martes, 15 de octubre de 2024
lunes, 7 de octubre de 2024
FEDERICO UN AMIGO SIN PARANGON
La salvaje esperanza
Eramos dioses y nos volvieron esclavos.
Eramos hijos del Sol y nos consolaron con medallas de lata.
Eramos poetas y nos pusieron a recitar oraciones pordioseras.
Eramos felices y nos civilizaron.
Quién refrescará la memoria de la tribu.
Quién revivirá nuestros dioses.
Que la salvaje esperanza sea siempre tuya,
querida alma inamansable-
GONZALO ARANGO
Es difícil escribir sobre alguien con quien solo hemos hablado dos o tres veces, pero es sorprendente lo que algunas personas nos dejan en esos pocos minutos. Estoy convencido de manera absoluta que, una buena conversación es tan alucinante como un excelente libro o cualquier experiencia intelectual o emocional.
Se cuenta que en el cafe central de Viena alguna vez estuvieron al mismo tiempo Freud, Einstein, Joyce, Proust y algunos de los más connotados personajes que forjarían el norte intelectual del siglo XX, sin ningún acercamiento, lo que parece imperdonable. Cuento esto porque, cuando uno se encuentra con personajes como Federico, no solo se sorprende de la riqueza intelectual que tiene, su capacidad para inter-actuar e inter-relacionar temas, sino que los trata siempre desde una perspectiva estética sin arrogancias, lo hace, como constante, desde una mirada existencial que cuestiona todas las imposturas que existen en este atribulado mundo manejado por un capitalismo voraz, con referencias muy puntuales.
Federico mide 1,82 metros, es un personaje muy joven, iconoclasta, histriónico, tiene el aura que acompaña a los hombres excepcionales y sabe rematar cualquier conversación con una sentencia implacable que no permite alguna refutación. Me trajo desde que lo vi, la imagen de Gonzalo Arango, quien denostaba de la sociedad y los poderes inescrutables de un país perverso. El primer día junto con su novia Ana, que se parece a Hanna Arend, no solo en su figura sino en su agudeza, mi hijo Santiago y Daniel, un amigo entrañable, amanecimos hablando de lo divino y lo humano. Siempre con el piso a tierra de lo que es vivir y padecer estos tempos. Desde Platon, Socrates, los textos emblemáticos del pensamiento contemporáneo: Foucault, Sartre, las clases de Heidegger sobre Nietzsche hasta la pasión que despierta un equipo como Medellín en el marco del campeonato colombiano, un abanico lúdico pasado por mucha cerveza.
Federico pasa un momento muy delicado. No entraré en detalles. Todos estamos a la expectativa de los resultados en este impase de la vida, ya sea por los avatares propios de un destino azaroso o por decisión propia.
Cioran decía que “La vida es un subterfugio de la locura y el que cae en sus redes marcha por un camino abierto por su propia sangre.” No cabe duda. Federico suerte y buena mar.
viernes, 4 de octubre de 2024
TRUMAN CAPOTE HOMENAJE DE LA EDITORIAL ANAGRAMA (QUERIDO LECTORAS Y LECTERAS)
El 30 de septiembre de 1924 nacía en Nueva Orleans uno de los
escritores más emblemáticos de la literatura norteamericana, y una de las
piezas centrales de nuestro catálogo: Truman Streckfus Persons, más conocido
como Truman Capote. El centenario de su nacimiento coincide con la publicación
en Anagrama de La dificultad del fantasma, un reportaje soberbio en el que la
periodista Leila Guerriero sigue los pasos del escritor en la Costa Brava
mientras se encuentra alojada en Casa Sanià, lugar desde el que Capote escribió
buena parte de su célebre A sangre fría y que ahora se ha convertido en la
Residencia Literaria Finestres. Acompañamos esta publicación con la de tres
títulos imprescindibles que amplían la «Biblioteca Truman Capote»: A sangre
fría, Música para camaleones y El arpa de hierba.
