy común de nuestras sociedades.
Cita a muchos autores que tratan de establecer la relación de la novela policiaca con la realidad escabrosa de nuestras sociedades: Mendoza, Gamboa, el antropólogo James George Frazer, Carlo G Jung como punto de apoyo desde la antropología y el psicoanálisis, la visión de grandes ensayistas de Francia y España.
Este texto reúne trabajos de Sergio Alvarez, Mario Mendoza, Javier Chiabrando, Santiago Gamboa, Gonzalo España, Allen Josephs, David Knutson, Javier Sanchez, Zapatero, Osvaldo Di Paolo...entre muchos.
Para terminar, les traigo esta perla tomada de una tesis, en el proceso de búsqueda de material para este artículo:
"Hasta fecha reciente los especialistas consideraban que "la novela policial en castellano, titulada Una mancha de sangre, había sido publicada en España, en 1915, por Joaquín Belda. En cambio, la paternidad» de los primeros cuentos del género le correspondía al Río de la Plata, gracias a un francés de Toulouse radicado en la capital argentina y que escribía en español, Paul Groussac (1848-1929). Groussac había publicado en 1884 una primera versión de su cuento, titulado El candado de oro, en la revista Sud América, y una versión definitiva en La Biblioteca en 1897, con un nuevo título, La pesquisa. En lo que hace al primer volumen de cuentos en castellano, Casos policiales, fue publicado en 1912 en Argentina por el uruguayo Vicente Rossi, con el seudónimo de William Wilson". Realmente el primer autor de una obra policiaca es Raúl Waleis con "la huella del crimen"