Truman Capote fue un escritor sumamente precoz: empezó a
escribir a los ochos años «sin saber que me había encadenado de por vida a un
noble pero implacable amo», tal y como escribió en el prólogo de Música para
camaleones. Y proseguía: «Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un
látigo; y el látigo es únicamente para autoflagelarse». Su ojo observador,
crítico, cínico; su inclinación a lo social y lo frívolo; su capacidad para
diseccionar las realidades más duras; su exigencia literaria; su retrato del
Sur americano; su tránsito constante entre la ficción y el reportaje: todo ello
son características de un talento desmesurado puesto al servicio de una obra
exigente y minuciosa.
La fama le llegaría a los veintitrés años con su primera
novela, que se convirtió enseguida en un éxito de ventas y que algunos
consideran su obra maestra: Otras voces, otros ámbitos.
El tema central del libro, como él mismo afirmaría en varias
ocasiones, es el de un hijo buscando a su padre (sobre el suyo propio, Arch
Persons, diría: «Era un padre que, en el sentido más profundo, no existía»). La
novela planteaba ya también otro de los temas fundamentales en la obra y la
biografía de Capote: la homosexualidad y su aceptación.
Pero no fue hasta 1956 que inauguró un nuevo género, al que
llamó «narrativa de no ficción», con la publicación de Se oyen las musas, en el
que relataba un viaje por Rusia que hizo con una compañía teatral de negros
norteamericanos que representaba la ópera Porgy and Bess. Sobre este género,
Capote dijo: «No me parecía que hubiese ocurrido algo verdaderamente innovador
en la prosa, en la literatura en general, desde la década de 1920; (...) el
periodismo como arte era un campo casi virgen, por la sencilla razón de que muy
pocos literatos han escrito alguna vez periodismo narrativo, y cuando lo han
hecho, ha cobrado la forma de ensayos de viaje o de autobiografías».
En 1958 aparecería la novela corta Desayuno en Tiffany's, que
Blake Edwards adaptaría dos años más tarde a la gran pantalla, y en la que el
autor rememora sus primeros días en Nueva York, en el Upper East Side de
Manhattan, a través del inolvidable personaje de Holly Golightly (que en la
película encarnó Audrey Hepburn). Después de leer el libro, Norman Mailer
declararía que «no hubiese cambiado ni una palabra de Desayuno en Tiffany’s».
Un año más tarde, en 1959, un «misterioso instinto» le
llevaría a investigar un oscuro asesinato ocurrido en Kansas. Capote pasaría
seis años indagando, con la ayuda intermitente de su amiga y escritora Harper
Lee, y acabaría publicando A sangre fría en 1966. Aunque fue muy criticada en
su momento («Mucha gente pensó que yo estaba loco por pasarme seis años vagando
a través de las llanuras de Kansas; otros rechazaron de plano mi concepción de
la "novela real", declarándola indigna de un escritor "serio"»),
con este retrato del horrendo crimen, y de los dos asesinos que lo cometieron,
consolidó la narrativa de no ficción. El libro vendió millones de ejemplares y
se convirtió en su obra cumbre.
En 1972 empezaría a escribir la que sería su última novela,
Plegarias atendidas, un escandaloso retrato de la jet set americana. La novela,
inacabada, exponía los secretos más íntimos de la aristocracia estadounidense,
y supuso su expulsión de la alta sociedad al desvelar los secretos de su
entorno, lo que agravó su alcoholismo y ostracismo.
El 25 de agosto de 1984 moría en Los Ángeles, a los cincuenta
y nueve años, a causa de una enfermedad hepática y de una intoxicación por
múltiples drogas. Desde entonces, su enorme leyenda ha ido alimentándose no
solo de su excelente obra, sino también de su personalidad carismática y su don
literario.
Capote escribió, en el prólogo de su último libro, Música
para camaleones: «Entretanto, aquí estoy en mi oscura demencia, absolutamente
solo con mi baraja de naipes y, desde luego, con el látigo que Dios me dio.»Bendito
ese látigo.
martes, 17 de septiembre de 2024
JORGE VOLPI: ENRABIADOS (SEIS RELATOS)
A menudo veo a la crítica como una variante del género policial: el crítico como detective que trata de descifrar un enigma, aunque no haya enigma. El gran crítico es un aventurero que se mueve entre los textos buscando un secreto que a veces no existe. Es un personaje fascinante: el descifrador de oráculos, el lector de la tribu… Ricardo Piglia.
(Tomado de una tesis titulada: La trilogía del siglo XX de Jorge Volpi: El arte de la novela y el discurso del poder. Escrito por Sonia Rodríguez Llamas, bajo la dirección del Dr. D. Francisco Javier Ordiz Vázquez)
El reto de los escritores que se forjaron después de Boom en Latinoamerica fue mayor, no solo por quienes los antecedieron, sino por lo que significa tener que superar el gran estigma que trajo este fenómeno con un reconocimiento universal sin parangón, con escritores de la talla de Jorge Luis Borges, Gabriel García Marquez. Volpi pertenece a lo que llamó la crítica: "Generación del Crack". Lógico como el mismo Volpi lo anota: "Estos dos grandes, sin duda fueron acompañados por una asombrosa cohorte de titanes, con poéticas al gusto de cada uno, de Rulfo a Vargas Llosa, de Donoso a Fuentes, de Sábato a Ibargüengoitia, de Ribeyro a Cortázar, pero las voces más oídas, más singulares, más originales —si entendemos por originalidad una mutación insólita entre las enseñanzas del pasado y la serena rivalidad con sus contemporáneos— fueron las del poeta y cuentista argentino y las del cuentista y novelista colombiano, suma de todos los esfuerzos que los precedieron, de Machado de Assis y Jorge Isaacs a Macedonio Fernández y Alfonso Reyes, y umbrales de todos aquellos que los han seguido, de Roberto Bolaño a quienes hoy publican, a su sombra, sus primeros libros".
Sobre los seis relatos que en el fondo son ensayos del texto "Enrabiados" en la entrevista que dio en España sobre el mismo el autor aclara: "Así, en los seis relatos que componen el libro, la rabia aparece "en muchos niveles": "quería que viéramos muchas historias de rabia distintas, en el mundo académico, en la familia, en las redes sociales, en el mundo político, en el artístico y en el literario"(Infobae. Macarena Soto). "Es la rabia del presidente obrador" contra medio país que considera enemigo", la del presidente Petro, por estos días, que no le importa conducirnos a guerras sociales intestinas, irresolutas, a base de incentivar la ira de media Colombia, según él, muy marginada, olvidada, siendo cierto, parece un pretexto, para enrabiarnos, para citar dos ejemplos emblemáticos, donde siempre están cargando odios, es la rabia de políticos muy de moda. Igual pasa con Bukele, o con Ortega, o con la política de emigración de los Estados Unidos, absolutamente oprobiosa y que desconoce realidades de Latinoamerica de suma importancia.
Estudiar a este escritor no es tarea fácil. Quiero empezar por este texto escrito durante la pandemia cuyo eje central es la rabia. Esto dijo el autor en una entrevista: "La rabia es quizá la emoción dominante de nuestros días sobre todo en la parte pública, lo vemos en el discurso público, en el nacimiento de tantos populismos, en las redes sociales...", enumera el autor de títulos como "Las elegidas" o "Una novela criminal". Apunta después: "Está la rabia legítima, frente a la injusticia, la violencia o la desigualdad y está la rabia gratuita y exacerbada de numerosos políticos queriendo sacar partido de cosas y encontrando enemigos, a adversarios a quien hay que odiar y no solo con quien hay que discutir".
Volpí es un escritor prolífico. (México, 1968) es autor de las novelas "La paz de los sepulcros", "El temperamento melancólico", "El jardín devastado", "Oscuro bosque oscuro", y "Memorial del engaño"; así como de la «Trilogía del siglo XX», formada por "En busca de Klingsor" (Premio Biblioteca Breve y Deux-Océans-Grinzane Cavour), "El fin de la locura" y "No será la Tierra", y de las novelas breves reunidas bajo el título de "Días de ira". Tres narraciones en tierra de nadie. También ha escrito los ensayos: "La imaginación y el poder". "Una historia intelectual de 1968", "La guerra y las palabras". "Una historia intelectual de 1994" y "Leer la mente". "El cerebro y el arte de la ficción". Con "Mentiras contagiosas" obtuvo el Premio Mazatlán de Literatura 2008 al mejor libro del año. En 2009 le fueron concedidos el II Premio de Ensayo Debate-Casamérica por su libro "El insomnio de Bolívar", otro fue "Consideraciones intempestivas sobre América Latina a principios del siglo XXI", y el Premio Iberoamericano José Donoso, de Chile, por el conjunto de su obra. Y en enero de 2018 fue galardonado con el XXI Premio Alfaguara de novela por Una novela criminal, adaptada a serie documental para la plataforma Netflix. Ha sido becario de la Fundación J. S. Guggenheim, fue nombrado Caballero de la Orden de Artes y Letras de Francia y en 2011 recibió la Orden de Isabel la Católica en grado de Cruz Oficial. Sus libros han sido traducidos a más de veinticinco lenguas. Sus últimas obras, publicadas en 2017, son "Examen de mi padre" y "Contra Trump".
Este hermoso libro, seis relatos que, deberemos leer y releer con cuidado, es un análisis: De lo que nos pasa en las narices y que no somos conscientes del daño que le hace a la sociedad, no tomar, conciencia crítica del avasallamiento a que estamos sometidos, verdaderas víctimas, que, además reaccionamos como ciertos actores insidiosos quieren.
En la tesis que estoy leyendo sobre este autor escrita por Sonia Rodrigues llamas, de la universidad de Leon España, la estudiante de maestría, expresa: “El mundo es una sala de teatro” y nosotros espectadores de un drama que al mismo tiempo representamos. La historia del pasado siglo XX se caracteriza por lograr los principales hitos del ser humano en esa búsqueda incesante por conocer los mecanismos de la creación y comprender la esencia de la vida". Después agrega con claridad crítica: "La narrativa de Jorge Volpi tiene como meta un imposible: abarcar esta inmensa sala de teatro mediante una narrativa totalizante que busque, como señala Claudio Guillén en una de las citas preliminares, “la representación de una variedad de modos de vivir, de hablar y de reflexionar” (Guillén, 2004: 1151).
Definitivamente, espero mis lectores lean este texto, la verdad es una reflexión muy lúcida.
jueves, 12 de septiembre de 2024
SANTIAGO BUSTAMANTE RUIZ (UN DÍA MEMORABLE)
Mañana se gradúa mi hijo Santiago como ingeniero civil, título que otorga la universidad de Antioquia de Medellín. Es cierto esta sentencia, en ocasiones, los resultados tienden a olvidar los procesos. Mi hijo nació un 23 de diciembre, del último año del siglo veinte en el hospital general de Manizales, en un parto muy complicado para su madre Ana Isabel. Desde muy pequeño sus ojos vivaces denotaban un ser curioso, de pocas palabras, contundente cuando habla y absolutamente sincero consigo mismo y con la vida. Los recuerdos se agolpan en este momento, son un bálsamo en la vida, los logros siempre nos llenan. Su hermana mayor, Mariana, en pleno prejardín, estando muy pequeños, en la primera etapa escolar, época muy sublime e inolvidable: Lo llevaba muy a pesar de su edad, el jardín se llamaba experiencias, si mal no recuerdo. Lo tomaba de la mano con un sentido maternal curioso, dos pequeños, caminando por un parque inmenso, en medio de un verde intenso. A lo lejos, parecían una postal suiza, un paraíso de belleza descomunal. El jardín estaba muy cerca a nuestra casa, en el barrio Palermo, a una hora temprana, a las siete de la mañana, con un cuidado y amor que no correspondía a su edad, el iba perfectamente acicalado, como si fuera un funcionario público en ciernes. En Villamaría Caldas, muy pequeño, a temprana edad, tuvo un grupo de amigos, con los que jugaba fútbol y compartía todo el día. Desde aquellas épocas fue amigo de la calle y fiel a su entorno, tenía dos mundos que no mezclaba: El de la calle y su casa, los manejaba como un relojero, con un cuidado para no unirlos, con mucha inteligencia y así lo hace hasta el día de hoy.
Medellín es su amor, donde creció, se hizo, formó, hasta llegar a lo que es hoy. Llegamos primero al barrio Calazans, estaba muy pequeño. Cerca de la casa terminó el prejardin y en poco tiempo empezó el ciclo escolar en el colegio Ferrini del barrio Robledo. Esta etapa de la vida es el principio de una formación escolar aparentemente llevada sin mayores tensiones, relajado, como suele decir, donde encontró formación Académica, que supo mezclar con inteligencia, pues siempre se crio en una casa llena de libros y mucha atmosfera intelectual. Creo que fue fundamental para él. Después vivimos en los colores, un barrio de clase media, en un conjunto con el mismo nombre. Allí le conocí los primeros parseros del alma, con los que hiló verdaderas amistades, complicidades. De esa época recuerdo un conflicto que nació por una pistola de agua. Le disparo torrentes de agua a un niño y de pronto se vio perseguido por un padre enfurecido, con una piedra inmensa, queriéndolo literalmente matar. Está anécdota, nunca se nos olvida, por la torpeza del padre y por la sorpresa de mi hijo. Después pasamos a otro conjunto, llamado "Estadio norte", que termino por entregarme un adolescente, con mucho carácter, formado en su totalidad, alejado de conflictos y con amigos que aún conserva entrañablemente. En esa época visitábamos la liga de ajedrez y la de natación. Santiago fue un ajedrecista precoz e inteligente. Dejó ese deporte con beneplácito mío, pues en Bogotá ví muchos amigos que cuadricularon su vida y no pudieron ver más allá del tablero. A partir de esa fecha tuvimos muchos trasteos, las vicisitudes fueron variopintas, crisis, momentos felices, días pausados y mucha familia. Su madre Ana Isabel fue lo mejor que le pudo pasar a Santiago. Le enseñó el sentido de responsabilidad, de honradez y una ética sin cortapisas que son constantes en su vida. Valores siempre acompañados de mucha ternura y amor. Lo ha querido mucho su abuela Ana Emilia, lo quiso igual su abuela Myrian que murió hace poco, su tía Nayibe, sus primas Luz y Pato, su tío Jorge Hernán. Nunca le ha hecho falta la mirada atenta de estas personas. Santiago es agudo, inteligente y excelente amigo. A qué hora se convirtió en el Matemático descomunal que es, difícil de acertar. Creó y ´por referencia suya, en las propias dificultades que le dio la materia. A ellas se enfrentó con todo el arsenal que su inteligencia le aporto y terminó, como en las intrincadas ecuaciones, teniendo un final feliz.
Pasó con creces a la universidad. Siempre fue excelente alumno y desde el cuarto semestre, gracias a la beca, sacó la carrera adelante. Como hijo Santí es lo mejor. No juzga, dice lo que piensa sin anestesia. En medio del aparente desorden, lleva un orden tácito, está siempre pendiente de mí y me valora a pesar de los consejos por que se aleje, atiende más mis virtudes que mis defectos, que son muchos y nunca me ha recibido mal: Cómo está cucho, me saluda siempre amablemente. Tiene un amor inconmensurable por sus hermanas Mariana e Isabel y sobre decir que se llevan muy bien.
El peor momento que vivió fue la muerte de su madre muy joven. Aún recuerdo que, ante el hecho, ingresó al baño, abrió la ducha y se bañó entre gritos, tratando de entender lo inentendible.
Siento mucho orgullo, de tener un hijo como él. Y, sólo espero que sea feliz, en un mundo absolutamente egoísta y lleno de competencias avasallantes y cargado de metas infinitas, locas, solo vale ganar por encima de los demás, no importa como. Se nos olvidó hacer la pausa, sonreír y sobre todo no somos conscientes que la vida solo es una. Buena mar hijo…eres capaz de lograr lo que deseas, de eso estoy seguro y no olvide su madre siempre está a tu lado, siempre.
lunes, 9 de septiembre de 2024
UNA NOCHE SIN LUNA DAI SIJE
Por sugerencia de Fredy Ochoa de la biblioteca EPM de Medellín y a través de una exposición de los mejores libros de literatura oriental, exactamente del pacifico asiático, China, Japón y Corea del sur, empecé a leer esta novela.
fuera de los textos más emblemáticos de la filosofía China, de Confucio, lao set y Mencio, mucha poesía ancestral de este país, siempre traída a colación por los amigos, y Mo Yan, nobel de literatura, es muy poco lo que conozco de literatura de esta parte del planeta. De igual manera he auscultado últimamente la lectura de literatura japonesa, Marukami, Banana Yoshimoto, Natsumen Soseki, Kawabata, Koshun Takami, Hiromi Kawakami y por supuesto, la más importante de esta literatura: "Historia de Genji" de Murasaki Schibu. Hablaré de la novela de Sijie de excelente factura, escrita con una prosa alucinante, que nunca cansa al lector, lo que dice mucho de un texto.
"Una noche sin luna" de Dai Sijie, escritor chino, cineasta, quien actualmente vive en Francia y escribe en este idioma, se le conoce sobre todo por su novela "Balzac y la joven costurera china". La mezcla de literatura y cine, en el marco textual, cuando se hace cine y se escribe literatura, el precipitado resulta siempre en una literatura muy exquisita, como si fuera escrita desde la poderosa esclerótica de una camara y las puestas en escena que cautivan al ojo humano se traducen en una narrativa excepcional y cautivante. La prosa de este autor es directa, sin barroquismos y arabescos, aun así, la trama que parte de una estudiante francesa que trabaja de interprete para los productores de la película "El último emperador" de Bertolucci. Un texto sagrado budista escrito en una lengua desaparecida sobre un rollo de seda, el cual sólo se conserva la mitad, en el museo de la ciudad prohibida en Pekin. La búsqueda de la mitad por parte de la joven traductora en compañía de un hijo carismático de la conservadora del museo, que les obliga a aprender el Tumchug, la lengua muerta, imprescindible para descifrar el enigma, cambiará drásticamente sus vidas.
La novela también deja ver la cotidianidad de la vida en China en varias épocas y sobre todo en la revolución cultural, aspectos curiosos de los dos últimos emperadores: Guanxsu y Puyi, nombrados de manera sucesiva por su tía, la emperatriz Cixi, con treinta años de intervalo, quienes padecieron el mismo mal ambos: impotencia, lo que puso punto final a su dinastía. Realmente son muchos los datos históricos. La cadencia de la prosa del autor cautiva al lector, lo mantiene atento al texto. Recuerdo todos los esfuerzos de Octavio Paz por traernos a través de traducciones la poesía China. En algún escrito refiriéndose a este esfuerzo escribió, en relación con el poeta Tu Fu: "Su principal interés es mostrar cómo la oposición entre historia y naturaleza, luego de plantearse como en el mundo occidental, se invierte, se disuelve, para finalmente dar “distintos acordes del mismo ritmo cósmico”, pero sin que predomine una sobre la otra. La dualidad se expresa formalmente en los dísticos, según las reglas poéticas del género, lo que permite a Tu Fu, al final del poema, introducir otra oposición entre vida pública y vida privada, entre historia e intimidad, lo que, según Paz, se resuelve con una pincelada de humor en una sonrisa que hubiera aprobado Montaigne: “la calvicie incipiente del poeta —emblema del tiempo— cierra la serie de oposiciones con un acorde que las engloba a todas”. Las visiones del mundo occidental difieren sustancialmente de las de oriente, en este caso china, por ínfimas razones, esto es lo que hace leer a autores de esta parte absolutamente encantador.
Aconsejo leer esta novela que ya se encuentra traducida y está publicada por editorial "Salamandra.
